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EL MUNDO HA CAMBIADO*

por: Hugo Fazio (CENDA, CHILE)
Fuente: Política Cono Sur Nº 1754

El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, junto con informar que las reuniones de la Ronda de Doha se reanudaron en el nivel técnico y que existe "una ventana" para alcanzar un acuerdo hacia fines de 2007, constató que la diferencia fundamental con las ocho rondas anteriores de liberalización comercial desde finales de la Segunda Guerra Mundial proviene de que "el mundo ha cambiado". "Antes -explicitó Lamy- una vez que Europa y EEUU se ponían de acuerdo, ya sólo quedaba arreglar los detalles". Ahora aparecen nuevos actores que pesan en la economía mundial, entre los cuales figuran gigantescos países, los llamados BRIC (Brasil, Rusia, India y China), varios de ellos con altos ritmos de crecimientos. En los últimos cinco años, este grupo de
países efectuó un aporte al crecimiento mundial cercano a un 30%, al finalizar 2006 su participación en el producto global es de un 11,6%. "Con los datos disponibles -editorializó el diario español "El País"- la contribución de esos cuatro países al crecimiento mundial en los dos próximos años será superior al de EEUU Eso apareja -concluyó- inevitables recomposiciones en los contrapesos internacionales" (04/12/06). "Los países en desarrollo que hace dos décadas suministraban el 14% de importaciones de manufacturas de los países ricos -constató el Banco Mundial-, ahora proveen el 40%, y en 2030 probablemente suministren más del 65%" (19/12/06).

Al mismo tiempo, los BRIC aumentan su participación en la compra de activos a nivel global, ya sea recursos naturales o adquisiciones industriales. En 2006, por primera vez Brasil envió al exterior más inversión extranjera directa que la recibida. En enero-octubre, en términos netos, salieron U$S 9.200 millones. La sobrevaluación del real ha influido en este resultado, ya que estimula colocar recursos fuera del país y, en cambio, desincentiva los ingresos de recursos foráneos. Brasil es la excepción al interior del BRIC por su tasa de crecimiento de 2,3% en 2005 y 3,5% en 2006, de acuerdo a las estimaciones del Banco Mundial. En este menor crecimiento fueron determinantes las políticas macroeconómicas seguidas por el gobierno de Lula, absolutamente similares a las recomendaciones clásicas del FMI.

BRIC:    Tasas de crecimiento 2004 - 2007

País     2004      2005      2006(e)      2007(p)

China  10.1       10.2        10.4             9.6
India     8.5         8.5          8.7             7.7
Rusia    7.2         6.4          6.8             6.0
Brasil    4.9         2.3          3.5             3.4

(e) = estimación; (p) = proyección

En 2006 los niveles elevados de crecimiento alcanzaron a un alto número de países emergentes. De acuerdo al informe del Banco Mundial titulado Perspectivas Económicas Globales, en 2006 crecieron en un 7%, mientras el mundo desarrollado en promedio lo hacía en 3,1%. El estudio estimó que las economías en desarrollo "triplicarán su aporte al PIB mundial entre el 2005 y 2030"  (24/12/06).

Paralelamente, tienen una incidencia mayor -lo cual es muy evidente en América Latina- grandes masas de la población hasta no hace mucho excluidas de las decisiones públicas, pero que ahora son decisivas en las elecciones de gobiernos, en duras confrontaciones con sectores numéricamente minoritarios que se resisten a perder sus privilegios, como muestran los conflictos existentes en Bolivia.

El país altiplánico constituye un ejemplo de las modificaciones registradas a nivel mundial. Evo Morales lo percibe claramente. Consultado sobre por cuánto tiempo, su país requerirá la ayuda económica de EEUU contestó "en principio no la necesita. La ATPDEA (Acuerdo de Preferencias Arancelarias con EEUU) -ejemplificó- significa como máximo U$S 50 millones. Nosotros, poco a poco -agregó-, vamos a prevenir los problemas económicos. Tenemos (como socios) a Argentina, Brasil, Venezuela y Cuba. Y quién sabe si Chile si mejoramos las relaciones. Por tanto -concluyó-, no necesitamos a Estados Unidos" (24/12/06). Esta frase es expresión de los cambios producidos a nivel mundial y que alcanzan a América Latina. En el nuevo contexto, la acción conjunta de países de la región permiten superar no pocos problemas en naciones determinadas o en el plano latinoamericano.

China constituye una de las expresiones más elocuentes de los cambios producidos. "Nunca antes un país con tantos habitantes -constató The Wall Street Journal- había crecido tan rápido como China, donde la economía se ha expandido a un ritmo promedio de 10% anual desde fines de los años setenta. El proceso de modernización de China es el doble de rápido que el de Estados Unidos o Japón, donde llevó medio siglo más" (28/12/06). Basta observar las cifras de comercio global para ratificarlo. Beijing se transformó en 2006 en la tercera economía de mayor intercambio comercial de la tierra, detrás de EEUU y Alemania. Sus exportaciones pasaron a representar el 7,3% de las ventas mundiales y sus importaciones el 6,1%, en un rápido proceso de incremento. Al cumplirse el 11 de diciembre cinco años desde su ingreso a la OMC su volumen total de intercambios como porcentaje del producto -medida utilizada para medir el grado de apertura de una economía- pasó de un 44% a un 72%. En EEUU es de 21%, es claro con un producto muy superior, y en Chile de aproximadamente un 66%.

Su superávit comercial constituye, a la vez uno de los grandes desequilibrios económicos globales que tiene como otra de sus caras el elevado déficit estadounidense, que a finales de 2006 comenzó a reducirse por la desaceleración de su economía, la devaluación del dólar en los mercados mundiales y la caída experimentada en la cotización del petróleo. El comercio mundial es de suma cero, es decir los superávit en unos países son posibles por los déficit en otros. Al mismo tiempo, el rápido crecimiento chino es fuente de agravamiento de problemas medioambientales y de presión sobre la disponibilidad de materias primas, en especial fuentes energéticas. Esta mayor demanda se encuentra en plena expansión. Mientras un norteamericano promedio consume por año una ocho
toneladas de petróleo o su equivalente en otros combustibles, y el japonés típico lo hace más o menos en la mitad de esa cifra, en China el consumo de energía per cápita se encontraba al finalizar 2006 en sólo 1,2 toneladas métricas. En 2005 el 69,8% del consumo chino de combustibles fue carbón y un 21,9% petróleo.

El saldo negativo norteamericano se produce a pesar del agudo proceso de devaluación experimentado por el dólar, que mejora la competitividad internacional de sus exportaciones hacia aquellas regiones del mundo en que sus monedas se han revaluado, y encarece los productos importados desde esos países. Constituye, en la práctica, un mecanismo proteccionista, en contradicción con los constantes alegatos de la Casa Blanca en pro de la "libertad comercial".

El curso de la Ronda de Doha se encuentra muy presionado porque a mediados de 2007 en Estados Unidos vence la autorización concedida al presidente Bush para que pueda negociar acuerdos comerciales con otros países, que el Congreso sólo puede aprobar o rechazar, sin introducir modificaciones. Se parte de la base que la nueva mayoría parlamentaria no volvería a dar las mismas atribuciones, al igual como actuaron los republicanos con la administración Clinton.

La Ronda de Doha busca recomponerse después de varios años infructuosos, desde 2001, en que las diferencias -sin ser las únicas- se concentraron en el sector agrícola por las mecanismos de protección utilizados por los países de mayor desarrollo económico. La agricultura, constató Pascal Lamy, es donde se expresan las mayores desigualdades en los intercambios comerciales internacionales, afectando agudamente a países en desarrollo. Los intentos de salir adelante se producen cuando la constatación del fracaso de las políticas económicas del gobierno de Bush son pregonadas por sectores cada vez más amplios.

El último Premio Nobel de Economía, el estadounidense Edmund Phelps -muy cercano en su pensamiento al recientemente fallecido Milton Friedman-, en la víspera de la tradicional ceremonia efectuada en Estocolmo de premiación, calificó la conducción del gobierno Bush -desde la óptica neoliberal- de "irresponsable", por su elevado déficit fiscal potenciado por la guerra en Irak, cuyos costos -manifestó a la televisión sueca- "habrá que pagar aún mucho después de que el conflicto haya terminado. Ha sido -agregó-, una historia muy cara…" (09/12/06). A lo cual se suma la "reducción de impuestos sin financiamiento" efectuado, es necesario recordarlo, en beneficio de sectores minoritarios en función de cuyos intereses Bush gobierna. "Considero -resumió Phelps- que la política económica del Gobierno (Bush) ha sido muy mala".

La política de la Casa Blanca intensificó la concentración del ingreso y de la riqueza entendiendo por el primer concepto -como señala The Economist- "el flujo de dinero que recibe un país u hogar durante un año" y por el segundo" el stock de activos acumulados a lo largo de una vida, menos las deudas" (10/12/06). Un estudio efectuado por el Instituto Mundial para el Desarrollo de la Investigación Económica de Helsinki sobre la concentración de la riqueza en el mundo, incluyendo activos financieros, inmobiliarios, bienes de consumo durable e incluso ganado, utilizando información del año 2000, o sea con datos de los inicios de la administración Bush, lo confirma. En el ranking, más de la mitad de la riqueza global está en manos de un 2% de la población de la tierra, fundamentalmente norteamericana, europea y japonesa. "La riqueza -expresó la investigación- esta fuertemente concentrada en América del Norte, Europa y en países de altos ingresos del Asia Pacífico. Colectivamente -cifró- la gente de estos países tienen casi el 90% de la riqueza total del mundo. En el mundo de diez personas, uno posee U$S1.000 y los otros nueve tienen U$S1 cada uno, según la distribución de la riqueza…". A su vez, al interior de ese 10% privilegiado hay fuertes diferenciaciones.

Los estudios por países sobre la concentración de la riqueza son todavía muy insuficientes. Al conocerse antecedentes, los datos resultan impresionantes. En Suiza, un listado elaborado por la revista Bilan constata que 118 personas suman una riqueza similar a todo el producto del país. El listado fue confeccionado basándose en ciudadanos suizos o residentes permanentes en el país, que constituyen 30% del total, con una fortuna superior a los 100 millones de francos suizos. El atractivo para radicarse en su territorio es una disposición fiscal que permite "negociar" con las autoridades el monto de los impuestos a cancelar anualmente, siempre y cuando no se realicen actividades lucrativas en Suiza. El impuesto no se basa en su fortuna global, por lo general depositada en los
bancos, sino "en el tren de vida y en el nivel de gastos", ya que no generan ganancias en el país salvo lo percibido por concepto de intereses.

La riqueza tiene una contraparte. Los porcentajes mayoritarios de la población que viven en situación de pobreza o con lo imprescindible para subsistir en las condiciones del mundo de hoy. Un acontecimiento político nuevo se produce al ponerse en movimiento o expresarse estas mayorías excluidas del festín de la riqueza. Los cambios en el protagonismo social tiene como uno de sus ejemplos América del Sur con la incidencia electoral de las "masas pobres" en las elecciones presidenciales de Brasil, Bolivia, Venezuela y Ecuador. "En Latinoamérica -expresó Evo Morales poco antes de iniciarse en Cochabamba la Cumbre Sudamericana de Naciones- estamos en un tiempo de cambio. No hay dictadores. Se acaban las democracias serviles al imperio. Son tiempos de resolver -agregó- los problemas económicos y sociales con recursos naturales". (09/12/06). Es el gran desafío planteado.

Lamentablemente, los procesos de integración sudamericanos marcan el paso. En la Cumbre de Cochabamba no se produjeron avances. Las fisuras creadas por EEUU con sus TLC bilaterales (Chile, Perú y Colombia) dificultan progresar. La declaración de Cochabamba -que según El Mercurio "recogió el planteamiento chileno" (16/12/06)- es una suma de frases generales en vez de diseñar formas concretas de construir los procesos de integración.

 

* NOTA DE MÁXIMO KINAST: La caída del Imperio es inexorable. Dos grandes síntomas son claros: La absoluta carencia de valor del dólar (que sigue en caída libre) y la crísis del sistema neoliberal. En ambas ha sido un actor decisivo George W. Bush, con sus políticas estúpidas y criminales que ha implantado para beneficio de unas pocas empresas a las que esta vinculada su familia... y la de Bin Laden.

 

07/01/2007 12:51 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: La Crisis Neoliberal No hay comentarios. Comentar.

LA DECLINACIÓN DEL DÓLAR Y DE LOS ESTADOS UNIDOS

Por: Jorge Beinstein (especial para ARGENPRESS.info) (Fecha publicación:15/01/2007)
Fuente: http://www.argenpress.info/nota.asp?num=038814

Desde comienzos de 2002 el dólar inició un descenso que actualmente continúa y que según la mayor parte de los expertos se agravará en los próximos meses. La declinación despegó poco tiempo después de los atentados (o auto-atentados) del 11 de Septiembre de 2001, es decir del lanzamiento de la ofensiva bélica global de los Estados Unidos. Existe un encadenamiento causal claro entre la decadencia económica del Imperio y la tentativa desesperada de sus dirigentes por frenarla a través de una sucesión de victorias militares en Asia Central y Medio Oriente. Si esa estrategia hubiera sido exitosa la superpotencia controlaría hoy la mayor parte de la franja eurasiática que se extiende desde los Balcanes hasta Pakistán atravesando Turquía, la cuenca del Mar Caspio, Irak, e Irán, dominando así cerca del 70 % de los recursos petroleros mundiales. Ese hecho le habría permitido asegurar su hegemonía financiera internacional simbolizada por el reinado universal del dólar.

Pero la aventura fracasó y hoy los norteamericanos están empantanados en Irak y Afganistán mientras se reduce su influencia sobre Eurasia.

Andre Gunder Frank sostenía que el poder de los Estados Unidos descansa sobre dos pilares decisivos: el dólar y el Pentágono, el primero (la hegemonía financiera) sosteniendo al segundo y este último imponiendo los privilegios económicos del Imperio. Esta fortaleza doble ha predominado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y tuvo su período de auge entre 1945 y 1971, año en que la Casa Blanca decidió liquidar la conversión de dólares en oro amenazada por las reservas dolarizadas en poder de las otras potencias industriales.

A partir de ese momento se desarrolló una etapa monetaria turbulenta donde el dólar siguió reinando en el planeta gracias a un juego perverso que acordaron los países ricos y que culmina ahora con un empapelamiento global que puede conducir a una incontrolable sucesión de crisis financieras.

La declinación del dólar

Después de 1971 el dólar ya no era la moneda de una superpotencia económica ascendente sino dinero-papel emitido por una economía que iba perdiendo competitividad y cuya producción petrolera había entrado en declive. Sin embargo su consumo siguió creciendo y en consecuencia sus importaciones lo que la convirtió en el principal mercado internacional. Europeos, japoneses, sudcoreanos y más recientemente chinos encuentran en los compradores norteamericanos clientes cuyo volumen general de demanda no puede ser remplazado.

Algunos indicadores ilustran bien la decadencia de la economía norteamericana.

En primer lugar el déficit comercial que fue creciendo desde cifras relativamente modestas a mediados de los 1970 hasta superar los 700 mil millones de dólares en 2006, en este último año por cada dólar de exportación de bienes se importaban dos.

 

En una primera aproximación al tema podría distinguir dos factores. Por una parte el espiral ascendente de gastos públicos y privados donde se combinaron el consumismo propio de una sociedad privilegiada, con la expansión del aparato militar y otras erogaciones parasitarias. Y por otro lado la perdida de competitividad industrial, el retraso relativo en la carrera las innovaciones productivas. Pero ambos procesos forman parte de un fenómeno más amplio de decadencia cultural que incluye también a la degradación institucional, a la creciente apatía de la población ante el sistema de representación política, el ascenso de la criminalidad, etc.

Un segundo indicador de deterioro es la reducción del saldo de los beneficios de negocios de norteamericanos en el exterior contra los beneficios de extranjeros en los Estados Unidos, en el pasado el mismo compensaba en parte los déficits comerciales pero en 2006 y por primera vez en noventa años esa cifra fue negativa.

En tercer término y como resultado de la evolución de los indicadores anteriores el déficit de cuenta corriente creció vertiginosamente: 140 mil millones de dólares en 1997, 389 mil millones en 2001... 834 mil millones en 2006.

Un cuarto indicador es el crecimiento del déficit fiscal que pasó de 2.800 millones de dólares en 1970 a 74 mil millones en 1980, 240 mil millones en 2000 para alcanzar en 2005 los 430 mil millones. La decadencia productiva fue compensada con una avalancha de déficits y deudas que apuntalaron la expansión del mercado norteamericano. El resto del mundo le abrió la canilla del crédito indefinido entregando mercancías y servicios a cambio de papeles (dólares, títulos públicos, acciones, deudas empresarias, etc) y en el interior sucesivas olas de créditos al consumo y la inversión alentadas, sobre todo desde mediados de los años 1990, por burbujas especulativas que ampliaron el poder de compra de los estadounidenses. Al mismo tiempo el ahorro personal descendía, la parte de los ingresos destinado al ahorro que históricamente representaba entre el 7% y el 8 % había descendido al 4,3 % en 1998, para caer al 2,4 % en 2003, 2 % en 2004 y a cifras negativas en 2005 y 2006 (respectivamente -0,4 % y -1 %).

Al comenzar la década actual, cuando se desinfló la burbuja bursátil, era evidente que la hegemonía financiera de los Estados Unidos había llegado a un punto crítico. La enorme desproporción existente entre su declinante potencial productivo y la masa de papeles-dólar circulando por el mundo (dólares reales y toda clase de papeles dolarizados) comenzó a provocar los primeros crujidos de la moneda norteamericana que rápidamente se convirtió en irresistible descenso de su valor en relación con el oro y las otras divisas fuertes, el euro y el yen.

El gobierno de Bush respondió impulsando una nueva burbuja especulativa basada en los negocios inmobiliarios, la más grande de la historia: inundó la economía con créditos baratos y redujo los impuestos de los ricos, el consumo y el Producto Bruto Interno crecieron a tasas altas. Volvía la prosperidad... ¿pero por cuanto tiempo?.

Junto a ello la Casa Blanca exacerbó la tendencia a la militarización, los gastos militares que ascendían desde el final de la era Clinton tomaron un fuerte impulso, en consecuencia aumentaron el déficit fiscal y el endeudamiento público.

Los Estados Unidos habían intentado detener su declinación por medio de una loca fuga hacia adelante expandiendo el consumismo sin respaldo productivo interno y desatando una desmesurada agresión imperialista en Asia. Pero esa doble apuesta se vio rápidamente acorralada por su propia debilidad estructural, la aventura se apoyaba en una montaña de papel, en la acumulación de deudas de todo tipo y de reservas en dólares de chinos, japoneses y europeos, es decir en créditos otorgados al Imperio por dichos países. Mientras en la superficie la fiesta militar y consumista aturdía al planeta en la profundidad del sistema global el reinado financiero norteamericano declinaba.

Hacia mediados de la década actual los dos pilares del Imperio empezaron a tambalear al mismo tiempo: desastre en Irak y degradación del dólar.

¿Parásito o basurero?

El argumento corriente es que los Estados Unidos parasitan sobre la economía mundial entregando dólares con valor futuro incierto a cambios de bienes y servicios. Pero la pregunta clave es porque japoneses, europeos, chinos, sudcoreanos y otros aceptan esa estafa.

Mi respuesta es que tal 'estafa' no existe y que en realidad el gigante enfermo viene siendo engordado por esos países porque es su cliente decisivo, sin él, sin su consumo, sin su espacio de negocios, la crisis de sobreproducción crónica que sufre desde hace más de tres décadas el capitalismo mundial se convertiría en un derrumbe imparable. Un tercio de las exportaciones chinas van hacia los Estados Unidos y otro tanto a países asiáticos cuya capacidad de pago depende estrechamente de sus exportaciones a la superpotencia. Los otros países industriales o emergentes de Asia como por ejemplo Japón o Corea del Sur tienen una dependencia similar. La Unión Europea, en especial sus países líderes, presentan una inter-penetración industrial, comercial y financiera con el Imperio de tal magnitud que su destino está absolutamente ligado al mismo.

En síntesis, el parásito es en realidad un enorme depósito-basurero de bienes, servicios y fondos y la decadencia norteamericana no es otra cosa que la cara visible de la decadencia global del capitalismo.

El dólar, es decir el instrumento de 'pago' de la economía (deficitaria) norteamericana es la pieza esencial de toda la trama. Su caída demasiado rápida provocaría una contracción general de las importaciones de los Estados Unidos y de su nivel rentabilidad interna (medido según las otras divisas) comprimiendo directamente tanto las ventas como las inversiones de esos países en el Imperio. Pero además dicho derrumbe causaría la hiper revaluación del yen y del euro lo que reduciría de manera significativa las exportaciones de la Unión Europea y Japón con fuertes impactos recesivos en ambas potencias. China también se vería negativamente afectada.

Todos estos países tratan entonces de apuntalar al dólar, sin embargo a medida que la economía estadounidense se va debilitante (proceso irresistible en el mediano y largo plazo) deben tomar algunas precauciones aunque no es mucho lo que pueden hacer. Los europeos solo tratan de prolongar la agonía porque saben que el desenlace fatal los golpeará duramente, algo parecido hacen los japoneses, y los chinos intentan tímidamente diversificar (desdolarizar) sus mega-reservas dolarizadas sabiendo que si desdolarizan rápido pueden llegar a provocar una catástrofe financiera global que también los dañara a ellos. Todos han llegado a la conclusión de que no pueden quedarse indefinidamente en el reino del dólar pero también saben que no pueden irse de un día para otro, ¿donde está la 'solución'?, en ninguna parte (algunos esperan sin decirlo que el paso del tiempo despeje alguna vía de salida).

Por eso miden con extrema prudencia cada movimiento, intensifican las consultas entre ellos, se extorsionan mutuamente, se dan golpes bajos, se ayudan...

Sombras amenazantes

Sin embargo más allá de las triquiñuelas de las grandes potencias existen fenómenos que determinan la coyuntura y sobre los cuales los estados de los países ricos tienen una influencia limitada. Principalmente el proceso de financiarización que fue avanzando en las tres últimas décadas y que puede en cualquier momento producir hechos catastróficos.

Pensemos por ejemplo en la especulación con 'derivados', complejas articulaciones de negocios que se expanden vertiginosamente y que según el Banco de Basilea que contabilizada su volumen global se estaría aproximando a los 400 millones de millones de dólares (equivalente a casi de diez veces el Producto Bruto Mundial), prestemos atención a la sobre acumulación de reservas (casi totalmente dolarizadas) en los países periféricos que ya supera los 3200 millones de millones de dólares, pero también observemos el tamaño de la burbuja inmobiliaria global equivalente al Producto Bruto de los países ricos.

15/01/2007 21:02 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: La Crisis Neoliberal No hay comentarios. Comentar.

LA TRISTE REALIDAD DEL CRECIMIENTO ECONOMICO CHILENO

Crecimiento económico: desastre en dictadura, promedio en transición
por Iván Auger*



Difundido por Política Cono Sur

Fuente: www.elmostrador.cl


Milton Friedman y sus discípulos, que se califican de libertarios, han tenido notables victorias ideológicas. Comenzaron con el "Milagro de Chile", vía Pinochet/Chicago Boys. Siguieron con la "revolución conservadora", estrenada por Reagan y Thatcher, con la participación de neoconservadores y fundamentalistas judeocristianos. Influyeron hasta en la Real Academia, que aceptó el neologismo "neoliberalismo" con la definición: "teoría política que tiende a reducir al mínimo la intervención del Estado", aún cuando en su idioma original, el inglés americano, es "un movimiento político... que combina la preocupación liberal tradicional por la justicia social con el énfasis en el crecimiento económico". Finalmente, impusieron sus ideas en la enseñanza de la economía, en especial en EEUU, aunque hay influyentes disidentes.


A pesar de nuestra transición a la democracia, que Friedman la atribuyó a su milagro, y de más de un tumbo recio en el camino, seguimos, con leves y positivas adiciones, esa moda del capitalismo de cátedra. Un reciente Índice de Libertad Económica, elaborado por la Heritage Foundation y The Wall Street Journal, dos prominentes propagandistas de esa revolución, que ahora encabeza Bush II, nos da altísimas calificaciones. Ocupamos el primer lugar entre los países en desarrollo, el tercero en las Américas, después de EEUU y Canadá, y el décimo primero (décimo, si no consideramos a Hong Kong, que es una Región Administrativa Especial de la República Popular China), de 146 países calificados (la lista la cierra Corea del Norte e Irak es expresamente excluido).


Según los autores de ese índice, somos "el líder regional" de la libertad económica "por más de una década" y nos dan altos puntajes en las 10 áreas que califican y, muy en especial, en "libertad fiscal", ya que pese a altas tasas en el impuesto a la renta, el tributo a las sociedades "es un extremadamente bajo 17%". También destacan la "libertad del gobierno", debido a gastos públicos "muy moderados, 20,4% del PIB"; la "libertad monetaria", baja tasa de inflación; la "libertad de los derechos de propiedad", porque están "bien protegidos", "la administración de justicia es transparente y eficiente" y "la corrupción rara", y la "libertad del trabajo" debido a que "la flexibilidad del mercado laboral es una de las 20 más altas del mundo". Sólo critican el procedimiento de quiebras y las barreras no arancelarias a productos agrícolas y alimentos procesados.


Por consiguiente, parece que la oposición, el empresariado y casi todos los medios, la derecha dura chilena, es más obtusa que sus pares norteamericanos. Cometen un error similar la CUT y sus amigos políticos al rechazar la "flexiseguridad" danesa en nombre de su actual seguridad. Nuestra flexibilidad laboral recibe, en ese índice, con un máximo de 100 puntos, un altísimo 85,3, y Dinamarca, bastante menos, 74,4.


Los informes internacionales que nos califican tan bien, como el de libertad económica, refuerzan la ilusión del gobierno, medios y ciudadanía acerca de que lograremos el desarrollo dentro de poco, para el Bicentenario. Por desgracia, las estadísticas comparativas no condicen con esa esperanza. Sabemos que son relativas, pero, cuando coinciden, indican una probabilidad bastante aproximada.


Así, por ejemplo, el PIB per cápita chileno, en dólares ajustados por su poder de compra local, ha sido superado, entre 1960 y 2004, por los de Japón, España, Chipre, Grecia, Corea del Sur, Portugal, Islas Mauricio y África del Sur (se excluyen Hong Kong y Singapur, puertos comerciales, y Omán, nuevo exportador petrolero) y sobrepasó solamente a los de Uruguay y Venezuela. A ello se suma que nuestro PIB per cápita en dólares corrientes, entre 1965 y 2004, fue superado por los de Portugal, Corea del Sur, Malta, Barbados y México (se excluyen, además, los micro Estados de Saint Kitts y Nevis y de Seychelles y a Guinea Ecuatorial, reciente exportador petrolero) y pasamos únicamente a los de Argentina y Venezuela.


La brecha de esos incrementos entre nuestro país y en los que entretanto se desarrollaron es gigantesca. En dólares ajustados, el número de veces que aumentó el PIB per cápita entre 1960 y 2004 en Chile es 3,1, Corea, 29,6, Portugal, 12,1, Grecia, 11,2, Chipre, 11,1, Japón, 10,8, y España, 9,3. Y en dólares corrientes, entre 1965 y 2004, en Chile es 8,3, Corea, 134,5, Japón, 39,0, España, 30,7, Malta, 27,5, Portugal, 27,2, y Grecia, 22,6; cierto es que superamos el promedio sudamericano, que fue de 6,6 veces, pero el nuestro es más bajo que el del conjunto de los países en desarrollo, 12,1, y del mundo en general, 10,9.


En realidad, parece no haber una fuerte correlación entre crecimiento y libertad económica. Todos los que crecieron más tienen un lugar más bajo que el nuestro en dicho índice: Chile, 11, Japón, 18, Chipre, 20, España, 27, Barbados, 28, Mauricio, 34, Corea, 36, Malta, 42, Portugal, 43, México, 49, África del Sur, 52, y Grecia, 94. Además, los países en desarrollo más dinámicos del presente no tienen una buen lugar, China, 119, e India, 104. Si agregamos Brasil, 70, y Rusia, 120, para completar el llamado BRAS, la situación no cambia.


Para determinar una política de desarrollo debemos aprender también de nuestra experiencia, en comparación con la del mundo. Así, por ejemplo, si desagregamos las cifras, vislumbraremos que el crecimiento de la economía chilena, en términos compartidos, fue respetable antes del golpe y un desastre durante la dictadura. En los gobiernos de la concertación, es similar al de los países en desarrollo, aunque bastante mejor que los de la dictadura, América del Sur y el mundo en general; pero estamos lejos de ser un país desarrollado debido al lastre Friedman/Pinochet.


En efecto, entre 1965 y 1973, ocho años de pregolpe, nuestro PIB per cápita en dólares corrientes aumento 132%, el de América del Sur, solamente 100%, el de los países en desarrollo, 74%, y el del mundo, 96%. Entre 1973 y 1989, 16 años de dictadura, el nuestro subió únicamente 34% y el de América del Sur, 93%, el de los países en desarrollo, 180%, y el del mundo, 227%. Y durante la Concertación, desde 1989 al 2004, 14 años en transición, el nuestro se elevó 174%, igual que el de los países en desarrollo, 173%, y el de América del Sur, 73%, y el del mundo, 71%.


Con la promesa de que seremos dentro de poco un país desarrollado y con los rendimientos económicos antes indicados, los políticos concertacionistas deberían abandonar sus pequeñeces y rencillas y pensar en serio qué hacer, consultando también a economistas disidentes, como Ricardo Ffrench-Davis y Alexis Guardia. Lo dudo. Nuestra única autoridad representativa, elegida según la norma un ciudadano un voto, es el Presidente. En el caso de los demás, en especial de los congresales, es al revés, ellos eligen a los ciudadanos, una corruptora consecuencia del sistema binominal y sus blindajes. Y mientras ello no cambie, lo más probable es que sigamos con una irresponsable política de frondas y farándulas.




*Iván Auger. Consultor chileno en asuntos políticos radicado en Nueva York
 

24/01/2007 21:14 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: La Crisis Neoliberal No hay comentarios. Comentar.

EL MEJOR NEGOCIO EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

El sistema chileno de fondo de pensiones


Héctor Vega*
Fortin Mapocho

Difundido por Politica Cono Sur



Ruego a mis lectores paciencia con los fríos números, pero, no me queda otra alternativa que mostrarles en cifras lo que los viejos pueden sentir cuando en algún momento de sus vidas se encuentren frente a la realidad - desgraciadamente demasiado tarde como para cambiarla. Se trata del ya famoso sistema de fondo de pensiones fundado en Chile hace ya casi 25 años [Decreto Ley 3500 de mayo de 1981].

Hace algunos días, la prensa publicó ampliamente la noticia que el gobierno estudia la eliminación de una comisión fija cobrada a los imponentes del fondo de pensiones y sobre la cual – como otras tantas comisiones fijas, entre otras las telefónicas, eléctricas, etcétera – nunca existió una explicación racional. El gobierno advierte que su eliminación beneficia a trabajadores que están bajo el ingreso medio del país [$350.000, alrededor de 648 dólares americanos]. Se recuerda que la comisión fija se descuenta del fondo de capitalización individual de cada afiliado y que calculado el impacto para un trabajador que cotiza por el mínimo su pensión subirá en un 4%.

En la encuesta EPS [2006] aparece que el público carece de conocimiento sobre el sistema: 93% de los encuestados desconoce las comisiones que le son cobradas por su AFP, ya sea se trate de comisiones fijas o variables. [Véase, Ministerio del Trabajo y Previsión Social y Centro de Micro Datos de la Universidad de Chile. Encuesta de Protección Social, EPS 2006, en www.proteccionsocial.cl.]

Para aclarar las cosas, digamos que hay dos variables que permiten medir el impacto de la medida. Una, es el monto de la remuneración por la cual se cotiza en el sistema y otra, la extensión del período en el cual se realizan las cotizaciones [técnicamente eso se llama la “densidad de cotizaciones”].

Si tienes en suerte tener trabajo durante todos tus años activos [para las estadísticas entre 18 y 65 años], y además cotizas religiosamente en tu Administradora de Fondo de Pensiones tus posibilidades de obtener un beneficio mayor con la eliminación de la comisión fija serán óptimas.

La Comisión Marcel que calculó el asunto, estimó que para una comisión fija de $550 mensuales con una jubilación de $60.000 para un trabajador que recibía un salario mínimo de $135.000 y que [por supuesto] cotizó por ese mínimo durante 20 años, el efecto de la eliminación de la comisión fija sería de 4%, y su pensión subiría a $75.000. Con 40 años podría llegar a un 80% del sueldo mínimo, es decir $108.000.

Si el ejercicio se rehace con el óptimo mencionado anteriormente, esto es el supuesto - llamémoslo “heroico” – que has trabajado sin interrupciones y has cotizado religiosamente en ese período [“densidad de cotizaciones” a 100%] te encontrarás con la agradable sorpresa que el incremento de tu jubilación será de 6,3%.

Sin embargo, el ejercicio no debería terminar allí pues junto a la tasa fija, el sistema prevé una comisión variable. Y me temo que ahí se acaban las buenas noticias. Si para el salario mínimo de $135.000 [250 dólares] tomamos una comisión variable de 2,55%, deberías pagar $3.442,5 [6,37 dólares]. Aclaremos que la comisión variable, se define como un porcentaje del salario imponible que se deduce de la planilla, mientras que la comisión fija por cuenta, se deduce del fondo acumulado. Agreguemos que entre las 6 AFP del sistema, las comisiones variables fluctúan entre 2,23% la más baja y 2.55% la más alta.

Lo interesante del caso es que si se eliminara la tasa fija, bastaría elevar la tasa variable a 2,95% para que la AFP recuperara la comisión fija que se eliminó. Es decir lo que obtienes de una manera te lo pueden anular de otra. Pero eso no es todo pues si investigamos el efecto para rentas más altas, por ejemplo $550.000 mensuales [1.019 dólares], el aumento de la tasa variable, para que la AFP se “recupere” de la eliminación del costo fijo, sería menor. Esto es, en lugar de la tasa del 2,95% para el salario mínimo, bastaría reajustar la comisión variable en 2,65%.

Un sistema así blindado como para eliminar sorpresas o filtraciones a los accionistas, esto es los propietarios del sistema, ha alcanzado notoriedad mundial, pues de lo que se trata es de incitar a un ahorro previsional a millones de potenciales afiliados durante su vida laboral. Sistema por el cual a partir de un patrimonio accionario fundacional de 500 millones de dólares en 1981 – actualmente alrededor de 800 millones de dólares – se logró reunir en Chile, a diciembre de 2006, la no despreciable suma en fondo de pensiones de 88,6 mil millones de dólares. Es más, si Usted visita la página web www.safp.cl se informará que en el período 1999-2005 la rentabilidad de los propietarios [accionistas] del sistema – constituido por 6 AFP - fue de 536%. Esta cifra demuestra que quienes realmente ganan con el ahorro previsional de los viejos son los accionistas propietarios de las administradoras de fondos de pensiones.

Tales resultados en el mundo de los negocios no pasan inadvertidas. Por eso, los dueños y patrones del sistema no son otros que los grandes consorcios internacionales – Bansander; Santander Investment S.A; CityGroup Inc.; Grupo BBVA; ING Group – los cuales nunca dudaron en invertir en esta maravilla financiera que se reproduce a pasos agigantados.

Cuando Milton Friedman visitó Chile en los años 70, durante la dictadura militar, le preguntaron en conferencia de prensa acerca de este sistema de fondo de pensiones. Francamente no sé si Friedman estaba capacitado para dar una respuesta pues a mi conocimiento, en aquella época aún los americanos no habían tenido el “privilegio” de conocer esta maravilla que nos recomendaba Miguel Katz y José Piñera, los fundadores del sistema. En todo caso, su respuesta fue que esto le parecía un negocio redondo para los inversionistas privados de las Administradoras de Fondos de Pensiones. Pero – agregó - que si bien estaba seguro del negocio que el sistema privado de pensiones representaba para los inversionistas, no lo estaba tanto con respecto a los beneficios que los cotizantes del fondo de pensiones podían devengar de él.

El sistema ha experimentado cambios. En 2002 los activos del fondo de pensiones representaron poco más de 35 mil millones de dólares. A diciembre del 2006 se contabilizaron 88,6 mil millones de dólares. En casi 4 años el fondo de pensiones se incrementó 2,5 veces. En ese mismo período las preferencias de inversiones cambiaron notablemente. En 2002 las inversiones en instrumentos del Estado representaban 33%; hoy no sobrepasan 13%. Si bien hoy la inversión en el sector financiero privado es importante, 27%, no es menos cierto que la tendencia se inclina hacia las inversiones en empresas, 27,3%, contra 18% en 2002; e inversiones en el extranjero, 32,2%, contra apenas 18% en 2002. En el frente interno el débito de las empresas privadas se engrosó con los aportes del fondo de pensiones. Plata de los viejos que sirvió para reflotar empresas pertenecientes a los grupos económicos. Fue el caso de Madeco [manufactura de cobre], filial del grupo Luksic. A comienzos de julio de 2002, el grupo planeó a través de Quiñenco [matriz financiera] un aumento de capital de US$90 millones destinado a pagar deudas con los bancos [liderados por el BankBoston y el BCI]. Operación que fracasó pues se logró recaudar sólo 60% de los requerimientos de los bancos. La deuda de corto plazo representaba US$ 120 millones, eso sin considerar los bonos en manos de las AFP, que sumaban US$ 105 millones, los cuales viabilizaron financieramente la empresa en el pasado. Este caso de salvamento se produjo, en parte importante con la plata de los viejos, acreedores estos últimos de aumentos de capital o préstamos relacionados de negocios que dependen del ritmo del ciclo económico. Recuérdese que la caída de las bolsas a nivel mundial a fines de 2002 significó una contracción de 41.3% para la totalidad de los ADR locales negociados en Nueva York, esto es una pérdida patrimonial de US $ 1.200 millones.

Algunas de las empresas involucradas habían colocado parte de su propiedad en el sistema de fondo de pensiones. Fue el caso de Madeco, con una pérdida de 91% de su patrimonio negociado en ADRs. Con la pérdida su patrimonio llegó a US$ 460 mil contra US$ 5,7 millones en diciembre de 2001. Otras empresas con importantes pérdidas patrimoniales fueron Enersis [82%], Masisa [73%], Almendral [70%], Endesa [67%], Andina A [60%], Lan [59%], SM Unimarc [55%], Gener [47%], D&S [45%].

Frente a estas eventualidades cabe recordar que la encuesta EPS [2006], citada más arriba, establece que 70,6% de los afiliados no conoce cómo se invierten los fondos de sus cuentas individuales. La ideología de los negocios ha calado tan profundamente en la sociedad chilena, soslayando toda sombra de dudas sobre lo bien fundada de las decisiones de sus gobernantes y hombres de negocios, que cuando con cinismo – “o realismo” – el gobierno de Lagos instauró la Cartera de inversión de los fondos de pensiones - cinco cuentas de riesgo diferencial, A, B, C, D, E con proporciones diferentes de rentas fija y variable – se asumió sin más, que todos los trabajadores, jóvenes, maduros y viejos estaban no sólo imbuidos del negocio, sino que además podían tomar decisiones sobre materias financieras complejas, y variables [aleatorias], sujetas al ciclo mundial de ningún control posible por agentes locales. Reconozcamos que fue la guinda de la torta del mejor negocio en la historia de la humanidad.

El autor es Director de Fortin Mapocho

29/01/2007 11:32 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: Modus Operandi No hay comentarios. Comentar.

LA DERROTA DE LOS ESTADOS UNIDOS EN IRAK

AGRAVA LA CRISIS ESTRUCTURAL DEL CAPITALISMO

Altercom*
Miguel Urbano Rodrigues*

31 de enero de 2007

 

La esperanza de que la derrota republicana en las elecciones de noviembre en los Estados Unidos facilita una salida a la crisis que la humanidad enfrenta es ilusoria.

La alteración de la relación de fuerzas en el Congreso tendrá, a corto plazo, influencia mínima en el involucramiento de los Estados Unidos en áreas del planeta donde sus guerras de agresión, llamadas «preventivas», y la alianza con el Estado sionista han creado situaciones que configuran amenazas a la humanidad.

El Informe Baker, paradójicamente, confirma esa realidad. Al contrario de lo que cientos de millones de personas esperaban, todo hace creer que la mayor fragilidad de la Administración Bush agravará las contradicciones en un sistema de poder en crisis profunda, porque el partido Demócrata no tiene una alternativa propositiva que sea susceptible de frenar el desastre en desarrollo en Iraq y Afganistán, y de poner término al caos existente en Palestina, sometida a la barbarie israelita.

El Informe Baker-Hamilton tuvo el mérito de hacer público lo que era obvio. Su impacto hace pensar en un tumor que, al reventar, infecta la atmósfera.

Bush reconoció finalmente que su estrategia irracional, de matices neo fascistas, fracasó. Afirmó que va a estudiar con su gente las propuestas contenidas en el documento firmado por el ex secretario de Estado de su país, y alterar la estrategia que condujo al desastre, ahora inocultable.

No esclareció, sin embargo, que esas propuestas -más allá de ser una confesión del fracaso sugeren la adopción de medidas que pretenden atenuar sus efectos- no son susceptibles de evitar una derrota humillante a los Estados Unidos. El Presidente continúa prometiendo la victoria, ahora con otra estrategia.

El contenido del Informe es pobre.

Como remedio a una situación insustentable, presenta sugerencias que nada resuelven y recomienda decisiones inaplicables. El objetivo principal es evitar una catástrofe peor que la de Vietnam (ver artículo de Brian Becker y Mara Verheyder Hilliard en odiario.info, 18.12.2006).

El grupo de trabajo Baker sugiere una retirada en fases hasta 2008. No innova: al final, propone repetir lo que, aconsejado por Kissinger, Nixon hizo en Vietnam.

Baker-Hamilton ven una medicina salvadora en la iraquización de la guerra.

Según el Informe, la retirada de las tropas americanas de las áreas donde la insurrección es más fuerte y su concentración en Bagdad contribuiría a mejorar la situación. Su misión principal sería formar unidades de combate del nuevo ejército de Iraq. A ellas, sí, cabría la tarea de enfrentar a sus compatriotas que participan en la lucha armada contra la ocupación americana.

Baker-Hamilton mienten conscientemente. Ciertamente no olvidaron el fracaso de la vietnamización de la guerra.

Cuando Giap atacó en 1974, las fuerzas armadas del gobierno fantoche de Saigón no opusieron prácticamente resistencia. El ejército de Vietnam del Sur se derrumbó como castillo de naipes.

No pretendo llevar más lejos la analogía, porque el fracaso en el caso de Iraq será previsiblemente mucho mayor.

En primer lugar, la situación es tan grave y compleja, que, por ahora, no se prevé la repatriación de una sola unidad de combate estadounidense. Por el contrario, Bush enviará a la caldera iraquí a 20 000 soldados más, o sea, el máximo posible, porque no hay más unidades de combate disponibles.

En el Pentágono los estrategas no se entienden. Unos defienden el envío de un porta-aviones más al Golfo, otros consideran un error reforzar la tropa de ocupación con 20 000 hombres.

Significativamente, los grandes periódicos y las cadenas de televisión dedican tiempo y espacio a los rumores del Congreso y de la Casa Blanca, pero se han abstenido de comentar las consecuencias de la retirada, ya programada, de tropas de países aliados.

Los italianos y los coreanos elaboran el calendario de la retirada. Otros tratan de imitarlos.

En cuanto a los ingleses, en Washington aumenta el temor de una próxima y «negativa» decisión de Londres. El pueblo británico exige el regreso de sus soldados. El Jefe del Estado Mayor del Ejército y otros altos oficiales defienden también el fin del involucramiento británico en una guerra que, en su opinión, fue un error y está perdida.

La Chattam House, en un informe divulgado hace dias , afirma que en los próximos años Gran Bretaña continuará sufriendo las consecuencias de la desastrosa política de Blair al colocar al país a remolque de los Estados Unidos.

El Primer Ministro, consumado equilibrista, ha sido ambiguo al abordar el asunto. En Bagdad, inesperadamente, sugirió al gobierno títere, en vísperas de Navidad, que fije un calendario para la retirada de las tropas americanas. Esta vez no habló de las británicas.

Su consulado está presto a terminar . Pese a todo, Blair no ignora que la retirada de los ingleses tendrá, en el plano militar y en el psicológico, consecuencias gravísimas según los propios estrategas del Pentágono.

Los británicos todavía mantienen en Iraq unos 8000 hombres. Pero siguen siendo responsables de la provincia de Basora, un área estratégica fundamental que controla el delta de Chat El Arab, la única salida del país al Golfo. Allí la resistencia ha encontrado en sus luchas dificultades mayores que en Bagdad y en las provincias del Norte y de la frontera con Siria.

El ejército británico profesionalmente es uno de los mejores del mundo, y tiene una experiencia en el combate a la guerrilla urbana muy superior a la de las tropas de ocupación de los Estados Unidos. El nivel de disciplina es elevado, contrariamente a lo que tiene lugar en la mayoría de las unidades terrestres americanas donde la atmósfera de desmoralización aumenta.

Las fuerzas armadas de los Estados Unidos tienen una capacidad de destrucción casi ilimitada, pero en el combate terrestre y en la guerra de emboscadas el US Army ha demostrado una incapacidad transparente. La sustitución de los ingleses por americanos puede provocar el caos en una provincia que es, de cierta manera, el pulmón de Iraq.

Bush, no consigue ocultar su desorientación. Después del encuentro con el Grupo de Trabajo que elaboró el Informe Baker, anunció una declaración inmediata sobre la nueva estrategia que adoptaría. Pero luego se arrepintió y pospuso la promesa para inicios de año.

Sus consejeros están conscientes de que la situación existente es mucho peor que aquella que precedió la derrota y la fuga en Vietnam. En el Sudeste asiático la agresión norteamericana se produjo durante la guerra fría y fue inseparable de la estrategia de confrontación con la URSS y la disputa de la hegemonía en el Extremo Oriente. Fue una guerra librada en una región en que los intereses económicos de los Estados Unidos eran muy secundarios.

En el Medio Oriente y Asia Central el panorama y las motivaciones son diferentes. Por el Estrecho de Ormuz, puerta del Golfo, sale gran parte del petróleo importado actualmente por los Estados Unidos, que hoy solo produce el 40% de lo que consume. En la región existen las mayores reservas de petróleo y gas de la Tierra.

La derrota militar en Iraq –porque el fin de la ocupación será visto en realidad como una enorme derrota americana, no solo ante los pueblos del mundo islámico sino también ante los propios aliados de Washington- tendrá implicaciones amplias, profundas y diversificadas que, transcendiendo los problemas de la región, agravarán la crisis estructural del capitalismo.

Es ingenuo admitir que una simple revisión de la estrategia irracional que hundió a los Estados Unidos en el pantano iraquí pueda abrir la puerta a una solución tolerable para ellos, no importa cuan humillante esta sea.

La idea de que Irán y Siria puedan entenderse con Washington para «estabilizar » la situación en Iraq, facilitando una salida airosa del ejército de ocupación, es absurda.

El desprestigio resultante de la derrota de los Estados Unidos producirá en la región un efecto contaminante. Alcanzará inclusive a los aliados del Golfo. En Arabia Saudita la oposición a la presencia militar norteamericana va en aumento.

Las relaciones con Egipto y Jordania también se afectarán. Y en Paquistán y Turquía las fuerzas que combaten la alianza con Washington intensifican su oposición.

Las repúblicas ex soviéticas de Asia Central también se distanciarán de los Estados Unidos. Eso ya ocurrió en los casos de Uzbequistán y Casakistán. Y en Kirguiztán, -sede de la mayor base militar americana en la región- el sentimiento antiamericano aumenta.

Las transnacionales del petróleo, que hasta la revolución iraní que derrocó al Shá Rehza Palevi encaraban el Medio Oriente como un feudo, tienen motivos para estar alarmadas.

Una consecuencia de la catástrofe americana en Iraq, de la que los media no hablan, es el costo de la misma para Israel. El aislamiento del Estado sionista se ampliará. En todas las agresiones cometidas contra los pueblos de Palestina y del Líbano, Tel Aviv contó siempre con la complicidad absoluta de su gran aliado. El apoyo va a persistir, pero las modalidades de la ayuda van a reflejar el desastre iraquí. Israel no puede contar con otra guerra «preventiva».

El fracaso de los Estados Unidos en Iraq señala el fin de una era.

La naturaleza de los cambios posteriores a la retirada norteamericana es, por ahora, imprevisible. Empero, se sabe que en el futuro próximo allí nada será igual.

La primera lección de la inevitabilidad del fin de la ocupación militar de Iraq (hasta ahora sin data) es la de la alta improbabilidad de que los Estados Unidos repitan en los próximos años un ataque a cualquier país asiático que incluya la intervención de fuerzas terrestres. La política de las «guerras preventivas» tuvo su funeral en las tierras de la milenaria Mesopotamia.

En los cofres del Pentágono se acumulan todavía planes ambiciosos que prevén la invasión de Irán. Pero el actual jefe del Departamento de Defensa, el ex-director da CIA, Robert Gates, y sus generales y almirantes,saben que ese sueño se vino abajo.

Para atenuar el efecto de choque producido por la toma de conciencia de la catástrofe iraquí, el sistema mediático, sobre todo los grandes diarios, intentan persuadir a la opinión pública de que en Afganistán la situación permanece bajo el control de la OTAN y tiende a mejorar. ´

Mienten. El presidente Hamid Karzai (ex funcionario de una transnacional petrolífera) es una marioneta colocada en Kabul por Bush. El levantamiento de las tribus de la frontera con Paquistán presenta un panorama caótico, pero en la lucha contra los ocupantes extranjeros participan miles de combatientes que no son talibanes.

En Portugal, en una pirueta típica de epígonos del poder, los analistas del Partido Socialista y los del del Partido Social Democrata (en realidad sus direcciones son de derecha) saludaron inicialmengte la agresión a Iraq como acto civilizatorio y la imaginaria «democratización» del país como victoria sobre el «terrorismo»— han dado ahora un giro de 180 grados y cambian el discurso. Ante la derrota, responsabilizan a Bush por ella, y califican de irresponsable la estrategia que antes identificaban como servicio a la humanidad.

Un general ®, que se exhibe en la TV y la prensa como especialista en estrategia militar, sobrepasa los límites del ridículo al contraponer al desastre americano en Iraq la necesidad de fortalecer en Afganistán las fuerzas de la OTAN que allí han asumido «la defensa del Occidente civilizado e democrático».

El general no percibe que en las montañas del Hindu Kush y en el valle del Hilmand se libra otra guerra perdida en la cual son los afganos quienes luchan por la libertad.

La desastrosa evolución de las larguísimas guerras asiáticas anunciadas después de los acontecimientos del 11 de septiembre produjo efectos opuestos a los entonces previstos por Bush y los estrategas del Pentágono.

La cruzada contra el terrorismo funcionó como estimulo a la expansión del terrorismo En e l plan interno iniciativas presidenciales han suprimido derechos y libertades garantizadas por la Constitución. El racismo se difundió por el pais ; el Congreso ,cediendo a presiones de la Casa Blanca, legalizó practicamente la tortura; empresas gigantescas , involucradas en fraudes financieras entraron en quiebra.

Solamente la guerra de Iraq ya consumió mas de 600 000 millones de dólares; actualmente devora 2000 millones por semana.

Afganistán es otra pesadilla para el contribuyente norte americano. La situación financiera del pais empeora . La propaganda oficial se esfuerza por presentar el crecimiento del PIB como prueba de una economia saludable. Pero el argumento es capcioso. El déficit comercial ultrapasa todos los meses 60 mil millones de dolares. La deuda externa, la mayor del mundo aumenta .La deuda publica ,colosal, no para de crecer.

Los EE UU son hoy una nación parasita que consume mucho mas de lo que produce.

La fragilidad del dólar como moneda de referencia internacional es transparente .Iran ya informó que decidió optar por el euro en sus transacciones comerciales, renunciando al dólar. Otros paises petroleros prepáranse para imitarlo.

Si China y Japón cambiasen por euros sus reservas en dolares los EE UU irian a la insolvencia. Es obvio que no tomarán esa iniciativa porque ella provocaria un caos financiero mundial generalizado que los arrastaria. Pero la simple colocacion de la hipotesis ilumina da dimensión de la crisis estadounidense.

La situación existente a medio plazo es insostenible en la opinión de Joseph Stiglitz , Premio Nobel de Economia y ex - director del Banco Mundial.

Los analistas que atribuyen las dificultades financieras de los EE UU exclusivamente a la politica aventurera de Bush ocultan ra lealidad.La irracionalidad de la estratégia bushiana ,al llamar la atención para los crimines del imperialismo ,dificulta la percepcion de la gravedad y complejidad de la crisis del sistema capitalista.Trabajos sobre el tema de cuentistas politicos de prestigio internacional –István Meszaros, Samir Amin y Georges Labica son ejemplos expresivos – confirman que el capitalismo entró en una crisis estructural que lo llevará a su desaparecimiento.

Las guerras de agresión iniciadas bajo pretexto de combate al terrorismo- guerras que implantaron la barbárie y el caos en zonas del Medio Oriente y de Asia Central en donde se concentran grandes reservas de hidrocarburos son inseparables del desespero generado por el temor de la agonia del capitalismo.

El fin del sistema no tiene –repito- data en el calendário. Y seria un error subestimar el enorme poder del imperialismo .

Pero el sueño bushiano de dominación universal y perpetua sobre la humanidad por el capitalismo tendra un desenlace de pesadilla.

Altercom
Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la Libertad.
Miguel Urbano Rodrigues
Escritor, periodista y pensador portugués. Autor de numerosos libros y reportajes. Ha colaborado con importantes medios de su país, de Francia y Brasil. Fue parlamentario europeo por el PCP.

 

Traducción de Marla Muñoz, ODIARIO.INFO

 

 

www.altercom.org/article144889.html

31/01/2007 12:16 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: La Crisis Neoliberal No hay comentarios. Comentar.

POBRES PARA SIEMPRE

20070131183156-pobreza.jpgCésar Hildebrandt
La Primera - Lima

Como en América Latina el 25% por ciento de la gente vive con menos de dos dólares al día y hay otras decenas de millones que subsisten con lo mínimo, las grandes firmas –anuncia The Wall Street Journal– están ahora decididas a sacar su tajada de esa pobreza endémica.

McCann World Group, la mega agencia publicitaria, está invirtiendo plata en meterse en los gustos y sueños de los suburbios de este subcontinente. “Sus ingresos son bajos, pero aún comen, se bañan y, en algunos casos, conducen autos. Ellos consumen, tienen una vida”, ha dicho, conmovido, Luca Lindner, el jefe de las operaciones de McCann para centro y sur América.

O sea, mientras respiren pueden comprar, mientras haya señales de vida hay negocio, mientras tengas pulso podré convencerte de que lo que vendo te resulta imprescindible. Me fascina la sinceridad del señor Lindner, de la McCann: “pero aún comen, se bañan…”.

La nota del Wall Street Journal añade que Nestlé Brasil está teniendo éxito en muchas favelas donde antes no había podido entrar. ¿Cómo? Vendiendo las galletas Bono con el precio reducido. ¿Y cómo lo hizo? Bajando el peso del paquete de 200 a 140 gramos. Menos precio, menos galletas, más ventas. Las familias de bajos recursos son el 87 por ciento del Brasil aun después de Lula da Silva.

Hasta hay gurús reconocidos en el tema. C.K. Prahalad ha publicado, con el auspicio de la universidad de Michigan, el libro Fortuna en la base de la pirámide. En esas páginas el autor dice que las grandes empresas pueden ayudar a los 4,000 millones de pobres del mundo “al encontrar formas innovadoras de venderles jabones o refrigeradoras”.

Qué maravilla. Te mueres de hambre pero llega una oferta irresistible planeada por los cerebros en mercadotecnia de la McCann y te compras, a unos plazos tan largos que puedes morirte y dejar de pagar, una refrigeradora. ¿Qué le pones adentro? Bueno, ese es tu problema.

La Nestlé de Brasil, dice el artículo, lanza expediciones de sus ejecutivos de márketing a los barrios pobres. “Son una experiencia asombrosa”, dice, entusiasmado, Johnny Wei, director de regionalización y segmentos de bajos ingresos de Nestlé Brasil.

Los pobres son un enorme mercado potencial. No es que las grandes transnacionales estén pensando que los pobres van a dejar de ser pobres, no. Al contrario: partiendo del inmovilismo y la momificación de la injusticia, los marqueteros modernos han decidido que, aun padeciendo salarios muy reducidos, los pobres crónicos son un bocado digno de morderse en el gran banquete de la globalización.

¿Y cómo identificar marcas entre analfabetos? No hay problema. The Wall Street Journal cita el caso de Unilever en el noreste de Brasil, firma que ha creado un jabón cuya marca es legible aun para los que no saben leer: se llama Ala, dos vocales iguales y una consonante fácil de memorizar. ¿Dónde consiguen el agua para justificar tan fragante pastilla de jabón? Bueno, ese también será su problema.

Conscientes de que el modelo económico no sacará a los pobres de su pobreza, los marqueteros de las más grandes empresas ya consideran a la pobreza global una variable imperecedera con la que tendrán que lidiar.

31/01/2007 12:31 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: Modus Operandi No hay comentarios. Comentar.


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