Blogia

Economía con Máximo Kinast

EL MEJOR NEGOCIO EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

El sistema chileno de fondo de pensiones


Héctor Vega*
Fortin Mapocho

Difundido por Politica Cono Sur



Ruego a mis lectores paciencia con los fríos números, pero, no me queda otra alternativa que mostrarles en cifras lo que los viejos pueden sentir cuando en algún momento de sus vidas se encuentren frente a la realidad - desgraciadamente demasiado tarde como para cambiarla. Se trata del ya famoso sistema de fondo de pensiones fundado en Chile hace ya casi 25 años [Decreto Ley 3500 de mayo de 1981].

Hace algunos días, la prensa publicó ampliamente la noticia que el gobierno estudia la eliminación de una comisión fija cobrada a los imponentes del fondo de pensiones y sobre la cual – como otras tantas comisiones fijas, entre otras las telefónicas, eléctricas, etcétera – nunca existió una explicación racional. El gobierno advierte que su eliminación beneficia a trabajadores que están bajo el ingreso medio del país [$350.000, alrededor de 648 dólares americanos]. Se recuerda que la comisión fija se descuenta del fondo de capitalización individual de cada afiliado y que calculado el impacto para un trabajador que cotiza por el mínimo su pensión subirá en un 4%.

En la encuesta EPS [2006] aparece que el público carece de conocimiento sobre el sistema: 93% de los encuestados desconoce las comisiones que le son cobradas por su AFP, ya sea se trate de comisiones fijas o variables. [Véase, Ministerio del Trabajo y Previsión Social y Centro de Micro Datos de la Universidad de Chile. Encuesta de Protección Social, EPS 2006, en www.proteccionsocial.cl.]

Para aclarar las cosas, digamos que hay dos variables que permiten medir el impacto de la medida. Una, es el monto de la remuneración por la cual se cotiza en el sistema y otra, la extensión del período en el cual se realizan las cotizaciones [técnicamente eso se llama la “densidad de cotizaciones”].

Si tienes en suerte tener trabajo durante todos tus años activos [para las estadísticas entre 18 y 65 años], y además cotizas religiosamente en tu Administradora de Fondo de Pensiones tus posibilidades de obtener un beneficio mayor con la eliminación de la comisión fija serán óptimas.

La Comisión Marcel que calculó el asunto, estimó que para una comisión fija de $550 mensuales con una jubilación de $60.000 para un trabajador que recibía un salario mínimo de $135.000 y que [por supuesto] cotizó por ese mínimo durante 20 años, el efecto de la eliminación de la comisión fija sería de 4%, y su pensión subiría a $75.000. Con 40 años podría llegar a un 80% del sueldo mínimo, es decir $108.000.

Si el ejercicio se rehace con el óptimo mencionado anteriormente, esto es el supuesto - llamémoslo “heroico” – que has trabajado sin interrupciones y has cotizado religiosamente en ese período [“densidad de cotizaciones” a 100%] te encontrarás con la agradable sorpresa que el incremento de tu jubilación será de 6,3%.

Sin embargo, el ejercicio no debería terminar allí pues junto a la tasa fija, el sistema prevé una comisión variable. Y me temo que ahí se acaban las buenas noticias. Si para el salario mínimo de $135.000 [250 dólares] tomamos una comisión variable de 2,55%, deberías pagar $3.442,5 [6,37 dólares]. Aclaremos que la comisión variable, se define como un porcentaje del salario imponible que se deduce de la planilla, mientras que la comisión fija por cuenta, se deduce del fondo acumulado. Agreguemos que entre las 6 AFP del sistema, las comisiones variables fluctúan entre 2,23% la más baja y 2.55% la más alta.

Lo interesante del caso es que si se eliminara la tasa fija, bastaría elevar la tasa variable a 2,95% para que la AFP recuperara la comisión fija que se eliminó. Es decir lo que obtienes de una manera te lo pueden anular de otra. Pero eso no es todo pues si investigamos el efecto para rentas más altas, por ejemplo $550.000 mensuales [1.019 dólares], el aumento de la tasa variable, para que la AFP se “recupere” de la eliminación del costo fijo, sería menor. Esto es, en lugar de la tasa del 2,95% para el salario mínimo, bastaría reajustar la comisión variable en 2,65%.

Un sistema así blindado como para eliminar sorpresas o filtraciones a los accionistas, esto es los propietarios del sistema, ha alcanzado notoriedad mundial, pues de lo que se trata es de incitar a un ahorro previsional a millones de potenciales afiliados durante su vida laboral. Sistema por el cual a partir de un patrimonio accionario fundacional de 500 millones de dólares en 1981 – actualmente alrededor de 800 millones de dólares – se logró reunir en Chile, a diciembre de 2006, la no despreciable suma en fondo de pensiones de 88,6 mil millones de dólares. Es más, si Usted visita la página web www.safp.cl se informará que en el período 1999-2005 la rentabilidad de los propietarios [accionistas] del sistema – constituido por 6 AFP - fue de 536%. Esta cifra demuestra que quienes realmente ganan con el ahorro previsional de los viejos son los accionistas propietarios de las administradoras de fondos de pensiones.

Tales resultados en el mundo de los negocios no pasan inadvertidas. Por eso, los dueños y patrones del sistema no son otros que los grandes consorcios internacionales – Bansander; Santander Investment S.A; CityGroup Inc.; Grupo BBVA; ING Group – los cuales nunca dudaron en invertir en esta maravilla financiera que se reproduce a pasos agigantados.

Cuando Milton Friedman visitó Chile en los años 70, durante la dictadura militar, le preguntaron en conferencia de prensa acerca de este sistema de fondo de pensiones. Francamente no sé si Friedman estaba capacitado para dar una respuesta pues a mi conocimiento, en aquella época aún los americanos no habían tenido el “privilegio” de conocer esta maravilla que nos recomendaba Miguel Katz y José Piñera, los fundadores del sistema. En todo caso, su respuesta fue que esto le parecía un negocio redondo para los inversionistas privados de las Administradoras de Fondos de Pensiones. Pero – agregó - que si bien estaba seguro del negocio que el sistema privado de pensiones representaba para los inversionistas, no lo estaba tanto con respecto a los beneficios que los cotizantes del fondo de pensiones podían devengar de él.

El sistema ha experimentado cambios. En 2002 los activos del fondo de pensiones representaron poco más de 35 mil millones de dólares. A diciembre del 2006 se contabilizaron 88,6 mil millones de dólares. En casi 4 años el fondo de pensiones se incrementó 2,5 veces. En ese mismo período las preferencias de inversiones cambiaron notablemente. En 2002 las inversiones en instrumentos del Estado representaban 33%; hoy no sobrepasan 13%. Si bien hoy la inversión en el sector financiero privado es importante, 27%, no es menos cierto que la tendencia se inclina hacia las inversiones en empresas, 27,3%, contra 18% en 2002; e inversiones en el extranjero, 32,2%, contra apenas 18% en 2002. En el frente interno el débito de las empresas privadas se engrosó con los aportes del fondo de pensiones. Plata de los viejos que sirvió para reflotar empresas pertenecientes a los grupos económicos. Fue el caso de Madeco [manufactura de cobre], filial del grupo Luksic. A comienzos de julio de 2002, el grupo planeó a través de Quiñenco [matriz financiera] un aumento de capital de US$90 millones destinado a pagar deudas con los bancos [liderados por el BankBoston y el BCI]. Operación que fracasó pues se logró recaudar sólo 60% de los requerimientos de los bancos. La deuda de corto plazo representaba US$ 120 millones, eso sin considerar los bonos en manos de las AFP, que sumaban US$ 105 millones, los cuales viabilizaron financieramente la empresa en el pasado. Este caso de salvamento se produjo, en parte importante con la plata de los viejos, acreedores estos últimos de aumentos de capital o préstamos relacionados de negocios que dependen del ritmo del ciclo económico. Recuérdese que la caída de las bolsas a nivel mundial a fines de 2002 significó una contracción de 41.3% para la totalidad de los ADR locales negociados en Nueva York, esto es una pérdida patrimonial de US $ 1.200 millones.

Algunas de las empresas involucradas habían colocado parte de su propiedad en el sistema de fondo de pensiones. Fue el caso de Madeco, con una pérdida de 91% de su patrimonio negociado en ADRs. Con la pérdida su patrimonio llegó a US$ 460 mil contra US$ 5,7 millones en diciembre de 2001. Otras empresas con importantes pérdidas patrimoniales fueron Enersis [82%], Masisa [73%], Almendral [70%], Endesa [67%], Andina A [60%], Lan [59%], SM Unimarc [55%], Gener [47%], D&S [45%].

Frente a estas eventualidades cabe recordar que la encuesta EPS [2006], citada más arriba, establece que 70,6% de los afiliados no conoce cómo se invierten los fondos de sus cuentas individuales. La ideología de los negocios ha calado tan profundamente en la sociedad chilena, soslayando toda sombra de dudas sobre lo bien fundada de las decisiones de sus gobernantes y hombres de negocios, que cuando con cinismo – “o realismo” – el gobierno de Lagos instauró la Cartera de inversión de los fondos de pensiones - cinco cuentas de riesgo diferencial, A, B, C, D, E con proporciones diferentes de rentas fija y variable – se asumió sin más, que todos los trabajadores, jóvenes, maduros y viejos estaban no sólo imbuidos del negocio, sino que además podían tomar decisiones sobre materias financieras complejas, y variables [aleatorias], sujetas al ciclo mundial de ningún control posible por agentes locales. Reconozcamos que fue la guinda de la torta del mejor negocio en la historia de la humanidad.

El autor es Director de Fortin Mapocho

LA TRISTE REALIDAD DEL CRECIMIENTO ECONOMICO CHILENO

Crecimiento económico: desastre en dictadura, promedio en transición
por Iván Auger*



Difundido por Política Cono Sur

Fuente: www.elmostrador.cl


Milton Friedman y sus discípulos, que se califican de libertarios, han tenido notables victorias ideológicas. Comenzaron con el "Milagro de Chile", vía Pinochet/Chicago Boys. Siguieron con la "revolución conservadora", estrenada por Reagan y Thatcher, con la participación de neoconservadores y fundamentalistas judeocristianos. Influyeron hasta en la Real Academia, que aceptó el neologismo "neoliberalismo" con la definición: "teoría política que tiende a reducir al mínimo la intervención del Estado", aún cuando en su idioma original, el inglés americano, es "un movimiento político... que combina la preocupación liberal tradicional por la justicia social con el énfasis en el crecimiento económico". Finalmente, impusieron sus ideas en la enseñanza de la economía, en especial en EEUU, aunque hay influyentes disidentes.


A pesar de nuestra transición a la democracia, que Friedman la atribuyó a su milagro, y de más de un tumbo recio en el camino, seguimos, con leves y positivas adiciones, esa moda del capitalismo de cátedra. Un reciente Índice de Libertad Económica, elaborado por la Heritage Foundation y The Wall Street Journal, dos prominentes propagandistas de esa revolución, que ahora encabeza Bush II, nos da altísimas calificaciones. Ocupamos el primer lugar entre los países en desarrollo, el tercero en las Américas, después de EEUU y Canadá, y el décimo primero (décimo, si no consideramos a Hong Kong, que es una Región Administrativa Especial de la República Popular China), de 146 países calificados (la lista la cierra Corea del Norte e Irak es expresamente excluido).


Según los autores de ese índice, somos "el líder regional" de la libertad económica "por más de una década" y nos dan altos puntajes en las 10 áreas que califican y, muy en especial, en "libertad fiscal", ya que pese a altas tasas en el impuesto a la renta, el tributo a las sociedades "es un extremadamente bajo 17%". También destacan la "libertad del gobierno", debido a gastos públicos "muy moderados, 20,4% del PIB"; la "libertad monetaria", baja tasa de inflación; la "libertad de los derechos de propiedad", porque están "bien protegidos", "la administración de justicia es transparente y eficiente" y "la corrupción rara", y la "libertad del trabajo" debido a que "la flexibilidad del mercado laboral es una de las 20 más altas del mundo". Sólo critican el procedimiento de quiebras y las barreras no arancelarias a productos agrícolas y alimentos procesados.


Por consiguiente, parece que la oposición, el empresariado y casi todos los medios, la derecha dura chilena, es más obtusa que sus pares norteamericanos. Cometen un error similar la CUT y sus amigos políticos al rechazar la "flexiseguridad" danesa en nombre de su actual seguridad. Nuestra flexibilidad laboral recibe, en ese índice, con un máximo de 100 puntos, un altísimo 85,3, y Dinamarca, bastante menos, 74,4.


Los informes internacionales que nos califican tan bien, como el de libertad económica, refuerzan la ilusión del gobierno, medios y ciudadanía acerca de que lograremos el desarrollo dentro de poco, para el Bicentenario. Por desgracia, las estadísticas comparativas no condicen con esa esperanza. Sabemos que son relativas, pero, cuando coinciden, indican una probabilidad bastante aproximada.


Así, por ejemplo, el PIB per cápita chileno, en dólares ajustados por su poder de compra local, ha sido superado, entre 1960 y 2004, por los de Japón, España, Chipre, Grecia, Corea del Sur, Portugal, Islas Mauricio y África del Sur (se excluyen Hong Kong y Singapur, puertos comerciales, y Omán, nuevo exportador petrolero) y sobrepasó solamente a los de Uruguay y Venezuela. A ello se suma que nuestro PIB per cápita en dólares corrientes, entre 1965 y 2004, fue superado por los de Portugal, Corea del Sur, Malta, Barbados y México (se excluyen, además, los micro Estados de Saint Kitts y Nevis y de Seychelles y a Guinea Ecuatorial, reciente exportador petrolero) y pasamos únicamente a los de Argentina y Venezuela.


La brecha de esos incrementos entre nuestro país y en los que entretanto se desarrollaron es gigantesca. En dólares ajustados, el número de veces que aumentó el PIB per cápita entre 1960 y 2004 en Chile es 3,1, Corea, 29,6, Portugal, 12,1, Grecia, 11,2, Chipre, 11,1, Japón, 10,8, y España, 9,3. Y en dólares corrientes, entre 1965 y 2004, en Chile es 8,3, Corea, 134,5, Japón, 39,0, España, 30,7, Malta, 27,5, Portugal, 27,2, y Grecia, 22,6; cierto es que superamos el promedio sudamericano, que fue de 6,6 veces, pero el nuestro es más bajo que el del conjunto de los países en desarrollo, 12,1, y del mundo en general, 10,9.


En realidad, parece no haber una fuerte correlación entre crecimiento y libertad económica. Todos los que crecieron más tienen un lugar más bajo que el nuestro en dicho índice: Chile, 11, Japón, 18, Chipre, 20, España, 27, Barbados, 28, Mauricio, 34, Corea, 36, Malta, 42, Portugal, 43, México, 49, África del Sur, 52, y Grecia, 94. Además, los países en desarrollo más dinámicos del presente no tienen una buen lugar, China, 119, e India, 104. Si agregamos Brasil, 70, y Rusia, 120, para completar el llamado BRAS, la situación no cambia.


Para determinar una política de desarrollo debemos aprender también de nuestra experiencia, en comparación con la del mundo. Así, por ejemplo, si desagregamos las cifras, vislumbraremos que el crecimiento de la economía chilena, en términos compartidos, fue respetable antes del golpe y un desastre durante la dictadura. En los gobiernos de la concertación, es similar al de los países en desarrollo, aunque bastante mejor que los de la dictadura, América del Sur y el mundo en general; pero estamos lejos de ser un país desarrollado debido al lastre Friedman/Pinochet.


En efecto, entre 1965 y 1973, ocho años de pregolpe, nuestro PIB per cápita en dólares corrientes aumento 132%, el de América del Sur, solamente 100%, el de los países en desarrollo, 74%, y el del mundo, 96%. Entre 1973 y 1989, 16 años de dictadura, el nuestro subió únicamente 34% y el de América del Sur, 93%, el de los países en desarrollo, 180%, y el del mundo, 227%. Y durante la Concertación, desde 1989 al 2004, 14 años en transición, el nuestro se elevó 174%, igual que el de los países en desarrollo, 173%, y el de América del Sur, 73%, y el del mundo, 71%.


Con la promesa de que seremos dentro de poco un país desarrollado y con los rendimientos económicos antes indicados, los políticos concertacionistas deberían abandonar sus pequeñeces y rencillas y pensar en serio qué hacer, consultando también a economistas disidentes, como Ricardo Ffrench-Davis y Alexis Guardia. Lo dudo. Nuestra única autoridad representativa, elegida según la norma un ciudadano un voto, es el Presidente. En el caso de los demás, en especial de los congresales, es al revés, ellos eligen a los ciudadanos, una corruptora consecuencia del sistema binominal y sus blindajes. Y mientras ello no cambie, lo más probable es que sigamos con una irresponsable política de frondas y farándulas.




*Iván Auger. Consultor chileno en asuntos políticos radicado en Nueva York
 

LA DECLINACIÓN DEL DÓLAR Y DE LOS ESTADOS UNIDOS

Por: Jorge Beinstein (especial para ARGENPRESS.info) (Fecha publicación:15/01/2007)
Fuente: http://www.argenpress.info/nota.asp?num=038814

Desde comienzos de 2002 el dólar inició un descenso que actualmente continúa y que según la mayor parte de los expertos se agravará en los próximos meses. La declinación despegó poco tiempo después de los atentados (o auto-atentados) del 11 de Septiembre de 2001, es decir del lanzamiento de la ofensiva bélica global de los Estados Unidos. Existe un encadenamiento causal claro entre la decadencia económica del Imperio y la tentativa desesperada de sus dirigentes por frenarla a través de una sucesión de victorias militares en Asia Central y Medio Oriente. Si esa estrategia hubiera sido exitosa la superpotencia controlaría hoy la mayor parte de la franja eurasiática que se extiende desde los Balcanes hasta Pakistán atravesando Turquía, la cuenca del Mar Caspio, Irak, e Irán, dominando así cerca del 70 % de los recursos petroleros mundiales. Ese hecho le habría permitido asegurar su hegemonía financiera internacional simbolizada por el reinado universal del dólar.

Pero la aventura fracasó y hoy los norteamericanos están empantanados en Irak y Afganistán mientras se reduce su influencia sobre Eurasia.

Andre Gunder Frank sostenía que el poder de los Estados Unidos descansa sobre dos pilares decisivos: el dólar y el Pentágono, el primero (la hegemonía financiera) sosteniendo al segundo y este último imponiendo los privilegios económicos del Imperio. Esta fortaleza doble ha predominado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y tuvo su período de auge entre 1945 y 1971, año en que la Casa Blanca decidió liquidar la conversión de dólares en oro amenazada por las reservas dolarizadas en poder de las otras potencias industriales.

A partir de ese momento se desarrolló una etapa monetaria turbulenta donde el dólar siguió reinando en el planeta gracias a un juego perverso que acordaron los países ricos y que culmina ahora con un empapelamiento global que puede conducir a una incontrolable sucesión de crisis financieras.

La declinación del dólar

Después de 1971 el dólar ya no era la moneda de una superpotencia económica ascendente sino dinero-papel emitido por una economía que iba perdiendo competitividad y cuya producción petrolera había entrado en declive. Sin embargo su consumo siguió creciendo y en consecuencia sus importaciones lo que la convirtió en el principal mercado internacional. Europeos, japoneses, sudcoreanos y más recientemente chinos encuentran en los compradores norteamericanos clientes cuyo volumen general de demanda no puede ser remplazado.

Algunos indicadores ilustran bien la decadencia de la economía norteamericana.

En primer lugar el déficit comercial que fue creciendo desde cifras relativamente modestas a mediados de los 1970 hasta superar los 700 mil millones de dólares en 2006, en este último año por cada dólar de exportación de bienes se importaban dos.

 

En una primera aproximación al tema podría distinguir dos factores. Por una parte el espiral ascendente de gastos públicos y privados donde se combinaron el consumismo propio de una sociedad privilegiada, con la expansión del aparato militar y otras erogaciones parasitarias. Y por otro lado la perdida de competitividad industrial, el retraso relativo en la carrera las innovaciones productivas. Pero ambos procesos forman parte de un fenómeno más amplio de decadencia cultural que incluye también a la degradación institucional, a la creciente apatía de la población ante el sistema de representación política, el ascenso de la criminalidad, etc.

Un segundo indicador de deterioro es la reducción del saldo de los beneficios de negocios de norteamericanos en el exterior contra los beneficios de extranjeros en los Estados Unidos, en el pasado el mismo compensaba en parte los déficits comerciales pero en 2006 y por primera vez en noventa años esa cifra fue negativa.

En tercer término y como resultado de la evolución de los indicadores anteriores el déficit de cuenta corriente creció vertiginosamente: 140 mil millones de dólares en 1997, 389 mil millones en 2001... 834 mil millones en 2006.

Un cuarto indicador es el crecimiento del déficit fiscal que pasó de 2.800 millones de dólares en 1970 a 74 mil millones en 1980, 240 mil millones en 2000 para alcanzar en 2005 los 430 mil millones. La decadencia productiva fue compensada con una avalancha de déficits y deudas que apuntalaron la expansión del mercado norteamericano. El resto del mundo le abrió la canilla del crédito indefinido entregando mercancías y servicios a cambio de papeles (dólares, títulos públicos, acciones, deudas empresarias, etc) y en el interior sucesivas olas de créditos al consumo y la inversión alentadas, sobre todo desde mediados de los años 1990, por burbujas especulativas que ampliaron el poder de compra de los estadounidenses. Al mismo tiempo el ahorro personal descendía, la parte de los ingresos destinado al ahorro que históricamente representaba entre el 7% y el 8 % había descendido al 4,3 % en 1998, para caer al 2,4 % en 2003, 2 % en 2004 y a cifras negativas en 2005 y 2006 (respectivamente -0,4 % y -1 %).

Al comenzar la década actual, cuando se desinfló la burbuja bursátil, era evidente que la hegemonía financiera de los Estados Unidos había llegado a un punto crítico. La enorme desproporción existente entre su declinante potencial productivo y la masa de papeles-dólar circulando por el mundo (dólares reales y toda clase de papeles dolarizados) comenzó a provocar los primeros crujidos de la moneda norteamericana que rápidamente se convirtió en irresistible descenso de su valor en relación con el oro y las otras divisas fuertes, el euro y el yen.

El gobierno de Bush respondió impulsando una nueva burbuja especulativa basada en los negocios inmobiliarios, la más grande de la historia: inundó la economía con créditos baratos y redujo los impuestos de los ricos, el consumo y el Producto Bruto Interno crecieron a tasas altas. Volvía la prosperidad... ¿pero por cuanto tiempo?.

Junto a ello la Casa Blanca exacerbó la tendencia a la militarización, los gastos militares que ascendían desde el final de la era Clinton tomaron un fuerte impulso, en consecuencia aumentaron el déficit fiscal y el endeudamiento público.

Los Estados Unidos habían intentado detener su declinación por medio de una loca fuga hacia adelante expandiendo el consumismo sin respaldo productivo interno y desatando una desmesurada agresión imperialista en Asia. Pero esa doble apuesta se vio rápidamente acorralada por su propia debilidad estructural, la aventura se apoyaba en una montaña de papel, en la acumulación de deudas de todo tipo y de reservas en dólares de chinos, japoneses y europeos, es decir en créditos otorgados al Imperio por dichos países. Mientras en la superficie la fiesta militar y consumista aturdía al planeta en la profundidad del sistema global el reinado financiero norteamericano declinaba.

Hacia mediados de la década actual los dos pilares del Imperio empezaron a tambalear al mismo tiempo: desastre en Irak y degradación del dólar.

¿Parásito o basurero?

El argumento corriente es que los Estados Unidos parasitan sobre la economía mundial entregando dólares con valor futuro incierto a cambios de bienes y servicios. Pero la pregunta clave es porque japoneses, europeos, chinos, sudcoreanos y otros aceptan esa estafa.

Mi respuesta es que tal 'estafa' no existe y que en realidad el gigante enfermo viene siendo engordado por esos países porque es su cliente decisivo, sin él, sin su consumo, sin su espacio de negocios, la crisis de sobreproducción crónica que sufre desde hace más de tres décadas el capitalismo mundial se convertiría en un derrumbe imparable. Un tercio de las exportaciones chinas van hacia los Estados Unidos y otro tanto a países asiáticos cuya capacidad de pago depende estrechamente de sus exportaciones a la superpotencia. Los otros países industriales o emergentes de Asia como por ejemplo Japón o Corea del Sur tienen una dependencia similar. La Unión Europea, en especial sus países líderes, presentan una inter-penetración industrial, comercial y financiera con el Imperio de tal magnitud que su destino está absolutamente ligado al mismo.

En síntesis, el parásito es en realidad un enorme depósito-basurero de bienes, servicios y fondos y la decadencia norteamericana no es otra cosa que la cara visible de la decadencia global del capitalismo.

El dólar, es decir el instrumento de 'pago' de la economía (deficitaria) norteamericana es la pieza esencial de toda la trama. Su caída demasiado rápida provocaría una contracción general de las importaciones de los Estados Unidos y de su nivel rentabilidad interna (medido según las otras divisas) comprimiendo directamente tanto las ventas como las inversiones de esos países en el Imperio. Pero además dicho derrumbe causaría la hiper revaluación del yen y del euro lo que reduciría de manera significativa las exportaciones de la Unión Europea y Japón con fuertes impactos recesivos en ambas potencias. China también se vería negativamente afectada.

Todos estos países tratan entonces de apuntalar al dólar, sin embargo a medida que la economía estadounidense se va debilitante (proceso irresistible en el mediano y largo plazo) deben tomar algunas precauciones aunque no es mucho lo que pueden hacer. Los europeos solo tratan de prolongar la agonía porque saben que el desenlace fatal los golpeará duramente, algo parecido hacen los japoneses, y los chinos intentan tímidamente diversificar (desdolarizar) sus mega-reservas dolarizadas sabiendo que si desdolarizan rápido pueden llegar a provocar una catástrofe financiera global que también los dañara a ellos. Todos han llegado a la conclusión de que no pueden quedarse indefinidamente en el reino del dólar pero también saben que no pueden irse de un día para otro, ¿donde está la 'solución'?, en ninguna parte (algunos esperan sin decirlo que el paso del tiempo despeje alguna vía de salida).

Por eso miden con extrema prudencia cada movimiento, intensifican las consultas entre ellos, se extorsionan mutuamente, se dan golpes bajos, se ayudan...

Sombras amenazantes

Sin embargo más allá de las triquiñuelas de las grandes potencias existen fenómenos que determinan la coyuntura y sobre los cuales los estados de los países ricos tienen una influencia limitada. Principalmente el proceso de financiarización que fue avanzando en las tres últimas décadas y que puede en cualquier momento producir hechos catastróficos.

Pensemos por ejemplo en la especulación con 'derivados', complejas articulaciones de negocios que se expanden vertiginosamente y que según el Banco de Basilea que contabilizada su volumen global se estaría aproximando a los 400 millones de millones de dólares (equivalente a casi de diez veces el Producto Bruto Mundial), prestemos atención a la sobre acumulación de reservas (casi totalmente dolarizadas) en los países periféricos que ya supera los 3200 millones de millones de dólares, pero también observemos el tamaño de la burbuja inmobiliaria global equivalente al Producto Bruto de los países ricos.

EL MUNDO HA CAMBIADO*

por: Hugo Fazio (CENDA, CHILE)
Fuente: Política Cono Sur Nº 1754

El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, junto con informar que las reuniones de la Ronda de Doha se reanudaron en el nivel técnico y que existe "una ventana" para alcanzar un acuerdo hacia fines de 2007, constató que la diferencia fundamental con las ocho rondas anteriores de liberalización comercial desde finales de la Segunda Guerra Mundial proviene de que "el mundo ha cambiado". "Antes -explicitó Lamy- una vez que Europa y EEUU se ponían de acuerdo, ya sólo quedaba arreglar los detalles". Ahora aparecen nuevos actores que pesan en la economía mundial, entre los cuales figuran gigantescos países, los llamados BRIC (Brasil, Rusia, India y China), varios de ellos con altos ritmos de crecimientos. En los últimos cinco años, este grupo de
países efectuó un aporte al crecimiento mundial cercano a un 30%, al finalizar 2006 su participación en el producto global es de un 11,6%. "Con los datos disponibles -editorializó el diario español "El País"- la contribución de esos cuatro países al crecimiento mundial en los dos próximos años será superior al de EEUU Eso apareja -concluyó- inevitables recomposiciones en los contrapesos internacionales" (04/12/06). "Los países en desarrollo que hace dos décadas suministraban el 14% de importaciones de manufacturas de los países ricos -constató el Banco Mundial-, ahora proveen el 40%, y en 2030 probablemente suministren más del 65%" (19/12/06).

Al mismo tiempo, los BRIC aumentan su participación en la compra de activos a nivel global, ya sea recursos naturales o adquisiciones industriales. En 2006, por primera vez Brasil envió al exterior más inversión extranjera directa que la recibida. En enero-octubre, en términos netos, salieron U$S 9.200 millones. La sobrevaluación del real ha influido en este resultado, ya que estimula colocar recursos fuera del país y, en cambio, desincentiva los ingresos de recursos foráneos. Brasil es la excepción al interior del BRIC por su tasa de crecimiento de 2,3% en 2005 y 3,5% en 2006, de acuerdo a las estimaciones del Banco Mundial. En este menor crecimiento fueron determinantes las políticas macroeconómicas seguidas por el gobierno de Lula, absolutamente similares a las recomendaciones clásicas del FMI.

BRIC:    Tasas de crecimiento 2004 - 2007

País     2004      2005      2006(e)      2007(p)

China  10.1       10.2        10.4             9.6
India     8.5         8.5          8.7             7.7
Rusia    7.2         6.4          6.8             6.0
Brasil    4.9         2.3          3.5             3.4

(e) = estimación; (p) = proyección

En 2006 los niveles elevados de crecimiento alcanzaron a un alto número de países emergentes. De acuerdo al informe del Banco Mundial titulado Perspectivas Económicas Globales, en 2006 crecieron en un 7%, mientras el mundo desarrollado en promedio lo hacía en 3,1%. El estudio estimó que las economías en desarrollo "triplicarán su aporte al PIB mundial entre el 2005 y 2030"  (24/12/06).

Paralelamente, tienen una incidencia mayor -lo cual es muy evidente en América Latina- grandes masas de la población hasta no hace mucho excluidas de las decisiones públicas, pero que ahora son decisivas en las elecciones de gobiernos, en duras confrontaciones con sectores numéricamente minoritarios que se resisten a perder sus privilegios, como muestran los conflictos existentes en Bolivia.

El país altiplánico constituye un ejemplo de las modificaciones registradas a nivel mundial. Evo Morales lo percibe claramente. Consultado sobre por cuánto tiempo, su país requerirá la ayuda económica de EEUU contestó "en principio no la necesita. La ATPDEA (Acuerdo de Preferencias Arancelarias con EEUU) -ejemplificó- significa como máximo U$S 50 millones. Nosotros, poco a poco -agregó-, vamos a prevenir los problemas económicos. Tenemos (como socios) a Argentina, Brasil, Venezuela y Cuba. Y quién sabe si Chile si mejoramos las relaciones. Por tanto -concluyó-, no necesitamos a Estados Unidos" (24/12/06). Esta frase es expresión de los cambios producidos a nivel mundial y que alcanzan a América Latina. En el nuevo contexto, la acción conjunta de países de la región permiten superar no pocos problemas en naciones determinadas o en el plano latinoamericano.

China constituye una de las expresiones más elocuentes de los cambios producidos. "Nunca antes un país con tantos habitantes -constató The Wall Street Journal- había crecido tan rápido como China, donde la economía se ha expandido a un ritmo promedio de 10% anual desde fines de los años setenta. El proceso de modernización de China es el doble de rápido que el de Estados Unidos o Japón, donde llevó medio siglo más" (28/12/06). Basta observar las cifras de comercio global para ratificarlo. Beijing se transformó en 2006 en la tercera economía de mayor intercambio comercial de la tierra, detrás de EEUU y Alemania. Sus exportaciones pasaron a representar el 7,3% de las ventas mundiales y sus importaciones el 6,1%, en un rápido proceso de incremento. Al cumplirse el 11 de diciembre cinco años desde su ingreso a la OMC su volumen total de intercambios como porcentaje del producto -medida utilizada para medir el grado de apertura de una economía- pasó de un 44% a un 72%. En EEUU es de 21%, es claro con un producto muy superior, y en Chile de aproximadamente un 66%.

Su superávit comercial constituye, a la vez uno de los grandes desequilibrios económicos globales que tiene como otra de sus caras el elevado déficit estadounidense, que a finales de 2006 comenzó a reducirse por la desaceleración de su economía, la devaluación del dólar en los mercados mundiales y la caída experimentada en la cotización del petróleo. El comercio mundial es de suma cero, es decir los superávit en unos países son posibles por los déficit en otros. Al mismo tiempo, el rápido crecimiento chino es fuente de agravamiento de problemas medioambientales y de presión sobre la disponibilidad de materias primas, en especial fuentes energéticas. Esta mayor demanda se encuentra en plena expansión. Mientras un norteamericano promedio consume por año una ocho
toneladas de petróleo o su equivalente en otros combustibles, y el japonés típico lo hace más o menos en la mitad de esa cifra, en China el consumo de energía per cápita se encontraba al finalizar 2006 en sólo 1,2 toneladas métricas. En 2005 el 69,8% del consumo chino de combustibles fue carbón y un 21,9% petróleo.

El saldo negativo norteamericano se produce a pesar del agudo proceso de devaluación experimentado por el dólar, que mejora la competitividad internacional de sus exportaciones hacia aquellas regiones del mundo en que sus monedas se han revaluado, y encarece los productos importados desde esos países. Constituye, en la práctica, un mecanismo proteccionista, en contradicción con los constantes alegatos de la Casa Blanca en pro de la "libertad comercial".

El curso de la Ronda de Doha se encuentra muy presionado porque a mediados de 2007 en Estados Unidos vence la autorización concedida al presidente Bush para que pueda negociar acuerdos comerciales con otros países, que el Congreso sólo puede aprobar o rechazar, sin introducir modificaciones. Se parte de la base que la nueva mayoría parlamentaria no volvería a dar las mismas atribuciones, al igual como actuaron los republicanos con la administración Clinton.

La Ronda de Doha busca recomponerse después de varios años infructuosos, desde 2001, en que las diferencias -sin ser las únicas- se concentraron en el sector agrícola por las mecanismos de protección utilizados por los países de mayor desarrollo económico. La agricultura, constató Pascal Lamy, es donde se expresan las mayores desigualdades en los intercambios comerciales internacionales, afectando agudamente a países en desarrollo. Los intentos de salir adelante se producen cuando la constatación del fracaso de las políticas económicas del gobierno de Bush son pregonadas por sectores cada vez más amplios.

El último Premio Nobel de Economía, el estadounidense Edmund Phelps -muy cercano en su pensamiento al recientemente fallecido Milton Friedman-, en la víspera de la tradicional ceremonia efectuada en Estocolmo de premiación, calificó la conducción del gobierno Bush -desde la óptica neoliberal- de "irresponsable", por su elevado déficit fiscal potenciado por la guerra en Irak, cuyos costos -manifestó a la televisión sueca- "habrá que pagar aún mucho después de que el conflicto haya terminado. Ha sido -agregó-, una historia muy cara…" (09/12/06). A lo cual se suma la "reducción de impuestos sin financiamiento" efectuado, es necesario recordarlo, en beneficio de sectores minoritarios en función de cuyos intereses Bush gobierna. "Considero -resumió Phelps- que la política económica del Gobierno (Bush) ha sido muy mala".

La política de la Casa Blanca intensificó la concentración del ingreso y de la riqueza entendiendo por el primer concepto -como señala The Economist- "el flujo de dinero que recibe un país u hogar durante un año" y por el segundo" el stock de activos acumulados a lo largo de una vida, menos las deudas" (10/12/06). Un estudio efectuado por el Instituto Mundial para el Desarrollo de la Investigación Económica de Helsinki sobre la concentración de la riqueza en el mundo, incluyendo activos financieros, inmobiliarios, bienes de consumo durable e incluso ganado, utilizando información del año 2000, o sea con datos de los inicios de la administración Bush, lo confirma. En el ranking, más de la mitad de la riqueza global está en manos de un 2% de la población de la tierra, fundamentalmente norteamericana, europea y japonesa. "La riqueza -expresó la investigación- esta fuertemente concentrada en América del Norte, Europa y en países de altos ingresos del Asia Pacífico. Colectivamente -cifró- la gente de estos países tienen casi el 90% de la riqueza total del mundo. En el mundo de diez personas, uno posee U$S1.000 y los otros nueve tienen U$S1 cada uno, según la distribución de la riqueza…". A su vez, al interior de ese 10% privilegiado hay fuertes diferenciaciones.

Los estudios por países sobre la concentración de la riqueza son todavía muy insuficientes. Al conocerse antecedentes, los datos resultan impresionantes. En Suiza, un listado elaborado por la revista Bilan constata que 118 personas suman una riqueza similar a todo el producto del país. El listado fue confeccionado basándose en ciudadanos suizos o residentes permanentes en el país, que constituyen 30% del total, con una fortuna superior a los 100 millones de francos suizos. El atractivo para radicarse en su territorio es una disposición fiscal que permite "negociar" con las autoridades el monto de los impuestos a cancelar anualmente, siempre y cuando no se realicen actividades lucrativas en Suiza. El impuesto no se basa en su fortuna global, por lo general depositada en los
bancos, sino "en el tren de vida y en el nivel de gastos", ya que no generan ganancias en el país salvo lo percibido por concepto de intereses.

La riqueza tiene una contraparte. Los porcentajes mayoritarios de la población que viven en situación de pobreza o con lo imprescindible para subsistir en las condiciones del mundo de hoy. Un acontecimiento político nuevo se produce al ponerse en movimiento o expresarse estas mayorías excluidas del festín de la riqueza. Los cambios en el protagonismo social tiene como uno de sus ejemplos América del Sur con la incidencia electoral de las "masas pobres" en las elecciones presidenciales de Brasil, Bolivia, Venezuela y Ecuador. "En Latinoamérica -expresó Evo Morales poco antes de iniciarse en Cochabamba la Cumbre Sudamericana de Naciones- estamos en un tiempo de cambio. No hay dictadores. Se acaban las democracias serviles al imperio. Son tiempos de resolver -agregó- los problemas económicos y sociales con recursos naturales". (09/12/06). Es el gran desafío planteado.

Lamentablemente, los procesos de integración sudamericanos marcan el paso. En la Cumbre de Cochabamba no se produjeron avances. Las fisuras creadas por EEUU con sus TLC bilaterales (Chile, Perú y Colombia) dificultan progresar. La declaración de Cochabamba -que según El Mercurio "recogió el planteamiento chileno" (16/12/06)- es una suma de frases generales en vez de diseñar formas concretas de construir los procesos de integración.

 

* NOTA DE MÁXIMO KINAST: La caída del Imperio es inexorable. Dos grandes síntomas son claros: La absoluta carencia de valor del dólar (que sigue en caída libre) y la crísis del sistema neoliberal. En ambas ha sido un actor decisivo George W. Bush, con sus políticas estúpidas y criminales que ha implantado para beneficio de unas pocas empresas a las que esta vinculada su familia... y la de Bin Laden.

 

EN EL 2007 SERÁ DE PÚBLICO CONOCIMIENTO 'LA CAÍDA DEL IMPERIO'

Nota de Máximo Kinast: Ya nadie (minimamente enterado) duda de que el dolar no vale ni la centésima parte de lo que dicen esos papeles verdes. Lo vengo diciendo y explicando desde hace varios años. Ahora empezare a dar 'recetas' para que puedas enfrentar 'La Caida del Imperio' y no hundirte con sus restos. Mi primera sugerencia es que difundas este blog y http://economiaconmaximo.blogia.com, a ver si me dan un doctorado honoris causa por anticiparme a los acontecimientos, cuando todos los economistas 'con cartón' decían lo contrario.

BAJO LA LUPA

Por Alfredo Jalife-Rahme

"Desdolarización" del Mercosur

Visita fútil de Paulson y Bernanke a China

Se acentúa la desglobalización en todos los rincones del planeta, incluido EU, la principal potencia de la globalización financiera.

Hasta Stephen Roach , jefe de economistas de Morgan Stanley, imprime reversa a su optimismo sobre la irreversibilidad de la globalización y ahora se coloca acrobáticamente entre la "transición de la globalización" y la franca "localización" (Foro Económico Global;12 y 16.12.06), como nuevos sucedáneos de la reacción pendular tanto de los empleados y obreros (los grandes perdedores del modelo neoliberal global) como de los políticos del G-7 obligados por los electores ultrajados a rectificar la "desregulación" (la ausencia de todo control y supervisión de los gobiernos) de la plutocracia oligopólica.

La "desdolarización" del Mercosur, totalmente escamoteada por los mendaces multimedia israelí-anglosajones, va en el sentido de la desglobalización cuyas reverberaciones han alcanzado a Sudamérica, donde, en particular, sus dos gigantes Brasil y Argentina no solamente se quitaron los grilletes de las funestas "condicionalidades" del FMI y el Banco Mundial, sino que, mejor aún, han emprendido la odisea para conquistar su libertad financiera mediante la 'desdolarización'  (AOL;15.12.06) con el fin ulterior de adoptar una divisa común, en imitación a la exitosa Unión Europea y su euro triunfal.

En los albores del siglo XXI, nadie desea imitar el cataclismo estrepitoso del TLCAN neoliberal de la dupla Daddy Bush-Salinas que se empecina en aplicar en forma insensata el neopinochetista "Felipe El Breve", quien será arrastrado al basurero de la historia por los oleajes irreversibles e incontenibles de la nueva dinámica universal antineoliberal.

La "desdolarización" del Mercosur, que exhibe una correcta lectura del zeitgeist ("el espíritu de los tiempos"), constituye una medida de relevante estrategia cuando el dólar sufre severos embates en el mundo, mientras los principales bancos centrales de China, Rusia, India y los países de la OPEP empiezan a desprenderse de sus tenencias en dólares para sustituirlas con otras divisas menos endebles(v.g el euro) y el oro.

Que las tres principales empresas globales sean petroleras (dos estatales, la saudita Aramco y la rusa Gazprom; y una trasnacional Exxon-Mobil) demuestra que vivimos el auge de la "era del oro negro" y el declive del dólar.

La OPEP ha empezado a deshacerse en forma gradual del inservible dólar, una verdadera divisa-chatarra. Según el BIP, el "banco central de los bancos centrales", la tenencia en dólares de la OPEP de 11 miembros, que pronto enriquecerá su membresía con el retorno de Ecuador y el ingreso de Angola, se encuentra en su nivel más bajo en los recientes dos años, mientras incrementa su posesión en euros (Money News; 16.12.06).

Rusia y China han seguido la misma pauta, e Irán, golpeada por el embargo financiero de EU que ha movilizado a la banca anglosajona y suiza contra la teocracia chiíta, ha respondido con la sustitución del dólar por el euro (AFP;18.12.06).

Como signos premonitorios de la próxima caída bursátil, se han acelerado la alzas insolentes e insolventes de los mercados de valores en EU, alentados en forma artificial por las nuevas IPO's (Initial Public Offerings: "Ofertas Públicas Iniciales"), las compras subrepticias del "Equipo de Protección de Clavados" (ver Bajo la Lupa; 8.11.06), las frenéticas supercherías especulativas de los ominosos hedge funds ("fondos de cobertura de riesgos"), y las megafusiones (Mergers and Acquisitions) que arrojaron este año unos azorantes US$3.5 trillones (en anglosajón), según The Financial Times (18.12.06)

Otra señal premonitoria la constituye el inicio de persecución muy selectiva por las inexistentes entidades "regulatorias (sic)" de EU, como es el montaje mercadológico y populachero de la grave acusación contra tres anteriores directivos de Fannie Mae (la paraestatal de bienes raíces creadora de una de las mayores burbujas de la historia) de haber "manipulado las ganancias" y "haber infringido las reglas contables" (Market Watch;18.12.06), como si fuera novedad después del "síndrome Enron" añejo de seis años.

En forma sorprendente, el reciente fin de semana todo el gabinete económico de Baby Bush, encabezado por Henry "Hank" Paulson, secretario del Tesoro, y Ben Shalom Bernanke (alias "helicóptero"), gobernador de la Reserva Federal, se trasladó a China para entablar un "diálogo económico estratégico (sic)", lo cual delata las fricciones surgidas por el colapso del dólar y la revaluación del yuan.

Peter Schiff desmonta el "peregrinaje" a China: "en forma irónica, la misma semana que Paulson y Bernanke trataban de convencer a los chinos que siguiesen comprando dólares, Alan Greenspan nos convencía de lo contrario. El anterior gobernador de la Reserva Federal, Paul Volcker, vaticinó que el reciente desliz (sic) del dólar continuará por varios años y previno que sería una locura conservar todo su dinero en una sola divisa" (La aventura nada excelente de Ben y Hank; Kitco.com;15.12.06).

Las autoridades chinas dejaron entrever a la importante delegación de EU que no iban a esperar con los brazos cruzados el desplome del dólar y estaban dispuestas a desprenderse de más de un trillón (en anglosajón) de dólares en reservas, el primer lugar planetario (antes de Japón y Rusia), para convertirlas en euro, oro y plata (HalTurnerShow .com;15.12.06).

Pareciera que las autoridades chinas siguen los consejos añejos de Bajo la Lupa (17 y 27 octubre de 2004).

Los chinos perdieron su "fe" en el dólar debido a tres razones: 1. el cese de la publicación del M3 por la Reserva Federal (la "imprenta invisible"); 2. la reciente devaluación del dólar en 30 por ciento ocasionó pérdidas a China por US$300 mil millones por continuar con su tenencia; y 3. EU no ha mostrado voluntad ni plan creíble para reducir sus déficit gemelos (de cuenta corriente y fiscal), ni la más mínima habilidad para pagar su enorme deuda, que según la Oficina de Contabilidad de EU (15.12.06) arroja unos impactantes US$170 mil por cada estadunidense y/o US$440 mil por cada "hogar". ¿Todavía alguien informado duda que EU está quebrado?

Se reporta que Bernanke salió "pálido y diaforético" de su reunión y The Washington Post (14.12.06) confirma que se generó un "choque de divisas".

Como tampoco es tan sencillo despojarse de un trillón de dólares, lo cual llevaría a la quiebra del sistema financiero global, en EU saben que China optará por dilapidar sus inermes y enormes reservas en oro, plata y rhodium, así como en material militar, como barcos y aviones (The Washington Post;16.12.06), lo que ha puesto en ascuas al Pentágono que estima que China ­con la única planta que manufactura partes indispensables de los instrumentos para dotar el sistema misilístico guiado de EU­ estaría dispuesta a dilapidar su trillón de dólares con tal de arrodillar y hacer perder la guerra en el papel a EU "sin haber disparado un solo tiro" en el más depurado estilo de Sun Tzu,el genial estratega del siglo 5 A.C. ¿Tan barato sale arrodillar a EU?

Fuente:

www.jornada.unam.mx/2006/12/20/index.php?section=opinion&article=020o1pol

Cortesía de Marzha Navarro

DOS LECCIONES DE ECONOMIA CHILENA

Lección I: Hadas: Campanita, Pinochet y el cuento del milagro chileno
por Greg Palast (Piel de Leopardo)

En el caso de Pinochet, le acreditaron el milagro de Chile, un exitoso experimento de mercados libres, privatización, desregulación y la expansión económica cuyas semillas de liberalismo se dispersaron desde Valparaíso a Virginia. Pero la calabaza de Cenicienta realmente no se transformó en un elegante carruaje. El milagro de Chile, era también un cuento de hadas. La creencia de que el general Pinochet había iniciado un generador de energía económica no era más que una de esos discursos que se basan enteramente en su propia repetición.

Chile podía jactarse de un cierto éxito económico. Pero ése era el trabajo del Salvador Allende, quién salvó a su nación, milagrosamente, una década después de su muerte.

En 1973, en el año en que el general Pinochet tomó brutalmente el gobierno, el índice de desempleo de Chile era 4.3%. En 1983, después de diez años de modernización y libre-mercado, el desempleo alcanzó el 22%. Los salarios verdaderos declinaron por el 40% bajo el mandato militar.

En 1970, el 20% de la población de Chile vivían en la pobreza. Antes de 1990, el año en que el "presidente" Pinochet dejo la oficina, el número de indigentes se había duplicado hasta el 40%. Todo un milagro.

Pinochet, él solo, no destruyó la economía de Chile. Eso fue producto de nueve años de duro trabajo de las mentes académicas más brillantes del mundo, una manada de aprendices de Milton Friedman, los Chicago Boys. Bajo el encanto de sus teorías, el general suprimió el salario mínimo, proscribió el derecho de negociación de los sindicatos, privatizó el sistema de pensión, suprimió todos los impuestos sobre riqueza e ingresos de los negocios, recortó el empleo público, privatizó 212 industrias del Estado y 66 bancos, y logró un exceso fiscal.

Liberado del peso muerto de la burocracia, impuestos y sindicatos, el país dio un salto gigante hacia ... la bancarrota y la depresión. Después de nueve años de economía al estilo Chicago, la industria de Chile hizo agua y murió.

En 1982 y 1983, el PIB cayó 19%. El experimento de libre-mercado había terminado, y los tubos de ensayo se habían roto. La sangre y el vidrio habían ensuciado el piso del laboratorio. Todavía, con una notable audacia, los científicos locos de Chicago declararon que el experimento había sido un éxito.

En EEUU, el Departamento de Estado del presidente Ronald Reagan publicó un informe que concluía, "Chile es un ejemplo para un manual en manejos administrativos sanos". Milton Friedman acuñó la frase, "el milagro de Chile". El compañero de Friedman, el economista Art Laffer, afirmó que el Chile de Pinochet era "un ejemplo de vitrina de lo qué la economía de mercado puede lograr".

Ciertamente que sí lo era. Más exactamente, Chile era un ejemplo de una desregulación enloquecida. Los Chicago Boys convencieron a la junta militar de que si quitaba las restricciones a los bancos de la nación podrías atraer capital extranjero para financiar una expansión industrial. Pinochet vendió los bancos del Estado –con un descuento del 40% del valor contable– y éstos cayeron rápidamente en las manos de dos imperios controlados por los especuladores Javier Vial y Manuel Cruzat. Usando sus nuevas adquisiciones, Vial y Cruzat redirigieron fondos de sus bancos para comprar fábricas –para después apalancarlas con préstamos de inversionistas extranjeros sedientos de conseguir un pedazo de las dádivas del Estado–. Las reservas de los banco se llenaron con pagarés falsos de empresas inter-conectadas. Y Pinochet dejó que siguieran los buenos tiempos para los especuladores. Le persuadieron que los gobiernos no deberían obstaculizar la lógica del mercado.

Para 1982, el juego de la pirámide financiera se había terminado. Los grupos de Vial y Cruzat no pagaron. La industria se paralizó, las pensiones privadas se quedaron sin valor, la moneda desfalleció. Las protestas y las huelgas de una población demasiado hambrienta y desesperada como para temerle a las balas forzaron a Pinochet a invertir curso. Quitó a sus queridos experimentales de Chicago.Renuente, el general restauró el salario mínimo y el derecho de negociación de los sindicatos.

Pinochet, quien había diezmado previamente las filas del gobierno, autorizó un programa para crear 500.000 empleos. Es decir Chile fue sacado de la depresión con los viejos remedios Keynesianos, Franklin Roosevelt al 100%, Reagan/Thatcher al 0%. Las tácticas del "New Deal" (nuevo pacto) rescataron a Chile del pánico de 1983, pero la recuperación a largo plazo y el crecimiento de la nación es desde entonces el resultado –¡tápenle los oídos a los niños!– con una dosis grande de socialismo.

Para salvar el sistema de la pensión de la nación, Pinochet nacionalizó los bancos y la industria en una escala nunca imaginada por el comunista de Allende. El general expropió a placer, ofreciendo poco o nada de remuneración. Aunque la mayoría de estos negocios fueron re-privatizados eventualmente. El estado conservó la propiedad de una industria: cobre.

Por casi un siglo, el cobre y Chile han sido sinónimos. La experta en metales de la Universidad de Montana, Janet Finn, dice que "es absurdo describir a una nación como un milagro de la empresa libre cuando el motor de la economía permanece en manos del gobierno". El cobre ha proporcionado del 30% al 70% de las ganancias de exportación de la nación. Ésta es la moneda fuerte que ha construido al Chile de hoy; los ingresos de las minas de Anaconda y de Kennecott expropiadas en 1973 - regalo póstumo de Allende a su nación.

El negocio agrícola es la segunda locomotora del desarrollo económico de Chile. Esto también es una herencia de los años de Allende. Según el profesor Arturo Vásquez de la Universidad de Georgetown (Washington DC), la reforma de la propiedad de la tierra de Allende, la desintegración de los estados feudales –que Pinochet no pudo revertir completamente–, creó una nueva clase de empresarios agrícolas productivos que, junto con los operadores corporativos y cooperativos, lograron un flujo de ganancias por la exportación comparables con las del cobre. "Para tener un milagro económico," dice el Dr. Vásquez, "quizá se necesita primero un gobierno socialista a quien confiar una reforma agraria".

Así que ahí lo tenemos: Keynes y Marx, no Friedman, salvaron a Chile.

Pero el mito del milagro del libre-mercado persiste porque sirve una función casi-religiosa. Dentro de la fe de los reaganautas y de los thatcheritos, Chile proporciona la fábula necesaria del génesis, el Edén de donde se creo el ilustre dogma del liberalismo.

En 1998, la pandilla de los cuatro de las finanzas internacionales –Banco Mundial (World Bank), el FMI, el Banco de Desarrollo Inter-mericano (Inter-American Development Bank) y el Banco Internacional para la Conciliación (International Bank for Settlements)– ofrecieron una línea de $41.5 mil millones del crédito a Brasil. Pero antes de que las agencias le dieran un salvavidas a la nación que se ahogaba, exigieron que Brasil se tragara la medicina económica que casi mató a Chile.

Usted conoce la lista: las privatizaciones de venta de emergencia, los mercados de trabajo flexibles (es decir, la demolición de los sindicatos) y la reducción del déficit a través de cortes salvajes en los servicios de gobierno y de seguridad social.

En Sao Paulo se le aseguró al público que estas crueles medidas beneficiarían en última instancia al brasileño medio. Lo que parecía colonialismo financiero fue vendido como la panacea probada en Chile con resultados milagrosos. Pero ese milagro era en realidad un engaño, un fraude, un cuento de hadas en el que nadie vivió felizmente para siempre.

El autor es periodista y escritor. Sus informes pueden leerse en

www.gregpalast.com y en
www.palastinvestigativefund.org.

Se agradece la presente versión en castellano a Jorge Lopez Gallardo.

Artículo distribuido por Piel de Leopardo y Política Cono Sur.



Lección II: El papel del Gobierno en el Chile actual


En la actualidad, los "administradores del sistema" continúan subsidiando el modelo impuesto a sangre y fuego por la Dictadura para beneficio de los empresarios nacionales y extranjeros
que siguen saqueando al país gracias a la "viga maestra del neoliberalismo a la chilena", lo poco que el Estado todavía controla del cobre, un pedazo de la torta cuya mayor parte también es objeto de rapiña a manos llenas por parte de los empresarios privados.

Efectivamente, según Edgardo Condeza en su artículo "El cobre no es chileno...", la Empresa Estatal CODELCO controla el 30% de la producción nacional del cobre y desde el año 1990 al 2002, le ha aportado al Estado de Chile US $ 10.600 millones. En contrapartida, el Grupo Luksik y las empresas extranjeras que controlan nada menos que el 70% de la producción nacional, le han generado al Estado, en el mismo período, sólo US $ 1.500 millones, una séptima parte del aporte de CODELCO.

Con todo, los ingresos que genera CODELCO son suficientes para que el Gobierno, cuya funcion primordial es administrar el sistema, desarrolle sus "programas sociales" para mantener "la paz social" dentro del status quo de modo que el empresariado nacional y extranjero pueda seguir enriqueciéndose.

Aunque conceptualmente es una contradicción, en los hechos el modelo económico chileno es del más puro corte "socialista neoliberal", para acuñar un nuevo término en la disciplina con más premios Nobel norteamericanos.



Germán F. Westphal
Instituto Cono Sur
Baltimore, EE.UU.

COMO SALIR DEL NEOLIBERALISMO

COMO SALIR DEL NEOLIBERALISMO, EL ESTADO Y LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y EL TEMA DEL SOCIALISMO

Por Alvaro García Linera (Bolivia)

 

 

Discurso Alvaro García Linera, Vicepresidente de la República de Bolivia, en la Clausura del Primer Encuentro de Pueblos y Estados por la Liberación de la Patria Grande, Sucre, 29 de octubre de 2006

 

 (Trascripción de audio grabado, por Agencia Boliviana de Información, ABI; subtítulos Heinz Dieterich; más resultados y documentos del Encuentro del Bloque Regional de Poder Popular (BRPP), en Sucre, en la página www.bloquerpp.org).

Compañeros y compañeras:
Permítanme hacerles llegar el más cariñoso y fraterno saludo de nuestro presidente Evo Morales, presidente que ha seguido paso a paso este Encuentro Continental, que ha vibrado con ustedes en cada uno de los debates, y que por razones de un trabajo muy complicado que todavía está pendiente de negociaciones y de temas que tienen que ver con petróleo y minería no pudo venir acá. Pues les ha mandado un saludo fraterno, cariñoso y agradecido a todos ustedes.

Tres temas de reflexión

Permítanme reflexionar tres puntos con ustedes: el tema de cómo salir del neoliberalismo, el tema del Estado y los movimientos sociales y el tema del socialismo.

1. Los cuatro pilares del neoliberalismo
Nuevamente en el continente, desde hace unos cinco a siete años, lentamente los pueblos, la gente digna, la gente trabajadora, la gente humillada ha comenzado a levantar procesos de movilización, procesos de lucha y de enfrentamiento contra lo que llamamos neoliberalismo. No cabe duda de que el componente latinoamericano es la vanguardia de la lucha contra el régimen neoliberal que se ha consolidado y que se ha ido implantando en los últimos veinticinco años en el mundo entero.

Parafraseando a Marx, se puede decir que el fantasma del antineoliberalismo o del posneoliberalismo recorre el continente, desde Oaxaca, en México, hasta Tierra del Fuego, en Chile; pasando por Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, etcétera. Es el continente también que está a la vanguardia de la reflexión y de la movilización planetaria: ¿cómo salimos del neoliberalismo?, ¿qué viene después del neoliberalismo?

Y para escudriñar qué es lo que viene después del neoliberalismo, por qué estamos luchando, es importante recordar los tres o cuatro grandes puntos centrales de lo que es, de lo que sigue siendo el neoliberalismo.

En primer lugar, neoliberalismo significa un proceso de fragmentación, de disgregación de las estructuras, de las redes de apoyo, de solidaridad y de movilización de los pueblos. En el mundo entero -Europa, América Latina, Asia-, el neoliberalismo se ha consolidado a medida que ha ido pulverizando, descuartizando, fragmentando al viejo movimiento obrero, al antiguo movimiento campesino, al antiguo movimiento barrial que se formó desde los años cincuenta, desde los años ochenta.

La fragmentación de la sociedad, su división interna, la destrucción de sus redes de solidaridad, de su tejido de asociación es lo que ha permitido la consolidación del régimen neoliberal.

En segundo lugar, el neoliberalismo se ha consolidado, o avanzó, imponiéndose en el mundo mediante la privatización, mediante la apropiación privada de las riquezas colectivas, de los bienes públicos -llámese empresas del Estado, llámese ahorros públicos, llámese tierra, llámese fondos de pensiones, llámese bosques, llámese minerales-. El neoliberalismo se consolidó privatizando esos recursos.

En tercer lugar, el neoliberalismo se implantó 'jibarizando' el Estado, empequeñeciendo el Estado; en la medida en que el Estado es -mal que bien- cierta idea de lo común, de lo colectivo, el neoliberalismo tenía que destruir esta idea del Estado como colectivo, como común, para implantar un tipo de corporativismo de Estado que se fue apropiando y usufructuando de las riquezas colectivas muchas veces acumuladas por dos, por tres, por cuatro o por cinco generaciones.

En cuarto lugar, el neoliberalismo se implementó expropiando la participación del pueblo, reduciendo la democracia al acto ritual de poner un voto cada cuatro años, pero donde las decisiones ya no radicaban en el ciudadano, en el votante, sino en pequeñas roscas, pequeñas elites de políticos que se arrogaban la representación del pueblo.

Cuatro entonces fueron, cuatro son los pilares del neoliberalismo: fragmentación de los sectores laborales y de trabajadores, de sus organizaciones; privatización de los recursos públicos; empequeñecimiento del Estado, y exportación o anulación de la verdadera participación de la gente en la toma de decisiones.

Cómo desmontar los cuatro pilares del neoliberalismo y con qué sustituirlos
Si ésos son los cuatro puntos, los cuatro pilares del neoliberalismo que tanta pobreza, tanta marginación y tanta desgracia han creado en el país, entonces claramente hay que desmontar esos cuatro pilares y sustituirlos por otras estructuras, por otros mecanismos que le devuelvan a la sociedad, que les devuelvan a las patrias, que le devuelvan a la gente común, sencilla y trabajadora el derecho a decidir su destino.

En lo que se refiere a la fragmentación social, Bolivia es el ejemplo; pero también podemos mirar Ecuador, podemos mirar México, podemos mirar Argentina. La mejor forma de haber luchado y de estar luchando contra el neoliberalismo es mediante la consolidación de movimientos sociales, de redes populares, de organizaciones autónomas, de hombres y de mujeres, y de jóvenes y de obreros, de campesinos y de indígenas, de profesionales y de estudiantes. La organización, el restablecimiento de la sociedad civil, popular, indígena, campesina, es el primer pilar para ir desmontando el régimen neoliberal. En particular, los sectores que más duramente fueron golpeados en estos últimos veinticinco años: clase trabajadora, obrera; sectores indígenas, campesinos y jóvenes, fragmentados, debilitados, marginados, abusados en sus derechos.

 

Hoy, la tarea de reconstruir nuevas formas de organización obrera que correspondan al tipo de trabajo fragmentado de la producción que ya no se concentra en grandes centros productivos, la organización de estructuras campesinas e indígenas en torno a la defensa de sus derechos de reapropiación de la tierra, la movilización de los jóvenes en pos del derecho a la ciudadanía real, para que ya no se conviertan en exiliados económicos del continente en Europa o en Estados Unidos. Ese tipo de trabajo (la reconstrucción desde abajo, desde la base), es la primera gran tarea, la primera gran labor que tenemos que emprender para ir desmontando el régimen neoliberal.

Acá, en Bolivia, hemos dado pasos en ese sentido y nos sentimos muy contentos, y miramos al mundo de una manera sencilla, de una manera humilde para ofrecer un conjunto de experiencias en este proceso de rearticulación del tejido social; quizás ya no por centro de trabajo, sino de base territorial, en torno a temas muy específicos: agua, tierra, hidrocarburos. Son las necesidades vitales, básicas, los puntos de unificación que tienen que ser gatillados para construir nuevas redes de agrupaciones obreras, campesinas, indígenas y populares que han sido desmontadas los últimos veinticinco años.

En segundo lugar, luchar contra el neoliberalismo es volver a socializar la riqueza colectiva, es volver a entregar a sus verdaderos dueños lo que siempre fue de todos y que en las últimas décadas fue privatizado por pequeñas roscas familiares. Y eso significa recuperar recursos naturales, hidrocarburos, agua, tierra, bosques. Solamente mediante un proceso de reapropiación social de la riqueza que es común a todos podremos ir desmontando el núcleo del neoliberalismo. Las experiencias que recorren el continente y en particular nuestra Bolivia, muestran que ése es el camino que la gente, la gente de a pie, la gente de base ha ido pensando y reflexionando de manera directa y autónoma. Acá en Bolivia, los grandes mecanismos de movilización fueron la defensa de la hoja de coca, la defensa del agua, la defensa de la tierra y la defensa de los hidrocarburos. En torno a esos ejes, la sociedad volvió a recuperar confianza; en torno a esos ejes, la sociedad volvió a recuperar capacidad de movilización; construyó liderazgos, construyó redes que unificaban ciudad y campo. Y ha sido gracias a ello que ahora podemos decir que en Bolivia tenemos un gobierno de movimientos sociales.

El tercer mecanismo de lucha contra el neoliberalismo tiene que ir por un potenciamiento del Estado. ¿Por qué el Estado? ¿Por qué en este momento se hace importante un repotenciamiento del Estado? Porque a través del Estado uno puede posesionarse de mejor manera en un contexto internacional adverso, de regímenes políticos transnacionales o de empresas extranjeras que tienen más poder económico, más poder político que dos, que tres o que cuatro Estados juntos. La consolidación de un Estado fuerte en lo económico, fuerte en lo político, fuerte en lo cultural permite a los movimientos sociales un escudo de protección, un blindaje internacional que ha de permitir la expansión de las luchas sociales. Reforzar el Estado, pero no en el sentido del viejo capitalismo de Estado, que fue también una forma de privatización de los recursos públicos. Tiene que ser un potenciamiento del Estado subordinado, permanentemente controlado y atravesado por la impronta, por la insurgencia, por la actividad de los movimientos sociales, que son la única manera de que ese Estado no sea una coartada de nuevos empresarios o de nuevos privatizadores.

Y un cuarto punto de esta lucha contra el neoliberalismo es el despliegue, es la innovación de múltiples maneras de democracia; es decir, de asumir en las manos de uno el control de su destino. Democracia no es solamente colocar un voto cada cuatro años; democracia es tener capacidad de participar en lo que sucede en el país: desde lo que va a pasar con la inversión de un municipio hasta definir si se firma un contrato petrolero o no se firma. Y en América Latina tenemos experiencias múltiples de democracia de base: en nuestras comunidades indígenas, en nuestros barrios populares, en las zonas obreras, entre los desocupados, hay múltiples gérmenes de democracia real, de democracia directa, de democracia comunitaria, de democracia participativa. Y éstos tienen que ser los escenarios de desarrollo, de iniciativas, de propuestas, de conquista de derechos. Porque solamente con la gente peleando por sus derechos, se podrá obtener la legalidad y la legitimidad de los derechos consagrados luego en los Estados y en las leyes.

Cuatro, entonces, son los pilares a desplegarse incesantemente en esta lucha contra el neoliberalismo:

 

  • múltiples formas de democracia (comunitaria, directa, participativa; articuladas territorialmente, que sean el núcleo, la base de la democracia en nuestras sociedades);
  • recuperación de nuestras riquezas colectivas para un control nuevamente por la sociedad;
  • potenciamiento de un Estado subordinado a la sociedad que le permita ubicarse mejor en el contexto internacional, y
  • procesos crecientes de unificación de movimientos sociales (de campo-ciudad, de indígenas y campesinos, de obreros jóvenes y obreros viejos, de desocupados y de sin techo, de sin tierra y asalariados).

América Latina, la vanguardia de la construcción, del debate y la organización de sociedades posneoliberales
Si esos cuatro pilares los vamos desplegando gradualmente, no tengo la menor duda de que el llamado posneoliberalismo o la sociedad que está más allá del neoliberalismo habrá de consolidarse inicialmente en el continente; y de ahí, si tenemos la suficiente fuerza y capacidad, irradiar a otros continentes. América Latina está a la vanguardia de la construcción, del debate y la organización de sociedades posneoliberales.

 

 

2. La dialéctica entre Estado y movimientos sociales
Pero aquí surge una pregunta que está implícita en el nombre mismo del encuentro: ¿cómo trabajar la relación entre Estado y movimiento social? Porque parece algo contradictorio. Estado por definición, es concentración de decisiones; por definición, Estado es monopolio de decisiones. Y movimiento social, por definición, es expansión de decisiones, socialización de decisiones. Esta es una tensión que tenemos que afrontar, y solamente la práctica resolverá cómo avanzamos en ello: Estado como concentración, movimiento como socialización, son una tensión permanente.

Y les hablo de la experiencia de nuestro gobierno. Permanente tensión entre decisiones de los movimientos sociales -desde la selección de una persona para la burocracia estatal hasta la elaboración de una ley-. Pero, por otra parte, necesidad de tomar decisiones que puedan ser ejecutadas e impuestas sobre el resto opositor de la sociedad. Este es un viejo debate que se remonta a la Comuna de París, que es retomado por los soviets de Lenin, que es retomado por los consejos húngaros que hubo en Europa, y que aquí en Bolivia tiene una larga experiencia, desde Catavi, desde el 52, y que ahora se vuelve a repetir: cómo construir un Estado dirigido y liderado por movimientos sociales, pareciera contradictorio. Pero no. Es quizás en esta tensión entre socialización y concentración, concentración, monopolio de decisiones y democratización de decisiones por la que las revoluciones del siglo XXI tienen que avanzar en las siguientes décadas.
Los movimientos sociales aquí tienen una gran responsabilidad; porque de resolverse esta tensión, desde América Latina podríamos postular y proponer a otros movimientos sociales en el mundo.

El debate hasta el año 2003 fue: los movimientos sociales no entran en el Estado. O era el debate de la vieja izquierda: el Estado tiene que estar solamente controlado por un partido, al margen de los movimientos sociales. El siglo XXI pareciera hacer marcar, a partir de nuestra experiencia como latinoamericanos, otra ruta: tensión permanente, dialéctica permanente entre Estado y movimientos sociales, entre socialización y concentración.

Y aquí los movimientos sociales tienen el siguiente reto: cómo lograr liderazgo social. Porque no basta entrar al Estado y tomar decisiones. Para que estas decisiones se legitimen, tienen que contar con el respaldo de otros sectores sociales, que no son movimientos sociales o que no son obreros o que no son indígenas. Y en Bolivia, para nuestro movimiento indígena está ese reto: cómo lograr seducir, cómo lograr conquistar, cómo lograr atraer a las clases medias que no están organizadas, cómo lograr atraer a los sectores profesionales que no están movilizados, cómo atraer al noventa por ciento de la sociedad.

Si eso lo logramos -compañera Silvia-, [1] si eso lo logramos, el éxito será garantizado; porque no solamente será un gobierno de movimientos sociales sino que habrá sido un Estado de movimientos sociales con la capacidad de articular, de unir a la Patria en su conjunto, a la sociedad en su conjunto.

 

3. Pos-neoliberalismo y socialismo del siglo XXI
Queda el tema: ¿qué tiene que ver una lucha contra el neoliberalismo, o qué tiene que ver el posneoliberalismo con el socialismo? ¿Es ya, de entrada, el posneoliberalismo un socialismo? Ese es otro debate entre movimientos sociales, entre intelectuales, entre líderes. Es un debate también en el interior de nuestro gobierno.

Está claro que el socialismo, entendido como una sociedad de felicidad donde la gente recupera el control de sus decisiones económicas, culturales y políticas de manera comunitaria no es algo que se construye ni en un año ni en diez ni en cincuenta ni algo que se define por decreto. Ese socialismo está anidado en las luchas contra el neoliberalismo. Y los revolucionarios, lo que tenemos que hacer, es potenciar esas tendencias que están presentes no en el papel, en los hechos prácticos. En el caso de nuestra sociedad, hay que potenciar la capacidad de organización de las comunidades indígenas, asediadas, golpeadas, fragmentadas por el colonialismo, pero que internamente tienen un potencial de comunitarización de la riqueza, de la producción, del uso de la tierra, del agua, de la técnica y de los materiales. Es deber de los revolucionarios potenciar, en esta lucha contra el neoliberalismo, esta tendencia de una sociedad socialista que en el fondo es reapropiación colectiva, social, de nuestras riquezas. En nuestras comunidades indígenas, que hay en México, que hay en Ecuador, que hay en Guatemala, que hay en Chile, que hay en Bolivia, que hay en el Perú, está anidado este potencial. Y hay que despertarlo, hay que impulsarlo, hay que expandirlo como una propuesta que vaya más allá del simple posneoliberalismo.

Movimiento indígena campesino y nuevo movimiento obrero podrían generar la potencialidad social real de un socialismo del siglo XXI en el continente

Pero también se requiere otras dos cosas. El viejo movimiento obrero de sindicato de gran empresa ha desaparecido, pero no ha desaparecido la clase obrera. Hay más obreros que antes. La mayoría mujeres, jóvenes sin sindicato, sin asociación, sin derechos, fragmentados en pequeños talleres dispersos. Es deber de los revolucionarios este proceso de rearticulación de un nuevo movimiento obrero, con nuevo discurso, compuesto por mujeres y jóvenes que tienen otro tipo de perspectivas, que hay que agruparlos por barrios, por oficio y ya no como empresa. Porque ahora cinco trabajan aquí, diez allá, veinte allí, treinta más allá; no forman una comunidad compacta. Hay que inventar mecanismos de repotenciamiento de un fuerte movimiento obrero continental; porque pareciera ser que en el continente latinoamericano, la unión virtuosa del movimiento indígena campesino más un nuevo movimiento obrero pudiera generar la potencialidad social real de un socialismo del siglo XXI en el continente.

El socialismo del siglo XXI como estructura planetaria
Quedan entonces, compañeros y compañeros, muchas tareas. Y estas tareas uno las emprende en su país, en su barrio, en su sindicato, en su universidad. Pero la lucha de uno es insuficiente. La lucha de una persona o de un barrio o de una región o de una provincia o de un departamento o de un solo país no es suficiente. Porque el neoliberalismo, y más aun el capitalismo, es una estructura planetaria; y la única manera de superar a una estructura planetaria es mediante otra estructura planetaria, mediante luchas planetarias que se expandan en la reivindicación de derechos, de necesidades.

Sepan todos que la lucha de ustedes es también la nuestra
La presencia de ustedes acá nos regocija, no estamos solos. Y les agradecemos por venir acá a nuestra patria, a decirnos: 'bolivianos, no están solos'. Muchas gracias por venir acá.

Sepan todos que la lucha de ustedes es también la nuestra. Nosotros sabemos que no habremos de triunfar si usted no triunfa, o si usted no triunfa, o si usted no triunfa. O ganamos todos o perdemos todos. Es el designio del siglo XXI. Y por eso -lo que dice la compañera-, estamos obligados, para poder ganar donde estemos, a globalizar las luchas. Y ahí tiene que haber una articulación de movimientos sociales y de Estados progresistas que permitan seguir expandiendo los lazos de solidaridad.

Y es muy importante, compañeros, que entendamos sus luchas; es muy importante que ustedes estén aquí y nos enseñen lo que están haciendo: qué está pasando en el Ecuador, qué pasa en la Argentina, qué pasa en México, qué pasa en Francia. Necesitamos aprender. Y no solamente unos cuantos intelectuales que podamos compartirlo. Hoy ésta es una obligación, una necesidad de cada campesino, de cada indígena, de cada obrero ansioso de aprender de ustedes y ansioso también de colaborar en las cosas que vienen haciendo.

Compañeras y compañeros, a nombre de nuestro presidente de la república, a nombre nuestro, agradecemos su presencia acá.

Les pedimos que no nos abandonen; y tengan la seguridad que nosotros tampoco los abandonaremos en cada una de sus iniciativas, en cada una de sus luchas, en cada una de sus victorias.

Muchas gracias.

Nota:
1) Se dirige a Silvia Lazarte, presidenta de la Asamblea Constituyente de Bolivia.

 

 

LA IMPORTANCIA DEL CONOCIMIENTO

Por Juan Enríquez Cabot*

Enviado por Marzha Navarro    

La Argentina ya es un país objeto de estudio en los centros académicos más importantes del mundo: ¿cómo puede ser que una Nación tan formidable a comienzos del siglo 20 haya retrocedido tanto a comienzos del siglo 21 pese a contar con enormes recursos naturales? La exposición que se publica llega a la conclusión, implícitamente, de que la Argentina no es un país viable, si no produce una Revolución del Conocimiento.        

Una nota para reflexionar. En 1900, la Argentina era uno de los países más ricos. Para 1960, pese a una serie de gobernantes de cuestionable habilidad, seguía siéndolo.¿Por qué? Porque en ese momento, 1/3 parte de la economía mundial era agricultura, la 3ra. Parte era industria y el resto, eran servicios. Y por servicios, entiendan conocimientos: no son mozos, ni gente que hace hamburguesas. Son personas que sacan patentes, los consultores, los que hacen seguros, los que hacen leyes, investigación tecnológica, los que hacen CD’s y programas de computación.      

Avancemos desde 1960 a 1998. El 4% de la economía mundial es agricultura, y no porque la agricultura en términos de volumen o en términos numéricos sea menor; sino porque la economía mundial creció a tal nivel en los otros aspectos que la agricultura parece, comparativamente, mucho menor. La industria sigue en el mismo nivel, una tercera parte de la economía mundial, y los servicios ahora son dos terceras partes del crecimiento mundial.   Los servicios se manejan en un idioma, el digital. Esto quiere decir que un joven que no se graduó en la Universidad de Harvard, que sale un año antes de lograr su diploma de licenciatura, puede acumular una cuenta bancaria que es el equivalente a todo lo que producen los habitantes de Israel en un año, o Malasia, o Singapur o Venezuela. Y que si ese señor se levanta de mal humor un día y cambia sus cuentas de bancos y de seguros, mueve la economía de un país.      

Eso significa que su compañía, el día que decida moverse de lugar, mueve una economía del tamaño de Canadá. Esa es la diferencia, lo muy distintivo entre la vieja y la nueva economía. En una Economía del Conocimiento -donde se puede generar mucha riqueza a corto plazo y esa riqueza depende del conocimiento digital- la economía de un país puede desaparecer en una semana. Esto tiene serias implicancias para los países que no entienden por qué tienen que darle educación a sus ciudadanos, por qué hay que darles seguridad y por qué hay que respetar los derechos humanos.       

Es por esas razones por las que, del 100% de jóvenes que China manda a estudiar a USA, sólo regresa el 15%. Mientras tanto, aquellos que siguen produciendo oro, petróleo, uranio, trigo o ganado, se vuelven cada día más pobres. Porque en términos de índices económicos, un commodity, un bien básico, una materia prima, vale hoy el 20% de lo que valía en 1845. Y aquellos pueblos que siguen tratando de competir vendiendo materias primas sin conocimientos, son cada día más pobres.         

Por eso, los pueblos más ricos del mundo no son los petroleros, a menos que uno considere como grandes potencias a la ex URSS, Nigeria, Sudáfrica, Arabia Saudita, Irak, Irán, o México.¿Qué es lo que está pasando en América Latina?. En 1985, México, Brasil, la Argentina y Corea del Sur generaban más o menos el mismo número de patentes anuales que USA. ¿Por qué nos deben importar el número de patentes que se generan en USA por año? Porque si ésta es una Economía del Conocimiento y uno no genera conocimientos, ni los protege ni los vende, uno no tiene de qué vivir.         

La buena noticia es que de 1985 a 1998, el número de patentes generado en México, Brasil y la Argentina se duplicó. Ya estamos generando cerca de 100 patentes en cada uno de nuestros países.La mala noticia, es que en el mismo período, Surcorea aumentó de 50 patentes anuales a 3.400. Que sólo la compañía coreana Samsung es el cuarto productor de patentes totales en USA.En Surcorea ahora se necesitan 13.000 surcoreanos para lograr una patente en USA; pero se necesitan 760.000 argentinos, 1.200.000 mexicanos y 1.800.000 brasileños.         

Si ustedes me creen que este mundo está transitando de una economía de bienes básicos a una Economía del Conocimiento -y esta es la tendencia y estos son los recursos necesarios para patentar algo- adivinen qué país va a ser más rico a corto plazo y qué países van a ser cada día más pobres.¿Qué es lo que está pasando en México?.       

México tiene un Tratado de Libre Comercio, ya que abrió sus fronteras con USA, y aumentó sus exportaciones. Además, hizo una serie de cosas como los mismos ajustes que están discutiendo en la Argentina. Llevamos 24 años de hacer ajustes, pero tenemos un pequeñísimo problema: a la hora de sentamos a ver quiénes ocupan los primeros 15 lugares de patentes en México, nos damos cuenta de que son Procter & Gamble, 3M, Basf, Kimberley Clarke, Bayer, Pfizer, Novartis, Hoesch, Johnson & Johnson, AT&T, Samsung, Ely Lilly, Loreal, Motorola y Good Year. Todas mexicanas, ¿verdad?Si ésos son los que generan patentes y venden conocimiento, adivinen qué les pasa a los ingresos de los mexicanos, aunque tengan baja inflación…  Y eso ocurre aunque se hagan ajustes financieros y aunque sigan los programas del FMI.         

La 2da. consecuencia que tiene una economía es que no solamente se puede mover la riqueza física, las cuentas bancarias, sino que también se puede mover la riqueza intelectual. Para una persona que habla el lenguaje genético o el lenguaje intelectual, la opción de quedarse en un laboratorio en un país que no apoya la creación de nueva riqueza, que no apoya laboratorios, que no es competitiva, que no tiene compañeros con quiénes hablar, no es la mejor. Muchas veces, Microsoft llega a las mejores universidades y dice: “Quiero llevarme a los 10 mejores alumnos a trabajar conmigo”.Para darles un ejemplo, en el Instituto Tecnológico de Monterrey -que es una de las más grandes escuelas de México- a los 30 mejores alumnos se los lleva Microsoft una semana, con boleto y todo pago, al estado de Washington (la capital es Seattle); los entrevista durante cuatro días y les da tres días de vacaciones, con las mejores comidas, barcos, etc, etc. y acaba contratando a los mejores muchachos. Lo mismo pasa en India, en China: contratan a los mejores y los concentran.Esta economía es portátil. El país que encuentra a los mejores ciudadanos de otro país, se los lleva. Son más valiosas esas mentes que llevarse una mina. Más valiosas que quedarse con el petróleo de un país.      

Ésto es lo que cuenta, y los países que no le pongan atención a sus recursos humanos, a su educación, a su gente que puede generar patentes, ideas, empresas …. acabarán quebrando.          

Veámoslo en términos prácticos: En 1999 IBM generó 2.685 patentes en USA y 167 países del mundo juntos generaron menos; apenas 2.500 patentes. Eso quiere decir que una sola compañía puede generar más conocimiento y vender más patentes que 167 países del mundo.Ahora, vamos por un nuevo idioma. A partir de 1950, dos científicos -Watson y Creek- descifran el modo como se codifica y transmite el código de la vida. Ése, creo yo, fue el descubrimiento más importante del siglo, junto con lo que encontró Albert Einstein.         

¿Qué es lo que pasó? Que el costo de codificar un gen bajó de US$ 150 millones por gen a US$ 50 por gen. Cuando uno ve una curva de costos que opera de esta manera, se genera una cantidad de información absolutamente brutal. Hay países, compañías, lugares, que entienden este idioma, que están acumulando patentes en estos idiomas; y también hay países que todavía no entienden que ya se descubrió América. Los países que sí lo entendieron y que lograron mejor tecnología acabaron dominando a los que pensaron que se había descubierto algo que no se llamaba América. Por eso es tan importante entender y hablar estos idiomas.          

La persona que descifró el genoma humano -mitad científico loco, mitad empresario- se sentó hace tres años y medio y dijo que se le hacía muy lenta esta investigación genética (la que ya estaba en curso), y se planteó hacer la secuencia completa del genoma humano, gesto equivalente a que, en 1960, alguien hubiera entrado en la NASA y dicho que iba a lanzar un cohete a la Luna sin financiamiento del Gobierno, que lo iba a hacer solito. Cuando lo dijo, hace tres años y medio, todo el mundo se rió y retrucaron que “Nosotros, los Gobiernos del mundo de 16 países, 89 laboratorios, estamos gastando US$ 3.000 millones, y vamos a acabar esto antes del 2005″. Y este señor dijo “Yo voy a gastar la décima parte y lo voy a hacer en dos años”. Y cumplió. El 12 de febrero de 2001 lo hizo.         

Este hombre, que hace tres años no tenía ninguna compañía, ahora tiene la computadora privada más grande del mundo, tiene el equivalente a seis bibliotecas del Congreso de USA en información genética en su sótano, acaba de terminar el mapa genético completo de un ratón. De las 12 enfermedades principales que primero se publicaron, él fue responsable por la publicación de ocho. Es un hombre que en tres años generó una industria que se llama la genómica y que ha dado lugar a una serie de compañías que ahora tienen un valor de mercado similar a lo que produce la Argentina en un año. En su laboratorio para estudiar, generar y hacer el mapa genético humano, trabajaban 47 personas.          

Todo esto ocurre a una velocidad inmensa, al 50% más rápido de lo que sucedió la Revolución Digital, y es una revolución que va a cambiar la manera de cómo vemos y entendemos la vida en este planeta. Está cambiando no sólo en términos de la genética, sino en los términos de casi cualquier industria que ustedes quieran ver y, sólo como ejemplo les digo que el principal programa que tiene hoy en día IBM para nuevas computadoras no es para Internet sino para la genética y se llama “Blue Jean”. El principal programa que tiene Hewlett-Packard (está la publicidad en las calles) tiene la doble hélice del ADN. Si hablan con una farmacéutica les dirá que es la genética lo que está empujando la medicina; si lo hacen con una química como Dupont, les dirá que es la genética lo que está empujando toda su industria. Por eso Pioneer se vuelve parte de Dupont, y por eso las grandes compañías de semillas del mundo fueron compradas por farmacéuticas o por químicas, porque una semilla se vuelve un disco digital; y entonces uno puede reprogramar la vida dentro de una manzana o de una naranja, y eso es lo que será la economía mundial.           

El año pasado, por primera vez en USA, el número de patentes biológicas y de biotecnología excedió el número de patentes de computadoras y telecomunicaciones. Mientras tanto nosotros, en América Latina, en México por ejemplo, seguimos exportando cada vez más y tenemos un salario mínimo que es el 27% de lo que ganábamos en 1976. Esto sucede país tras país, tras país: entra un ministro de Economía o de Finanzas, sale un ministro de Economía o de Finanzas; entra un Presidente, sale otro Presidente y el país es cada vez más pobre. No porque el que entra sea más tonto, sino porque la agenda de desarrollo económico es equivocada, porque seguimos discutiendo si vamos a hacer una fábrica, una represa o un puerto. Nada de eso importa hoy:          

Lo que importa hoy son las mentes, la educación, la ciencia. Importa que esas mentes puedan proteger y vender  conocimientos al resto del mundo. Los países que entendieron esto, como Singapur, son los países que van a dominar el planeta; y les recuerdo que en 1965 el 1er. Ministro de ese país -que era bastante mas pobre que la Argentina- se reunió con el 1er. Ministro de su vecino, Malasia y le pidió que absorbiera su país, su bandera y su Constitución, porque no era viable como nación. Malasia no estaba convencido. Les recuerdo que hoy Singapur tiene un ingreso per capita similar al de USA. En el interín, produjo una reconversión fenomenal. Malasia se debe haber arrepentido muchísimo.           

También en México privatizamos: de 1.155 empresas que teníamos, nos quedamos con 206 y por la venta de unas 900 obtuvimos US$ 24.000 millones. Pero se nos olvidó que una vez que se privatiza también hay que regular y hay que cuidar que la gente se porte bien, aún en el sector privado. No regulamos los bancos y tuvimos una pequeña crisis bancaria que nos costó US$ 105.000 millones, el 18% del PBI.            

Otra razón por la que México no tiene ahora un ingreso per cápita similar al de Corea, otra razón por la que México -después de 24 años de reestructuraciones y 4 ministros de Economía o de Finanzas que han sido luego presidentes- tiene una deuda externa que cada vez crece más con relación a su producto nacional bruto; otro motivo por el cual en la Argentina, Uruguay, Brasil y México el PBI per cápita no aumentó entre 1980 y 1994, mientras que sí lo hizo en Mozambique y Pakistán.         

Cierro mi exposición, diciéndoles lo que afirmaba Einstein en los años 40: “Todos los imperios del futuro van a ser imperios del conocimiento, y solamente serán exitosos los pueblos que entiendan cómo generar conocimientos y cómo protegerlos; cómo buscar a los jóvenes que tengan la capacidad para hacerlo y asegurarse que se queden en el país. Los otros países se quedarán con litorales hermosos, con iglesias, minas, con una historia fantástica; pero probablemente no se queden ni con las mismas banderas, ni con las mismas fronteras, ni mucho menos con un éxito económico”.       

 

 

* Juan Enriquez Cabot es mexicano, ha desempeñado altos cargos públicos en su país y dirige el Life Science Project Harvard Business School, y miembro del Centro de Estudios Latinoamericano David Rockefeller. Extraido de: “Los imperios del futuro serán los imperios de la mente” - Centro de Estudios Latinoamericanos David Rockefeller, Harvard, Massachusetts, USA