Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.

EL CONSENSO DE WASHINGTON AL ALCANCE DE CUALQUIERA

LA IDEOLOGÍA DE LOS AMOS: EL CONSENSO DE WASHINGTON

Fuente: http://www.lacoctelera.com/elpaskin

En El Paskin, un diario serio, pero bueno para el webeo, nos dábamos cuenta de que cuando se hablaba del Consenso de Washington aparte de unos dos o tres lugares comunes, los burócratas que empleaban el término con aires doctorales, no sabían decir nada más.

Preocupados por mejorar la calidad académica del debate al respecto, en El Paskin nos propusimos realizar una investigación acerca del tema. Para ello, le solicitamos a un amigo nuestro que nos preparara un “paper”, como dicen ahora los siúticos en donde con claridad se diera cuenta del tema. En el fondo, en buen chileno, le pedimos que fuera algo así como “El Consenso de Washington al Alcance de Cualquier Idiota”.

El resultado del trabajo de nuestro amigo es el siguiente:

“Guy Debord escribió: “Por primera vez los mismos son los amos de todo lo que se hace y se dice”.

Los amos reinan en el universo tanto por sus enunciados ideológicos como por la coacción económica o la dominación militar que ejercen. La figura ideológica que guía su práctica tiene un nombre anodino, “Consenso de Washington”.

Se trata de un conjunto de acuerdos informales, de gentleman agreements, concluidos a lo largo de las décadas de 1980 y 1990 entre las principales compañías transcontinentales, bancos de Wall Street, la Reserva Federal estadounidense y organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, entre otras.

En 1989, John Williamson, economista director y vicepresidente del Banco Mundial, formalizaría el “consenso”. Sus principios fundacionales son aplicables a cualquier período de la historia, a cualquier economía, en cualquier continente. Apuntan a obtener, con la mayor premura posible, la liquidación de toda instancia reguladora, estatal o de otra índole, la liberalización más completa y más rápida posible de todos los mercados (de bienes, de capitales, de servicios, de patentes, etc.) y de la instauración final de una statless global governance, de un mercado mundial unificado y completamente autorregulado.

El Consenso de Washington apunta a la privatización del mundo. Estos son los principios en los que descansa:

1.-En cada país deudor, es preciso poner en marcha una reforma fiscal basada en dos criterios: a) disminución de la carga tributaria que grava las rentas más altas, con el objetivo último de incentivar a los ricos para que efectúen inversiones productivas, y, b) ampliar la base de los contribuyentes; dicho de forma más clara, la supresión de las exenciones fiscales que benefician a los más pobres para incrementar el volumen del impuesto.

2.-Liberalización, tan rápida y completa, como sea posible de los mercados financieros.

3.-Garantizar la igualdad en el trato dispensado a las inversiones autóctonas y a las extranjeras con la finalidad de aumentar la seguridad y así, el volumen de las inversiones extranjeras.

4.-Desmantelamiento, tanto como sea posible hacerlo, del sector público, privatizando de forma especial todas las empresas cuyo propietario sea el estado o una entidad paraestatal.

5.-Desregulación máxima de la economía del país para garantizar el libre juego de la competencia entre las diferentes fuerzas económicas presentes.

6.-Intensificar la protección de la propiedad privada.

7.-Fomento de la liberalización de los intercambios a un ritmo lo más sostenido posible teniendo como objetivo mínimo la reducción en un 10% anual de los aranceles aduaneros.

8.-Dado que el libre comercio progresa por medio de las exportaciones, es preciso, como prioridad, favorecer el desarrollo de aquellos sectores económicos que son capaces de exportar bienes.

9.-Limitación del déficit presupuestario.

10.-Creación de la transparencia del mercado: los subsidios estatales a los operadores privados deben ser eliminados en todas partes. Los estados del Tercer Mundo que subvencionan, con la finalidad de mantenerlos en un nivel bajo, los precios de los alimentos, deben renunciar a esta política. En lo que respecta a los gastos del estado, los destinados a reforzar las infraestructuras deben tener prioridad sobre el resto.”

Hasta aquí el resumen que elaboró nuestro dilecto e intelectual amigo a quien le damos las gracias.

En El Paskin, quedamos pensativos, pereciera que todo lo que respecta a los 10 puntos tiene mucho que ver con nuestra realidad y con los males que nos aquejan ya que intuitivamente nos parece que la receta que se aplica desde Washington es buena solo para algunos pocos.

De casualidad, pudimos tener entre nuestras manos la revista británica The Economist, cómo les quedó el ojo; esta revista no es precisamente un semillero de revolucionarios y, no obstante, el comentario que hizo del Consenso de Washington, rebosa ironía: “Anti-globalist see the Washington Consensus as a conspiracy to enrichn bankers. They are not entirely wrong”. (“Los antiglobalizadores consideran al Consenso de Washington como una conspiración destinada a enriquecer a los banqueros. De hecho no andan del todo desencaminados”).

Y usted, estimado lector de El Paskin, el diario culto y erudito, ¿qué dice al respecto?

16/07/2006 19:34 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: Las Bases Filosóficas No hay comentarios. Comentar.

¿POR QUÉ EL MUERTO SIGUE EN PIÉ?

Máximo Kinast - 21/12/2005

Hace casi dos años escribí que Estados Unidos está en quiebra y recordé ese verso de Gustavo Adolfo Becker: ‘‘Porque el muerto está en pié’’. ¿Cómo es posible que Estados Unidos siga entero y no caiga el dólar? Creo que he llegado a comprenderlo y es tan insólita la conclusión a que he llegado, que necesita de algunas explicaciones previas para preparar a mis amables lectoras y lectores.

El dinero tiene valor cuando es posible cambiarlo por algo. Cuando existen más billetes que cosas, las cosas suben de valor, o sea, se produce una inflación, o lo que es lo mismo, el dinero pierde su valor.

Resulta que hay dólares, impresos en billetes verdes, suficientes para comprar entre cien y mil veces el mundo entero, lo que significa que cada dólar vale entre la centésima y la milésima parte de lo que dice valer. Si esto es así, y cualquier economista de tercer orden ya sabe que es así, el dólar debería de caer entre cien y mil veces de su valor nominal.

¿Por qué no cae, como caería cualquier otra moneda que hubiese en exceso? Muy simple, porque la economía mundial, las cuentas, los pagos de las importaciones y exportaciones se calculan en dólares y si cayera se derrumbaría todo el sistema neocapitalista y habría una crisis mundial de cuatro pares de cojones, para decirlo con claridad.

¿Y cómo es posible que no caiga? Porque hay demanda de dólares. Los Bancos Centrales y de Reserva son los bancos que regulan la economía de cada país y para evitar que el dólar caiga y con ello los exportadores de cada país pierdan dinero, sencillamente compra dólares y los guarda en sus bóvedas.

¿Tienen la esperanza los Bancos Centrales de que suba el dólar y recuperar su inversión? Claro que no. Son economistas expertos y saben muy bien lo que hacen. No hay error posible. Simplemente defienden el sistema neocapitalista y los intereses de los Estados Unidos comprando dólares que no valen ni el papel en que están impresos.

¿Por qué lo hacen? Porque ellos viven de la economía de los USA y no les interesan sus pueblos. Perú, por ejemplo, tiene el 25% de su PIB invertido en divisas y dos tercios, más o menos son dólares. Unos 17 mil millones de dólares por su valor nominal, pero que a la hora de venderlos no les darían ni un centavo. Eso en un país donde el 50% de los habitantes están bajo el umbral de pobreza.

Bueno, Máximo, me dirá el avispado lector o lectora, pero los Estados Unidos son potentes y grandes y tendrán como responder. Pues, no. La respuesta es no. No tienen como responder si China quisiera vender sus 600 mil millones de dólares. No tiene dinero para sufragar el costo de la guerra en Irak que sube miles de dólares cada segundo. Y ya cuesta más de 228 mil millones de dólares y miles de vidas de jóvenes americanos, para que las empresas asociadas al clan Bush hagan negocio y se roben el petróleo.

Si quieres saber la cifra exacta del costo de la Guerra de Irak,

haz clic aquí:

http://nationalpriorities.org/index.php?option=com_wrapper&Itemid=182

La huelga del metro de Nueva York costará otros miles de millones de dólares. Y Estados Unidos seguirá en pié. Como si nada. Como si no fuera con ellos el problema. Como si no estuvieran en quiebra desde hace varios años.

¿Por qué? ¿Por qué sigue el muerto en pié? Ahora recién lo he comprendido. Es muy simple, porque Estados Unidos imprime dólares que no valen nada, como cualquier falsificador, como un gangster y los vende a los Bancos Centrales, que los compran porque sí, porque están vendidos, por temor, porque siempre hemos comprado dólares, porque quizas el pueblo norteamericano decida pagar sus deudas y cada familia pague el equivalente a un año de sus ingresos…

Y podemos dormir tranquilos. El mundo no va a cambiar. Los Estados Unidos seguirán fabricando dólares impresos en papel verde, impresos en Bonos del Tesoro, o simplemente impresos en un chip electrónico sostenido por las expectativas futuras de beneficios virtuales en mercados virtuales del futuro. Y con eso pagarán por el petróleo que no roban de Irak, por el cobre de Chile, por el gas de Bolivia, por el agua de todos, por todo lo que compran. Por algo son el mercado más grande del mundo. Y pagan. Claro que pagan. Con dólares americanos, recién impresos en la maquinita del Tío Sam.

16/07/2006 19:40 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: La Crisis Neoliberal No hay comentarios. Comentar.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) empieza a sospechar la verdad

Según el artículo publicado con fecha 5/4/2005 en ARGENPRESS, “El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió sobre la existencia de factores que atentan contra la estabilidad financiera internacional, en una tendencia capaz de modificar las perspectivas de crecimiento económico”.

En el mismo artículo “alertó acerca del peligro que representa el enorme déficit por cuenta corriente de Estados Unidos, el cual llegó el pasado año (2004) hasta la cifra récord de 665.900 millones de dólares, equivalentes al 5,7% del Producto Interno Bruto (PIB)”.

Y el FMI se asusta de manera muy “especial si los bancos centrales de Asia deciden diversificar sus carteras de divisas extranjeras”.

Todo eso lo explique en un artículo publicado en esa página hace un año y dos meses. Dada la velocidad de los cambios y la rapidez con que ocurren los hechos, mi artículo fue publicado hace una eternidad. Lo extraño es que el proceso de descomposición del Imperio no haya ido más rápido.

Hasta la fecha, el único Jefe de Estado que ha comprendido con claridad la situación y tomado medidas de diversificación de sus reservas ha sido Fidel Castro. O quizás no sea el único, porque muchos otros han debido darse cuenta de que el dólar no vale ni la centésima parte de su valor facial, por el excedente de billetes que hay en el mundo.

Como hemos explicado desde hace años, el valor del dinero reside en su capacidad de ser cambiado por bienes. Esto implica que los bienes han de existir. Cuando hay más billetes que bienes, los billetes pierden su valor. ¿Por qué no ocurre esto con el dólar? Por la sencilla y criminal razón de que los Bancos Centrales de todos los países compran dólares para evitar su caída, con la excusa de favorecer la exportación de bienes desde sus respectivos países.

Existe otra razón por la que no diversifican sus carteras de reservas y es el temor a un pánico financiero. Si China quisiera cambiar sus reservas de bonos del Tesoro de USA, que ascienden a seiscientos mil millones, no encontraría comprador, porque no hay nadie en el mundo que pueda comprarle esos dólares. Con suerte recibiría la mitad o la tercera parte de su valor en euros o en otras divisas. Esto no lo puede negar ningún economista en el mundo entero.

El mayor temor del FMI esta en algo que no menciona. Quizás lo dirá dentro de un año. Lo terrible de la situación mundial con una economía basada en el dólar, es que no sólo existen billetes, sino cientos de miles de millones de dólares en documentos, que no valen ni el papel en que están impresos, como los Bonos del Tesoro. Pero eso no es todo. Están los famosos y casi desconocidos mercados de futuro, donde se transa en dólares físicamente inexistentes, productos que tampoco existen, pero se supone que existirán, como por ejemplo, la producción de café de Colombia de los próximos diez años.

La tendencia actual entre los grandes consorcios y multinacionales es hacer sus transacciones en euros. En países como el Perú, con una economía en dos monedas (Nuevos Soles y Dólares), los bancos están abriendo cuentas en euros. Las grandes fortunas privadas han iniciado un cambio hacia el euro. Casi siempre son los más ricos los que se salvan de las crisis financieras... y las pagan los más pobres, como ocurrió en el Chile de Pinochet, en los años ochenta, cuando los principales bancos quebraron. Todavía el pueblo de Chile esta pagando quinientos millones de dólares anuales por el “milagro económico” que permitió enriquecerse más a los más ricos y aumento la brecha con los más pobres.

Pero usted no se preocupe, amable lector, en el mismo artículo que estamos comentando, el FMI dice: “...que a nivel global las instituciones financieras están en mejores condiciones para hacer frente a futuros choques potenciales”. Por mi parte no imagino que quieren decir, ¿quizás significa que ya están cambiando sus dólares por euros?

18/07/2006 14:06 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: La Crisis Neoliberal No hay comentarios. Comentar.

EL ESCALPELO KATRINA 21/09/05

Los gobiernos dicen que vamos bien pero los pueblos saben que las desigualdades económicas siguen creciendo y los ingresos disminuyen en su poder adquisitivo cada día.

El principio del fin de USA comenzó el 15 de agosto de 1971 cuando Richard Nixon decidió acabar con el padrón oro (como respaldo del dólar) ya que todo el oro de Fort Knox no era suficiente para ser canjeado por todos los dólares que ese año había circulando por el mundo. Desde entonces el número de dólares que circulan, apoyados sólo por la confianza de los inversores, ha aumentado conforme a las necesidades inagotables de los Estados Unidos de Norte América, hasta llegar a haber hoy dólares suficientes para comprar todo el planeta quizás más de cien veces. Eso sin contar con los millones de dólares falsificados que también circulan, ni con los dólares virtuales de las transacciones virtuales en mercados virtuales y futuros. Ya lo dijo John Connaly, secretario del Tesoro de EEUU bajo el gobierno de Nixon, al resto del mundo en 1971*:* *El dólar es nuestra moneda, pero es vuestro problema.*

Cuando algo similar ocurre en cualquier país del mundo, la inflación corrige el defecto haciendo que el valor de compra (o capacidad de cambio) de la Moneda Nacional (*M/n*) disminuya (o lo que es lo mismo, suben los precios) hasta equilibrar la capacidad de la oferta de bienes con el flujo de monedas. En el caso del dólar no ha ocurrido, porque ha sido tradicionalmente una moneda de reserva (una divisa), que permite comprar en cualquier lugar del mundo, y por eso los Bancos Centrales de todos los países tomaron la costumbre de guardar en dólares los ahorros de su respectivo país. Cuando se dieron cuenta de que estaban ahorrando en *papel mojado* ya tenían cantidades astronómicas de billetes verdes inútiles y de *Bonos del Tesoro* que es la forma que tiene EEUU de pedir dinero prestado.

Pero permítame explicarle de una forma simple esta situación. Imagine que usted es un jefe de hogar que recibe cada día como ingresos en M/n 100 (cien monedas nacionales), pero tiene una deuda acumulada que le obliga a pagar M/n 250 cada día. ¿Lo tiene crudo, verdad? Pero usted es un hombre hábil, joven y capaz y tiene familiares y amigos; entonces usted contrae deudas cada día por el dinero que le falta. Supongamos que cada día usted emite recibos por valor de M/n 150 (*no se cómo come ni cómo alimenta a su familia, pero paga su deuda*). Pero no es suficiente, necesita más dinero. En su desesperación, cualquier padre lo haría, sale de noche, entra en la casa de su vecino y roba todo lo que puede. No creo que le quede otra solución. Usted quisiera ganar más dinero y con honradez, pero su capacidad de producir dinero esta limitada por sus propios recursos, sus conocimientos y por el tiempo, y como dicen en España no hay más cera que la que arde. Así es que sigue robando, y de pronto se le revienta la caldera de su casa y se le produce un pequeño incendio. ¿Cómo arreglará esto? ¿Quizás saliendo de noche a asaltar y asesinar transeúntes y robarles la cartera o se dedicará a asaltar bancos?

Esa situación la vive Estados Unidos. Debe sólo a China, o lo que es lo mismo, las reservas de China en dólares y Bonos del Tesoro de USA son más de US$ 700 000 millones (Setecientos mil millones de dólares americanos sin respaldo). Si China intentara cambiar sus reservas por Euros se produciría una crisis mundial y nadie querría pagarle más de la décima parte.

Es lo mismo que si su acreedor, para conseguir dinero, vende los recibos o vales emitidos por usted. Como ya todos sus vecinos y parientes saben que está endeudado, nadie querrá comprar más deudas suyas, de modo que su acreedor ofrecerá su deuda de M/n 150 en sólo M/n 100, pero si hay algún comprador estará dispuesto a darle no más de M/n 50, porque la gente no es tonta.

O quizás lo sea. O no sea tonta y sí sean criminales. Porque en esta situación los Jefes de Estado en concomitancia con los Presidentes de los Bancos de Reserva de cada país han seguido comprando dólares para evitar que baje más (*con la excusa de que perjudica a los exportadores nacionales* y favorece a los exportadores norteamericanos, aunque por contrapartida, favorece a los importadores nacionales y perjudica a los importadores norteamericanos). Sólo el Perú ha comprado entre el año 2001 y el 2004 casi US$ 4 500 millones (Cuatro mil quinientos millones de dólares), con lo cual tendrá a finales del 2005 casi US$ 17 000 millones (Diecisiete mil millones de
dólares) para ayudar a la maltrecha economía USA y contribuir al desequilibrio del comercio mundial y de la Balanza de Pagos (que no le explicaré lo que es, ni porque debe estar equilibrada en un mundo globalizado, ya que no dudo que usted lo captará sin explicaciones). *Perú ayuda de esta forma a la economía USA con un 25% de su PIB guardado en divisas mientras el 50% de la población vive en la pobreza.*

Casi todos los Estados están pensando o tratando de sacar los dólares de sus bancos y canjearlos por Euros o Yuanes (dinero chino). El primero en captar esta situación, hace más de dos años, fue Fidel Castro que con gran audacia y habilidad se salió del dólar, de modo que Cuba será posiblemente el país que menos sufra por la crisis económica que estamos viviendo y que será entre diez y cien veces mayor que la crisis asiática de 1997. Los números son claros. En 1929, para la mayor crisis económica de USA, *su deuda externa era del 140% del PIB. Hoy su deuda externa es del 250% del PIB*. En Argentina, por comparación, en el peor momento de su crisis económica (*creada por el FMI con ayuda de Menen y CIA y los mismos de siempre*) su deuda externa era de tan sólo el 50% del PIB.

Y ahora le explicaré lo del título de este artículo. En las corridas de toros, al final, llega la hora de matar y el torero esquivando los cuernos clava su espada en el lomo del toro. A veces sale bien y atraviesa el corazón y el toro cae muerto en el acto. Otras, la espada se desvía unos centímetros y no toca el corazón. El toro cae, está clínicamente muerto podríamos decir, *pero el muerto sigue en pie y todavía es peligroso*, de rodillas en el suelo y agitando su cabeza en los estertores de su agonía. Entonces el torero coge *el escalpelo, una especie de cuchillo*, y lo clava en el testuz hasta el cerebro del toro, que muere de inmediato. O falla y no llega al cerebro y el toro sigue agonizando hasta que un puntillazo final termina con sus sufrimientos.

¿Está claro que Katrina es un escalpelo? ¡Milagro! Podemos exclamar, la Mano de Dios ha castigado a Mamón. Eso es falso. Personalmente no creo en la existencia de dioses y además esa hipótesis no es necesaria'en este caso. Los Estados Unidos han contaminado más que todo el resto de la humanidad, contribuyendo a la mayor parte de la destrucción de la capa de ozono, al deshielo de los polos, a la destrucción de glaciares (*caso Barrick Gold, del papá de Bush*), a la contaminación de la atmósfera y al sobre calentamiento de la Tierra. Todo ello ha aumentado la fuerza de los huracanes y posiblemente aumente su cantidad. Las sequías y las inundaciones están destruyendo el equilibrio en el planeta y agotando las reservas de agua. Este planeta es frágil. Debería llevar una etiqueta del fabricante que lo dijera. Tiene la capacidad de auto regenerarse…si le dan tiempo. Hace 30 años cuando los sabios del Club de Roma avisaron de esta situación, los gobiernos hicieron declaraciones y se conformaron con las palabras. Después en Río de Janeiro suscribieron Tratados, que nadie cumplió. El resultado es que el planeta va camino de su destrucción, aunque podría tener posibilidades de salvarse. Una de ellas es que los Estados Unidos de América se autodestruyan pronto. Y eso está ocurriendo.

La guerra de Irak le cuesta más que la de Vietnam (años 60 y 70). En Irak USA gasta unos US$ 5 600 millones al mes, en tanto que el costo mensual de la guerra de Vietnam fue de US$ 5 100 mensuales ajustados a la inflación. Si quieres saber la cifra exacta del costo de la Guerra de Irak, haz clic aquí:  

http://nationalpriorities.org/index.php?option=com_wrapper&Itemid=182

Desglosado por persona en EEUU el costo hasta ahora es de US$ 727, lo que hace de la guerra de Irak el esfuerzo militar más caro en los últimos 60 años, señaló el informe titulado *El lodazal iraquí*, realizado por el Instituto para Estudios Políticos y el Foreign Policy in Focus. Eso además de su deuda externa. Todo eso para favorecer a las empresas de la familia Bush y CIA, sin contar el valor de varios miles de jóvenes americanos muertos sin saber por qué. *Según las teorías neoliberales y mercantilistas las guerras no se ganan ocupando el territorio enemigo ni apropiándose de sus bienes, sino cuando la diferencia entre el costo de la guerra y los beneficios de la rapiña son favorables al vencedor. Lo que no es el caso de esta guerra.*

Por otro lado los huracanes vienen por oleadas y son varios al año. Podemos imaginar que en el año les dejará una destrucción valorada en unos US$ 100 000 millones. (La misma cifra por la que Nixon y Kissinger desestabilizaron Chile en 1973 y apoyaron el golpe de estado para quedarse con los bienes nacionales que alcanzaban ese valor ajustado a hoy). Sólo Katrina les costará más de US$ 25 000 millones (Veinticinco mil millones de dólares), sin contar miles de ciudadanos americanos muertos. ¿Cómo cubrirán este gasto?

En enero y febrero de 2004, varias revistas virtuales publicaron mi artículo *La Caída del Imperio*, donde explicaba las razones por las que Estados Unidos estaba en quiebra y citaba los versos de Gustavo Adolfo Bécquer*:* *¿Por qué no sangra la herida? / Porque el muerto está en pie*. Porque en realidad en ese momento no se notaba que el Imperio había caído; pero ahora la herida esta sangrando y el escalpelo Katrina le ha dado el primer puntillazo.

Como ser humano me duelen las víctimas, los muertos y los heridos y los que han perdido sus bienes y su tranquilidad, aunque no son cuenta mía me hiere el dolor ajeno. Son cuenta de George W. Bush y debe pagarla a su gente, aunque no pague al resto del mundo todo el daño que causa su política criminal.

Pero lo más posible es que no lo haga y se contente con declaraciones. Hay tres razones para suponer que la ayuda será mínima. La primera es que *Estados Unidos no está acostumbrado a sufrir con las crisis. Está acostumbrado a desestabilizar y crear crisis a los demás*. La segunda es que no tiene dinero. Sólo tiene deudas. Y la tercera es la Historia de la Gran Nación del Norte y de sus gobernantes, muchos de ellos genocidas, como Teodoro Roosvelt, que hundió su propio acorazado para acusar a España y apoderarse de Cuba y luego desmembró a Colombia para quedarse con el Canal de Panamá. El más destacado fue Harry S. Truman, el que lanzó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, sobre la población civil siguiendo la estrategia nazi de destruir ciudades iniciada en 1939 en Guernica.

¿Qué ocurrirá ahora en los EEUU? ¿Tendrán los norteamericanos la serenidad y el sentido común para trabajar juntos en la reconstrucción? Es difícil pensarlo porque son un pueblo aterrorizado por la propaganda de su gobierno, individualista y lleno de armas en cada hogar. Temo lo peor y me duele porque soy humano. Me duele también que nunca sabrán que Venezuela ha sido el primer país del mundo en ofrecerles ayuda. Ni que el segundo fue una pequeña isla aislada y bloqueada comercialmente desde hace casi medio siglo, llamada Cuba.

18/07/2006 14:09 Autor: economiaconmaximo. Enlace permanente. Tema: La Crisis Neoliberal No hay comentarios. Comentar.

LA CAIDA DEL IMPERIO

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Por Máximo Kinast
Versión original de enero 2004 en
www.argenpress.info/notaold.asp?num=008015

El Imperio más poderoso de toda la historia de la humanidad está destruido y no lo sabe. Como en esa curiosa rima de Gustavo Adolfo Bécquer que se pregunta: ‘¿Por qué no sangra la herida?’ y en el verso siguiente se responde: ‘Porque el muerto está en pié’. Algo así ocurre con los Estados Unidos de Norteamérica. Esta en quiebra y no lo sabe, ni quiere saberlo y le conviene ignorarlo, porque ignorándolo retrasa el colapso final.

La razón es muy simple, aunque resultará necesario explicar y desmitificar algunos conceptos de Economía para que todos puedan verlo diáfana e irrefutablemente.

EL INVENTO DEL DINERO. En la prehistoria se descubrió que era complicado cambiar una vaca por varias gallinas o por sacos de trigo y para facilitar el trueque se inventó un bien intermedio que servía para ser canjeado por cualquier otro bien o cosa. Ese bien de intercambio se llamo dinero. El dinero tenía un valor que estaba señalado en su superficie. Podía ser un papel o una tablilla de barro o una moneda. En ese soporte se indicaba un valor que era aceptado en la medida en que el ‘emisor’ o fabricante del dinero era conocido y respetado, porque ese emisor respaldaba el dinero con sus bienes. Eso quiere decir que si un Rey o un banquero emitía o fabricaba dinero, estaba dispuesto a retirarlo de circulación recibiéndolo a cambio de sus bienes. Como esto resultaba un poco engorroso se empezó a utilizar el oro como respaldo del dinero y es así como era posible cambiar un papel (un billete de banco) por una cantidad de oro.

Sucedió que el oro no era suficiente para respaldar todo el dinero que se emitía (o fabricaba) y los fabricantes de billetes se dieron cuenta de que tampoco era necesario tener oro para respaldar el dinero emitido (respaldar = dar valor o justificar el valor). Era y es suficiente con la confianza de que con ese dinero es posible comprar (cambiarlo) por cualquier cosa que corresponda a la cantidad que dice valer, y con eso se terminó el respaldo en oro y todo tipo de respaldo.

Lo que ocurrió entonces fue algo muy curioso. El dinero emitido por un país se acepta dentro de ese país, con pequeñas cantidades (relativamente pequeñas) que se adquieren en el extranjero. Lo importante es que con el dinero nacional se puede comprar de todo en la propia nación, pero en el país vecino no reciben el dinero extranjero. El dinero adquiere, entonces, un valor local. En la práctica con todo el dinero que emite un país se puede comprar todo ese país. Si fabricamos más dinero se produce un fenómeno muy especial: Las cosas suben de precio, o lo que es lo mismo, el dinero baja de valor. Eso se llama inflación.

¿Por qué se produce la inflación? Por un principio físico muy conocido –el Principio de Exclusión de Wolfgang Pauli, premio Nobel de Física en 1945- y que a mi me parece que nace de esa proposición aristotélica que dice que A es A y no es B. O dicho de otra forma nadie puede estar en dos partes al mismo tiempo, o bien, que no es posible ocupar el espacio que ya está ocupado. Eso significa que no es posible que dos personas distintas se coman el mismo trozo de pan y ni siquiera pueden comprarlo. Para comprenderlo mejor imaginemos que solo hay una cosa en el mundo (dentro de una maquina expendedora automática) y que esa cosa vale una moneda. En ese mundo que estamos imaginando hay solo dos seres y cada uno tiene una moneda. Cualquiera de los dos puede comprar esa cosa con su moneda, pero es imposible que la compren los dos, por causa del principio que hemos citado, por tanto, la otra moneda vale cero. Y lo más curioso de todo esto es que esa cosa que vale una moneda subirá de precio hasta valer dos monedas, por una tendencia al equilibrio que existe en el universo o por obra de Mongo Aurelio, pero la inflación se producirá, ya sea porque las dos monedas existentes han bajado a la mitad de su valor o porque la cosa ha subido al doble del precio. Y eso es exactamente lo que ocurre cuando un Gobierno fabrica dinero. Los precios suben y se produce la inflación.

Hasta aquí todo está claro, pero hay una excepción. Hemos explicado que todo el dinero de Chile vale para comprar todo lo que hay en Chile. Igual ocurre con Perú, con la India o con China o con cualquier país, excepto con los dólares de Estados Unidos. Existen monedas fuertes, como las libras esterlinas o los euros, que por tener respaldo de países económicamente fuertes se reciben en otros países. También se llaman ‘divisas’ a estas monedas fuertes. El dólar de los Estados Unidos es la más fuerte de todas las divisas porque se recibe en cualquier lugar del mundo y en muchos países es posible comprar directamente en dólares, o como mínimo, es fácil cambiar dólares por dinero local.
¿Y por qué es fuerte el dólar? Muy simple, porque con todos los dólares que existen en el mundo es posible comprar todo lo que hay, no sólo en los Estados Unidos, sino en todo el planeta. Ninguna otra divisa tiene tan amplia aceptación. Por eso, porque se acepta en todas partes, los Gobiernos guardan sus reservas en dólares y la gente trata de ahorrar en dólares y los millonarios guardan dólares en sus cajas fuertes y en sus bancos. A nadie se le ocurriría guardar pesos chilenos si tiene la más mínima posibilidad de guardar dólares.

Pero algo a ocurrido que cambia todo el panorama mundial. Los Estados Unidos, especialmente sus gobernantes, ciegos de soberbia y seguros de su gran poder han emitido más dólares de los que serían necesarios para comprar todo el planeta y quizás haya dólares suficientes para comprar diez veces este planeta. ¿Por qué no se produce una inflación? ¿Por qué no cae el dólar a la décima parte de su valor? Simplemente porque los Gobiernos –aún en contra de los intereses de sus propios países- siguen guardando sus reservas en dólares. Si los Gobiernos quisieran gastarlas, comprar cosas o cambiarlas por otra moneda dura como el EURO, se produciría una gran inflación y la quiebra de la nación más poderosa del mundo se hará pública, como ocurrió con Enron o con Parmalat.

¿QUÉ ES UNA QUIEBRA? Una quiebra o bancarrota se produce en una empresa cuando todos su bienes, incluyendo cuentas por cobrar y todo lo que se les ocurra, como el fondo de comercio, no son suficientes para pagar las deudas. Como el caso claro y concreto de los Estados Unidos de América que debe más de dos veces lo que gana. La deuda externa de los USA es más del doble del PIB (Producto Interior Bruto). Nadie puede pagar una deuda que es el doble de su sueldo. Pero eso no es lo más grave. Porque eso son cuentas contables, como las de Enron. La dura realidad es que esos papeles verdes que circulan por el mundo con la efigie de George Washington y de otros próceres no sirven para comprar todo lo que hay en el mundo. Para ser más exacto, uno de cada diez dólares puede comprar una cosa y los otros nueve se quedan con las ganas porque no hay suficientes cosas en el planeta para cambiarlas por el irresponsable o criminal exceso de dólares.
Esto es lo grave. Los Bancos Centrales compran dólares para evitar su caída y cambian su buen dinero nacional por papeles verdes que -como mucho- valen la décima parte de lo que tienen marcado como su valor facial. Los Gobiernos de todos nuestros países insisten en seguir siendo ignorantes de lo que ocurre y atesoran dólares que no tienen respaldo ni valor.

Pero los grandes millonarios no son tontos ni políticos y no les importa lo que ocurra. Ellos ya están cambiando sus dólares por euros, que por ahora tienen más respaldo. Porque llegará el día –y será muy pronto- en que los Gobiernos querrán cambiar sus reservas en dólares por cosas en los Estados Unidos y se encontrarán con que no hay cosas suficientes para cubrir el valor de todos los dólares que están circulando y que lo que hay sólo alcanza para cubrir un diez por ciento de todos los dólares del mundo, lo que quiere decir que todas las reservas en dólares en el mundo sólo valen la décima parte de su valor facial.

¿Esta claro ahora que el Imperio más poderoso de toda la historia de la humanidad está destruido y no lo sabe? Pues usted que ahora lo sabe, aproveche su ventaja y haga lo que tenga que hacer antes de que estalle el mayor escándalo financiero de todos los tiempos.
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¿Y tú, qué opinas? ¿Crees que estados Unidos resistirá mucho tiempo? ¿Si tuvieses dólares los guardarías o preferirías cambiarlos por otra moneda?


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