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Economía con Máximo Kinast

La Crisis Neoliberal

CHILE: ANDRÉS VELASCO, OTRO MINISTRO EN LAS CUERDAS

Hay diversas interpretaciones al aparentemente profundo cambio que el gobierno busca a su segunda etapa, o “segundo tiempo”, modismo y curioso neologismo político, sin duda populista, que los expertos en comunicación de La Moneda han querido emplazar. Está la necesidad de instalar la idea de un nuevo periodo, que deje atrás, que ayude a olvidar, las complicaciones de diversas naturalezas y orígenes de los pasados 24 meses; se abren también dos años de elecciones, con las presidenciales en el ocaso del 2009, y está también la amenaza de una crisis económica mundial de proporciones hasta el momento insospechadas.
 
Por Paul Walder
Fuente: www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=10366&Itemid=2449
 
Un inventario de tensiones que, en la evidencia, dejó en la estacada gran parte del bien intencionado pero malogrado estilo de gobierno singular, ciudadano e independiente de Michelle Bachelet, el que sucumbió bajo el peso de los caciques y cúpulas políticas. A partir de este 2008 lo que hay no sólo es un regreso a las prácticas políticas más tradicionales de la Concertación, sino un reforzamiento de ese estilo, evaluado y señalado hoy como la carta de éxito para el conglomerado durante los últimos 17 años.

La evidente vuelta a las más clásicas estrategias y estructuras de gobierno de los últimos años tiene sus explicaciones. Está, sin duda, la inminencia de elecciones; la eliminación del lastre del pasado reciente, la necesidad de levantar un candidato y está, lo que no es menor, la necesidad de maniobrar con cierta habilidad ante los inminentes obstáculos que se avizoran para el año, como la progresiva inflación, los efectos en la economía local de la crisis estadounidense y, lo que no es menor, el creciente malestar social y laboral expresado en anunciadas nuevas movilizaciones, como ya lo han hecho durante las primeras semanas del año los trabajadores subcontratados del cobre, pescadores artesanales y como ha avisado hasta la misma CUT. Si se le agregan las movilizaciones del pueblo mapuche, el año promete ser sacudido.

La maniobra en La Moneda ha sido la preeminencia de la política por sobre los denominados “criterios técnicos”, que en los hechos resulta ser, bien se sabe, otra forma de política. El cambio de gabinete, que redujo la excesiva y sobrestimada presencia del think tank neoliberal Expansiva en el gobierno, es también una señal en cuanto la economía, entregada al mercado desregulado controlado por las grandes corporaciones, no satisface las demandas de la población, carencia que puede convertirse en un drama social de grandes proporciones en un periodo de recesión e inflación. Andrés Velasco, neoliberal de tomo y lomo tanto por sus acciones como por su más profundo discurso, instalado en marzo del 2006 en Hacienda y con un reforzamiento de sus poderes en los siguientes cambios y enroques en el gabinete, ha sido también uno de los ministros más repudiados por no pocas figuras de la Concertación. Con los últimos cambios ministeriales y la salida de los miembros de Expansiva en Obras Públicas y Minería, su poder resultó esta vez minimizado.

Está el estilo de Velasco, pero también está la economía. Aunque el hombre de Hacienda se ha ocupado de explicar que él no tiene responsabilidad con la crisis hipotecaria estadounidense, con el alza internacional del crudo y los alimentos, hay un hecho que sin duda le pesa: llegó a Hacienda con una economía dinámica, que a los dos años pierde vitalidad y cuyos pronósticos son bastante lúgubres. En el pequeño lapso ha agregado –no él, sino la economía- una inflación en alza, fenómeno que los chilenos tenían casi olvidado.

Ante la evidencia de los problemas, Velasco se ha visto forzado a alterar su discurso. De aquel eslogan “la economía chilena está blindada”, algo así como que no le entran balas, ha debido pasar a buscar responsables afuera y, de paso, blindarse a sí mismo de las críticas. En una entrevista a La Tercera fue enfático: “Todo el que haya echado una mirada a la prensa internacional sabe que el mundo está en el medio de un gran remezón financiero (…) Los remezones de la economía internacional, incluyendo un crecimiento más incierto de nuestros socios comerciales, y los altos y variables precios de la energía, son sin duda los riesgos que hay que mirar con más atención en los dos años que vienen”.
Hasta el momento, los mayores impactos de las diversas y muy complejas turbulencias de la economía mundial se han reflejado en el aumento de la inflación –que apunta a un ocho por ciento en doce meses- , el desplome del precio del dólar –en 475 pesos -, el aumento de las tasas de interés y las caídas en los mercados accionarios: durante los primeros 21 días de enero la Bolsa de Santiago había perdido casi un 20 por ciento de su valor, en tanto sólo el lunes 21 tuvo un tropiezo de más de un cinco por ciento.
 
Unos pocos indicadores, que desde ya apuntan hacia problemas mayores. La inflación conlleva a una inmediata pérdida del poder adquisitivo de la población, el aumento de las tasas a un encarecimiento en los préstamos y a un aumento de la UF y por tanto también a una merma de poder adquisitivo, y la caída del dólar conduce a un difícil trance al sector exportador, en especial a los más pequeños y con menos solvencia financiera. El hundimiento de la bolsa, que es pura especulación, significa pérdidas no sólo para los grandes inversionistas, sino para todos los afiliados a las AFPs. Los de por sí exiguos fondos tienden, en este proceso, a vaciarse.

La recesión ya está aquí

Estados Unidos está o entrará este trimestre en una recesión. Casi no hay duda. Ya organismos internacionales prevén que durante el 2008 la economía caerá levemente, aun cuando generalmente la realidad supera en mucho a estos vaticinios oficiales. Hay señales de todo tipo, como la caída en el precio de la vivienda, el retroceso de la construcción, la falta de creación de nuevos empleos, pero nada como lo que se comienza a observar en el sector financiero, aquel que se apoyó durante largos años en la entrega indiscriminada de todo tipo de préstamos, hipotecarios y de consumo, que hoy aparecen como incobrables.
 
Durante las primeras semanas del 2008 los crudos hechos se han ocupado de ratificar los peores augurios: el 15 de enero el Citigroup de Estados Unidos, el segundo mayor banco del país, informó que había tenido la peor pérdida de su historia de 196 años: ¡10 mil millones de dólares en un trimestre! Por cierto que no fue un caso aislado. A los pocos días otro gigante de las finanzas, Merril Lynch, anunciaba también pérdidas históricas. Dos ejemplos que trazan lo que vendrá este año: la recesión puede ser muy severa y las pérdidas y quiebras de los grandes bancos y otras instituciones financieras continuarán replicándose.

“La magnitud de las pérdidas calculadas, desde el inicio de la crisis, hacen imbancable (literalmente) la continuación de este esquema de postergación de la bancarrota”, afirmaba en un texto publicado por rebelión.org el economista argentino Jorge Altamira, que halla elementos similares entre el actual lance estadounidense y el colapso de la economía argentina de comienzos de esta década. “Los quebrantos que llevan registrados los bancos de Estados Unidos y Europa suman ya unos 200.000 millones de dólares, pero nadie estima que puedan ser inferiores a los 400.000 millones, y algunos los prevén en un billón de dólares. A esto se le suman ahora los incobrables por créditos al consumo y por las tarjetas, pero por sobre todo la previsión de una recesión, o sea de una caída del PBI, por lo menos durante más de medio año”.

El economista estadounidense Paul Krugman, en una columna aparecida el 18 de enero en el New York Times, que tituló sugerentemente “No llores por mí, América”, afirma que Estados Unidos, hoy en día, “está asumiendo el rol que usualmente habían asumido las economías del Tercer Mundo”. Aunque Estados Unidos, dice, posiblemente no tendrá una crisis tan brutal como la argentina, los problemas que hoy arrastra son similares. Sin embargo, Estados Unidos se salva del colapso porque toda su deuda externa, que fue traspasada a financiar los créditos hoy incobrables, está nominada en su propia divisa, que es el dólar. Es decir, no sufrirá, como Argentina lo hizo, que a la presión de la deuda tuvo que agregar el devaluado peso. Aun así, Krugman avizora unos dos años que podrían ser “bastante desagradables”. En palabras más directas: recesión, desempleo, quiebras.


Velasco, ¿por siempre?

Velasco no salió del gabinete porque nunca, en un gobierno de la Concertación, ha salido o renunciado un ministro de Hacienda. No salió porque Velasco es, hasta el momento, bien evaluado por el sector privado, que durante el 2007 mantuvo sus ingentes y habituales utilidades, y porque un cambio en Hacienda es una señal muy potente de ruido e incertidumbre para todos los mercados, tanto nacionales como internacionales con inversiones en el país. La impronta de una economía chilena modelo (neoliberal) para Latinoamérica, levantada durante la década pasada como eslogan a los inversionistas extranjeros, continúa, aunque con cierto deterioro, campeando por los salones y cónclaves empresariales. La salida de un ministro con credenciales neoliberales – que Velasco sistemáticamente niega- sería un golpe de gracia a ese mito nacional.

El ex presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle coincidió el fin de su gobierno con la crisis asiática, que condujo al país a una breve recesión durante los años siguientes y a enfrentar una bestial alza de las tasas de interés que llevó al quebranto y a la bancarrota a millares de pequeñas y medianas empresas. Frei Ruiz Tagle hoy, por ésta y también por otros y bien conocidos motivos, no figura y tal vez no figurará nunca más como candidato presidencial de la Concertación. A diferencia de él, Ricardo Lagos tuvo, en el terreno económico, una suerte inversa. Sufrió durante los primeros años las consecuencias de las crisis asiática, brasileña y argentina, pero terminó su gobierno con una macroeconomía en alza. Bachelet apunta a sus ya atribulados registros, entre otros apuntes, padecer la misma suerte de Frei.

Una recesión en Estados Unidos tendrá efectos en todo el mundo, pero será mayor entre aquellas economías más dependientes de ese mercado. México, que basa prácticamente todo su comercio con Estados Unidos gracias al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o Nafta, en inglés), claramente tiene en el horizonte un año muy difícil, lo que puede significar el cierre de plantas, masivos despidos y un tsunami de movilizaciones sociales para el gobierno del nunca bien legitimado Rafael Calderón. Chile, aun cuando tiene más diversificadas sus exportaciones, tiene como primer mercado a Estados Unidos, en este caso debido a su propio TLC. Pero si hablamos de una crisis sistémica, los efectos en el comercio exterior aparecerán por todos lados.
Se viene la recesión. La pregunta es en con qué intensidad. Si el terremoto es muy impetuoso, sin duda que aquellos países con gobiernos neoliberales e incapaces de satisfacer las demandas de una afligida población se verán en graves aprietos. No será fácil esta vez dejar las soluciones al mero mercado.

Si nos ponemos en este escenario, que algunos analistas estiman probable, habrá gobiernos que trastabillarán debido a las penurias de una población que expresará sus demandas en masivos reclamos y movilizaciones. En esta atmósfera, el caso mexicano es hasta el momento el más claro. Pero en Chile, si el oscuro trance se espesa más durante estos dos años, y teniendo en cuenta el diseño del nuevo gabinete, es probable que Velasco ruede junto a la economía. Sin herramientas para frenar el deterioro, ya no podrá argumentar que la culpa la tienen los bancos estadounidenses.

Publicado en enero en revista Punto Final

MATOS RODRÍGUEZ NO HA MUERTO

Escribe Luis CASADO – 30/01/2008

El tema de las subprime (créditos hipotecarios basura, difícilmente recuperables) me hizo recordar un tango que empieza rindiéndole homenaje a Matos Rodriguez : al compás de un ritmo arrabalero el cantor recita eso de “Matos Rodríguez no ha muerto, comienza a vivir ahora...

Las subprimes igual. Comienzan a vivir ahora, y no va a ser la maniobra al peo de Ben Bernanke, la tan anunciada y esperada y “sorpresiva” baja de tasas de interés, la que va a resolver el cagazo. Las subprimes seguirán enturbiando el panorama durante mucho tiempo.

Aquellos que saben dicen que los efectos de las burbujas inmobiliarias desaparecen al cabo de unos quince a veinte años. De modo que no retengas la respiración, siéntate confortablemente y descansa porque el carburante de la economía, la confianza, va a ser mercancía escasa durante algún tiempo, salvo desde luego en Chile en donde, como todos sabemos, la economía está “blindada”.

Como en la crisis precedente, la del 2001, va quedando claro que a pesar de tanta transparencia los elementos recurrentes de las crisis económicas, -incluyendo la actual-, se resumen a la indelicadeza de algunos actores del mundo de las finanzas, al dolo, la estafa y la incompetencia.

A tal punto que el FBI se ha invitado al baile y ha lanzado investigaciones contra empresas culpables de fraude contable y de delito de información privilegiada, en fin, la misma vaina que hace unos años. Y eso que la SEC y el Congreso prometieron adecentar el local.

En este país tan preocupado por los temas de seguridad y de delincuencia puede sorprender que el FBI haya interrogado a Bear Stearns, Morgan Stanley y Goldman Sachs, visto que los delincuentes financieros existen en todo el mundo con la notable excepción de Chile, en donde la transparencia y la casa ordenada son dignos de admiración y encomio.

A estos bancos se suman catorce empresas yanquis acusadas de haber manipulado sus cuentas y su cotación en la Bolsa.

Por otra parte, los bancos citados forman parte de la lista de 21 bancos perseguidos por el municipio de Cleveland, acusados de seguir prestándole dinero a instituciones que no presentaban ni garantía ni solvencia.

El FBI dice que lo tiene crudo porque la complejidad de los montajes financieros es de una extraordinaria opacidad, sobretodo cuando se trata de las artimañas de “titulización,” procedimiento que permitió venderle los créditos basura a otros bancos, mezclándolos a créditos sanos para esconder la pelota.

El FBI tiene que investigar toda la cadena, desde los bancos pillines, a los aseguradores de riesgo, pasando por las instituciones financieras estafadas. Estos últimos son lo que la prensa chilena suele llamar los “expertos”.

Como si fuera poco, Morgan Stanley ha sido atacado en otro procedimiento judicial y tendrá que explicar su rol en la emisión de títulos de New Century Financial y Countrywide Financial, el primero en quiebra y el segundo rescatado penosamente por el Bank of America.

 

No sé si te das por enterado, pero estas son las eminentes instituciones que en nuestro tercer mundo con pretensiones de primero se suele llamar “bancos de primera línea” (ya me dirás los bancos de segunda y de tercera...).

 

Como te decía, “Las subprimes no han muerto, comienzan a vivir ahora...”

 

 

Nota: con fondos propios de no más de doce mil millones de dólares Countrywide Financial emitió créditos hipotecarios por un billón y medio (U$ 1.500.000.000.000) o sea ciento veinticinco veces más. Otro “experto” en riesgos. El Bank of America compró Countrywide Financial por U$ 3,6 millardos, ¡una ganga!

BANCOS BLINDADOS, jeje jeje

Los bancos, enceguecidos, escapan a todo control

Crónica de Bernard MARIS – economista – 25/01/2008 – Traducción del francés de Luis CASADO 

Encabezamiento en este blog de Máximo Kinast

 

¿Hay que temer un contagio de la crisis financiera a la economía real? Sería pueril creer que la esfera financiera está al lado, o por encima, y vive su vidita independientemente de la economía real, la del trabajo, del sudor, de la construcción y de las cajeras de los supermercados. Desgraciadamente la economía del trabajo depende grandemente de las decisiones de estos señores de la esfera financiera, de sus desvaríos y de sus incompetencias. De la negra incompetencia de las agencias de notación, que no vieron venir el krach de ENRON y no vieron venir la crisis de las subprimes.

Algunos dirán, sí, pero Europa está relativamente cerrada, en particular a la economía estadounidense. Europa comercia a 90% con ella misma. De modo que si el navío americano se hunde, no es grave.

Por el contrario, es muy grave, porque es todo el sistema financiero internacional el que se hunde si la economía americana se desploma. Aun no es el caso. Pero los bancos franceses están involucrados en los mercados internacionales, y los bancos franceses cubren la actividad Francia con el crédito. El único país que está relativamente afuera es China porque su sistema bancario y financiero es aun ampliamente “nacional”, autónomo.

Durante la crisis de 1929 solo un país no sufrió: Rusia, precisamente porque su sistema financiero estaba replegado en si mismo. Antaño, ciertas leyes permitían evitar el contagio. Porque los bancos estaban nacionalizados. No podían hacer cualquier cosa (con una excepción catastrófica, el Crédit Lyonnais). Se distinguía claramente los bancos de depósitos, para la clase media y los pequeños ahorrantes, y los bancos de negocios para la toma de participaciones y la especulación.

Los bancos tenían obligaciones muy severas que concernían la relación de los fondos propios respecto al crédito. En el presente no son el objeto de ningún control nacional, crearon un inmenso mercado off-shore, un enorme mercado monetario internacional fuera de las fronteras, independiente de los Estados, en el cual prestan y piden prestado, crean estructuras financieras en las cuales deslizan sus créditos dudosos para hacer aparecer solamente los buenos créditos (de clientes solventes, n. del tr.) en sus balances, con el fin de hacer subir la cotación de sus acciones hasta que la mala moneda reaparece…

 

La frase del día: En economía la mala moneda expulsa la buena, como el mal crédito expulsa al bueno. Es la ley de Gresham que vemos aplicada antes nuestros ojos.

La frase del día (versión traductor): "Chile nunca estuvo en mejor posición para enfrentar una crisis económica como la que se está viviendo en este momento. El Gobierno de la Presidenta Bachelet tiene más posibilidades de quedar al margen de las turbulencias internacionales" (Nicolás Eyzaguirre en La Moneda – 24/01/2008)

 

 

“EE UU PODRÍA ESTAR ENCAMINÁNDOSE A UNA RECESIÓN” POR EFECTO DE LA CRISIS SUBPRIME, ADVIERTE THE ECONOMIST

 

Nuestra estimación más reciente, asegura la prestigiosa revista The Economist, indica que Estados Unidos podría perfectamente estar encaminándose a una recesión.

Señales más oportunas, agrega, sostienen que la economía de ese país podría estancarse en este trimestre.

Además, proyectan que a principios del próximo año, la producción y los empleos podrían contraerse en ese país. La causa principal es el mercado inmobiliario en implosión, asegura The Economist.

Incluso añade que es probable que el gasto de los estadounidenses se vea afectado mucho más por una caída en los precios de las casas que lo que se vio en el 2001 debido al colapso bursátil.

Otra variable que juega en contra, dice la publicación, es el precio del petróleo, que va a agobiar aún más a las familias norteamericanas (a pesar de la baja en los precios del crudo de esta semana). “La confianza del consumidor ya ha tenido una abrupta caída. No va a pasar mucho tiempo antes de que el gasto de consumo sufra un tropezón, lo cual a su vez perjudicaría las ganancias e inversión de las empresas”, sostiene.

The Economist se pregunta: ¿Una recesión en Estados Unidos arrastrará al resto del mundo con ella? Y se responde: Las economías emergentes están en mejor forma que nunca, de modo que pueden aumentar el gasto para contrapesar las exportaciones más débiles en caso necesario.

Esto no significa, continúa la revista, que las economías emergentes vayan a crecer con la rapidez suficiente como para compensar una baja total en la producción de Estados Unidos. La mayoría de ellas se retrasará un poco el próximo año.


MAS DATOS

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) realizó ayer el mayor aporte de recursos a la economía norteamericana desde el atentado terrorista a las Torres Gemelas en setiembre del 2001, inyectando US $ 47.250 millones por la crisis de los créditos hipotecarios.

Fuente: Diario El Correo (Lima)

www.correoperu.com.pe/paginas_nota.php?nota_id=59053&seccion_nota=12

 

CRISIS DE LAS “PRIMES”. EL GOLPE GRANDE VIENE EN MARZO-ABRIL

CRISIS DE LAS “PRIMES”. EL GOLPE GRANDE VIENE EN MARZO-ABRIL
Walid Ibn Talal

Por: Redacción y Der Spiegel.

Fuente: El Chileno

www.elchileno.cl/artiklar/artikelPost.cfm?show=956&sammaKategori=2 

Bajo el título "Sigue el baño de sangre” la revista alemana Der Spiegel en su último número* entrega un análisis de lo que está pasando en el sistema bancario del mundo desarrollado, concretamente en el país rector de la Unión Europea (Alemania) y en los Estados Unidos.

Der Spiegel sabe a quien sirve y lo hace bien. Los dirigentes de la EU requieren que les digan la verdad, y nada más que la verdad, sin adornos, manipulaciones o intereses escondidos y particulares y naturalmente sin ideologías trasnochadas, dogmáticas y elevadas a artículos de fe como en Chile.

Ese es el valor del informe que traducimos para nuestros lectores, ya que una “foto” tan descarnada de la realidad como esta, simplemente nadie la publica ni en Chile ni en ningún otro país.

No sólo porque los “intereses generales” serían tocados (por ejemplo, el Citi Group está en vías de fusionarse con el Banco de Chile y es precisamente el Citi Group el que tiene mas dificultades en los Estados Unidos. Ni hablar de las “inversiones” de las AFP en ese mercado...), sino por una causa mayor: hay que disimular la crisis y tranquilizar al “personal” como dice Luis Casado.

Como El Chileno es completamente irresponsable políticamente ya que este medio no es de partido, ni de político alguno y menos tiene avisos del Estado ni está para proteger los intereses de nadie ya que somos mas pobres de San Francisco de Asís, lo publicamos para conocimiento de nuestros lectores a los que recomendamos que vigilen a sus AFP, que los 140 mil millones de dólares que les hemos confiado los chilenos a esos aventureros, están realmente en peligro (por lo menos la mitad de los que los ”invirtieron” en el extranjero).

Este es el texto, del cual dejamos fuera la parte localista que se refiere a unos bancos de provincia en Alemania que no afectan la visión general.

“Los efectos de la crisis inmobiliaria en los Estados Unidos son mas mucho mas graves de lo conocido hasta ahora. Sólo entre los “grandes” de Wall Street las amenazas de pérdidas suman más de doscientos mil millones de dólares. Para los bancos alemanes se avecinan tiempos difíciles.

En octubre el mundo se veía aún en cierta medida en orden para el jefe del Citi Group Charles Prince. Las ganancias habían caído, pero el accionista mayoritario, el príncipe Walid Ibn Talal había mantenido la calma. El multimillonario en miles de millones había declarado que todo era un mero “hipo”.

Poco después, a comienzos de la semana antepasada, otro “profesional” del Citi Group debió salir al frente: Sandy Weill voló en el jet del banco a Riad. El gerente de 74 años había sido jefe del banco (el más grande del mundo) y en los noventa había llevado a Citi a transformarse en un consorcio financiero multifacético ampliamente ramificado. Ahora la “obra de su vida” estaba en peligro.

Weill sabía que el “hipo” se había transformado en el intertanto en un peligro grave. “Discutimos que había andado mal”, dijo el príncipe Walid acerca de la reunión de crisis.

La reunión en Arabia Saudita causó en Wall Street un sismo. Pocos días después de que el jefe del Banco de Inversiones Merrill Lynch Stan O`Neal fuera despedido, el mismo Prince debió desalojar su oficina.

Ambos se habían equivocado brutalmente. Sus empresas debían declarar como perdidos entre 8 y once mil millones de dólares. Y con estas “pérdidas el drama que comenzó en pleno verano no ha terminado.

En esos meses los “hedgefonds” y los bancos había tocado alarma: la burbuja inmobiliaria de los Estados Unidos amenazaba con reventar. Los propietarios de viviendas en los EEUU estaban cesando los pagos de las hipotecas que habían contratado para comprar sus casas en la esperanza de que el valor de sus viviendas subirían en forma rápida y constante.

Desde esas fechas la crisis ha cobrado nuevas víctimas. Hace rato que no se trata de “millones” sino que de “miles de millones” y a pesar de los llamados a la calma y el discurso tranquilizador de los políticos y los bancos centrales, la crisis va tocando no sólo a los bancos chicos sino que también a los gigantes de la rama financiera.

Prácticamente a todos los “pesos pesados” de Wall Street y mayoritariamente a grandes bancos europeos han sido afectados por la crisis en forma mucho mas dura que lo que han confesado públicamente. Las pérdidas de los diez mayores perdedores suman ya 40 mil millones de dólares. Y este es sólo el comienzo.

“Creo que todavía no conocemos todos los riegos”, supuso Alexander Dibelius, el jefe de Goldman Sachs hace dos semanas. Poco después la crisis llegó a sus colegas del Citi y Merril Lynch.

Los economistas y los bancos centrales esperan una pérdida general de unos 200 mil millones de dólares. “El baño de sangre sigue y se agravará aún mas” cree Nouriel Roubini unos de los mas destacados economistas de los EEUU.

El fundamento de su miedo: los bancos han entregado las cifras para el tercer trimestre de 2007. Este termina para la mayoría en agosto o septiembre. Desde esa fecha la crisis inmobiliaria se ha agravado. En el cuarto trimestre amenazan rupturas masivas.

La medida exacta de la debacle se conocerá cuando se entreguen las cifras anuales que son vinculantes en la próxima primavera ya que los bancos pueden “chutear” y esconder sus resultados en los balances trimestrales.

Los resultados: después de los fuegos artificiales que presentaron los datos del Índice conductor de los Estados Unidos, el Dow Jones, en los últimos días cayó espectacularmente. Las ayudas en contante de sonante y las bajadas de los intereses de los bancos centrales cayeron como una gota de agua en una piedra al rojo: se esfumaron en la nada.

En las bolsas mundiales el miedo y la desconfianza comenzaron a marcar el ánimo general. Un banquero de Frankfurt profetizó: “Estamos exactamente al comienzo de la segunda ola del tsunami”.

Y sus efectos deberían afectar a sectores mucho más allá de los bancos. El consorcio de seguros AIG de los EEUU anunció una caída de sus ganancias de un 27% en el tercer trimestre. A las “subprime inmobiliarias”, ahora se suman las “subprime” tarjetas de crédito y las “subprime” créditos automotrices con su amenazante riesgo. Si el cliente hipotecario no puede pagar el “dividendo”, tampoco podrá pagar el crédito de su tarjeta y menos la cuota del auto.

Con un precio del barril de petróleo en torno a los 100 dólares y depreciación rasante de la moneda de los Estados Unidos, la economía más grande del mundo está seriamente amenazada de una tormenta y con ella la economía mundial.

En una audiencia en el Congreso el jefe del Banco Central de EEUU (Reserva Federal), Ben Bernake enumeró el jueves pasado los efectos de la crisis: inflación alta; caída del consumo y cifras de crecimiento bajas. Su colega europeo el Jean Claude Trichet tocó la alarma a rebato el mismo día a causa de los “movimientos brutales” del Euro.

Exactamente en esta situación el problema de los bancos se amplía a una crisis de confianza que hace recordar la quiebra de los consorcios Enron y Wordlcom. Ya fue presentada la primera demanda judicial por parte de los inversores.

La contraloría de la Bolsa de Nueva York “huele” prácticas ilegales en la manipulación de los balances y el Fiscal General de Nueva York Andrew Como ya amplió el campo de la investigación en marcha.

En un contraste muy craso está la complejidad del negocio bancario actual con la simplicidad de los motivos que mueven a los actores principales: temeridad y codicia.

Ejemplar es Stan O`Neal: como jefe de Merril Lynch llevó a la empresa a negocios inmobiliarios cada vez más riesgosos. Las transacciones de corto plazo le significaron altos ingresos por las notificaciones por “éxito”. Que el modelo, en general, estaba asentado en arena movediza no debió preocuparle ya que al ser despedido se fue a casa con 162 millones de dólares en el bolsillo.

Para cumplir sus metas de ganancias, los jefes de los bancos y sus agentes postergaron siempre para el futuro el control de los riesgos de los negocios. ¿Que habría pasado si Boeing o el consorcio farmacéutico Johnson y Johnson hubiesen entregado productos con la misma tasa de fallas que los bancos?, preguntó el diario Wall Street Journal burlonamente y concluye: “en Wall Street está todo de cabeza”.

Mientras se acumulan los golpes en otros bancos de EEUU. Morgan Stanley, 3 mil 700 millones de pérdidas. Wachovia: mil cien millones y estas son las cifras de la semana pasada solamente.

Mientras en Wall Street los “brookers” temen que su bono de navidad se esfume, los computadores de la firma de Investigación de Mercado CrediSigths ronronean cargados de trabajo. Los pronósticos para el cuarto trimestre: 5 mil millones 100 para Goldman Sachs; 3 mil 900 para Lehman Brothers y 3 mil 200 para Bear Etearns cuyo jefe, James Cayne está en la lista de “caídos”. También en el banco inglés Barclays se anuncia la crisis.

El fiasco hace rato que llegó a Alemania. A pesar de las pérdidas el Deutsche Bank, el Commerz y el Hypo Real lograron anotar ganancias en el tercer trimestre. Pero ello no significa que la inseguridad haya desaparecido del mercado.

Recién en los balances anuales del cuarto trimestre “todos tienen que bajarse los pantalones” dijo un experto en Gerencia de Riesgos. “Es decir en el cuarto trimestre puede aparecer algo más”. Hasta ahora los alemanes no han valorado las pérdidas en forma tan radical como los otros o como el UBS de Suiza, pero ¿se trata sólo de una cuestión de valoración?.

Banqueros, controladores y Asociaciones financieras discuten agriamente acerca de la valoración de los productos crediticios complejos para los que no existen precios de mercado. Ni la Oficina de control de servicios financieros ni los Controladores de las Finanzas han entregado criterios confiables y seguros. El vacío invita a la cosmética.

Los bancos de los Estados Federales ya anuncian que declaran las “primes” compradas en “paquetes” como operaciones financieras de “largo Plazo” y de esa manera aparecen anotadas en el haber de los balances.

Maniobras conocidas.

La crisis viene y con seguridad y no será menor.

*Publicado el : |2007-11-17|

EL FMI ADMITE LA CRISIS DEL SISTEMA NEOLIBERAL*

Hacienda, la despensa ideológica del FMI

Por Paul Walder
Fuente: www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=9079&Itemid=2016
 
El último informe económico mundial publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) nos lleva a la sorpresa. No por las proyecciones, poco auspiciosas para el 2008, y tampoco por los riesgos advertidos. El estupor es por reconocimiento que hace el organismo financiero a las causas del aumento de la desigualdad social y económica en el mundo, las que relaciona, sin rodeos, con aspectos del proceso de globalización, entre éstos, los avances tecnológicos y la inversión extranjera. Un diagnóstico elevado durante largos años por economistas independientes y no pocos grupos de presión que hoy acoge el organismo que por tanto tiempo ha sido el principal pregonero de la globalización. El malestar de la globalización, detectado hace más de cinco años por el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz es hoy una certeza aceptada incluso por sus más furibundos oficiantes.


El mundo de oportunidades publicitado durante toda la década pasada y gran parte de la actual por el FMI ha dado origen a uno de los momentos de la historia económica con mayores índices de desigualdad. La institución afirma que “en los últimos 20 años, la desigualdad del ingreso ha aumentado en la mayoría de los países y regiones. Al mismo tiempo, el ingreso per cápita se ha incrementado en casi todas las regiones incluso para los segmentos más pobres de la población”. Una segunda afirmación que más parece una creencia basada en la lógica del derrame, de lo que sobra a los ricos. Bien se sabe ya que el aumento del ingreso per cápita es un número oscuro, que impide ver la verdadera distribución del ingreso. La lógica no es la del derrame, sino de la concentración de la riqueza y la masificación de la pobreza. Este y no otro es el proceso de globalización corporativa.

De las estadísticas del mismo organismo surge otra información. El producto per cápita chileno será de 9.948 dólares anuales el 2008, sólo superado en la región por Venezuela. El número, que puede destacar entre los vecinos, se diluye al interior de nuestras estadísticas por la tremenda distorsión en la distribución de esta cifra. Si así fuera, si la distribución fuera equitativa, cada chileno tendría una renta mensual de aproximadamente 416 mil pesos. Algo que parece un mal chiste al considerar que el veinte por ciento más rico absorbe prácticamente la mitad de la renta nacional, o que el salario mínimo, ingreso que percibe un millón de trabajadores, es de escasos 144 mil pesos mensuales. El tan voceado crecimiento económico es aquí crecimiento para las grandes corporaciones.

Las causas del mal

Las causas de la desigualdad, según el FMI, están en el avance tecnológico, en la inversión extranjera y en el desarrollo financiero. “El progreso tecnológico en sí mismo explica la mayor parte del aumento de la desigualdad desde principios de los años ochenta”, el que toma cuerpo en una profundización del desempleo y de empleos precarios. Las grandes corporaciones, que son también los grandes inversionistas extranjeros, reducen costos laborales mediante el uso cada vez intensivo de las nuevas tecnologías. Y si ha habido creación de nuevos empleos, estos son por lo general de mala calidad, muchas veces en la informalidad y con bajos salarios.

La inversión extranjera como el otro gran factor de la inequidad. ¡Vaya novedad! Estas mismas corporaciones que integran las nuevas tecnologías reducen y externalizan el trabajo, lo que redunda en un aumento de sus beneficios. Un vistazo al sector financiero chileno, afecto a los flujos de inversión extranjera mediante fusiones y adquisiciones muestra que durante los últimos años todo ha crecido para este sector, excepto la creación de nuevos empleos y aumento de salarios.

Otro documento, el Informe sobre las Inversiones en el Mundo, publicado por la UNCTAD durante el año en curso, apunta lo siguiente: “Los gobiernos siguen adoptando modelos para facilitar la inversión extranjera. En 2006 se observaron 147 cambios que hicieron más favorables estas políticas en los países receptores. La mayoría de ellas, un 74 por ciento, fue adoptadas en países en desarrollo”. Cabe recordar la puesta en marcha del TLC entre Chile y Estados Unidos el 2004, que eliminó el encaje a las inversiones extranjeras, lo que abre la posibilidad de rápidas y abultadas corrientes de desinversión. Según este mismo informe, en América latina durante el 2006 los flujos de recepción de inversión extranjera prácticamente no crecieron respecto al 2005, sin embargo los flujos de salida aumentaron un 125 por ciento.

Si el FMI admite el aumento de la inequidad como consecuencia de la globalización es sencillamente porque el fracaso de este modelo es ya evidente. Y no sólo para los trabajadores y consumidores, sino para el mismo desarrollo futuro de la economía. Nada promisorio surge del informe del Fondo. Junto con anunciar una sostenida baja en la tasa de crecimiento de la economía estadounidense -1,9 por ciento pronostica- el organismo pergeña en su documento una retahíla de advertencias: existen riesgos negativos para las perspectivas derivadas de la inflación, “los precios del petróleo han repuntado hasta nuevos máximos y no puede descartarse un nuevo aumento brusco… La persistencia de los desequilibrios mundiales sigue planteando un riesgo inquietante”.

Esto es, nuevos incrementos en el precio ya alto del petróleo, los que el Fondo Global Energy Fund de Investec estimó hace poco más de una semana en 150 dólares el barril de aquí a no más de dos años. Aumentos que también suceden en otros sectores, como el alimentario, que ha elevado en nuestro país de forma desmesurada los precios de la canasta básica. Una estimación realizada por el diario El Mercurio afirmó que las familias más pobres han perdido más del veinte por ciento de su poder adquisitivo durante el año. ¡Chile, país de oportunidades! recordamos durante el gobierno pasado; Chile, país desarrollado el 2020, oímos anunciar hace unas semanas al ministro de Hacienda. Chile, decimos, en un callejón sin salida.

Cul de sac

La matriz neoliberal, seguida en Chile al pie de la letra pese al grandilocuente y espurio discurso social de los gobiernos de la Concertación, hace agua por varios de sus costados. No está en una encrucijada cualquiera, está en un callejón sin salida, en un cul de sac. Inflación, malos empleos, concentración de la riqueza, precarización de la vida urbana y social, aumento de las desigualdades, sean económicas, territoriales, culturales, educacionales y sanitarias, erosión de las perspectivas de una mejor calidad de vida. Un deterioro global que no es una simple consecuencia ni del Transantiago ni de las políticas comunicaciones, como se prescribe a sí misma La Moneda. Es el efecto de estar administrando un modelo económico, social y político arruinado.

A las alzas de los combustibles y de los alimentos básicos – el pan ha subido casi un 20 por ciento durante el año, los huevos lo mismo, la leche un 50 por ciento, y habrá sin duda mucho más- viene a partir del 1 de noviembre un alza del 15,5 por ciento de la energía eléctrica, incremento que, según la trayectoria de las variables anunciadas por el FMI, es altamente probable que se repetirá durante el 2008.

¿Y qué hace el gobierno? Anuncia con pedantería subsidios para los más pobres, que es una forma de la política de la compasión, del control de los márgenes extremos. Una política que no tiene diferencia ninguna con los programas asistenciales propuestos por las derechas.

Se trata de la asistencia pública, del socorro de último minuto, programa que mantiene al pobre en la pobreza, que cristaliza el statu quo, que consolida todas las desigualdades. Nadie superará la pobreza con estos y otros subsidios. Tal vez ocurrirá el proceso inverso: con los actuales oleajes de los mercados serán cada vez más los que terminen sumergidos en la marejada. Mideplán informó hace unos días que un 30 por ciento de la población había estado en algún momento en la pobreza durante los últimos diez años. Al considerar cuál es la metodología que emplea esta institución para medir la pobreza –recordemos que un pobre es quien percibe una renta bajo los 43 mil pesos- podemos decir sin gran riesgo que en situación de carencia ha estado bastante más de la mitad de la población chilena durante ese período. Y tal vez nos quedemos cortos. “Chile, país modelo”, decían hace poco tecnócratas, misioneros y zalameros del libre mercado.

Si el aumento de la inequidad bajo el torrente de la globalización neoliberal ya la asume el FMI, a quién hoy en día le puede asombrar que la Democracia Cristiana o parte de ese partido impugne la entrega de la economía, como paquete precintado, a las grandes corporaciones y a los ruleteros del mercado. O que el crecimiento con equidad sea tema de discusión en algunos cónclaves empresariales y parte de los discursos de la derecha. Porque lo que ha venido pregonando la Iglesia católica sobre el salario ético, sobre la injusticia social, sobre la concentración de la riqueza, es una realidad de una evidencia a toda prueba. Una perversa realidad que, sin embargo, no se resolverá al rasgarse vestiduras o al asumir la mala conciencia.

Velasco, impasible, impenetrable y recalcitrante

Sí puede sorprendernos la persistencia a toda prueba de un gobierno en un patrón económico que exhibe sus errores por todos lados, con la notable excepción de las utilidades empresariales. El 17 de octubre el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, hizo una exposición ante centenares de empresarios en la Sofofa. “Visión Económica 2007-2010” se llamó su alocución, la que parecía la proyección del documental “Chile, país de las maravillas”. Para comenzar, Velasco no se quedó corto y anunció sin matices ni pudor su meta: Chile será un país desarrollado. ¿Cómo? Nada más sencillo. Con un poco más de lo mismo. Así, dice: “Repetir el crecimiento del PIB por habitante de 5,6 por ciento realizado entre 1990 y el 2006”. Bajo esta trayectoria, calcula, Chile alcanza los 20 mil dólares que actualmente tiene un país como, dijo él, Portugal. ¿Chiste? ¿Un cuento de hadas para niños? Tal vez ingenua demagogia de quien dice que no lo es.

Velasco persiste a como dé lugar en el modelo. “Desde 1990 Chile ha crecido como nunca en su historia y ha abierto sus fronteras al mundo, negociando acuerdos comerciales con economías que representan el 86 por ciento del PIB mundial”. Pero no nos dice que quienes exportan y se benefician de estos mercados son una mínima parte de las empresas, generalmente las grandes corporaciones, que estas empresas son las que externalizan los empleos, que ellas son, efectivamente, las responsables del crecimiento del PIB, del que finalmente se apropian.

Velasco nos recuerda que “con políticas sociales efectivas hemos logrado que hoy la pobreza y la indigencia se hayan reducido a un tercio de lo que eran el año 90. La desigualdad finalmente también ha empezado a ceder”. Pero cabe preguntarse con qué instrumentos mide esa pobreza, y en qué categoría coloca Velasco a quienes salen de la pobreza, con ingresos superiores pero cercanos a esos 43 mil pesos mensuales. Y tampoco dice nada con las estadísticas de desigualdad, las peores en la historia de Chile, sólo comparables con los más oscuros años de la dictadura.

La fe de Velasco en el neoliberalismo es a toda prueba. El desarrollo, una suerte de paraíso terrenal, está en la persistencia de los mismos programas que puso en marcha la dictadura y que la Concertación profundizó. “Tenemos que persistir en las políticas que nos han permitido avanzar: la carrera al desarrollo es larga y hay que sostener el tranco”, dice, sin ninguna contención. Un “tranco” que “exige esfuerzo y coraje”.

Su convicción en la matriz neoliberal transparenta también su fundamentalismo, lo que lleva a advertirle a su audiencia empresarial que “no hay atajos fáciles. Estamos a mitad de camino. No podemos dejarnos llevar ni por populismos fáciles ni por pesimismos injustificados”. Bien sabemos a qué se refiere Velasco con los “populismos fáciles”, lo que claramente es un mensaje a la derecha sobre el malestar social y las eventuales propuestas de la izquierda –imaginamos en su cabeza a Correa, Chávez, Morales y hasta Kirchner- , y también podemos intuir aquellos “pesimismos injustificados”, orientados estos a los temores empresariales al ver reducidos en el futuro sus márgenes de ganancias. Por algo Velasco ha elegido esa audiencia para abrir su corazón.

 

*El titular es de mi responsabilidad. Máximo Kinast 

Son sus pares, sus amigos, sus vecinos, su mundo.

walderpaul@yahoo.es

CRISIS INMOBILIARIA AFECTÓ CON FUERZA A WALL STREET

Fuente:www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=8993&Itemid=47
 
La crisis del sector inmobiliario en Estados Unidos azotó con fuerza esta semana a Wall Street, infectó otros centros financieros mundiales y por su envergadura recordó al "lunes negro" de octubre de 1987. En efecto, economistas, hombres de negocios y socorristas financieros, fueron testigo en estos últimos siete días, del desplome del Dow Jones, indicador insignia de Wall Street, el cual cayó en más de 370 puntos, con los inversores preocupados por la negativa marcha de la economía estadounidense.
 
Golpeados por una advertencia de la compañía Caterpillar Icn y del Banco Central (FED) de que la crisis de la vivienda está infectando en serio otros sectores de la economía, los hombres de negocios y grandes empresas comenzaron a tomar medidas internas para paliar lo mejor posible la crisis que se les avecina.

Expertos en Washington comentaron que este declive, entre los mayores de los últimos meses, coincide con el vigésimo aniversario del crack del 87 o "lunes negro".

Precisaron que de las 30 empresas que componen el índice del Dow Jones, las acciones de 28 de ellas mermaron.

Por su parte, las acciones de Caterpillar, que forma parte del Dow Jones, descendieron un 5,50 por ciento, hasta los 73.39 dólares por acción, luego de que la compañía redujera sus perspectivas de beneficio para 2007.

A su vez, el Nasdaq, índice compuesto de la bolsa electrónica, en la que cotiza el grueso de las firmas de nuevas tecnologías, ordenadores e Internet, se contrajo 74.15 enteros, un 2,65 por ciento.

Fuentes del mercado indicaron que de las tres mil 90 compañías que cotizaron en el Nasdaq al cierre del viernes, 478 ascendieron, dos mil 507 cayeron y 65 no reportaron cambios.

Expertos coincidieron en que la caída de Wall Street este viernes se debió en buena medida a la creciente preocupación entre los inversores por el futuro de la economía más fuerte del planeta.
Junto al factor negativo de la economía estadounidense, las bolsas latinoamericanas también cerraron en la semana con números rojos arrastradas por la caída de Wall Street.

Los agentes financieros también estuvieron atentos al comportamiento del mercado petrolero, donde el precio del barril de crudo en Estados Unidos rompió el record alcista para cerrar a 90 dólares.

Al otro lado del Atlántico, tenemos que las bolsas europeas se precipitaron también en esta semana, excepto Madrid, aunque algunas empresas publicaron cifras negativas y el euro batió un nuevo récord en 1.43 dólares.

Asi, la fortaleza del euro y el encarecimiento del petróleo, contribuyeron a intensificar el pesimismo en los mercados bursátiles europeos.

Los operadores, en general, pronostican ahora que la Reserva Federal estadounidense baje a finales de octubre los tipos de interés para hacer frente a una ralentización de su ritmo de crecimiento.

UN EXCELENTE ARTÍCULO DE LUIS CASADO

“Blindados”

“Blindados”

Christine Lagarde, Ministra de Economía, Finanzas y Empleo de Francia.

Por: Luis CASADO, Jefe de Redacción de El Chileno.

Cada vez que una crisis financiera viene a reactivar la contenida diarrea de los ministros del ramo y otros irresponsables políticos, se desata un atropello de declaraciones huevonas que hace pensar en la existencia de una conexión directa entre el órgano de la palabra y el agujero u orificio por donde se evacuan los resultados del proceso digestivo.

Hace unos días Christine Lagarde -ministro de Economía, de Finanzas y del Empleo del gobierno francés-, afirmó que no habría «contaminación» de la crisis financiera actual a la economía real y que mantenía sus previsiones de crecimiento para Francia en el 2007.

Nótese que según Madame Lagarde la crisis financiera en curso no tiene lugar en la economía real sino en el limbo, en la Matrix, en fin, que todo eso es materia de la economía virtual, una que no nos toca y contrariamente al virus H5 N1 ni siquiera puede contaminarnos.

Que las últimas cifras del crecimiento tiendan a bajar poniendo en peligro la credibilidad de los anticuerpos y los anuncios de la ministro no parece afectarle mayormente, en Francia también se vive del ridículo.

Lo curioso es que en enero o febrero de este año un columnista de TIME Magazine anunció el cagazo que venía para lo cual no necesitaba ser ni adivino, ni oráculo ni augur, aun menos economista, bastaba que, como Monseñor Goïc, mirase por la ventana o hablase con el personal yanqui, ese que ya no podía pagar los créditos obtenidos dejando como garantía otros créditos, que a su vez eran negociados contra otros créditos, los que en su día fueron vendidos como pan caliente a los astutos analistas financieros de bancos en busca de ganancias fuertes y fáciles, uno es pillín o no lo es, y si lo es compra productos financieros podridos que después no valen un cuesco, para eso se estudia en las mejores universidades del imperio, de goldenboy a shitboy, media la corta distancia que separa la realidad de los anuncios de las agencias de cotización, esas que siempre le dan a Chile, como le dieron a Enron no hace mucho, un índice de riesgo bajito bajito, para eso estamos “blindados”, ya volveremos sobre el blindaje, ese producto de exportación no tradicional tan injustamente olvidado en la larga lista de aciertos que nos transformó en los jaguares que somos para solaz de los chilenos y envidia del mal barrio en que nos situó el Señor.

Otra declaración para el bronce fue la que aseguró que lo grave no es la crisis financiera sino que los dispositivos de regulación, las “alarmas”, no hayan funcionado, y hablando de alarmas, la más sensible, la más sofisticada, la más apañada si hablamos en el lenguaje que afecciono, precisamente las llamadas agencias de cotización, la Standard & Poor’s por ejemplo, que parecen haber estado durmiendo, los bancos quiebran porque los productos financieros de mierda que habían comprado - las subprime para que me entiendas -, se iban al carajo y Standard & Poor’s no se enteró, no se dio ni cuenta, sin novedad en el frente mi general, ¿todo normal?, afirmativo mi general, a tal punto que el pobre Sarkozy, jamás atrasado cuando se trata de decir huevadas, exigió más transparencia en los mercados financieros, ¡más transparencia aun!, no te jode, si ya no se ve nada de transparente que están.

Desde luego a nadie se le ocurre que especular con los créditos del personal que no agarra una y que ve crecer su endeudamiento con una rapidez constatada sólo en los EEUU y en Chile, cuya insolvencia es la crónica de una muerte anunciada, a nadie se le ocurre digo que especular con esos créditos es como jugar con armas cargadas o hacer piruetas con bolitas de semtex: la incógnita no es si va a haber víctimas mortales sino cuando.

Desde luego a nadie se le ocurre que si en un mundo que conoce un crecimiento del orden del 5% anual, que los fondos de pensiones y otros inversionistas institucionales exijan rentabilidades del 15% hace que las cuentas no cuadren lo que no basta para disuadir a los ya mencionados proveedores de declaraciones al peo.

Y si en todos los sitios se cuecen habas, en mi casa a calderadas de modo que no había ninguna razón, óbice ni obstáculo para que Andrés Velasco no aprovechara la ocasión de mostrar que él también es capaz de las peores chorreces, no por nada estudió en Harvard.

Y ya puesto, cometió la originalidad de tartamudear las mismas cabezas de pescado que contaba hace seis años justitos, ante otra crisis, otro genio de Harvard, uno que le precedió en el mangoneo de las finanzas públicas: “La economía chilena está blindada contra las mareas internacionales” dijo Eyzaguirre cuando el cagazo de agosto del 2001.

En un arranque de originalidad Velasco, quién no puede reprimir las ganas de enseñarle el Padre Nuestro al cura y el Dios te salve María a la madre superiora, nos dice, en agosto del 2007, que “Chile está blindado para enfrentar crisis financiera mundial”.

Pos bueno, pos fale, pos m’alegro: la diarrea que llevó a la FED, y a la BCE, y al banco central del Japón a inyectar cientos de miles de millones de dólares para salvar con dinero público a la banca privada no nos toca, no nos “contamina”, nosotros estamos “blindados”.

Es de todos sabido que la banca chilena nunca ha sido reflotada con dinero público, eso no puede ocurrir en la copia feliz del edén, faltaría más. Tampoco es de prever que el Estado tenga que reflotar ninguna AFP, aun cuando según Manuel Riesco el valor de sus inversiones en activos pierda más de dos mil novecientos millones de dólares en pocos días, si uno puede hablar de activos, de valor y de pérdida, no hay que olvidar que estamos en el mundo de la economía en donde la ley de la gravedad funciona al revés, allí la única ley que funciona al derecho es la de Moraga, ley que se le aplicará - cuando llegue el día de su soñada jubilación -, a quienes aun creen en las AFP, la rentabilidad del 15%, en papá Noël, y en el mercado.

Mientras tanto, papito, trata de blindarte bien blindado no vaya a ser que los anuncios de Velasco pesen lo que pesaron en su día los de Eyzaguirre.

Publicado el : |2007-08-20|