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Economía con Máximo Kinast

La Crisis Neoliberal

LA CRISIS DE EE.UU. Y DE ESPAÑA GOLPEA A LA AMÉRICA LATINA

Fuente: http://wharton.universia.net/index.cfm?fa=whatshot&language=spanish

 

La caída de las remesas

Los países de América Latina, que hasta el momento parecían haberse visto poco afectados por la crisis financiera que se vive en las primeras potencias económicas mundiales, comienzan a observar con preocupación un canal de contagio que les puede influir de forma directa. Se trata de la caída de los envíos de remesas que mandan los trabajadores latinoamericanos afincados en otras naciones a sus países de origen y que hasta el momento han contribuido a reducir la pobreza, impulsar el crecimiento y reducir la volatilidad económica en la región.

El descenso de la llegada de dinero es más preocupante si se tiene en cuenta que dos de las naciones que más remesas emiten a la región, Estados Unidos y España, se encuentran en una fase de desaceleración económica, que, en el caso del país norteamericano, puede llegar a convertirse en recesión, según apuntan la mayoría de los analistas.

Para explicar su importancia, Rafael Pampillón, profesor de la escuela española de negocios Instituto de Empresa, subraya que “si sumamos todas las remesas recibidas, por ejemplo, por América Latina, nos da una cantidad mayor que la suma de las inversiones extranjeras y la ayuda al desarrollo juntas, además, estas remesas tienen la ventaja de que no tienen que cumplir las condiciones que en muchos casos tiene la ayuda al desarrollo ni deben pagar los intereses y dividendos que exigen las inversiones extranjeras”.

Desde un punto de vista más pragmático, señala que estos fondos “han servido para que muchas familias hayan podido salir adelante”. “Hay inmigrantes que con ese dinero se compraron, en su país de origen, una casa o montan sus pequeños negocios dándole al país un aire de iniciativa y de crecimiento a través de la pequeña y mediana empresa”, añade.

David Tuesta Cárdenas, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Perú, cree que la importancia de las remesas es “variable” dependiendo de cada país, pero asegura que “en algunos llegan a representar cerca del 10% del Producto Interior Bruto (PIB)”. “El grado de desarrollo del país es un factor relevante”, indica.

 

En la misma línea, Hugo Macías Cardona, coordinador del Centro de Investigaciones Económicas, Contables y Administrativas de la Universidad de Medellín, en Colombia, afirma que “las remesas no tienen el mismo impacto en cada país de América Latina, tanto por su volumen absoluto como por lo que representa al interior de cada economía”.

 

Macías explica que solamente México recibe el 38% de las remesas que llegan a la región (un poco más de 20.000 millones de dólares al año, unos 13.000 millones de euros); le sigue de lejos Brasil con el 12% (un poco más de 6.000 millones, unos 3.800 millones de euros) y Colombia con el 6% (un poco más de 3.000 millones de dólares al año ó 1.900 millones de euros). Sin embargo, dentro del PIB estos recursos representan apenas el 2.8%, 1.1% y 3.3% respectivamente.

 

Otros países, a pesar de recibir remesas por una cantidad absoluta menor, enfrentan un impacto mucho más amplio de estos recursos. Los casos en los que las remesas representan un porcentaje más alto del producto interno bruto son: Honduras (21%), Haití (20%), Jamaica (19%), Salvador (17%), Nicaragua (16%) y Guatemala (8% del PIB). “En estos casos las remesas son la fuente más importante de ingreso de divisas y tienen un impacto importante en términos de posibilitar a grupos de población muy pobre, el acceso a algunos bienes básicos”, afirma Macías.

 

El crecimiento de las remesas se desacelera

Las remesas de los emigrantes latinoamericanos a sus países aumentaron un siete por ciento en 2007, hasta los 66.500 millones de dólares ó 42.500 millones de euros, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El dato tiene una lectura preocupante: es la primera vez en siete años que el incremento es menor en tasa interanual del 10 por ciento.

El organismo explica que la contracción obedece, "mayoritariamente" a una caída en los envíos de dinero a México y Brasil, dos de los principales destinatarios de remesas en la región. Las remesas a México apenas crecieron un uno por ciento el año pasado, hasta los 24.000 millones de dólares (15.400 millones de euros), según las estimaciones del BID. Las transferencias de dinero a Brasil bajaron un cuatro por ciento, a unos 7.100 millones de dólares (4.500 millones de euros).

Mientras tanto, las remesas a Centroamérica aumentaron un 11 por ciento el año pasado hasta los 12.400 millones de dólares (8.000 millones de euros) y las transferencias a los países andinos aumentaron un cinco por ciento, a unos 11.600 millones de dólares (7.500 millones de euros). En cuanto al Cono Sur, los envíos de dinero a Argentina alcanzaron el año pasado los 920 millones de dólares, a Chile los 850 millones, Uruguay 125 millones y Paraguay 700 millones de dólares (600, 540, 80 y 450 millones de euros, respectivamente).

“Estamos observando una reducción del crecimiento de las remesas”, ha afirmado Pablo Fajnzylber, economista senior del Banco Mundial para América Latina, en la presentación del estudio con el título de “Remesas y Desarrollo: Lecciones de América Latina” en Washington el pasado 8 de abril, al tiempo que subrayó que la crisis afecta en Estados Unidos a sectores que emplean mucho inmigrantes como la construcción.

Si la tendencia se confirma, parece evidente que la región sufrirá las consecuencias de la crisis del sector hipotecario de alto riesgo (subprime) y la del sector residencial en la primera economía mundial, al recibir menos dinero de parte de sus emigrantes, sin olvidar que el dólar también perdió fuerza frente a otras divisas en los últimos meses. “La desaceleración de la economía de Estados Unidos está frenando la llegada de remesas a la región, hecho que podría afectar la capacidad de los hogares receptores pobres para manejar crisis económicas negativas, entre ellos el reciente aumento del precio de los alimentos”, ha destacado el BM.

“Las personas que reciben estos recursos están resultando afectadas de manera grave por la disminución del valor del dólar en los países de la región, quienes envían remesas desde otras regiones del mundo están teniendo que hacer esfuerzos adicionales. Un estudio realizado en Colombia y publicado en la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), en agosto de 2007, muestra que el 76% de los receptores de estos recursos son mujeres, que la mayoría de las trasferencias se reciben en los 10 años siguientes a la migración y que el uso es en su gran mayoría para el consumo de bienes muy básicos”, señala Macías.

 

Este profesor de la Universidad de Medellín añade que la disminución del precio del dólar puede tener dos efectos negativos: “acelerar el viaje al exterior de los familiares que aún no han migrado y aumentar los niveles de desempleo interno por la necesidad de un grupo mayor de la población de empezar la búsqueda de trabajo en el mercado formal”.


La ralentización española también se nota

Pero la mala situación económica en Estados Unidos no será lo único que afecte a la llegada de remesas a América Latina. Todas las previsiones coinciden en señalar que España sufrirá este año y el que viene una importante desaceleración económica con un incremento del PIB que pasaría del 3,8% en 2007 al 2,3% en 2008 y 2009, según las últimas cifras oficiales dadas por el Gobierno. “Parece que si el nivel de actividad económica baja las remesas también caen, sobretodo en sectores que emplean muchos inmigrantes como es la construcción y los servicios.

 

Al problema del mayor paro en España y especialmente entre los inmigrantes, se une que la fuerte subida de la inflación y los elevados tipos de interés están afectando negativamente a la capacidad de gasto de consumo de los hogares. Si los inmigrantes ubicados en España deben gastar más en alimentos y en combustibles (por la subida de los precios de los mismos) y además deben pagar más por sus hipotecas, por la subida del euribor (índice europeo que se utiliza de forma mayoritaria como referencia en el pago de los intereses de las hipotecas), lo lógico es que a los inmigrantes, tanto parados como los que tienen trabajo, les quede menos dinero disponible para enviar a sus países de origen”, explica Pampillón.

Según las últimas cifras publicadas por el Banco de España, los inmigrantes que se encuentran en el país mandaron a sus países 667 millones de euros (1.042 millones de dólares) en el mes de enero, un 5,4% más que en el mismo periodo de 2007. El problema es que este ritmo de crecimiento es muy inferior a los que se experimentaron en años anteriores. Las remesas alcanzaron los 8.135 millones de euros o 12.700 millones de dólares) durante el pasado ejercicio, con un crecimiento del 19,5% respecto al 2006, cuando el incremento fue de casi el 38%.

La importancia de las remesas que salen de España para la región la ha puesto en evidencia el BID, que estima que el dinero que envían los inmigrantes de los países andinos que viven en España a sus países de origen superará en breve al dinero que mandan a sus hogares los andinos en EEUU. Bolivia, por ejemplo, recibe ya más dinero desde el país europeo que desde el norteamericano.

Según las cifras del banco central boliviano, las remesas desde EEUU representan un 20,8 por ciento del total, frente al 36 por ciento de España. En Ecuador, que recibió un total de 3.085 millones de dólares en 2007 (1.980 millones de euros), el dinero que se envía desde España es prácticamente igual al que se manda desde Estados Unidos.

Donald Terry, gerente del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), que forma parte del Banco Interamericano, pronostica que la tendencia se acelerará en los próximos años debido a factores como la fortaleza del euro y el que España sea un país más amigable con los inmigrantes que EEUU por su mayor afinidad cultural.

En busca de soluciones
Entonces, ¿cómo se puede solucionar la caída de la llegada de remesas? El BM propone tres vías de actuación. La primera tiene que ver con el desarrollo del sector bancario. El organismo recuerda, en ese sentido, que en el 2007 sólo el 7 por ciento de todas las remesas a Latinoamérica se enviaron a través de bancos, frente al 78 por ciento mediante proveedores de servicios de remesas y el 11 por ciento por medio de personas que viajaron a la región.

Los expertos del BM sugieren que los bancos reduzcan sus comisiones y diseñen productos específicos para los inmigrantes. También invitan a los gobiernos a minimizar los costes regulatorios para los bancos que abren filiales para servir a esas comunidades.

En segundo lugar el BM se refiere a que otro de los escollos a vencer es el elevado precio de enviar dinero, con comisiones que alcanzan hasta el 20 por ciento del importe transferido. Con ese dato en mente, considera que los esfuerzos de los reguladores deberían de estar orientados a facilitar servicios al coste más bajo posible, que atraigan al mayor número de usuarios posibles.

El organismo cita como un ejemplo a seguir la iniciativa del Gobierno mexicano que inauguró un portal de Internet que permite comparar costos, niveles de seguridad y ubicación de empresas de envíos de dinero desde EEUU a México. El Banco también aconseja que las autoridades en los países receptores faciliten la participación de más instituciones financieras en el mercado de remesas.

Tuesta
considera que lo que tienen que hacer los países es “reducir sus actuales vulnerabilidades en el ámbito externo y fiscal a fin de estar mejor resguardados ante futuros efectos negativos de los mercados internacionales”.

La solución que presenta Macías es similar. “El envío de las remesas existe por la falta de oportunidades para un número importante de habitantes de los diferentes países; lo más adecuado sería crear fuentes de ocupación que permitan a los ciudadanos disminuir la dependencia de otros países. No son los proveedores de servicio los que tienen que hacer los esfuerzos, de hecho cada vez son menos representativos en el flujo de divisas. Una buena opción es hacer importaciones con los recursos recibidos”, argumenta.

NIÑO DE BECERRA DICE:

 
http://www.burbuja.info/inmobiliaria/showthread.php?t=51307
 
 Artículos de Santiago Niño Becerra

http://www.burbuja.info/inmobiliaria/showthread.php?t=51307&page=17

Cita:

Estamos viviendo las últimas ediciones de muchas cosas; ya lo he dicho pero repito la idea: es buena, es gráfica: las pasadas fueron las últimas Navidades, ayer, gran fiesta cultural en Cataluña, fue el último Sant Jordi, el próximo será el último Verano. No volveremos a tener unas Navidades como las pasadas, ni un Sant Jordi como el de ayer, ni un Verano como el que viene, ¿por qué?, pues porque lo que ha posibilitado esas Navidades, ese Sant Jordi, ese Verano: el hipercrédito, el hiperendeudamiento, el 'coge el dinero y corre', se acabó, y ya no volverá más. ¿Es triste?, no lo sé, pero lo vivido era insostenible, aquí, claro, pero también en todas partes. Y dentro de diez años, cuando se complete la recuperación nada volverá a ser como fue; nunca lo es. S.Niño B.

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http://www.albertonoguera.com/2008/04/las-declaraciones-de-nio-becerra.html

12 de abril de 2008
Las declaraciones de Niño Becerra

Me ha parecido muy interesante la entrevista con Santiago Niño Becerra que mandó el comentarista Charlie. La situación es un tanto estrambótica: lo entrevista Toni Clapés, un tío que hacía programas de humor en TV3 y que empezó con Buenafuente. Niño Becerra (catedrático de estructura económica del instituto Ramón Llull) habla un catalán defectuoso, con algunos arranques en castellano cuando se despista. Pero me gusta mucho esta entrevista porque por fin hay un tío que conoce la historia y la sabe relacionar con el presente. Os pongo aquí un extracto traducido:

(...)

Actualización: lo que Niño Becerra no dice:

La verdad es que estoy empezando a pensar que los economistas ya sólo pueden repetirse una y otra vez, porque sabemos demasiado bien lo que va a pasar. He dicho antes que me parece interesante esta entrevista porque se relacionan las cosas con la Historia, y a mí la Historia ya sabéis que me parece muy importante.

Pero Becerra se queda sólo en la consigna de las crisis sistémicas pero no habla de los procesos que llegaron asociados. Si nos fijamos en las dos fechas que da (1780 y 1929) es muy fácil hacerse dos preguntas: ¿qué fue lo que pasó en 1789? ¿Y qué fue lo que pasó en 1933? Entonces, Becerra dice que en el 2018 estaremos saliendo de esa crisis con un nuevo modelo económico. No vaya tan rápido, profesor, analice un poco más: hasta ahora de ese tipo de crisis sólo se ha salido después de que ríos de sangre asolen Europa.

11:25:49 ---------------------

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http://www.lacartadelabolsa.com/index.php?/site/mail/5378/
 
Artículo publicado en La Carta de la Bolsa el Miércoles, 11 de Enero de 2006 en la sección: Protagonistas

El crash de 2010

Santiago Niño Becerra

Sí, sí, han leído bien; no se trata de un error: el crash del 2010. El catedrático de Econometría Lucinio González Sabaté de mi misma Facultad y el que esto firma, llevamos varios años estudiando la evolución del PIB del planeta desde 1950.

El resultado de nuestro estudio es demoledor: existe un 20% de probabilidades de que en el 2010 el crecimiento del PIB mundial sea negativo (el 20%, en este caso, es una exageración), lo que desencadenaría una crisis tremebunda. ¿Cómo de tremebunda?, pues la crisis sería de un nivel semejante a la Depresión de los Años Treinta iniciada con el crash de 1929. Y, cómo es eso?, se preguntarán Uds.

Que el PIB del planeta ha crecido en los últimos 55 años es obvio, no obstante, el análisis pormenorizado de la tendencia estadística de las tasas de crecimiento habidas en el planeta en esos 55 años muestra una senda imparablemente decreciente, algo que es inapreciable si tan sólo se contemplan períodos de tiempo breves. Pues bien, con una probabilidad del 20%, en el 2010 el PIB del planeta puede estar creciendo a tasas negativas, NEGATIVAS. Evidentemente, a partir de dicho año la probabilidad de que la crisis estalle, va aumentando.

Hasta aquí, la interpretación de las cifras mostradas por la Econometría, sin embargo, ¿cuál sería el razonamiento económico de esas cifras?.

La esencia del sistema económico sobre la que se sustenta la economía mundial, y aunque parezca lo contrario, lleva sin cambios, prácticamente, desde 1950; cierto que el modelo económico vigente -el modo como el sistema se manifiesta (funciona en un período en concreto)- ha variado, pero no lo ha hecho, en absoluto, la esencia.

Desde el final de la II Guerra Mundial, la generación de PIB se ha sustentado en el endeudamiento, tanto público, como privado;  en la creencia de que las reservas de petróleo eran inagotables; en la consideración de que USA iba a absorber todo lo que el planeta produjese y no pudiese ser ?colocado' en otros lugares; y en la asunción de que el dólar USA era LA moneda.

Hoy sabemos que las reservas de petróleo son finitas, y mucho; pero el petróleo, además de para mover los vehículos que todos utilizamos y las mercancías que todos consumimos, sirve para muchas más cosas, en concreto, interviene en la elaboración de casi 30.000 bienes esenciales, por ejemplo, medicamentos, plásticos y lubricantes.

Por otra parte, el concepto monolítico, duro y cerrado de Estado ha ido evolucionando hacia otro cada vez más light, con menos funciones, entre ellas las económicas y sociales, y esto sucedía a la vez que las fronteras se iban diluyendo y los mercados evolucionando hacia una situación en la que EL MERCADO pasaba a ser el mundo entero; ¿ventajas de algo así?, nos las estado contando hasta la saciedad, pero no el inconveniente: en una situación como esa, es muchísimo más difícil poner frenos a los problemas.

A la vez, a las personas -las físicas y las jurídicas-, se les ha ido permitiendo que fuesen  incrementando su nivel de endeudamiento; pero eso, el monto total de la deuda personal, tiene un límite puramente físico, límite que, en requetemuchísimos casos ha sido sobrepasado.

A todo ello añadan que ya en los 80 se puso de manifiesto que incremento del PIB y utilización creciente del factor trabajo habían dejado de estar vinculados; y sumen otras dos cosas: el mayor ahorro de cualquier tipo de factor trabajo y la flexibilidad ilimitada introducida por las TICs, y la posibilidad -aportada por las TICs- de aumentar la productividad de los factores productivos utilizados casi de forma indefinida.

Y, para acabar, metan en el cesto la situación presupuestaria y comercial del país que genera casi el 25% del PIB del planeta y que es el padre de la moneda de referencia mundial: USA.

La última vez que se dio una situación semejante a esta (semejante, no igual) fue en 1929. (Recomendable: lean lo mejor que se ha escrito sobre lo que sucedió en el 29: el estudio de John Kenneth Galbraith, "1929: The Big Crash", en español editado por Ariel). Lo que viene, será semejante, pero con dos grandes diferencias: 1) aquello, por variadas razones, estalló de golpe; la llegada de esto será paulatina: en el 2007 ya empezaremos a intuir cosas, y 2) entonces, la conectividad del sistema era muy reducida; hoy, el nivel de integración de la información es casi total.

Cuantitativamente, la tragedia puede ser mayor, pero, cualitativamente se vivirá menos mal.

 

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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LOS BANCOS NO ROBAN

LOS BANCOS NO ROBAN

A EXPLICACIÓN DE LA CRISIS MUNDIAL

AL ALCANCE DE CUALQUIERA.

(INCLUSO ES COMPRENSIBLE PARA ECONOMISTAS)

Por Máximo Kinast

http://MaximoKinast.blogia.com

- Son dos monedas por cada recibo, señor.

- Bien, -le digo- muy bien.

Pienso que es un servicio. Hago cuentas y quizás no me sale tan mal pagar dos monedas por recibo en un solo lugar y no verme obligado a una peregrinación por las oficinas de las empresas que venden servicios (teléfonos, luz, agua, gas…). Hay que tener en cuenta que en muchos países sudamericanos no existe el pago por domiciliación bancaria. Quizás por desconfianza, quizás por malas experiencias, quizás por ignorancia, quizás porque es mejor negocio cobrar en las ventanillas. Total, el trabajo de un asalariado es un costo menor. Las personas cuestan menos que las máquinas, incluso mucho menos que el software.

- En este recibo, ¿Cuánto va a abonar, señor?

- 206 con 54, es mi respuesta.

- Con el IPF, señor, son 207 con 94, me dice el cajero

- Bien, -le digo- muy bien.

Esperaba pagar los tres recibos y regresar con dieciocho monedas y fracción, pero con estos y otros detalles me quedan sólo siete monedas.

Llego a casa y reviso mejor los recibos. Mmnnn, pago mensual… más gastos… más intereses… más comisiones… ¿Qué será todo esto? ¿En realidad, cuánto me están cobrando? Bueno, el interés es bajo. Sólo un tres por ciento mensual sobre el capital. ¿Sobre el capital adeudado o sobre el saldo insoluto? Porque me parece que es distinto pagar un tres por ciento cada mes sobre los mil que debo inicialmente, o sea, 30 monedas cada mes, que pagar un tres por ciento sobre lo que realmente estoy debiendo después de cada abono mensual. Veamos, si yo he pagado cien (más los intereses), estoy debiendo 900 más intereses (¿sobre mil o sobre novecientos? ¿Debo pagar 30 o debo pagar 27 monedas?).

- Sobre mil, señor, los intereses se calculan sobre el capital

- Bien, -le digo- muy bien.

La explicación es simple. Vamos, algo así como la Deuda Externa. Creo que con eso nos vamos comprendiendo.

Hay un pacto contractual dentro de un marco legal, que he firmado y aceptado. Quizás no leí bien la letra pequeña, pero el Código del Comercio y el Código Civil, más el Derecho Consuetudinario, avalan la legalidad de lo contratado. (¿Será lo mismo legal que justo?) Quizás no sean iguales, pero nos regimos por lo legal.

Y cuidado con los retrasos, impagados, morosidad, etcétera. Los Bancos Centrales en varios países, para desincentivar la tendencia al aumento del consumo (la gente quiere comprar más, porque el país va muy bien, crece sobre el 7% anual), autorizan cobros (que en países ricos serían de Juzgado de Guardia) por estos conceptos. Tres días de retraso en el pago de su cuota mensual y la multa es de un 20% o 30% sobre el monto adeudado (incluyendo los intereses que tampoco has pagado, entre otras cosas porque no te permiten abonar los intereses separados del capital). Digamos que el castigo, por un año de impago esta entre un 240% y un 360% del monto adeudado. Eso por no desincentivarte a tiempo. Porque ya eres grandecito y haber leído lo que firmabas. Mira que todo eso es legal.

¿Y por qué quieren desincentivar el consumo? Esto es un pelín complicado, según dicen los economistas, la mayor demanda genera inflación. En buen romance quieren decir que si la gente quiere comprar, los comerciantes aprovechan el momento y suben sus precios. No es la única fuente de la inflación. Hay otras, como veremos más adelante.

¿Y cuánto me pagan los bancos por mi dinero? Ah, si es en cuenta corriente, donde prima la liquidez inmediata, o sea, que puedes sacar tu dinero cuando quieras, pues nada o casi nada, digamos un dos o tres por mil. ¿Quiere decir que por cada billete de mil monedas que yo dejo en el banco durante un año me darán tres monedas? Si, exactamente eso quiere decir. Y si las dejas por un día, tu banco te dará -en teoría- la 365ava parte de tres monedas. Digo ‘en teoría’ porque antes deducirá los gastos, las comisiones y otras gabelas y en la realidad no te dará nada, porque tu le estarás debiendo por el servicio de guardarte por unos días tu billete de mil.

Bueno, pero es bueno saber que tu dinero, ese billete de mil está seguro. Incluso aunque entren ladrones, el Banco, como es serio, responde y te lo devolverá en el momento que tú lo pidas. Al menos eso dice la propaganda y eso es lo que todo el mundo piensa. Pero no es así. Tu Banco no está obligado a guardar tu billete. (A devolvértelo si está obligado, aunque con reservas y condiciones. Recuerda el ‘corralito’ en Argentina). Su obligación es guardar sólo un porcentaje. Digamos un 20 %. ¿Y que hace con las otras 800 monedas? Pues las presta a alguien que se las pida, al cómodo interés del 1% mensual. Eso, ahora último, porque hasta hace poco prestaban al 5% mensual, más o menos, un sesenta por ciento anual. ¡Casi nada! ¡Vaya negocio, el del Banco!

No, espera, todavía queda algo más. Las 800 monedas tuyas que presta (y sobre las que no te da nada de sus beneficios) las presta con la condición de que la persona que las recibe las deposite en el mismo Banco. De esa forma puede prestar a otra persona el 80% de las 800 monedas y cumplir con la ley de encaje bancario o con el Convenio de Basilea o como se llame eso que les obliga a guardar algo, de verdad, en su caja fuerte o a depositarla en el Banco Central. Y la rueda sigue así hasta el infinito. Creo que no hay límites.

Por su parte, el Banco Central, que es un banco de los bancos, también presta tu dinero a… otros bancos. Con un interés bajo, por cierto, porque el Central también paga muy poco a los bancos que están obligados a dejarle una parte de los dineros que reciben. Además de tu dinero, el Banco Central cuenta con una maquinita de imprenta –y si le peta- la hace funcionar y fabrica más billetes del color que le de la real gana, con lo cual su costo del dinero es sólo el papel, la tinta y el trabajo de la imprenta.

Si hablamos contablemente te puedo decir que el dinero que tu le dejas a tu Banco es su PASIVO, porque ese dinero te lo debe a ti, pero la verdad, como has visto y leído, es un dinero que tu Banco puede prestar o gastar o hacer lo que quiera (excepto con la parte de encaje legal, que suele ser menos del 20% del total que les has dejado). Por el resto, el banco tiene libertad de acción.

Al otorgar créditos, el Banco de alguna forma está ‘creando dinero’, que en realidad es tu dinero multiplicado como si fuesen peces y panes. ¡Casi nada! ¡Vaya negocio, el del Banco!

Pues sí, casi nada. Una menudencia en los negocios de tu Banco. Porque no hemos visto lo que hace con su ACTIVO, que es el dinero que el Banco tiene (aunque en verdad sea el tuyo) y cuando el Banco lo presta a alguien, se transforma en Activo, porque es dinero que alguien le debe al Banco (y se le suman los intereses, comisiones, gastos y cuanta gabela se le ocurra al banco sumarle) y que le han de pagar sí o sí. Vamos ver, por partes. ¿Qué negocio está haciendo tu Banco? Está prestando tu dinero, por el cual te paga una miseria, o dinero del Banco Central (dinero interbancario) por el cual paga muy poco, y cobrando al endeudado un interés muy alto, más cuanta cosa se le ocurra cobrar. Total así se pacta en un contrato legal.

Bueno, pero el Banco está haciendo un servicio, ya que asume el riesgo de que no le paguen. Si, es verdad, o era verdad, porque las cosas han cambiado. Como tu deuda es un Activo (cuentas por cobrar) tu banco las junta con otras deudas, en especial con hipotecas y hace un documento (emite un título en la jerga bancaria) que representa a todo ese paquete de deudas… Y VENDE ESE TÍTULO. ¿A quién? ¿Y por qué alguien va a querer comprarlo? La respuesta es a cualquiera que quiera comprarlo. ¿Pero por qué lo compran? Porque como a ti te está cobrando unos intereses muy altos, le sobra margen para dar parte de esas expectativas de ganancia a otros.

En la realidad no es cualquiera el que compra esos ‘títulos’. Normalmente es una entidad financiera, una AFP o un Fondo de Inversiones. Aunque también, en muchos casos es el propio Banco que se los compra a sí mismo, aunque por intermedio de una entidad creada por el propio Banco, con otro nombre para que no se vea tan feo el negocio. Tiene que ser un nombre bonito, como la II&D International Investment & Development. ¡Queda cojonudo! ¿Y de donde saca el dinero la II&D para comprar mis deudas a mi Banco? Lo saca de un préstamo que le hace otro Banco, mientras el tuyo le presta a la entidad creada por el otro banco. Un cruce de préstamos sin garantía. Bueno, sin más garantías que las que ofrece tu solvencia y tu buena intención de pagar. ¡Casi nada! ¡Vaya negocio, el del Banco!

En realidad, todavía no es un negocio tan grande. Y casi no tiene problema, porque tu eres una persona seria y estas dispuesto a pagar, aunque sea con intereses que no puedo llamar de usura, porque el delito de usura no existe, aunque hace algunos años se habría llamado así: USURA. Ahora digamos que los intereses son un poquito altos. La maquinita de hacer negocios está inventada. ¿Cómo podemos sacarle más jugo? Muy fácil: ¡Haciendo más préstamos a más gente!

Hemos de incentivar el consumo, como se hizo en Estados Unidos, con el sueño americano de la casa propia. Todo el mundo quiso una hipoteca. ¿Sin intereses los dos primeros años y con intereses progresivos los 28 años siguientes? Estupendo. ¿Qué garantías debo dar? Ninguna, con el valor de su casa es suficiente. Porque su casa esta subiendo de precio y seguirá subiendo, porque la mayor demanda incentiva la inflación, de modo que no hay por donde perderse. Tenga el 120% del valor de su casa y pague como quiera… los primeros años. Eso se llamó Créditos NINJA. Créditos a gente sin garantía, sin capital y hasta sin trabajo. Ahora en Chile se llama la ‘Guerra de las Hipotecas’ para disimular, para que no parezca lo mismo.

En el Perú, el Banco Central teme a la inflación como a la peste y por eso sus medidas son para desincentivar estos créditos, pero la inflación se le escapa por otros lados. Uno es la cuestión sicológica: “Si tu subes tus precios, yo también subo los míos”. El otro es que el dólar no vale nada y una forma de evitar que se desplome es fabricar con la maquinita algo de billetes, absolutamente innecesarios, excepto para que con el aumento de la masa monetaria el sol se desvalorice y así desvalorizándose juntos se nota menos que el dólar esta en caída libre. Otro más, el recuso de comprar dólares que no sirven para nada y guardarlos, como quien retira billetes viejos, ayuda a defender lo indefendible… pero provoca inflación.

Bueno, y ahora, ¿de que tamaño es el globo de los préstamos en el mundo? Buena pregunta. Lo lamento, pero no te la puedo responder, porque nadie –ABSOLUTAMENTE NADIE EN EL MUNDO- sabe la respuesta, porque los brockers (intermediarios) como financieras, AFP y entidades fabricadas ad hoc, titularizaron los títulos, o sea, tomaron varios títulos emitidos por tu banco y los juntaron con otros títulos emitidos por otros bancos, hicieron nuevos paquetes y los vendieron por participaciones (o acciones o trocitos) y con ellos hicieron más títulos…

¿El cuento de nunca acabar? Casi, casi, podría haber seguido así indefinidamente, pero hubo un PERO grandote. Alguien no pudo pagar su préstamo y alguien mas. Y de repente descubrió que lo que había comprado con su préstamo valía menos de la mitad de lo que debía, y entonces, alguien decidió NO PAGAR y NO PAGÓ y muchos otros no pudieron pagar y el globo se desinfló. O se está desinflando.

¿Cómo es que se está desinflando y no reventó? Una movida de esa naturaleza es un escándalo, me dirás, y no creerás que no reviente. Pero es así. El globo no reventó, porque la cosa es tan gorda y tan imbricada (uso adrede una palabra complicada para decir que está enredada), que nadie (o muy pocos) han entendido la situación. Y los que la entienden prefieren enredarla más para que no se note. ‘No remenis, que fa pudor’ dicen los catalanes, que viene a significar: ‘No la muevas que huele mal’ ¿Vas comprendiendo? Y por otra razón, tampoco ha reventado. Porque los genios del Tesoro de los Estados Unidos y los muchachos de la FED han encontrado la solución y la están aplicando.

Ah, que bueno, me dirás, el 7º de Caballería no falla. Nuestros ‘americans good fellows’ han salido al rescate de la Humanidad. Es cierto, absolutamente cierto; pero con un pero, muy, pero muy grande. El remedio (o la solución) no te va a gustar. Es muy simple, se trata de fabricar más dólares y con ellos el Tesoro y la FED compran todos los títulos titularizados y por titularizar que se les ocurra. Así nadie pierde dinero.

Bueno, nadie de la gente importante, como los bancos, los brockers y yerbas similares.

Porque el excedente de dinero produce inflación. Y los precios de las cosas suben, pero tus ingresos (a no ser que seas muy vivo o muy importante), tu sueldo no sube. En buen romance, esta jugada que ha creado nuevos multimillonarios, la pagas tu, con tus ahorros y con tus ingresos.

Pero no te quejes, que los bancos no roban. Son negocios de altas finanzas. Tú tienes la culpa si no los entiendes. ¿Quién te mandó endeudarte?

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Si quieres comprender mejor el mundo y la situación visita estos links:

La Historia de las Cosas http://recorta.com/3a0678

La Razón de la Sinrazón de las Guerras http://recorta.com/e433aa

La mejor explicación de la crisis inmobiliaria http://recorta.com/252e71

 

TIPO DE CAMBIO

 

Escribe Luis CASADO – 29/03/2008

Un poquillo tarde, pero tal vez a tiempo, los patriotas que manejan la manija se despiertan. Entre ellos el flamante nuevo presidente del Senado don Adolfo Zaldívar quién se rajó con una nota a propósito del “tipo de cambio” peso-dólar, relación que como va quedando en evidencia rompió el “blindaje” de Andrés Velasco con la facilidad con la que una erección priápica da cuenta de la castidad de una doncella.

El senador Zaldívar escribe: “Existe prácticamente un consenso entre los economistas, tanto de la Concertación como de la Alianza, que el actual tipo de cambio se encuentra por debajo del tipo de cambio de largo plazo, no habiendo acuerdo sólo en qué porcentaje por debajo se encuentra”.

Visto el interés que genera tan buena iniciativa, ¿podría el senador Zaldívar explicar qué es un “tipo de cambio de largo plazo”? ¿Se trata de un dólar a 750 pesos, a 650, a 500 o bien a 430? Porque en el largo plazo esos son los tipos de cambio constatados en la plaza de Santiago de Nueva Extremadura.

Don Adolfo nos explica que “También existe consenso entre los economistas que ante esta situación las autoridades económicas (Gobierno y Banco Central), deben actuar. Sin embargo, no existe un acuerdo respecto de qué tipo de instrumentos son los óptimos para esta intervención”.

De modo que, según Zaldívar, aun estando de acuerdo en lo esencial hay dos elementos que no concitan la unanimidad de los “economistas”: de cuanto el dólar está por debajo de una línea de flotación que nadie es capaz de situar, y qué deben hacer el gobierno y el Banco Central al respecto.

Que el gobierno no sepa qué hacer, o no haya definido ninguna línea directriz en su seno con relación a políticas monetarias no debe sorprender: hace ya muchos años esa responsabilidad le fue entregada a un Banco Central “independiente”, irresponsable en el sentido que no le rinde cuentas a nadie.

Que el BC no logre estructurar una política monetaria coherente ya es curioso visto que según su estatuto y su mandato el Banco tiene “por objeto velar por la estabilidad de la moneda y el normal funcionamiento de los pagos internos y externos”. En otras palabras el BC está para eso. Que los “expertos” del BC, situados frente a los problemas de su competencia (inflación, problemas monetarios), no sepan que hacer es, como queda dicho, curioso.

El senador Zaldívar afirma, seguramente con razón, que “La intervención es necesaria, ya que si existe consenso en que el actual tipo de cambio está por debajo del de equilibrio, la intervención adelanta en el tiempo el retorno al tipo de cambio de equilibrio, reduciendo costos innecesarios a los agentes económicos”.

Y volvemos a las nociones y conceptos desprovistos de sentido; ¿Qué es un “tipo de cambio de equilibrio”? La cuestión no es ociosa, sobretodo en un período en el que la “volatilidad” de los mercados financieros hizo saltar la noción de “equilibrio” que es tan esencial para la teoría económica estándar como es inexistente e inalcanzable en la economía real.

Como indica Zaldívar, existen múltiples instrumentos de intervención “que pueden ser utilizados por el Ministerio de Hacienda y el Banco Central (encaje a la entrada de capitales de corto plazo o capitales golondrina, intervención masiva mediante compra de dólares, emisión de bonos o pagarés, etc.)”.

Dejando de lado que se trata, una vez más, de torcerle la nariz al sacrosanto mercado que no se comporta como les gusta a los que les gusta el mercado, alguno de los citados “instrumentos” destruiría lo que en su día hizo el gobierno de Ricardo Lagos, es decir dejarle chipe libre a los capitales especulativos.

Volver a los controles de los movimientos de capitales es lo que están considerando, o derechamente haciendo, muchos países que no desean verse afectados por la “volatilidad” financiera inducida por la mega crisis financiera generada en los EEUU por los mismos que abogan por la desregulación de los mercados financieros.

Veremos si el gobierno tendrá las agallas para llegar a eso. La inconsistencia de las políticas seguidas hasta ahora permite albergar serias dudas al respecto. Por otra parte, una intervención masiva de compra de dólares sería como intentar llenar el tonel de las Danaides visto que la FED y la Secretaría del Tesoro son los fabricantes de dólares más rápidos de todo el oeste y no pararán de fabricar dólares hasta que estimen haber salvado a los especuladores del imperio.

 

NOTA DE MAXIMO KINAST: Los hermanos Zaldivar son unos políticos trogloditas, que viven y lucran de la política. Ambos son democristianos. El partido que traicionó a Salvador Allende a través de su Líder, el inverecundo Patricio Alwyn. En casa de uno de los Zaldivar, en Alta Costanera, se reunían los militares para preparar el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Uno de esos hermanitos, conocido como el Enano Maldito hizo el discurso más aterrador y desestabilizador de la Historia de Chile, cuando era Ministro de Economía (siempre han sabido ubicarse) del asesinado ex Presidente Eduardo Frei Montalva, con el único objetivo de evitar que Salvador Allende, elegido democráticamente pudiera asumir el cargo de Presidente de la República. Desde esa época, estos sinvergüenzas vienen vendiendo Chile. Por supuesto que es un ignorante en cuestiones económicas.

OCTAVO MANDAMIENTO: ¡MENTIRÁS!

Por Eduardo Galeano


Una mentira

Hasta hace un rato nomás, los grandes medios nos regalaban, cada día, cifras alegres sobre la lucha internacional contra la pobreza. La pobreza se estaba batiendo en retirada, aunque los pobres, mal informados, no se enteraban de la buena noticia. Los burócratas mejor pagados del planeta están confesando, ahora, que los mal informados eran ellos.

El Banco Mundial ha dado a conocer la actualización de su International Comparison Program. En el trabajo participaron, junto al Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, las Naciones Unidas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y otras instituciones filantrópicas.

Ahí los expertos corrigen algunos errorcitos de los informes anteriores.

Entre otras cosas, nos enteramos ahora de que los pobres más pobres del mundo, los llamados "indigentes", suman quinientos millones más que los que aparecían en las estadísticas.

Además, nos desayunamos de que los países pobres son bastante más pobres de lo que los numeritos decían, y que su desgracia ha empeorado mientras el Banco Mundial les vendía la píldora de la felicidad del mercado libre.

Y por si todo eso fuera poco, resulta que la desigualdad universal entre pobres y ricos había sido mal medida, y en escala planetaria el abismo es todavía más hondo que el de Brasil, país injusto si los hay.


Otra mentira

Al mismo tiempo, un ex vicepresidente del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, en un trabajo conjunto con Linda Bilmes, investigó los costos de la guerra de Irak.

El presidente George W. Bush había anunciado que la guerra podría costar, como mucho, 50 mil millones de dólares, lo que a primera vista no parecía demasiado caro tratándose de la conquista de un país tan rico en petróleo. Eran números redondos, o más bien cuadrados. La carnicería de Irak lleva más de cinco años, y en este período los Estados Unidos han gastado un millón de millones de dólares matando civiles inocentes. Desde las nubes, las bombas matan sin saber a quién.

Bajo la mortaja de humo, los muertos mueren sin saber por qué. Aquella cifra de Bush alcanza para financiar apenas un trimestre de crímenes y discursos. La cifra mentía, al servicio de esta guerra, nacida de una mentira, que mintiendo sigue.


Y otra mentira más

Cuando ya todo el mundo sabía que en Irak no había más armas de destrucción masiva que las que usaban sus invasores, la guerra continuó, aunque había olvidado sus pretextos.

Entonces, el 14 de diciembre del año 2005, los periodistas preguntaron cuántos iraquíes habían muerto en los dos primeros años de guerra.

Y el presidente Bush habló del tema por primera vez. Contestó:

-Unos treinta mil, más o menos.

Y a continuación hizo un chiste, confirmando su siempre oportuno sentido del humor, y los periodistas se rieron.

Al año siguiente, reiteró la cifra.

No aclaró que los treinta mil se referían a los civiles iraquíes cuya muerte había aparecido en los diarios. La cifra real era mucho mayor, como él bien sabía, porque la mayoría de las muertes no se publica, y bien sabía también que entre las víctimas había muchos viejos y niños.

Esa fue la única información proporcionada por el gobierno de los Estados Unidos sobre la práctica del tiro al blanco contra los civiles iraquíes. El país invasor sólo lleva la cuenta, detallada, de sus soldados caídos. Los demás son enemigos, o daños colaterales, que no merecen ser contados. Y, en todo caso,
contarlos resultaría peligroso: esa montaña de cadáveres podría causar mala impresión.


Y una verdad

Bush vivía sus primeros tiempos en la presidencia cuando el 27 de julio del año 2001 preguntó a sus compatriotas:

-¿Pueden ustedes imaginar un país que no fuera capaz de cultivar alimentos suficientes para alimentar a su población? Sería una nación expuesta a presiones internacionales. Sería una nación vulnerable. Y por eso, cuando hablamos de la agricultura americana, en realidad hablamos de una cuestión de seguridad nacional.

Esa vez, el presidente no mintió. El estaba defendiendo los fabulosos subsidios que protegen el campo de su país. "Agricultura americana" significaba, y significa nada más que "Agricultura de los Estados Unidos".

Sin embargo, es México, otro país americano, el que mejor ilustra sus acertados conceptos. Desde que firmó el tratado de libre comercio con Estados Unidos, México no cultiva alimentos suficientes para las necesidades de su población, es una nación expuesta a presiones internacionales y es una nación vulnerable, cuya seguridad nacional corre grave peligro:

- actualmente, México compra a los Estados Unidos 10 mil millones de dólares de alimentos que podría producir;

- los subsidios proteccionistas hacen imposible la competencia;

- al paso que vamos, de aquí a poco las tortillas mexicanas seguirán siguen siendo mexicanas por las bocas que las comen, pero no por el maíz que las hace, importado, subsidiado y transgénico;

- el tratado había prometido prosperidad comercial, pero la carne humana, campesinos arruinados que emigran, es el principal producto mexicano de exportación.

Hay países que saben defenderse. Son pocos. Por eso son ricos. Hay otros países entrenados para trabajar por su propia perdición. Son casi todos los demás.

 

NOTA DE MAXIMO KINAST:

Este es el costo exacto de la Guerra de Irak:

http://www.nationalpriorities.org/costofwar_home

Mientras tanto los sirvientes inverecundos se reúnen con Vargas Llosa, Fox y otros impresentables en Rosario, Argentina, para lavarle la cara a su Jefe, George W. Bush, el mayor terrorista de la Historia.

 

GENIO E INGENIO DE LA ECONOMIA

Escribe Luis Casado

Publicado por Política Cono Sur

 

Primer ciclo de enseñanza básica de economía: “Ley de la oferta y la demanda”. Que como su nombre lo indica es una Ley: “Regla o norma constante e invariable de las cosas que está determinada por sus propias cualidades o condiciones o por su relación con otras cosas”.

No te pongas serio: la economía otras cosas sí, pero “leyes”, “teoremas”, “paradojas”, “ciclos”, “anticiclos”, “recontraciclos” y otros chamullos de similar consistencia no es lo que le falta.

Que el precio de las mercancías está determinado por la “Ley de la oferta y la demanda” lo sabe un pibe de kindergarten, si no fuese el caso, me pregunto yo, ¿cómo pudiese el pibe vivir en la modernidad
chilensis? Imposible.

El dinero, la pasta, la guita, es una mercancía. De ahí que su precio, o tasa de cambio, esté determinado por la “Ley de la oferta y la demanda”, esa que dice que si los precios suben aumenta la oferta, y que si los precios suben, baja la demanda. O viceversa, que en este caso la definición es un pelín palíndroma o capicúa.

Esta verdad, que elevada a la categoría de Ley ha sido el zócalo sobre el cual se ha edificado la globalización, la Unión Europea, el Consenso de Washington, la excelencia de la educación en Chile, el milagro de las AFPs y la frecuentación de la gruta de Lourdes, es el basamento, cimiento o pedestal en el que se sustenta el “mercado”. Sácate el sombrero y saluda.

De ahí que resulte chocante, por decir lo menos, que la prensa europea titule con grandes caracteres la manifestación de una inquietud inquietante: “Los bancos centrales de los países más industrializados
del mundo (G-10) se han mostrado hoy preocupados por 'los movimientos excesivos en los tipos de cambio de las divisas'”
. Así como lo lees.

Los bancos centrales, ya se sabe, no hay nada más serio. Si ellos están preocupados... saca la máscara de gaz, lleva los niños al subterráneo y apaga la luz, ¡no te jode!, en una de esas nos bombardean. Tan serios como la denominación del grupo de los países más industrializados del mundo, el G-10, que en realidad... ¡son once!

Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE) y portavoz del G-10, (que cuando era presidente del Banco de Francia anunció en vísperas del krach bursátil de 1987: “la Bolsa tiene un bello avenir delante de ella”), ha señalado que: "los movimientos excesivos, volátiles y desordenados en los mercados de divisas son indeseados para el crecimiento económico".

¡Excesivo, volátil y desordenado tú mismo!

Monsieur Trichet es un celoso defensor de la “independencia del BCE”, del libre mercado, de la globalización, y de la Ley de la oferta y la demanda, como los once presidentes de los once bancos centrales de los once países del mal llamado G-10.

¿Cómo pueden ladrar contra los resultados de las políticas que ellos mismos han contribuído a imponer a escala planetaria durante treinta años?

¿Cómo pueden lanzar estos exabruptos contra la “Ley de la oferta y la demanda”, la madre de todas las leyes económicas que dicen adorar?

No hay que olvidar que en la teoría y en la praxis de estos patriotas cualquier intervención o regulación de los mercados, por benigna que sea, es una perturbación portadora de desgracias.

Partidarios del “Laissez-faire” a tal extremo que uno de sus más caricaturales exponentes, Lawrence Lyndsey, Secretario del Tesoro de los EEUU en el primer gobierno de W. Bush, fue apodado por la prensa yanqui: “Larry haz lo que te salga de la punta del nabo Lyndsey”.

Por si fuese poco, Trichet nos cree más subnormalitos de lo que conviene porque “ha reiterado las declaraciones de las autoridades estadounidenses, que han destacado la importancia de un dólar fuerte para EEUU”.

Dólar fuerte... ¡Mon cul!

Ya hemos contado como Martin Feldstein, -presidente del National Bureau of Economic Research, y alguna vez considerado posible sucesor de Alain Greenspan en la FED-, anunció el 5 de mayo de 2006 que la única solución para evitar una fuerte recesión económica en los EEUU consistía en aumentar la tasa de ahorro interno, disminuir el consumo, y depreciar el dólar.

¿De cuanto? Feldstein respondió derechamente: “Los cálculos están en el orden de una depreciación del dólar entre el 30% y el 40%”. En esa época el dolar se cotizaba en 547 valerosos pesos, lo que quiere decir que según Martin Feldstein el dólar podía perfectamente caer hasta unos 328 $.

Ya ves que ni el mercado ni la “Ley de la oferta y la demanda” tienen mucho que ver con esto. Ni por supuesto el precio del cobre, lo que se resignó a reconocer hasta Andrés Velasco.

Pero el genio de Jean-Claude Trichet queda en evidencia cuando se refiere a la inflación: “Respecto a los riesgos para la estabilidad de los precios, el presidente del BCE ha afirmado que estos están relacionados con el aumento del precio del petróleo y de las materias primas”.

Un pequeño paso para “el hombre”, pero un paso gigantesco para la ciencia económica mundial: el presidente del Banco Central Europeo acaba de descubrir que la causa de la inflación es el aumento de los precios...

En Chile no somos menos. Hace un par de meses, refiriéndose a problemas similares, Camilo Escalona, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, mostró su propio ingenio al declarar: “Estamos todos preocupados de que pueda haber una combinación bastante negativa entre una alta inflación y menor crecimiento y por lo tanto se trata de contener la inflación y asegurar un nivel de crecimiento adecuado” (sic).

Si no sabías porqué estamos donde estamos... ahora lo sabes.

 

 

EL INICIO DE LA CATÁSTROFE

Por Paul Walder

Fuente: http://walderblog.blogspot.com/

(Walderblog: ElDesvío de lo Real)

 

El 11 de septiembre de 1973 marcó en Chile el inicio de la contrarrevolución conservadora a escala mundial. Un plan orquestado por las grandes corporaciones estadounidenses y la reacción conservadora, celebrado por la Escuela de Economía de la Universidad de Chicago y por Milton Friedman, e impulsado por los aparatos de inteligencia del entonces gobierno de Richard Nixon en Estados Unidos.

Una campaña que se extendió hacia otros países latinoamericanos, que recorrió más tarde el globo tras el colapso de los países socialistas y que tiene su más reciente episodio en la invasión y ocupación de Irak. Esta es la tesis de la periodista e investigadora Naomi Klein en su libro The Shock Doctrine. El capitalismo neoliberal para instalarse primero debe golpear, destruir, después atemorizar y finalmente construir su modelo. Pasó en Chile, en Irak, pero también ha pasado con la ayuda de la historia y la naturaleza.

El capitalismo depredador se instaló en Rusia y los Países del Este tras la caída del muro, y se ha aprovechado de desastres naturales como el huracán Katrina en Nueva Orleáns o el tsunami en las costas de Asia para instaurar su modelo después el desastre. Klein cita un artículo del hoy fallecido Milton Friedman en el Wall Street Journal meses después del huracán. El economista, junto con lamentar la muerte de tantas personas, observó que los colegios públicos estaba en ruinas. “Es una tragedia. Pero es también la oportunidad para reformar radicalmente el sistema educacional” ¿Cómo? A la chilena, privatizándolo.

Sobre la base de la tesis de Klein, podemos decir que la Concertación ha gobernado sobre la catástrofe. Ha administrado con deleite para el gran capital con la certificación de la derecha un modelo instalado sobre la base de la destrucción y el miedo. Miedo al secuestro durante la dictadura, pero miedo al desempleo y al desamparo económico durante nuestra singular democracia neoliberal.

Es muy probable que con la actual crisis global el modelo neoliberal si no colapsa sí sufra importantes transformaciones. La economía chilena, vanguardia de esta matriz mundial gestionada aquí por el tandem Concertación-corporaciones, se verá obligada a adaptarse a esos cambios, los que ya se observan en las medidas de emergencia que intentan paliar los primeros efectos de las crisis.

Pero no se trata de parches y remiendos, como ha sido la tónica del Transantiago, o como son las medidas anunciadas para las pymes y los exportadores afectados por un dólar depreciado. Chile, como furgón de cola del neoliberalismo mundial, tendría que comenzar a adaptarse a las dramáticas transformaciones que muy probablemente remecerán al mundo, tales como un regreso al proteccionismo o renacionalización de empresas.

De producirse a partir de este año esta nueva transformación, que surgirá a partir del colapso sistémico de la economía mundial, cabe hacernos una pregunta. ¿Gestionará ese cambio el mismo grupo de señores que nos condujo y nos ha mantenido en la catástrofe?

 

¿ES GRAVE, DOCTOR?

¿ES GRAVE, DOCTOR?

Escribe Luis CASADO – 18/03/2008


Grave”, “gravísimo” responden. ¡Por fin! se atreven a responder algunos economistas. Durante algunos meses las conocidas monsergas acerca de las “turbulencias”, las “tempestades”, los “barcos bien estibados”, la “economía blindada” y otras majaderías hicieron ilusión. Ya no. La cara deshecha de W. Bush, intentando explicar que hará lo que haga falta para sostener el sistema financiero yanqui, no convence a nadie. Si la palabra clave es, como siempre, la “confianza”, hay que reconocer que de eso no queda mucho. Y no es la compra en plan salvataje de Bearn Stern en 326 pijoteros millones de dólares lo que va a tranquilizar a nadie. Comprar por un puñado de dólares un banco que tenía dos o tres veces los activos de todos los bancos chilenos reunidos no habla muy bien de la credibilidad de las cuentas bancarias. Comprar el quinto banco estadounidense a un precio igual al 6% de su valor en la bolsa… quiere decir que los valores bursátiles no representan nada digno de confianza.

Como las notaciones de las agencias que se dedican a distribuir puntos malos y puntos buenos, -que dicen determinar los índices de “riesgo”, país u otra vaina ¡que más da!-, agencias que no vieron venir este desastre, no se enteraron de que desde hace más de diez años los bancos especuladores han jugado al casino con plata que no tienen y que hoy corre apresurada a poner la FED para evitar el descalabro total. 

¿Es grave, Doctor? Grave, gravísimo. A tal punto que hasta el patrón de un organismo tan inútil y tan impotente como el FMI salta a la palestra para explicar que no solo es grave sino que además va a durar lo suyo, y que el temblequeo no hace sino comenzar. Y que se extenderá a Europa y al resto del mundo, incluyendo desde luego a los países “emergentes” que algún economista de bolsillo pretendía inmunes a la crisis en razón de una confusa teoría del “desacoplamiento” que pretende que la globalización funciona como el resto de las teorías económicas: según la cara del cliente. A veces si, a veces no, y a veces también.

Y los infelices que en la copia feliz del edén se precipitaron a comprar dólares porque “a 500 $ está muy bueno y hay que aprovechar”, deben estar haciendo cola para comprarlos a 430 $ antes de que bajen a 380$. ¿El dólar, divisa de reserva planetaria? Si hasta los directores de nuestro propio Banco Central osaron afirmar que no suben las tasas solo para estabilizar el dólar…

Cuando uno termine de cagarse de la risa podría recordarles que la FED, ella, de aquí a mañana bajará las suyas sin importarle un cuesco los efectos colaterales para la economía “blindada” por Velasco. ¿Qué hacer? ¿Darle una cura de caballo al borracho, quitarle el trago, verlo tiritar durante la recesión inducida por una disminución del consumo, el aumento de la tasa de ahorro y un alza de las tasas de interés, o abrirle otra botella para que no tirite,  alimentarle el vicio con el riesgo de gatillarle un delirium tremens?

Cualquiera sea el tratamiento elegido las consecuencias que vienen las van a pagar los de siempre. Los que manejan la manija ya están anunciando una significativa reducción del crecimiento, un  aumento notorio del desempleo, un incremento de la inflación, nuevos desequilibrios financieros, en fin, un marasmo que hace preguntarse porqué los acuerdos de Bretton Woods no han sido enviados al tacho de la basura y en particular el rol de valor de reserva mundial que se adjudicó al dólar.  W. Bush reúne a sus consejeros económicos, -lo que no es frecuente habida cuenta de su nulidad en la materia-, y por otra parte se alzan voces que exigen una reunión de los ministros de finanzas del G7.

Lo malo es que todos juntos poco o nada pueden, al menos en el corto plazo. Y sobretodo cuando la tan cacareada transparencia de los mercados desapareció en combate. Nadie sabe nada, y los que sabe aun se callan. ¿Es grave, Doctor? Grave, Gravísimo.

NOTA DE MÁXIMO KINAST: Mi hermano, amigo, compañero Luis Casado es un genio. le admiro y me agrada como escribe... pero lo que no me gusta de él, es que siempre es, ha sido y será un optimista incorregible.