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Economía con Máximo Kinast

EE.UU.: DENUNCIAN QUE GRUPOS DE PRESIÓN TRABAJAN PARA VARIOS DICTADORES


Por Amy Goodman/Ken Silverstein/Juan González
Democracy Now!


JUAN GONZÁLEZ: “Agentes extranjeros – lo que lobbyistas estadounidenses hacen para los dictadores,” todo lo que se necesita es la cantidad adecuada de dinero y algo de ayuda de las expertas firmas de cabildeo en Washington D.C. Así es, según un artículo en la edición de este mes de Harper’s Magazine del editor en Washington, Ken Silverstein. En febrero, Silverstein visitó importantes firmas de cabildeo en Washington presentándose como representante de una firma inversionista ficticia con intereses financieros en Turkmenistán. Afirmó que deseaba reforzar la imagen de un régimen descrito generalmente como uno de los más autoritarios del mundo.

La revelación de Silverstein lleva el título: “Sus hombres en Washington: encubierto con los lobbystas de alquiler en Washington.” Se concentra en dos firmas destacadas: APCO y Cassidy & Associates, que tragaron el anzuelo de Silverstein y pronto compitieron por un lucrativo contrato para renovar la empañada imagen de Turkmenistán. Por entre 600.000 dólares y 1,2 millones al año, prometieron un acceso sin igual a los responsables en Washington y una mejor cobertura mediática.

AMY GOODMAN: Ken Silverstein se nos une desde Washington, D.C. Bienvenido a Democracy Now!, Ken.

KEN SILVERSTEIN: Gracias

AMY GOODMAN: Por favor describa cómo lo hizo, su modo de proceder.

KEN SILVERSTEIN: Bueno, en realidad fue una fachada muy endeble, y creo que las firmas, si no las hubiera cegado su propia codicia, se habrían dado cuenta. Quiero decir, preparé – hice imprimir tarjetas de visita, me compré un teléfono móvil londinense, para poder hacer y recibir llamados supuestamente en Londres mientras estaba en Washington D.C. En Harper’s preparamos un sitio en la red, en realidad sólo una página en la red. Era una página pantalla con el nombre de mi compañía inexistente, el Grupo Maldon, y una dirección en Cavendish Square en Londres. Y. en general, eso fue todo. Teníamos una cuenta de correo, también –para mí, Kenneth Case, el consultor del Maldon Group.

Y entonces comenzamos a tomar contacto con las firmas de cabildeo y a decir que necesitábamos un plan de comunicación estratégica que pudiera transmitir los excitantes vientos de cambio que emanaban de Turkmenistán ahora que el nuevo presidente, el presidente recién elegido, había llegado al poder. Ahora bien, el presidente recién elegido es el antiguo dentista del gran Turkmenbashi, quien murió en diciembre pasado, el dictador desde hace tiempo de Turkmenistán. Y había llegado al poder en febrero, poco antes de que yo me presentara, o ganó la elección poco antes de que lo hiciera, en una elección en la que se presentó contra cinco otros candidatos, todos del partido gobernante, porque todo disenso en Turkmenistán es considerado traición y puede ser suficiente para ir a la cárcel. Y ganó, creo, con un 90% de los votos o algo semejante. Así que, sabe, fue una fachada muy endeble, y comenzamos a acercarnos a las firmas para ver lo que podían hacer para nosotros.

JUAN GONZÁLEZ: Ken, me sorprendió la ausencia de la investigación más rudimentaria de su compañía por esas firmas antes de que se reunieran con usted. Creo que una de ellas - ¿fue APCO? – realmente, como usted lo mencionó en su artículo, dijo: “¡Oh!, a propósito, no tenemos mucha información sobre su firma, en su sitio en la Red,” o buscaron su sitio en la Red, pero a pesar de ello usted logró tranquilizarlos.

KEN SILVERSTEIN: Bueno, me dijeron: “Sí, ¿Puede contarnos un poco más sobre el Grupo Maldon? Es que no podemos encontrar nada sobre ustedes,” lo que, desde luego, era comprensible, ya que la firma no existía. Y les dije: “No, en realidad, no puedo decirles nada más sobre mi persona o la firma. La discreción es la característica fundamental de nuestra operación. Es nuestra razón de ser. Ya saben, es un negocio delicado. No queremos atraer atención, y realmente no estoy dispuesto a decirles mucho más.”

Dije que estábamos involucrados en el sector del gas natural en Turkmenistán que, a propósito es – si hace una búsqueda en Google, descubrirá muy rápido que es totalmente corrupto y que miles de millones de dólares han sido exportados offshore por intermediarios como el Grupo Maldon, quiero decir, modelé el Grupo Maldon sobre la base de firmas de la vida real que han estado exportando dinero offshore para las autoridades turkmenas. Y dije: “No, ya saben, simplemente no les puedo decir nada más sobre nosotros.” Y APCO dijo realmente: “No importa. Estaríamos perfectamente contentos con la firma de un acuerdo de confidencialidad.” Yo no había pensado en eso. No había pensado en solicitarlo. Ellos lo propusieron. Y después de que lo hicieron, solicité lo mismo a Cassidy & Associates, y dijeron: “Ningún problema. Estamos perfectamente contentos con hacerlo.” Así que, no, absolutamente...

AMY GOODMAN: Ken, no logramos conseguir que APCO participara en la emisión, pero respondieron a su artículo en Harper's con una declaración en su sitio en la red. Dice, en parte: “Respecto a la ética del señor Silverstein, mintió sobre quien era, presentó tarjetas de visita falsas, un sitio en la red falso, una historia inventada sobre clientes inexistentes. Por nuestra parte, fuimos abiertos y transparentes en nuestras discusiones con él. Le deparamos la cortesía de una reunión inicial. Nunca reveló su verdadera identidad, ni nos llamó para que comentáramos antes de publicar su artículo. Hemos estado en los negocios durante casi veinticinco años. Estamos orgullosos de nuestro historial y de cómo manejamos a nuestros clientes y potenciales clientes. Lo hacemos con respeto y honradez.”

KEN SILVERSTEIN: ¡Oh!, claro que lo hacen. Son perfectamente abiertos y transparentes. Se mostraron abiertos y transparentes conmigo sobre lo dispuestos que estaban a trabajar para una dictadura estalinista. Quiero decir, si eso los enorgullece, creo que es simplemente maravilloso.

En cuanto a su historial, señalaría que a mediados de los años noventa representaron a la dictadura de Sani Abacha en Nigeria cuando preparaba la ejecución de nueve activistas por la democracia. Han trabajado para otros dos regímenes corruptos del Mar Caspio: Kazajstán y Azerbaiján. En el pasado también establecieron un grupo de fachada falso para Philip Morris, la compañía tabacalera. Establecieron un grupo de fachada llamado Contributions Watch, que supuestamente era un grupo de control de finanzas electorales independiente, pero que en realidad fue establecido específicamente para desacreditar a abogados que son grandes enemigos de la industria tabacalera. Así, sí, claro, es un historial del que deben estar orgullosos, imagino.

En cuanto a mi ética, compararé mi ética con la de ellos cuando quieran. Siento que las tácticas clandestinas deben ser utilizadas con moderación, pero en este caso su uso se justificaba. Considero que había un tema de importante interés público en este asunto, que es el que la ley que regula los lobbyistas extranjeros simplemente no corresponde a la tarea. Quiero decir, esa ley no es capaz de controlar realmente la capacidad de los lobbyistas de manipular la opinión pública y política. Y queríamos dejarlo establecido. No se trataba sólo de ridiculizar a los lobbyistas o de mostrar que los lobbyistas no tienen una ética sólida y que están dispuestos trabajar para cualquiera que les lance dinero, porque en cierto sentido, desde luego, eso no es una noticia. Queríamos mostrar no sólo que están dispuestos a trabajar para esos regímenes, sino exactamente cómo trabajarían para esos regímenes y cómo pueden operar fuera de la vista. Así que, ya sabe, como dijera, con mucho gusto compararé mi ética con la de ellos cuando lo quieran.

JUAN GONZÁLEZ: Ken, ¿Puede contarnos un poco sobre lo que le ofrecieron que harían para ustedes una vez que creyeron que usted representaba a ese gobierno represivo?

KEN SILVERSTEIN: Bueno, dijeron que había una amplia variedad de cosas que podían hacer. Ambas firmas hablaron de cómo les sería muy, muy fácil abrir puertas en el Congreso y en el gobierno para funcionarios turkmenos visitantes. Les conseguirían una audiencia aquí en Washington para que hablaran de lo que estaba sucediendo: los nuevos excitantes cambios en Turkmenistán. Me dijeron lo que harían, ya que no se puede hablar realmente de democracia en Turkmenistán, porque no existe, y no querían hablar de derechos humanos, porque la situación es tan espantosa. Hablaron de anzuelos que podían utilizar para vender el gobierno, como ser la seguridad energética. Es un buen anzuelo, me dijo APCO, porque hablaremos de lo importante que es para EE.UU. tener fuentes para la importación de energía y diversificar, para no depender de Oriente Próximo, hacia la región del Caspio. Así que podrían utilizar ese anzuelo para vender el régimen.

Y me dijeron que podrían manipular los medios, aunque en esto los estoy parafraseando, pero quedó bien claro que es eso lo que se proponían. Dijeron que organizarían eventos fantasmas cerca de Washington que serían supuestamente independientes, pero que en realidad serían pagados por nosotros – si les pagábamos 25.000 dólares, organizarían un evento con el imprimátur de una tercera parte respetada, así que parecería ser independiente, pero tendríamos un control total sobre la temática. Y entonces invitaríamos a miembros o personal del Congreso y a periodistas y esperaríamos lo aprovecharían y lo tratarían respetuosamente como: un evento – y a propósito, no lo llamaríamos algo como Día de Turkmenistán, porque sería demasiado obvio que se trataba de publicidad pagada para el régimen. Así que le pondríamos un nombre como “Día de la Seguridad Energética” o “Oleoducto del Caspio,” algo que no pareciera demasiado obvio. También dijeron que podían colocar sin problemas materiales de opinión editorial en los periódicos. APCO me dijo que tienen a alguien en su personal que no hace otra cosa que – todo el día, su trabajo de las nueve a las cinco es escribir y encontrar firmantes para artículos de opinión editorial y colocarlos en los periódicos. Así que, ya sabe, fueron bastante lejos –

AMY GOODMAN: Ken, usted habla de modo muy específico, diciendo que una de las opciones presentadas fue pagar a Roll Call, ya sabe, el periódico del Congreso, y The Economist para que ofrecieran un evento sobre Turkmenistán. Y cuando usted habla de los posibles anfitriones, los think tanks: la Heritage Foundation, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, el Consejo de Relaciones Exteriores, donde se podría realizar el evento.

KEN SILVERSTEIN: Quedó en claro que las firmas tienen contacto con think tanks. Quiero decir que habían tomado contacto con funcionarios de think tanks en preparación para las reuniones y APCO, de nuevo, me dijo que sería muy fácil encontrar a personalidades de los think tanks y académicos para utilizarlos en su campaña para vender el gobierno de Turkmenistán.

Sí, y en cuanto a Roll Call y a The Economist, auspician eventos en toda la ciudad, y si les pagan, organizan un evento. Y así, tienes en el trasfondo, tendrás la enseña de Roll Call detrás del podio, y así se ve como – de nuevo, APCO dijo que es el imprimátur de una tercera parte respetada, pero que tendríamos el control total de la agenda. Así que, quiero decir que se mostraron bien sinceros sobre su capacidad de crear nuevos detalles y de manipular a los medios y de que había periodistas con los que podían trabajar para tratar de presentar positivamente al régimen.

JUAN GONZÁLEZ: Y usted fue bastante específico en su artículo sobre los individuos con los que se reunió, los equipos que lo encontraron inicialmente. En APCO, creo, fue un antiguo embajador de EE.UU. o un antiguo alto adjunto del senador Bob Dole y un antiguo empleado de la CIA.

KEN SILVERSTEIN: Sí, tenían gente de muy, muy alto nivel en las dos firmas. Tuvimos a Jennifer Millerwise Dyck en APCO, que solía ser la portavoz de Dick Cheney y de la CIA, Elizabeth Jones, la antigua embajadora en Kazajstán. En Cassidy, me reuní con Greg Hartley. Era el jefe del equipo. Fue, hasta hace poco, un máximo adjunto de Roy Blunt, el congresista de Missouri quien, hasta que los republicanos perdieron el control del Congreso, fue el responsable de la disciplina de la mayoría en la Cámara.

En una proposición que Cassidy me envió después de nuestra reunión – ambas firmas me bombardearon con correos preguntando: “Vaya, ¿van a contratarnos? y “Queremos contarle más sobre lo que podemos hacer.” APCO ofreció que irían - Barry Schumacher, el jefe del equipo de APCO, dijo que iría a Londres, y quería tener una reunión de seguimiento. Cassidy me envió una propuesta de doce páginas diciendo que: “Realmente queremos el contrato.” Y en esa propuesta, Hartley dijo que no había nadie en Washington con mejores contactos con el liderazgo republicano en el Congreso que él. Todos se vanagloriaron de su acceso a todos los sitios en el gobierno, en el Congreso, con los think tanks, con académicos. Podían abrir puertas por todas partes.

AMY GOODMAN: Es interesante que la segunda firma, Cassidy & Associates, fue fundada por Gerald Cassidy, un antiguo colaborador de George McGovern.
KEN SILVERSTEIN: Sí, comenzó como una firma liberal demócrata. Pero Hartley me dijo que – le dije: “Bueno, vaya, ¿tienen ayuda de los dos lados? Quiero decir ¿tienen defensores a ambos lados de la barrera?” y me dijo: “¡Oh!, sí. Reflejamos la estructura del poder. Ya sabe, hay que tener campeones para sus causas a ambos lados.” Así que Cassidy fue fundada hace más de un cuarto de siglo. En esa época, los demócratas controlaban el Congreso. Los demócratas eran el partido más poderoso. Pero cuando los republicanos se apoderaron del Congreso, Cassidy cambió junto con el Congreso, para poder reflejar nuevamente la estructura del poder, en las palabras de Hartley. De modo que, sí, es una firma muy oportunista. Ahora ven que es más útil tener a republicanos en su personal. Sospecho que si los demócratas conservan el Congreso podrán volver hacia el lado demócrata.

JUAN GONZÁLEZ: ¿Y entre las bravatas que escuchó del equipo de Cassidy estuvo que fueron esenciales en el cambio de la política de EE.UU. hacia Vietnam?

KEN SILVERSTEIN: Sí. Dijeron que – ambas firmas hablaron de sus logros del pasado para algunos de sus clientes. Y en cuanto a Vietnam, dijeron que habían reunido una coalición de terceras partes, una coalición empresarial, y que esa coalición empresarial que ellos habían construido dirigió el abandono del embargo comercial contra Vietnam. Y realmente alardearon de que lo habían logrado contra la oposición de las familias de desaparecidos en acción y de prisioneros de guerra. “Ellos se habían opuesto, pero logramos juntar una coalición que terminó por ganar.”

Ambas firmas tenían un montón de logros pasados para jactarse. Otro de Cassidy & Associates que consideré algo divertido fue que me contaron que representaron al presidente Obiang -- o dictador Obiang, aquí tengo que ser más claro – de Guinea Ecuatorial, que había estado en el poder desde 1978 después de que ejecutó a su tío, y que desde entonces ha realizado varias elecciones simuladas. Sabe, ha estado en el poder con su 99% de los votos. Y me dijeron que habían logrado sacarlo de la lista de la revista Parade con los diez peores dictadores del mundo. Fue uno de sus grandes logros. Volví a casa después de mi reunión con Cassidy e hice una búsqueda en Google y encontré que Obiang había descendido al puesto número once. Así que ahora es el decimoprimero peor dictador, según la revista Parade. Así que no me pareció que se tratara realmente de un logro verdaderamente extraordinario.

AMY GOODMAN: Ken Silverstein, usted también escribe sobre las compañías que no logró que lo representaran o que le hicieran ofertas. Por ejemplo, habla de Patton Boggs y de Camerún.

KEN SILVERSTEIN: Bueno eso fue un – quiero decir, hablé de Patton Boggs como si fuera sólo otra firma de cabildeo en la ciudad. No hice contacto con Patton Boggs. Me puse en contacto con varias otras firmas. Pero Patton Boggs había realizado en el pasado algún trabajo para el gobierno de Camerún, país al que enviaron un equipo de antiguos miembros del Congreso, supuestamente observadores independientes, para que estuvieran allí para una elección presidencial en la que el gobernante desde hace tiempo de Camerún obtuvo un 80% de los votos. Así que Patton Boggs – y su equipo, a propósito, también fue dirigido por un antiguo miembro del Congreso – van para allá, establecen la agenda para un grupo de miembros del Congreso, antiguos miembros, que van y publican una especie de declaraciones edificantes sobre lo democráticas que fueron las elecciones, y un paso adelante, todo el tipo usual de lenguaje estándar que podían utilizar para vender esa elección simulada como si fuera legítima. Y pude descubrir que, en realidad, todo el asunto había sido organizado por Patton Boggs, y fue pagado – sabe, los gastos de la delegación fueron pagados por el gobierno de Camerún.

AMY GOODMAN: Y muy rápido, ¿los periodistas que fueron con todos los gastos pagados a un viaje a Kazajstán, por cuenta del Grupo Carmen? Tenemos cuarenta segundos.

KEN SILVERSTEIN: Esa fue otra firma – bueno, sabe, R. Emmett Tyrrell – ya sabe, eso fue un [inaudible] en el asunto.

AMY GOODMAN: ¿Georgie Anne Geyer, la columnista sindicada, el editor de Providence Journal, Philip Terzian, Scott Hogenson de Conservative News Service?

KEN SILVERSTEIN: Gracias. Confieso que ya hace un rato desde que informé sobre esa parte de la historia. Y fueron a Kazajstán, pagados por una firma de cabildeo, y todos volvieron y escribieron sobre Kazajstán. Dos de ellos escribieron artículos extremadamente favorables. Tyrrell ardió en elogios para Kazajstán. Y, desde luego, no reveló que los lobbyistas habían pagado su viaje. Dos de ellos, fueron un poco más comedidos, pero a pesar de ello, cuando tratas con un régimen como el de Kazajstán, algo como un artículo equilibrado en realidad es una buena noticia. Así que creo que el Grupo Carmen consiguió un buen valor por su inversión con esos cuatro periodistas.

AMY GOODMAN: Ken Silverstein, tendremos que dejarlo aquí, editor en Washington de Harper’s Magazine.



Traducido del inglés para REBELIÓN por Germán Leyens

* Ken Silverstein también publica un blog sobre la corrupción política en Washington, DC llamado Washington Babylon.

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DEMOCRACY NOW
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CIA: LA MAQUINA DE MATAR


ALTERCOM  comunicación para la libertad




Altercom*
Fidel Castro Ruz*

3 de julio de 2007

 

Buen día el domingo para leer lo que pareciera ciencia ficción.

Se anunció que la CIA desclasificaría cientos de páginas sobre acciones ilegales que incluían planes para eliminar a líderes de gobiernos extranjeros. De repente se detiene la publicación y se retrasa un día. No ofrecieron una explicación coherente. Alguien quizás de la Casa Blanca le pasó la vista al material.

El primer paquete de documentos desclasificados se conoce como «LAS JOYAS DE LA FAMILIA»; consta de 702 páginas sobre acciones ilegales de la CIA entre 1959 y 1973. A esa parte le suprimieron alrededor de 100 páginas. Se trata de acciones no autorizadas por ley alguna, complots con el propósito de asesinar a otros dirigentes, experimentos con drogas en seres humanos para el control de sus mentes, espionaje a luchadores civiles y periodistas, entre otras actividades por el estilo prohibidas expresamente.

Los documentos comenzaron a recopilarse 14 años después de los primeros hechos, cuando el entonces director de la CIA, James Schlessinger, se alarmó por lo que la prensa escribía, sobre todo los artículos de Robert Woodward y Carl Bernstein publicados en el Washington Post, ya mencionados en el «Manifiesto al Pueblo de Cuba». Se acusaba a la agencia de ser promotora del espionaje en el hotel Watergate con la participación de sus antiguos agentes Howard Hunt y James McCord.

En mayo de 1973 el Director de la CIA exigía que "todos los oficiales operativos principales de esta agencia deben informarme inmediatamente sobre cualquier actividad que esté ocurriendo, o haya ocurrido en el pasado, que pudiera estar fuera de la carta constitutiva de esta agencia". Schlessinger, designado después Jefe del Pentágono, había sido sustituido por William Colby. Este se refería a los documentos como "esqueletos escondidos en un closet". Nuevas revelaciones de prensa obligaron a Colby a admitir la existencia de los informes al Presidente interino Gerald Ford en 1975. The New York Times denunciaba la infiltración de la agencia en los grupos antiguerra. La ley que creó la CIA le prohibía el espionaje dentro de Estados Unidos.

Aquello "fue solo la punta del iceberg", exclamó el Secretario de Estado en aquella fecha, Henry Kissinger.

El propio Kissinger advirtió que "correría sangre" si se divulgaban otras acciones, y añadió de inmediato: "Por ejemplo, que Robert Kennedy controló personalmente la operación para el asesinato de Fidel Castro". El hermano del Presidente era entonces Fiscal General de Estados Unidos. Muere después, asesinado, cuando aspiraba a la Presidencia en las elecciones de 1968 en las que, al faltar tan fuerte candidato, se facilitó la elección de Nixon. Lo más dramático del caso es que al parecer había llegado a la convicción de que John Kennedy fue víctima de una conspiración. Exigentes investigadores, después de analizar las perforaciones, los calibres de los disparos y demás circunstancias que le causaron la muerte al Presidente, arribaron a la conclusión de que por lo menos fueron tres las personas que dispararon. El solitario Oswald, usado como instrumento, no pudo ser el único tirador. Eso llamó mucho la atención al que esto escribe. Excúsenme que les cuente que el azar me convirtió en instructor de tiro con mira telescópica de todos los expedicionarios del Granma. Pasé meses practicando y enseñando todos los días; el blanco se pierde con cada disparo aunque se mantenga estático y hay que buscarlo de nuevo en fracciones de segundo.

Oswald quiso pasar por Cuba en viaje a la URSS. Ya había estado allá. Alguien lo envió a pedir visa en la embajada de nuestro país en México. Nadie lo conocía ni lo autorizó. Se nos quería comprometer en la conspiración. Después Jack Ruby, de grosera historia mafiosa, no pudiendo soportar, según declaró, tanto dolor y tristeza, lo asesina nada menos que en una estación llena de policías.

Con posterioridad, en actividades internacionales o en visitas a Cuba, más de una vez me encontré con los adoloridos familiares de Kennedy, que me saludaban con respeto. Un hijo del ex presidente, que cuando asesinaron a su padre era un niño muy pequeño, visitó Cuba 34 años después, se reunió conmigo y lo invité a cenar.

El joven, en la plenitud de su vida y bien educado, murió trágicamente en un accidente aéreo cuando volaba con su esposa en noche tempestuosa a la isla de Martha’s Vineyard. Nunca abordé con alguno de aquellos familiares el espinoso tema. Señalé en cambio que, si entonces en vez de Kennedy hubiese sido Nixon el Presidente electo de Estados Unidos, tras el fracaso de Girón habríamos sido atacados por las fuerzas aeronavales que escoltaron la expedición mercenaria, a un costo ulterior enorme de vidas para ambos pueblos. Nixon no se habría limitado a decir que la victoria tenía muchos padres y la derrota era huérfana. Consta que a Kennedy nunca le entusiasmó la aventura de Girón, adonde lo condujo la fama militar de Eisenhower y la irresponsabilidad de su ambicioso vicepresidente.

Recuerdo que, precisamente el día y el minuto en que lo asesinan, conversaba yo en un lugar tranquilo fuera de la capital con el periodista francés Jean Daniel. Este anunció que traía un mensaje del Presidente Kennedy. Me contó que le dijo en esencia: "Vas a ver a Castro. Quisiera saber qué piensa él acerca del terrible peligro que vivimos, de vernos envueltos en una guerra termonuclear. Quiero verte de nuevo tan pronto regreses." "Kennedy era muy activo, parecía una máquina de hacer política", me añadió, y no pudimos seguir hablando, cuando alguien llegó rápido y nos trajo la noticia de lo ocurrido. Nos pusimos a escuchar la radio. Era ya inútil lo que pensaba Kennedy.

Claro que yo viví ese peligro. Cuba era la parte más débil y también la que recibiría los primeros golpes, pero no estábamos de acuerdo con las concesiones que se hicieron a Estados Unidos. Ya he hablado de eso en otro momento.

Kennedy había emergido de la crisis con más autoridad. Llegó a reconocer los enormes sacrificios en vidas humanas y riquezas materiales del pueblo soviético en la lucha contra el fascismo. Lo peor de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba no había ocurrido todavía en abril de 1961. Cuando no se resignó al desenlace de Girón, vino la Crisis de Octubre. El bloqueo, la asfixia económica, los ataques piratas y los atentados se multiplicaron. Pero los planes de asesinato y otros hechos sangrientos comenzaron bajo la administración de Eisenhower y Nixon.

No nos habríamos negado después de la Crisis de Octubre a conversar con Kennedy, ni habríamos dejado de ser revolucionarios y radicales en nuestra lucha por el socialismo. Cuba no habría roto nunca sus relaciones con la URSS, como se nos exigía. Tal vez una verdadera conciencia de los gobernantes norteamericanos sobre lo que significa una contienda bélica con armas de exterminio masivo habría puesto fin antes y de otra forma a la guerra fría. Al menos podíamos pensar así entonces, cuando no se hablaba del calentamiento del planeta, los desequilibrios rotos, el colosal gasto de hidrocarburos y las sofisticadas armas que la tecnología ha creado, como ya les dije a los jóvenes cubanos. Habríamos dispuesto de mucho más tiempo para alcanzar a través de la ciencia y la conciencia lo que hoy estamos obligados a realizar con toda premura.

Ford decidió nombrar una Comisión para investigar a la Agencia Central de Inteligencia. "No queremos destruir sino preservar la CIA", dijo.

Como consecuencia de las investigaciones de la Comisión dirigida por el senador Frank Church, el presidente Ford aprobó la orden ejecutiva por la que prohibió expresamente la participación de funcionarios norteamericanos en el asesinato de líderes extranjeros.

Los documentos publicados ahora recogen elementos sobre la vinculación CIA-mafia para asesinarme.

También se revelan detalles sobre la operación Caos, desarrollada desde 1969 durante al menos siete años, para la cual la CIA creó un escuadrón especial con la misión de infiltrarse en grupos pacifistas e investigar "las actividades internacionales de radicales y militantes negros". La Agencia compiló más de 300.000 nombres de ciudadanos y organizaciones norteamericanas y extensos archivos de 7.200 personas.

Según The New York Times, el presidente Johnson estaba convencido de que el movimiento norteamericano antiguerra estaba controlado y financiado por gobiernos comunistas, y le ordenó a la CIA producir evidencias.

Los documentos reconocen además que la CIA espió a varios periodistas como Jack Anderson, artistas como Jane Fonda y John Lennon, y los movimientos estudiantiles de la Universidad de Columbia. También registró hogares y realizó ensayos con ciudadanos estadounidenses para probar la reacción del ser humano a determinadas drogas.

El año 1973, en memorando dirigido a Colby, Walter Elder, quien había sido asistente ejecutivo de John McCone, el director de la CIA a principios de los años sesenta, informa de discusiones dentro de las oficinas del jefe de la CIA que fueron grabadas y transcritas: "Sé que cualquiera que haya trabajado en las oficinas del director estaba preocupado por el hecho de que estas conversaciones en las oficinas y por teléfono eran transcritas. Durante los años de McCone, había micrófonos en sus oficinas regulares, la interna, el comedor, la oficina en el edificio del Este, y su estudio en la casa, en la calle White Haven. No sé si alguien estaría dispuesto a hablar de eso, pero la información tiende a infiltrarse, y la Agencia de seguro que es vulnerable en este caso".

Las transcripciones secretas de los directores de la CIA podrían contener gran cantidad de «joyas». Ya los Archivos de Seguridad Nacional están solicitando estas transcripciones.

Un memo aclara que la CIA tenía un proyecto denominado OFTEN que recolectaba "información sobre drogas peligrosas de firmas norteamericanas", hasta que el programa fuera terminado en el otoño de 1972. En otro memo hay informes de que productores de drogas comerciales le "habían pasado" a la CIA drogas "rechazadas debido a malos efectos secundarios".

Como parte del programa MKULTRA, la CIA le había introducido LSD y otras drogas psico-activas a personas sin que estas lo supieran. De acuerdo con otro documento en el archivo, Sydney Gottlieb, psiquiatra y químico jefe del Programa de Control de Cerebro de la Agencia, es supuestamente el responsable de haber propiciado el veneno que se iba a utilizar en un intento de asesinato contra Patricio Lumumba.

Empleados de la CIA asignados a MHCHAOS —la operación que llevó a cabo la vigilancia contra los opositores norteamericanos a la guerra en Viet Nam y otros disidentes políticos— expresaron "un alto grado de resentimiento" por recibir la encomienda de llevar a cabo tales misiones.

No obstante, hay una serie de asuntos interesantes que revelan estos documentos, como es el alto nivel al que se tomaban las decisiones de las acciones contra nuestro país.

La técnica usada ahora por la CIA para no ofrecer detalles no son las desagradables tachaduras sino los espacios en blanco, a partir del uso de la computación.

Para The New York Times, las largas secciones censuradas muestran que la CIA aún no puede exponer todos los esqueletos de sus closets, y muchas actividades desarrolladas en operaciones en el exterior, revisadas años atrás por periodistas, investigadores congresionales y una comisión presidencial, no están detalladas en los documentos.

Howard Osborn, el entonces Director de Seguridad de la CIA, hace un resumen de las «joyas» compiladas por su oficina. Enumera ocho casos —incluyendo el reclutamiento del gángster Johnny Roselli para el golpe contra Fidel Castro—, pero tacharon el documento que está en el número 1 de la lista inicial de Osborn: dos páginas y media.

"La joya número 1 de las Oficinas de Seguridad de la CIA debe ser muy buena, sobre todo cuando la segunda es la lista del programa de asesinato de Castro por Roselli," dijo Thomas Blanton, director de los Archivos de Seguridad Nacional, que solicitó la desclasificación de «Las joyas de la familia» hace 15 años bajo el Acta de Libertad de Información.

Es notorio que la Administración que menos información ha desclasificado en la historia de Estados Unidos, y que incluso inició un proceso de reclasificación de información previamente desclasificada, tome la decisión de hacer ahora estas revelaciones.

Considero que tal acción puede significar el intento de dar una imagen de transparencia en los peores momentos de aceptación y popularidad del gobierno, y al mismo tiempo dar a entender que estos métodos pertenecen a otra época y ya no se usan. El general Hayden, actual Director de la CIA, al anunciar la decisión, declaró: "Los documentos ofrecen un vistazo hacia tiempos muy distintos y a una Agencia muy diferente."

De más está agregar que todo lo que aquí se describe se sigue haciendo, sólo que de manera más brutal y alrededor de todo el planeta, incluyendo el número creciente de acciones ilegales dentro de los propios Estados Unidos.

The New York Times dijo que expertos de inteligencia consultados expresaron que la revelación de los documentos es un intento de distraer la atención sobre las recientes controversias y escándalos que rodean a la CIA y a una administración que está viviendo los peores momentos de su impopularidad.

La desclasificación también puede apuntar a mostrar, en los preámbulos del proceso electoral, que las administraciones demócratas fueron iguales o peores que la de Bush.

En las páginas que van de la 11 a la 15 del Memorando para el Director la Agencia Central de Inteligencia, se lee:

"En agosto de 1960, el Sr. Richard M. Bissell se acercó al Coronel Sheffield Edwards con el objetivo de determinar si la Oficina de Seguridad tenía agentes que pudieran ayudar en una misión confidencial que requería una acción al estilo gangsteril. El blanco de la misión era Fidel Castro.

"Dada la extrema confidencialidad de la misión, sólo se dio a conocer el proyecto a un pequeño grupo de personas. Se informó del proyecto al Director de la Agencia Central de Inteligencia y este dio su aprobación. El Coronel J. C. King, Jefe de la División del Hemisferio Occidental, también fue informado, pero se ocultó deliberadamente todos los detalles a todos los oficiales de la operación JMWAVE. Aunque algunos oficiales de Comunicaciones (Commo) y de la División de Servicios Técnicos (TSD) participaron en las fases iniciales de planificación, no sabían cuál era el propósito de la misión.

"Robert A. Maheu fue contactado, se le informó en términos generales acerca del proyecto, y se le pidió que valorara si podría lograr acceso a los elementos gangsteriles como primer paso para lograr la meta deseada.

"El Sr. Maheu informó que se había encontrado con un tal Johnny Roselli en varias ocasiones mientras se encontraba de visita en Las Vegas. Solamente lo conocía de manera informal por conducto de clientes, pero se le había dado a entender que era un miembro de alta jerarquía del ’sindicato’ y que controlaba todas las máquinas de hacer hielo en La Franja. A juicio de Maheu, si Roselli era en efecto un miembro del clan, indudablemente tenía conexiones que lo llevarían al negocio de los juegos en Cuba.

"Se le pidió a Maheu que se acercara a Roselli, quien sabía que Maheu era un ejecutivo de relaciones personales que atendía las cuentas nacionales y extranjeras, y le dijera que recientemente lo había contratado un cliente que representaba a varias firmas internacionales de negocios que estaban sufriendo enormes pérdidas financieras en Cuba como resultado de la acción de Castro. Estaban convencidos de que la eliminación de Castro era la solución a su problema y que estaban dispuestos a pagar 150.000 dólares para lograrlo exitosamente. Debía dejarse claro a Roselli que el Gobierno de los Estados Unidos no conocía, ni debía conocer, esta operación.

"Esto se le planteó a Roselli el 14 de septiembre de 1960 en el Hilton Plaza Hotel de la Ciudad de Nueva York. Su reacción inicial fue evitar verse involucrado pero, con la labor de persuasión de Maheu, accedió a presentárselo a un amigo, Sam Gold, quien conocía a la ’gente cubana’. Roselli dejó claro que no quería ningún dinero por su parte en esto, y creía que Sam haría lo mismo. A ninguna de estas personas jamás se les pagó con fondos de la Agencia.

"Durante la semana del 25 de septiembre, Maheu fue presentado a Sam, quien se encontraba alojado en el Fontainebleau Hotel de Miami Beach. No fue hasta varias semanas después de su encuentro con Sam y Joe —quien le fue presentado como correo que operaba entre la Habana y Miami— que vio fotografías de estas dos personas en el suplemento dominical de Parade. Se les identificaba como Momo Salvatore Giancana y Santos Trafficante, respectivamente. Ambos figuraban en la lista del Fiscal General de los diez hombres más buscados. El primero estaba descrito como el cacique de la Cosa Nostra en Chicago y sucesor de Al Capone, y el otro, como el jefe de las operaciones cubanas de la Cosa Nostra. Maheu llamó inmediatamente a esta oficina tras conocer esta información.

"Al analizar los posibles métodos para cumplir esta misión, Sam sugirió que ellos no recurrieran a armas de fuego sino que, si a él se le pudiese facilitar algún tipo de píldora potente, que pudiera echarse en la comida o la bebida de Castro, sería una operación mucho más efectiva. Sam indicó que él tenía un posible candidato en la persona de Juan Orta, funcionario cubano que había estado recibiendo pagos como soborno de los negocios del juego, y quien aún tenía acceso a Castro y estaba en un aprieto financiero.

"A la TSD (División de Servicios Técnicos) se le solicitó que produjera 6 píldoras con un alto contenido letal.

"Joe le entregó las píldoras a Orta. Después de varias semanas de intentos, Orta al parecer se acobardó y pidió lo sacaran de la misión. Él sugirió a otro candidato que realizó varios intentos sin éxito."

Todo lo dicho en los numerosos párrafos anteriores está entre comillas. Observen bien los lectores qué métodos estaba aplicando ya Estados Unidos para gobernar al mundo.

Recuerdo que durante los primeros años de la Revolución en las oficinas del Instituto Nacional de la Reforma Agraria trabajaba conmigo un hombre de apellido Orta, procedente de las fuerzas políticas antibatistianas. Se le veía respetuoso y serio. No puede ser otro. Pasaron los decenios y por el informe de la CIA veo de nuevo ese nombre. No tengo a mano elementos de juicio para comprobar de inmediato qué fue de él. Pido excusas si ofendo involuntariamente a cualquier familiar o descendiente, tenga o no culpa la persona mencionada.

El imperio ha creado una verdadera máquina de matar constituida no sólo por la CIA y sus métodos. Bush ha instrumentado poderosas y costosas superestructuras de inteligencia y seguridad, y ha convertido a todas las fuerzas de aire, mar y tierra en instrumentos de poder mundial que llevan la guerra, la injusticia, el hambre y la muerte a cualquier parte del planeta, para educar a sus habitantes en el ejercicio de la democracia y la libertad. El pueblo norteamericano toma cada vez más conciencia de esta realidad.

"No es posible engañar a todo el pueblo todo el tiempo", dijo Lincoln.

Altercom
Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la Libertad.
Fidel Castro Ruz
Presidente de Cuba. Comandante en Jefe de la Revolución.

 

THE KILLING MACHINE

Fidel Castro Ruz

SUNDAY is a good day to read something that would appear to be science fiction.

It was announced that the CIA would be declassifying hundreds of pages on illegal actions that included plans to eliminate the leaders of foreign governments. Suddenly the publication is halted and it is delayed one day. No coherent explanation was given. Perhaps someone in the White House looked over the material.

The first package of declassified documents goes by the name of "THE FAMILY JEWELS"; it consists of 702 pages on illegal CIA actions between 1959 and 1973. About 100 pages of this part have been deleted. It deals with actions that were not authorized by any law, plots to assassinate other leaders, experiments with drugs on human beings to control their minds, spying on civil activists and journalists, among other similar activities that were expressly prohibited.

The documents began to be gathered together 14 years after the first of the events took place, when then CIA director, James Schlessinger became alarmed about what the press was writing, especially all the articles by Robert Woodward and Carl Bernstein published in The Washington Post, already mentioned in the “Manifesto to the People of Cuba”. The agency was being accused of promoting spying in the Watergate Hotel with the participation of its former agents Howard Hunt and James McCord.

In May 1973, the Director of the CIA was demanding that "all the main operative officials of this agency must immediately inform me on any ongoing or past activity that might be outside of the constituting charter of this agency”. Schlessinger, later appointed Head of the Pentagon, had been replaced by William Colby. Colby was referring to the documents as “skeletons hiding in a closet". New press revelations forced Colby to admit the existence of the reports to interim President Gerald Ford in 1975. The New York Times was denouncing agency penetration of antiwar groups. The law that created the CIA prevented it from spying inside the United States.

That “was just the tip of the iceberg”, said then Secretary of State Henry Kissinger.

Kissinger himself warned that “blood would flow” if other actions were known, and he immediately added: “For example, that Robert Kennedy personally controlled the operation for the assassination of Fidel Castro”. The President’s brother was then Attorney General of the United States. He was later murdered as he was running for President in the 1968 elections, which facilitated Nixon’s election for lack of a strong candidate. The most dramatic thing about the case is that apparently he had reached the conviction that John Kennedy had been victim of a conspiracy. Thorough investigators, after analyzing the wounds, the caliber of the shots and other circumstances surrounding the death of the President, reached the conclusion that there had been at least three shooters. Solitary Oswald, used as an instrument, could not have been the only shooter. I found that rather striking. Excuse me for saying this but fate turned me into a shooting instructor with a telescopic sight for all the Granma expeditionaries. I spent months practicing and teaching, every day; even though the target is a stationary one it disappears from view with each shot and so you need to look for it all over again in fractions of a second.

Oswald wanted to come through Cuba on his trip to the USSR. He had already been there before. Someone sent him to ask for a visa in our country’s embassy in Mexico but nobody knew him there so he wasn’t authorized. They wanted to get us implicated in the conspiracy. Later, Jack Ruby, —a man openly linked to the Mafia— unable to deal with so much pain and sadness, as he said, assassinated him, of all places, in a precinct full police agents.

Subsequently, in international functions or on visits to Cuba, on more than one occasion I met with the aggrieved Kennedy relatives, who would greet me respectfully. The former president’s son, who was a very small child when his father was killed, visited Cuba 34 years later. We met and I invited him to dinner.

The young man, in the prime of his life, and well brought up, tragically died in an airplane accident on a stormy night as he was flying to Martha’s Vineyard with his wife. I never touched on the thorny issue with any of those relatives. In contrast, I pointed out that if the president-elect had then been Nixon instead of Kennedy, after the Bay of Pigs disaster we would have been attacked by the land and sea forces escorting the mercenary expedition, and both countries would have paid a high toll in human lives. Nixon would not have limited himself to saying that victory has many fathers and defeat is an orphan. For the record, Kennedy was never too enthusiastic about the Bay of Pigs adventure; he was led there by Eisenhower’s military reputation and the recklessness of his ambitious vice-president.

I remember that, exactly on the day and minute he was assassinated, I was speaking in a peaceful spot outside of the capital with French journalist Jean Daniel. He told me that he was bringing a message from President Kennedy. He said to me that in essence he had told him: “You are going to see Castro. I would like to know what he thinks about the terrible danger we just experienced of a thermonuclear war. I want to see you again as soon as you get back.” “Kennedy was very active; he seemed to be a political machine”, he added, and we were not able to continue talking as someone rushed in with the news of what had just happened. We turned on the radio. What Kennedy thought was now pointless.

Certainly I lived with that danger. Cuba was both the weakest part and the one that would take the first strike, but we did not agree with the concessions that were made to the United States. I have already spoken of this before.

Kennedy had emerged from the crisis with greater authority. He came to recognize the enormous sacrifices of human lives and material wealth made by the Soviet people in the struggle against fascism. The worst of the relations between the United States and Cuba had not yet occurred by April 1961. When he hadn’t resigned himself to the outcome of the Bay of Pigs, along came the Missile Crisis. The blockade, economic asphyxiation, pirate attacks and assassination plots multiplied. But the assassination plots and other bloody occurrences began under the administration of Eisenhower and Nixon.

After the Missile Crisis we would have not refused to talk with Kennedy, nor would we have ceased being revolutionaries and radical in our struggle for socialism. Cuba would have never severed relations with the USSR as it had been asked to do. Perhaps if the American leaders had been aware of what a war could be using weapons of mass destruction they would have ended the Cold War earlier and differently. At least that’s how we felt then, when there was still no talk of global warming, broken imbalances, the enormous consumption of hydrocarbons and the sophisticated weaponry created by technology, as I have already said to the youth of Cuba. We would have had much more time to reach, through science and conscience, what we are today forced to realize in haste.

President Ford decided to appoint a Commission to investigate the Central Intelligence Agency. “We do not want to destroy the CIA but to preserve it”, he said.

As a result of the Commission’s investigations that were led by Senator Frank Church, President Ford signed an executive order which expressly prohibited the participation of American officials in the assassinations of foreign leaders.

The documents published now disclose information about the CIA-Mafia links for my assassination.

Details are also revealed about Operation Chaos, carrying on from 1969 for at least seven years, for which the CIA created a special squadron with the mission to infiltrate pacifist groups and to investigate “the international activities of radicals and black militants”. The Agency compiled more than 300,000 names of American citizens and organizations and extensive files on 7,200 persons.

According to The New York Times, President Johnson was convinced that the American anti-war movement was controlled and funded by Communist governments and he ordered the CIA to produce evidence.

The documents recognize, furthermore, that the CIA spied on various journalists like Jack Anderson, performers such as Jane Fonda and John Lennon, and the student movements at Columbia University. It also searched homes and carried out tests on American citizens to determine the reactions of human beings to certain drugs.

In a memorandum sent to Colby in 1973, Walter Elder who had been executive assistant to John McCone, CIA Director in the early 1970s, gives information about discussions in the CIA headquarters that were taped and transcribed: “I know that whoever worked in the offices of the director were worried about the fact that these conversations in the office and on the phone were transcribed. During the McCone years there were microphones in his regular offices, the inner office, the dining room, the office in the East building, and in the study of his home on White Haven Street. I don’t know if anyone is ready to talk about this, but the information tends to be leaked, and certainly the Agency is vulnerable in this case”.

The secret transcripts of the CIA directors could contain a great number of “jewels”. The National Security Archive is already requesting these transcripts.

A memo clarifies that the CIA had a project called OFTEN which would collect “information about dangerous drugs in American companies”, until the program was terminated in the fall of 1972. In another memo there are reports that manufacturers of commercial drugs "had passed” drugs to the CIA which had been “refused due to adverse secondary effects”.

As part of the MKULTRA program, the CIA had given LSD and other psycho-active drugs to people without their knowledge. According to another document in the archive, Sydney Gottlieb, a psychiatrist and head of chemistry of the Agency Mind Control Program, is supposedly the person responsible for having made available the poison that was going to be used in the assassination attempt on Patrice Lumumba.

CIA employees assigned to MHCHAOS –the operation that carried out surveillance on American opposition to the war in Vietnam and other political dissidents –expressed “a high level of resentment” for having been ordered to carry out such missions.

Nonetheless, there is a series of interesting matters revealed in these documents, such as the high level at which the decisions for actions against our country were taken.

The technique used today by the CIA to avoid giving any details is not the unpleasant crossed out bits but the blank spaces, coming from the use of computers.

For The New York Times, large censored sections reveal that the CIA still cannot expose all the skeletons in its closets, and many activities developed in operations abroad, checked over years ago by journalists, congressional investigators and a presidential commission, are not in the documents.

Howard Osborn, then CIA Director of Security, makes a summary of the “jewels” compiled by his office. He lists eight cases –including the recruiting of the gangster Johnny Roselli for the coup against Fidel Castro –but they crossed out the document that is in the number 1 place on Osborn’s initial list: two and a half pages.

“The No. 1 Jewel of the CIA Security Offices must be very good, especially since the second one is the list for the program concerning the assassination of Castro by Roselli,” said Thomas Blanton, director of the National Security Archive who requested the declassification of “The Family Jewels” 15 years ago under the Freedom of Information Act.

It is notable that the administration which has declassified the least information in the history of the United States, and which has even started a process of reclassifying information that was previously declassified, now makes the decision to make these revelations.

I believe that such an action could be an attempt to present an image of transparency when the government is at an all time low rate of acceptance and popularity, and to show that those methods belong to another era and are no longer in use. When he announced the decision, General Hayden, current CIA Director, said: “The documents offer a look at very different times and at a very different Agency.”

Needless to say that everything described here is still being done, only in a more brutal manner and all around the planet, including a growing number of illegal actions within the very United States.

The New York Times wrote that intelligence experts consulted expressed that the revelation of the documents is an attempt to distract attention from recent controversies and scandals plaguing the CIA and an Administration that is living through some of its worst moments of unpopularity.

The declassification could also be an attempt at showing, in the early stages of the electoral process that the Democratic administrations were as bad, or worse, than Mr. Bush’s.

In pages 11 to 15 of the Memo for the Director of the Central Intelligence Agency, we can read:

“In August 1960, Mr. Richard M. Bissell approached Colonel Sheffield Edwards with the objective of determining whether the Security Office had agents who could help in a confidential mission that required gangster-style action. The target of the mission was Fidel Castro.

“Given the extreme confidentiality of the mission, the project was known only to a small group of people. The Director of the Central Intelligence Agency was informed and he gave it his approval. Colonel J. C. King, Head of the Western Hemisphere Division, was also informed, but all the details were deliberately concealed from officials of Operation JMWAVE. Even though some officials of Communications (Commo) and the Technical Services Division (TSD) took part in initial planning phases, they were not aware of the mission’s purpose.

“Robert A. Maheu was contacted, he was informed in general terms about the project, and he was asked to evaluate whether he could get access to gangster-type elements as a first step for achieving the desired goal.

“Mr. Maheu informed that he had met with a certain Johnny Roselli on several occasions while he was visiting Las Vegas. He had only met him informally through clients, but he had been told that he was a member of the upper echelons of the ’syndicate’ and that he was controlling all the ice machines on the Strip. In Maheu’s opinion, if Roselli was in effect a member of the Clan, he undoubtedly had connections that would lead to the gambling racket in Cuba.

“Maheu was asked to get close to Roselli, who knew that Maheu was a public relations executive looking after national and foreign accounts, and tell him that recently he had been contracted by a client who represented several international business companies, which were suffering enormous financial losses in Cuba due to Castro. They were convinced that the elimination of Castro would be a solution to their problem and they were ready to pay $ 150,000 for a successful outcome. Roselli had to be made perfectly aware of the fact that the U.S. government knew nothing, nor could it know anything, about this operation.

“This was presented to Roselli on September 14, 1960 in the Hilton Plaza Hotel of New York City. His initial reaction was to avoid getting involved but after Maheu’s persuasive efforts he agreed to present the idea to a friend, Sam Gold, who knew “some Cubans”. Roselli made it clear that he didn’t want any money for his part in all this, and he believed that Sam would do likewise. Neither of these people was ever paid with Agency money.

“During the week of September 25, Maheu was introduced to Sam who was living at the Fontainebleau Hotel in Miami Beach. It was not until several weeks after meeting Sam and Joe –who was introduced as courier operating between Havana and Miami –that he saw photos of these two individuals in the Sunday section of Parade. They were identified as Momo Salvatore Giancana and Santos Trafficante, respectively. Both were on the Attorney General’s list of the ten most wanted. The former was described as the boss of the Cosa Nostra in Chicago and Al Capone’s heir, and the latter was the boss of Cuban operations of the Cosa Nostra. Maheu immediately called this office upon learning this information.

“After analyzing the possible methods to carry out this mission, Sam suggested that they not resort to firearms but that, if they could get hold of some kind of deadly pill, something to be put into Castro’s food or drink, this would be a much more effective operation. Sam indicated that he had a possible candidate in the person of Juan Orta, a Cuban official who had been receiving bribery payments in the gambling racket, and who still had access to Castro and was in a financial bind.

“The TSD (Technical Services Division) was requested to produce 6 highly lethal pills.

“Joe delivered the pills to Orta. After several weeks of attempts, Orta appears to have chickened out and he asked to be taken off the mission. He suggested another candidate who made several unsuccessful.”

Everything that was said in the numerous paragraphs above is in quotes. Observe well, dear readers, the methods that were already being used by the United States to rule the world.

I remember that during the early years of the Revolution, in the offices of the National Institute for Agrarian Reform, there was a man working there with me whose name was Orta, who had been linked to the anti-Batista political forces. He was a respectful and serious man. But, it could only be him. The decades have gone by and I see his name once more in the CIA report. I can’t lay my hands on information to immediately prove what happened to him. Accept my apologies if I involuntarily have offended a relative or a descendent, whether the person I have mentioned is guilty or not.

The empire has created a veritable killing machine that is made up not only of the CIA and its methods. Bush has established powerful and expensive intelligence and security super-structures, and he has transformed all the air, sea and land forces into instruments of world power that take war, injustice, hunger and death to any part of the globe, in order to educate its inhabitants in the exercise of democracy and freedom. The American people are gradually waking up to this reality.

“You cannot fool all of the people all of the time”, said Lincoln.

 

 

www.altercom.org/article149661.html

MICHAEL MOORE HABLA SOBRE 'SICKO', SU VIAJE A CUBA Y EL SISTEMA DE SALUD ESTADOUNIDENSE


Amy Goodman/Michael Moore
Democracy Now!


Una hora con Michael Moore sobre “SiCKO”, su viaje a Cuba con trabajadores de rescate del 11-S, la eliminación de compañías privadas de atención sanitaria y los lazos de Clinton con compañías de seguros: “Están metidas en sus bolsillos y ella en los de las aseguradoras.”

El cineasta galardonado con el Oscar, Michael Moore se reúne con Democracy Now! antes del estreno de su nueva película “SiCKO.” La cinta es una ferviente acusación contra el sistema de salud de EE.UU. No se concentra en los más de 40 millones que no tienen previsión sanitaria, sino en los 250 millones que la tienen – muchos de los cuales son abandonados precisamente por el servicio de salud por el que han pagado durante décadas. “Los dejan hacer lo que les da gana,” dijo Moore hablando de las compañías de seguros sanitarios. “Cobran lo que quieren. No hay control gubernamental, y francamente no arreglaremos nuestro sistema hasta que eliminemos esas compañías privadas de seguro.”

TRASCRIPCIÓN NO EDITADA

AMY GOODMAN: Michael Moore entró en acción. El miércoles, el cineasta ganador del Oscar testificará en el Congreso. Luego va a Nuevo Hampshire para cuestionar a los candidatos presidenciales – demócratas y republicanos – en cuanto al sistema de previsión sanitaria de la nación.

¡Oh!, y su último documental, “SiCKO,” va a ser estrenado esta semana en miles de cines. La película es una ferviente acusación contra el sistema de salud de EE.UU. No se concentra en los más de 40 millones que no tienen previsión sanitaria, sino en los 250 millones que la tienen – muchos de los cuales son abandonados precisamente por el servicio sanitario por el que han pagado durante décadas.

Ayer me senté junto con Michael Moore en el Tribeca Cinema aquí en Nueva York, después de una proyección preliminar para los trabajadores del 11-S que se enfermaron después de trabajar en el entorno tóxico de Campo Cero. Luego realizó un evento de recolección de fondos para el Centro por la Justicia y la Democracia, un grupo de reforma de injusticias. Comencé preguntándole lo que le inspiró a hacer la película.

MICHAEL MOORE: Bueno, en realidad – tuve un programa en la televisión en los años noventa llamado “TV Nation,” y un día simplemente pensé que sería interesante realizar una competencia. Así que enviamos camarógrafos a una sala de primeros auxilios en Fort Lauderdale, otro equipo a una en Toronto, y otro a una en La Habana. Y cada equipo debía esperar hasta que alguien llegara con un brazo o una pierna quebrada. Y entonces iban a seguir a esa persona a través del sistema y ver la calidad del cuidado, con qué rapidez se realizaba y lo económico que era. Y convencí a Bob Costas y a Ahmad Rashad, locutores de programas deportivos, para que realizaran la descripción de lo que pasaba en el instante, lo que llamamos, la Olimpíada de la Salud. Y así, fue una carrera entre EE.UU., Canadá y Cuba. Y para decirlo con pocas palabras, Cuba ganó. Tuvieron la atención más rápida, el mejor cuidado, y no costó nada.

Esa semana entregamos el show a NBC, y recibimos un llamado del censor. No lo llaman “el censor,” lo llaman Estándares y Prácticas. Y así, esa mujer nos llama. Es la jefa de Estándares y Prácticas – la doctora Algo. No me acuerdo – realmente decía doctora antes de su nombre, pero no me acuerdo de su apellido. Pero ella llama, y me dice: “Mike, Cuba no puede ganar.” Yo digo: “¿Qué?” “Cuba no puede ganar.” “Bueno, ellos ganaron. ¿Qué quiere decir conque no pueden ganar? Ellos ganaron.” “No, no podemos decir eso en NBC. No podemos decir que Cuba ganó.” “Bueno, sí ¡pero ellos ganaron! Aseguraron la atención más rápida. Fueron los más baratos. Y el paciente quedó contento, y le arreglaron el hueso.” “No, eso va contra nuestras regulaciones.” Yo le dije: “¡Oh!, bueno, no lo voy a cambiar.”

Bueno, lo cambiaron. Lo cambiaron. Dos días después, cuando lo transmitieron, lo cambiaron para que Canadá ganara. Y Canadá no ganó. Canadá casi ganó, pero cobraron al sujeto 15 dólares por unas muletas a la salida. Así que hasta hoy me fastidia que cualquiera que haya visto ese episodio, sabes, donde decía: “y Canadá ganó la Olimpíada de la Salud,” y en realidad fue Cuba, pero eso no se podía decir en NBC, porque sólo Dios sabe lo que podría ocurrir.

Así, en todo caso, entonces me puse a pensar por primera vez en ese tema, y luego cuando tuve mi próximo show, “The Awful Truth” [La terrible verdad], seguimos a un tipo que tenía seguro de salud, pero su compañía de seguro sanitario no aprobó la operación que necesitaba, que podía salvar su vida. Así que llevamos al individuo a la central de Humana, la HMO [Organización de Mantenimiento de la Salud) en Louisville, Kentucky; lo llevé allí a ver a los ejecutivos. Nos pusieron de patitas en la calle. Así que salimos al césped y celebramos el funeral del hombre, con él presente. Llevamos a un cura, y un ataúd y portadores del féretro, con gaitas y, ya sabes, “Sublime Gracia” y todo el aparato. Y los ejecutivos lo miraban desde el piso superior y se horrorizaron que fuera a ser transmitido por la televisión nacional. Tres días después, llamaron y le dijeron al tipo: “Vamos a aprobar la operación.” Y el hombre sigue vivo.

Y yo pensé en aquel entonces, vaya, sabes, cosa de diez minutos, y salvamos la vida de un tipo; ¿qué podríamos alcanzar si lo hiciéramos en una película de dos horas? Y así, fue como la génesis de esto, aunque la película no terminó por ser una serie de historias sobre, sabes, salvar vidas individuales, porque a medida que me metía en esto, me di cuenta de que existe una historia mucho, sabes, mucho más grande que hablar del sistema en sí.

AMY GOODMAN: Bueno, cuéntanos de los trabajadores del 11-S y cómo te involucraste con toda esa gente que se enfermó. Acabamos de salir de una de las primeras proyecciones antes del estreno de la película, con trabajadores del 11-S que están enfermos.

MICHAEL MOORE: Exactamente. Bueno, como sabes, aquellos de nosotros que en Nueva York, donde desde el 11-S, muchos de esos trabajadores que acudieron corriendo a ayudar el 11-S que no eran empleados de la ciudad ni del Estado, que eran simplemente voluntarios – quiero decir, algunos cruzaron desde Nueva Jersey y vinieron y ayudaron... Eran tal vez bomberos voluntarios de Nueva Jersey, algunos eran voluntarios de EMT [medicina de emergencia], y fueron a ayudar. Algunos se quedaron durante meses en el esfuerzo de recuperación. Y los afectaron todas esas enfermedades, enfermedades respiratorias y cosas semejantes, de respirar, de todo, sabes – mientras la EPA [Agencia Estadounidense de Protección Ambiental] decía, Giuliani decía, todo va bien. Sabes: vayan y respiren tranquilos. En realidad, como sabemos ahora, fue muy tóxico allí. Y cientos, tal vez incluso miles, han sufrido como resultado de la toxicidad en el aire de entonces.

Y luego, para descubrir que nuestro propio gobierno y todos esos fondos del 11-S no suministran ninguna ayuda para esos voluntarios, porque no eran empleados de la ciudad. Así han estado sufriendo todas esas enfermedades – y algunos de ellos sin ver siquiera a un médico o no pueden permitirse las operaciones o las cosas que necesitan, las medicinas que necesitan, porque no tienen seguro médico. Y ahora no pueden trabajar, así que están discapacitados, y tienen que pasar por toda un papeleo para tratar de conseguir Medicaid [un programa que brinda atención médica a algunos individuos y familias con ingresos y recursos escasos]. Es sólo – quiero decir, da pena ver que los hagan pasar por un trámite tras el otro. Y así, llegamos a conocer a algunos.

Y al mismo tiempo, vi ese asunto en C-SPAN [cadena de cable que transmite los eventos del Congreso, la Casa Blanca y otras agencias federales], cuando el senador Frist fue a Guantánamo, porque querían mostrar cómo, sabes, damos buen cuidado a los detenidos, sabes, que todos reciben un tratamiento de prisioneros de la mejor categoría. Y una de las cosas sobre las que quería decir algo – Mr. Frist – era lo buena que era la atención sanitaria –

AMY GOODMAN: El doctor Frist.

MICHAEL MOORE: Sí, perdóname, el doctor Frist. Un doctor más. Entonces presentó esa lista, sabes – están todos los colonoscopios que hemos estado haciendo, sabes. Y, por cierto, lo primero que pensé cuando escuché eso, pensé: “¿colonoscopios? Mira, la mayor parte de esos detenidos tienen veinte o treinta años. Sabes, realmente – no necesitas que te hagan un colonoscopio hasta que tengas cincuenta.” Así que esa debería haber sido una primera clave de que algo iba mal en Guantánamo. Pero él tiene toda esa lista, Amy, de cuántas limpiezas de dientes les han hecho a los detenidos, cuántos empastes de las raíces. Dan consejos de nutrición.

AMY GOODMAN: ¿Hablan de la alimentación forzada de prisioneros en huelga de hambre?

MICHAEL MOORE: Sí, bueno, por cierto. Es lo que llaman “consejos de nutrición.” Y así, lo convirtió en parte de esa gran cosa, sabes, sobre el maravilloso trato que reciben allí, y que no nos debiéramos preocupar para nada por ellos. Bueno por cierto, una ironía se suma a la otra, sabes. Y pensé, bueno, aquí tenemos a los trabajadores de rescate del 11-S que no pueden conseguir ninguna atención sanitaria. Ahí los tenemos pregonando cómo tienen atención sanitaria universal, atención dental, atención a la vista, consejos de nutrición, para los detenidos. Y pensé, bueno, ¿por qué no llevamos a nuestros trabajadores del 11-S a Guantánamo y vemos si podemos conseguir una parte de esa atención sanitaria gratuita de la que se vanaglorian tanto? Y así, esencialmente, cuando ves la película – no quiero revelarlo todo – pero es esencialmente lo que vamos a hacer.

AMY GOODMAN: ¿Cómo llegaron allí?

MICHAEL MOORE: ¡Caramba! Quisiera podértelo decir. Sabes, ahora el gobierno de Bush me está investigando por ese viaje que hice: dicen que fuimos a Cuba, pero mi punto es, no, íbamos a la Bahía de Guantánamo, que ustedes pretenden que es suelo estadounidense, así que en realidad nunca abandonamos EE.UU. Quiero decir, salimos de Miami en el barco, y terminamos en la Bahía de Guantánamo, que ustedes reivindican como aguas estadounidenses. Y así – pero, desde luego, sabes, terminamos entonces, en la verdadera nación de Cuba. Y verás en la película el maravilloso tratamiento que los trabajadores del 11-S y los otros que llevé recibieron de los doctores cubanos y del sistema de atención sanitaria cubano. Pero, ahora me están investigando.

Y quiero decir, tú has estado allá. ¿Has recibido alguna vez esa carta que amenaza con una acción civil y penal en contra tuya? O –

AMY GOODMAN: No la recibí.

MICHAEL MOORE: Sí ¿ves? Tú eres Amy Goodman. Deberías recibir la primera carta. ¿Por qué me escogen a mí? En todo caso, así es, me encuentro en medio de esto, así que no debo realmente – no quiero decir públicamente todavía cómo llegamos realmente allá, pero realmente tenemos un barco en la película, ves, y estamos realmente en la Bahía de Guantánamo. Y probablemente nunca has visto a alguien que haya realmente navegado a la Bahía de Guantánamo. Cuando veas la película, lo verás, sabes, por primera vez. Y, sabes, yo soy el capitán.

AMY GOODMAN: ¿Temías a las minas o lo que pensabas que podrían ser minas?

MICHAEL MOORE: Sí. En realidad, tenía más miedo de lo que nos apuntaba desde la torre de vigilancia del lado estadounidense de esa línea de demarcación que hay en la bahía. Y tengo que decir – quiero decirte – pienso que esto lo puedo decir – el gobierno cubano no estaba exactamente contento con mi idea de navegar a la Bahía de Guantánamo, porque no querían un incidente que provocara a los estadounidenses o les diera una excusa para hacer algo contra Cuba. Y especialmente porque era yo, sabes, los cubanos perciben que Mr. Bush no me quiere mucho, y ahí llego, pellizcándoles la nariz en Guantánamo, y podía pasar cualquier cosa. Así que realmente tuvimos que hablar mucho con los cubanos para convencerlos de que permitieran que utilizáramos sus aguas para acercarnos a las aguas estadounidenses allí en la bahía.

AMY GOODMAN: ¿Está minada esa área?

MICHAEL MOORE: Bueno, es lo que dicen, sí. Sí, sí. Bueno, creen que los estadounidenses la han minado, sabes, para que ningún cubano pueda entrar. No sé lo que los cubanos –

AMY GOODMAN: ¿Cubanos que tratarían de meterse en Guantánamo a la prisión?

MICHAEL MOORE: Entrar furtivamente, sí. ¡Eh! no me pidas que explique las acciones de los militares estadounidenses. Yo, sabes – no sé qué los cubanos – no me gusta decirlo, pero, ya sabes, cuando estuvimos allí, no parece que haya una inmensa fuerza de defensa cubana, si los estadounidenses decidieran invadir realmente de nuevo, por lo menos por esa ruta. Pero estoy seguro de que tienen algo planeado si los estadounidenses llegaran a hacerlo.

AMY GOODMAN: Los trabajadores de emergencia que llevaste a Cuba; habla del sistema de atención sanitaria en ese país.

MICHAEL MOORE: Bueno, ya sabes, cuando dicen que hay un doctor en cada manzana, no es un cliché. Quiero decir, están realmente – Cuba, por persona, tiene tantos doctores más que nosotros. Sabes, ha habido una escasez de doctores en EE.UU. durante mucho tiempo, y ha sido en gran parte porque la AMA [Asociación Médica de EE.UU.] no quiere que haya más estudiantes en las escuelas de medicina, porque creen que si mantienen bajo el número de doctores, esos doctores reciben más dinero, a diferencia de si tuviéramos un montón de doctores, tendrían que repartir un poco más el pastel, así que...

Pero los doctores cubanos, el sistema de atención sanitaria cubano, me impresionaron mucho. Toda la gente que llevamos allá estaba extremadamente contenta con el tratamiento que recibieron. Pero se concentran mucho en la prevención y, porque lo hacen, terminan sin tener que gastar un montón de dinero en su atención sanitaria. No tienen el dinero necesario. Es un país muy pobre, como sabes. Y me impresionó mucho. Y, sabes, con lo poco que tienen para utilizarlo en su sistema de atención sanitaria, terminan viviendo más que nosotros. Tienen una tasa inferior de mortalidad infantil que nosotros. En una serie de aspectos, están igual o mejor que nosotros.

AMY GOODMAN: Pregunté a Michael sobre el hecho de que EE.UU. esté al nivel treinta y siete del mundo por la calidad de su atención sanitaria.

MICHAEL MOORE: Sí. Estamos detrás de Costa Rica, pero mejor que Eslovenia. Y es según la Organización Mundial de la Salud. Es bastante patético que el país más rico del mundo esté en el lugar treinta y siete.

AMY GOODMAN: Michael Moore, analizas tres – en realidad cuatro – sitios: Francia, Gran Bretaña, Cuba, en los que has estado, y luego vas a visitar a tus parientes en Canadá.

MICHAEL MOORE: Sí.

AMY GOODMAN: Hable de esos sitios y lo que tiene cada cual. Uno habla con, por ejemplo, Tony Benn, el parlamentario, en Gran Bretaña. Hablé de lo que tienen y cómo se ha originado. Luego hablaremos de cómo obtuvimos lo que tenemos aquí.

MICHAEL MOORE: Bien. Bueno, los canadienses, tienen un excelente sistema que cubre a todos, y la gente allá está muy contenta con él. Básicamente, no pagas por nada. Escoges a tu propio doctor. Si tienes que ir al hospital, escoges tu propio hospital. Hay libertad de elección. Y, sabes, oyes a los críticos del sistema canadiense en este país que hablan de que: “¡Oh!, los canadienses, tienes que hacer cola, sabes, antes de que te cambien una rodilla, o tienes que esperar una cantidad x de semanas, sabes, cuando en EE.UU. no tienes que esperar.” Sabes, cuando oigo eso, pienso, bueno, es lo que haces cuando tienes que compartir el pastel. A veces tienes que esperar. Es como, supongo que no forma parte de nuestra mentalidad de estadounidenses: esperar. Sabes: ¡dámelo ahora mismo! Bueno, sabes, a veces, cuando tú – como dije, cuando estás compartiendo el pastel, obtienes la primera tajada, no tienes que esperar; a veces te toca la tercera tajada; a veces te toca la última. Pero lo importante que hay que recordar es que todos reciben una tajada. Las cosas no son así en este país.

Ahora, el sistema británico es realmente de propiedad del gobierno, en el sentido de que el gobierno es dueño y dirige los hospitales, el gobierno emplea a los doctores. Y así, trabajan para el gobierno, así que es un programa de propiedad, dirigido y controlado por el gobierno en Gran Bretaña. Y de nuevo, sabes, todo es gratis. Y ves los hospitales en la película. La gente está contenta con el sistema. Y, sabes, si conoces a alguien que alguna vez haya viajado a esos países, que han tenido la experiencia de tener que ir a un hospital canadiense o un hospital británico – quiero decir, como lo dice una mujer en la película: pensó que iba a ser algo deslucido, horrible – como salido de una novela de Dickens o de la antigua Unión Soviética o algo. Y fue, y resultó ser: “¡Guay! ¡Esto es increíble!”

Francia, sin embargo, es probablemente, si no lo mejor, cerca de lo mejor que vimos.

AMY GOODMAN: Siguiendo con Gran Bretaña, quisiera transmitir un clip.

MICHAEL MOORE: Este señor quebró su tobillo. ¿Cuánto le costaría? Le pasarán una tremenda factura cuando esté listo ¿verdad?

TRABAJADOR ADMINISTRATIVO DEL HOSPITAL DEL SERVICIO NACIONAL DE SALUD [NHS]: Aquí no. Todo es simplemente gratuito.

MICHAEL MOORE: Le estoy preguntando por los costos del hospital, y usted se ríe. Aunque tenga seguro, tiene que haber una factura en algún momento.

¿Cuánto le cobraron por ese bebé?

PADRE RECIENTE: No, no, no. Todo lo paga el NHS.

MADRE RECIENTE: Esto es el NHS.

PADRE RECIENTE: Esto no es EE.UU.

MICHAEL MOORE: Así que aquí viene la gente a pagar su factura cuando termina su estadía en el hospital.

CAJERO DEL NHS: No, esto es el hospital del NHS, así que no pagas una factura.

MICHAEL MOORE: ¿Por qué dice ‘cajero’ aquí si la gente no tiene que pagar una factura?

TRABAJADOR ADMINISTRATIVO DEL HOSPITAL DEL NHS: ... Sólo significa que aquí te devuelven tus gastos de transporte.

MICHAEL MOORE: Así que en los hospitales británicos, en lugar de que el dinero entre por la ventanilla del cajero, el dinero sale.

MICHAEL MOORE: Sí, me miran como si viniera de Marte cuando les pregunto a los británicos, cuánto pagaron por esto, aquello o cualquier cosa.

AMY GOODMAN: Estamos hablando con Michael Moore. Hablemos sobre cómo llegamos al sistema que tenemos en este país.

MICHAEL MOORE: Bueno, sabes, mi abuelo realmente fue un médico de campo. Venía de Canadá. Fue a la escuela de medicina a fines del Siglo XIX. En aquel entonces duraba un año. Ya sabes, en cierto modo es lo que sabían entonces. Podían enseñarlo en un año. Y así, la pequeña aldea en la que, sabes, crecí, porque mi mamá era de allí, también porque él estaba allí, sabes, le pagaban con huevos y leche y pollos, y cosas así. No lo hacía para ganar mucho dinero. No ganaban mucho dinero entonces. Vivían bien – era el doctor local – pero no eran los ricos de la comunidad.

Nos alejamos del concepto de tratar a la gente porque era lo que había que hacer. Las monjas dirigían el hospital en el que yo nací. Las monjas no lo hacían para hacer beneficios e invertir en Wall Street. Sabes, quiero decir, lo hacían porque pensaban que era su deber servir a Dios y servir a la humanidad abriendo hospitales y asistiendo en los partos. Ahora estamos muy lejos de eso. En algún momento dejamos que los beneficios y la codicia entraran en el juego.

Y en la película, fijo una cierta fecha en la que realmente comenzaron las HMO [prepagas privadas]. Y realmente tuve mucha suerte. Tenía a un investigador de veintitrés años en mi oficina, que trabajó en la película; que en realidad era alguien que creo que fue recomendado por Jeremy Scahill, de modo que hay una conexión con Democracy Now! con ese momento en la película. Pero él encontró esa cinta de Watergate – no tiene nada que ver con Watergate, es una de las cintas de Nixon – en los Archivos, los Archivos Nacionales, donde Nixon y Ehrlichman discuten si apoyar o no este concepto de las HMO, y Ehrlichman le dice a Nixon: “Vas a adorar esto, porque es empresa privada. No es como algo gratuito.” Nixon dice: “¡Oh!, me gusta eso. Cuéntame.” Y Ehrlichman agrega: “Bueno, esto va a funcionar como sigue, esas HMO. Van a ganar más dinero suministrando menos atención. Mientras menos atención les den, a los pacientes, más dinero gana la compañía.” Nixon dice: “¡Oh! ¡No está mal!” Y es todo lo que está en la cinta.

AMY GOODMAN: Y hablan de Kaiser Permanente

MICHAEL MOORE: Sí.

AMY GOODMAN: Y Nixon dice que vio a Kaiser.

MICHAEL MOORE: Sí, sí. Edgar Kaiser.

AMY GOODMAN: Lo hizo venir para que lo explicara.

MICHAEL MOORE: Sí, lo llevó para que explicara todo el asunto y todo – cómo funcionaría el plan. Y Ehrlichman y Nixon se frotan las manos, y dicen: “¡Oh! ¡Esto es tremendo! Y el día siguiente, Nixon anuncia su nuevo programa de atención sanitaria que, desde luego, va a incluir esas HMO que Kaiser Permanente quería que fueran incluidas. Y ahí empieza. Y todo está en la película. Y así, cuando él – cuando George me lo trajo por primera vez, pensé: “Muchacho ¿llevan todos los caminos a Nixon?” Quiero decir, le echamos la culpa a Nixon por muchas cosas ¿pero también por las HMO? Quiero decir ¿es el culpable en última instancia por nuestro lío actual de beneficios y codicia de nuestros días? Y la respuesta es positiva.

Y estas compañías de seguros de salud son – son apenas – son los Halliburtons de la industria sanitaria. Quiero decir, realmente – hacen lo que les da la gana. Cobran lo que quieren. No hay control gubernamental. Y francamente, no arreglaremos realmente nuestro sistema hasta que eliminemos a esas compañías privadas de seguro. Quiero decir literalmente que tienen que ser eliminadas. No se puede permitir que existan en este país.

AMY GOODMAN: Habla del estadounidense que ‘dio el dedo’ a su compañía de seguro de salud – Quiero decir, les dio su dedo.

MICHAEL MOORE: ¡Oh!, literalmente el dedo.

MICHAEL MOORE: Este es Rick.

RICK: Estaba aserrando un trozo de madera, y lo sujeté precisamente aquí, y di en un nudo.

MICHAEL MOORE: Se cortó con el serrucho la parte de arriba de dos de sus dedos.

RICK: Y simplemente se cayó, y fue tan rápido.

MICHAEL MOORE: ¿Su primera idea?

RICK: No tengo seguro. ¿Cuánto me va a costar?

MICHAEL MOORE: El hospital le dio la alternativo: volver a colocar el dedo medio por 60.000 dólares o el dedo anular por 12.000. Como es un romántico incurable, Rick escogió el dedo anular por 12.000 dólares. La parte de arriba de su dedo medio goza ahora de un nuevo hogar en un vertedero de Oregón.

RICK: Puedo hacer esa cosa en la que, sabes, el viejo solía arrancarse el dedo.

MICHAEL MOORE: Lo que quiero decir es que si hubiera vivido a unas pocas horas al norte, en Canadá, nunca le hubieran preguntado eso. Nunca hubiera tenido que tomar esa decisión. Y, en realidad, más adelante en la película, mostramos a un canadiense al que le cortaron cinco dedos, y se los volvieron a colocar de inmediato, y no le cuesta un centavo. Pero es uno de los numerosos ejemplos de esta clase de situación irónica: que vivimos en el país más rico de la tierra, y que a pesar de ello la gente tiene que pasar por cosas semejantes.

AMY GOODMAN: ¿Por qué no comprende la gente en este país lo que ofrecen en otros sitios y que esta situación no es normal – ya sabes, no es la manera como deberían ser las cosas, que hay una manera de cambiar? ¿Qué tiene la forma como trabajan el gobierno y los medios y las compañías de seguros que logra mantener a la gente tan aislada de las alternativas?

MICHAEL MOORE: Es una ignorancia impuesta. Lo llaman mantener estúpido al pueblo de EE.UU. Sea nuestro sistema educacional o sean los medios dominantes, todo tiene que ver con asegurarse de que la gente no sepa lo que pasa en otros países. No sabemos nada del resto del mundo, quiero decir, hasta hace poco, cuando decían que si viajas a Canadá o México tenías que tener un pasaporte, hasta entonces más de un 80% ni siquiera tenía un pasaporte en este país. Así que la gente no viaja. No sabe gran cosa. Señalo en la película que nuestros graduados de secundaria, cuando les preguntan dónde está Gran Bretaña en el globo, un 65% no pueden ubicarla, un 11% no puede encontrar a EE.UU. en el globo – un 11% de los de dieciocho a veinticinco años, según National Geographic. Es como, bueno – sabes, tenemos un problema en este país. No queremos saber del resto del mundo. Y, quiero decir, pregúntale a la mayoría de los estadounidenses quién es el primer ministro de Canadá. Quiero decir, en serio. Y no quiero decir – y no lo estoy diciendo – sabes, que vayamos a preguntarle a un puñado de pajueranos sosos de por ahí, sabes, de cualquier lugar perdido. Lo que digo es que si yo simplemente mirara afuera de esta pieza y le preguntara a este equipo, que yo diría es un equipo informado de personas, que se informan y trabajan contigo. Pero: ¿hay alguien ahí que pueda decirme – quién es el primer ministro de Canadá?

JOHN HAMILTON: Harper.

MICHAEL MOORE: ¡Vaya! ¡Fantástico!

AMY GOODMAN: Y ni siquiera le preguntaste al canadiense.

MICHAEL MOORE: No. Yo estaba evitando los ojos del canadiense. A propósito, nunca mires directamente a los ojos de los canadienses. ¿Entendido? No, pero estoy seguro de que cualquiera que escuche esto ahora en la radio o lo mire en la televisión sentado por ahí probablemente... ¡Oh!, sabes, no saben realmente – la mayoría de los estadounidenses no saben quién es su vecino, y por lo tanto, si no saben cosas simples como esas, no saben de su sistema de salud. Y lo que sabemos al respecto son todas mentiras que nos han dicho sobre los canadienses y los británicos y los franceses.

AMY GOODMAN: Hablas de Hillary Clinton y de lo que trató de hacer bajo Bill Clinton como presidente. Explica lo que intentó.

MICHAEL MOORE: Bueno, pienso que intentó una cosa muy valerosa hace catorce años. Llegó y dijo que debería haber atención sanitaria para todos; que no debería haber condiciones preexistentes; todos están cubiertos, no importa lo que hagas, qué trabajo tengas, o lo que sea. Fue una iniciativa muy valerosa de su parte. Y fue destruida como resultado. Quiero decir que creo que juntaron bastante más de 100 millones de dólares para combatirla.

AMY GOODMAN: Y sin embargo, a las grandes compañías de seguros les gustó, porque ella quería preservar a las cinco grandes. Y otras dijeron que si ella se hubiera librado por completo de las compañías de seguros: habría un solo pagador, habría sido posible explicarlo mejor al pueblo estadounidense.

MICHAEL MOORE: Y ése fue su error, pero ella no llegó a las últimas consecuencias, todo el trecho que era necesario que se recorriera al respecto. Quiero decir, fue realmente el mismo problema – quiero decir, sólo para darte otro ejemplo, es donde los demócratas – sabes, es que a veces quieres entrar a veces con un taladro y agarrar su – porque parecería que su corazón está como en el buen camino. Es como que yo pienso que el corazón de Hillary está en el sitio correcto. Sabes, ella quiere que todos los estadounidenses estén asegurados, pero: ¡eh!, en realidad no podemos librarnos de las compañías de seguros, así que tratemos de desarrollar un pequeño trato, algo como lo que Edwards está proponiendo ahora. Es como Al Gore con la elección de 2000: sabes, en lugar de pedir que toda Florida fuera recontada, donde entonces habría ganado, sólo quisieron volver a contar los distritos demócratas, donde pensaron que obtendrían sus votos. Y fue como decir: ¡vamos! Sabes, porque sólo dan esos pasos a medias, y a todos nos va peor por ello.

Por lo tanto – para pasar rápido a Hillary: ella es ahora – o por lo menos lo fue el año pasado, en el congreso del año pasado – la segunda receptora por su cantidad, de dinero de la industria de la salud, después de Rick Santorum. Él desapareció ahora. Así que, que yo sepa, ella puede ser la número uno ahora. Es muy triste ver que ella esté muy – ellos están en su bolsillo y ella en el de ellos. Y no espero mucho de su parte.

AMY GOODMAN: ¿Hay candidatos presidenciales que piensas que presentan una alternativa?

MICHAEL MOORE: Bueno, sí. Quiero decir – bueno, ante todo, nadie se muestra muy específico, fuera de Edwards, en cuanto a un plan real, y el suyo no es un buen plan. Sabes, el plan de Obama no es igual de específico, y ciertamente está repleto de los mismos defectos que el de Edward y el antiguo plan de Hillary. Kucinich es el más próximo a la idea correcta y, por cierto, el dice todo el tiempo “sin fines de lucro,” o lo que sea. Pero en cierto modo ya no quiero utilizar esa palabra, y quisiera que Dennis no la usara, porque Kaiser Permanente es una aseguradora sin fines de lucro. Blue Cross es una aseguradora sin fines de lucro.

AMY GOODMAN: En realidad, el Sacramento Bee que te criticó dijo: “¿No comprende que Kaiser Permanente no tiene fines de lucro? De modo que ¿por qué dicen algo semejante de una empresa que sí los tiene?

MICHAEL MOORE: Bueno, no. Bueno, correcto, sí. No son sólo los fines de lucro. Es por eso que digo que esencialmente no quieres que ninguna compañía de seguros privada participe, sean privadas o sin fines de lucro, porque – cuando dicen “beneficios,” tienes todas esas inmensas empresas sin fines de lucro que se ocultan bajo la capa de no tener fines de lucro, pero todo lo que les interesa son los beneficios. Todo lo que les interesa es ganar dinero para sí mismas y para sus ejecutivos, y lo que hacen es obsceno. Y por lo tanto, estoy a favor de la eliminación de todas las compañías privadas de seguros. No sé si Kucinich va tan lejos, No sé realmente si parte de las leyes que he leído van tan lejos, porque todas tienen una componente por la que permitirán que las compañías privadas de seguros sigan participando.

AMY GOODMAN: Así que hablas de un solo pagador.

MICHAEL MOORE: Sí.

AMY GOODMAN: ¿Ves una distinción entre un solo pagador y la cobertura universal?

MICHAEL MOORE: Bueno, sí. Por cierto hay una distinción, porque ante todo, quisiera decirte, todos van a decir cobertura universal. Cuando llegue la elección – en las primarias, estoy seguro de que todos los demócratas usarán esa palabra: cobertura universal para todos, cobertura para todos. Escucha, muchos de sus planes, todo lo que van a hacer es que van a tomar tus dólares tributarios y colocarlos en los bolsillos de esas compañías de seguros.

Tenemos que eliminar al intermediario. El gobierno puede dirigir este programa. Lo hace bastante bien en esos otros países. Sabes, si tomas los principales veinticinco países, y si somos el único que no hace nada de los veinticinco, ¿estamos tratando de decir que los otros veinticuatro sólo están metiendo la pata y que somos los inteligentes? No lo creo.

Pienso que es – si tomas un país como Canadá. Sus gastos fijos, su costo administrativo de dirigir su programa nacional consume cerca de un 1,7% de todo el presupuesto. La compañía de seguros promedio en este país gastará entre un 15% y un 30% en gastos fijos, costos administrativos, papeleo, burocracia.
Eso puede ser reducido considerablemente si el gobierno lo hace. Pero, desde luego, los republicanos e incluso algunos de los demócratas han hecho un buen trabajo convenciendo al pueblo estadounidense de que el gobierno es malo, el gobierno sólo va a hacer un lío. Y como Al Franken dijo hace unas pocas semanas – lo oí decir – se presentan con la plataforma de que el gobierno es malo, que arruinará las cosas, luego son elegidos y pasan los próximos cuatro años demostrando que tenían razón.

AMY GOODMAN: Al concluir nuestra entrevista con el cineasta ganador del premio Oscar, Michael Moore, en este segmento, transmitimos una secuencia de “SiCKO.” Michael visita a un doctor británico en su oficina en un hospital del NHS – es decir el Servicio Nacional de Salud, y en su casa.

MICHAEL MOORE: ¿Tiene un consultorio familiar?

DOCTOR DEL NHS: Sí, es un consultorio del NHS. Tenemos a nueve doctores en ese consultorio.

MICHAEL MOORE: ¿Les paga el gobierno?

NHS DOCTOR: Pagados por el gobierno, sí.

MICHAEL MOORE: Así que usted trabaja para el gobierno.

DOCTOR DEL NHS: ¡Oh!, sí, ´ ¡por supuesto!

MICHAEL MOORE: Usted es un doctor pagado por el gobierno. Así que al trabajar para el gobierno ¿usted probablemente utiliza el transporte público?

NHS DOCTOR: No, tengo un coche y, sabe, conduzco al trabajo.

MICHAEL MOORE: Un viejo cacharro. Usted vive en una especie parte difícil de la ciudad, ¿o?

DOCTOR DEL NHS: Quiero decir: vivo en una parte sensacional de la ciudad. Es llamada Greenwich. Es una casa adorable. Es una casa de tres pisos.

MICHAEL MOORE: ¿Cuánto pagó por ella?

NHS DOCTOR: 550.000, sí, así que –

MICHAEL MOORE: ¿Libras?

NHS DOCTOR: Sí.

MICHAEL MOORE: O sea un millón de dólares.

NHS DOCTOR: Sí, seguro.

MICHAEL MOORE: ¿Así que los doctores en EE.UU. no tienen que temer necesariamente que haya un sistema de salud universal?

DOCTOR DEL NHS: No. Pienso que alguien quiere tener casas de dos o tres millones de dólares y cuatro o cinco coches hermosos y seis o siete hermosos televisores, entonces, tal vez, sí, tendría que tener una consulta en la que pueda ganar eso.

MICHAEL MOORE: Bueno, la AMA, la AMA en este país, ha convencido a todos los doctores, de que si vamos hacia una medicina socializada se van a ir al hospicio. Y simplemente no es verdad. Los doctores que encontramos en Canadá, los doctores que encontramos en Gran Bretaña, en Francia, viven bastante bien. E incluso cuando voy a la casa de uno de ellos en Gran Bretaña, como usted mencionó. Vive en una casa de un millón de dólares. Conduce un Audi. Vive una vida de yuppy. Espero que los doctores que vayan a ver mi película salgan del cine diciendo: “¡Oh!, por lo menos nuestra buena vida puede ser protegida bajo la medicina socializada.” Nadie quiere quitarles sus grandes casas.

AMY GOODMAN: ¿“Barrio de mala vida,” Michael Moore?

MICHAEL MOORE: Sí, lo contrario de las grandes casas en las que viven los doctores. Bueno, como sabes – quiero decir, pienso que has cubierto el tema – pacientes en Los Ángeles que no pueden pagar su cuenta en el hospital, hospitales que han estado deshaciéndose de ellos en los barrios bajos desde hace cierto tiempo. Simplemente los sacan del hospital, a veces directamente en su bata de hospital, los ponen en un taxi y le dicen al taxista: “llévelos al barrio bajo y déjelos ahí. Y a veces los taxistas tienen que echarlos por la fuerza del auto. Y –

AMY GOODMAN: Tienes un vídeo.

MICHAEL MOORE: Sí. Tenemos una auténtica secuencia de la cámara de seguridad de una paciente de Kaiser que es descartada al borde de la acera por el taxi que Kaiser contrató para llevar a esa mujer y echarla sin zapatos en medio de la calle en su bata del hospital, muy triste. Y estás ahí sentado mirándolo, y no puedes creer que se trate de Estados Unidos de (US)América. Es lo que nosotros – es cómo tratamos a la gente. Quiero decir, yo sólo – yo pienso que cuando la gente ve esta película, va a decir, OK, esto ha ido demasiado lejos, y que hay que detener a esta gente.

AMY GOODMAN: Michael, en la película, hablas de la AMA, hablas de la industria farmacéutica, de la industria de los seguros. En tu sitio en la red, presentas los preparativos para la salida de esta cinta. ¿Cómo reaccionan ante SiCKO?

MICHAEL MOORE: Bueno, primero – quiero decir, han estado – Iré – Voy a volver a justo antes de que comenzáramos a hacer la película, cuando ninguna compañía de seguros estaba dispuesta a asegurarme a mí o a la película, porque sabían que iba a tratar de seguros. Así que incluso fue difícil, sabes, conseguir seguro para este asunto. Luego iniciaron una serie de cosas internamente para advertir a sus empleados: no habléis con Michael Moore; si habláis con Michael Moore, vais a tener serios problemas. Y, en los hechos, realizaron sesiones de entrenamiento sobre cómo reaccionar ante mi persona, en caso que me presentara en su compañía. Tenían – Pfizer tenía un teléfono rojo Michael Moore. Llama este número si lo ves. Quiero decir, es toda esta locura –

AMY GOODMAN: ¿Has llamado a ese número?

MICHAEL MOORE: ¡Oh!, claro. En realidad, el año pasado lo puse – hace un par de años lo puse en Internet, así no más – Le dije a la gente, simplemente llamen ese número, es el teléfono rojo Michael Moore en Pfizer. Simplemente llámenlos y digan: “Está en el edificio. ¡Está en el edificio!”, sabes, sólo para que – al final tuvieron que cerrar esa línea, porque tanta gente estaba haciendo travesuras, pero...

AMY GOODMAN: Así que, ¿qué dicen? ¿Cómo les dicen que hay que portarse contigo en esos memorandos?

MICHAEL MOORE: No corras, no huyas, no tapes la cámara con la mano. Contrataron a un especialista psicólogo en una de las compañías para que le dijera al gerente general cómo funciona mi mente – para que, en otras palabras, supieran cómo distraerme del tema. De modo que si llego a aparecer con un micrófono, el psicólogo dijo: hemos determinado que si puedes llevarlo a hablar de los equipos deportivos de Detroit, dejará de hablarte de las HMO. Y lo leí, y pensé, es bueno. Es bastante bueno.

Así que, en todo caso – pero, ves, no entendieron de qué se trataba, porque esta película nunca iba a ser sobre mi persona persiguiendo a una General Motors o una Pfizer, lo que quería hacer en este caso era algo mucho más amplio y no sólo – no sólo dar caza a una compañía como si, ¡Oh!, ¡caramba!, si sólo nos concentráramos en una compañía, todo estaría bien. Hay algo mucho más importante que tenemos que arreglar en este país. Y, en realidad, es más grande que la situación de la atención sanitaria. Tiene que ver con cómo nos estructuramos como sociedad, cómo nos tratamos los unos a los otros, y esta mentalidad estadounidense de cada cual por su cuenta, cómo hay que detener eso – ese tipo de sociedad “yo” en la que vivimos tiene que pasar a ser el “nosotros” en el que vive el resto del mundo.

AMY GOODMAN: En la película muestras a un hombre que es contratado por la industria de la salud para cuestionar a gente que presenta reclamos. Explica exactamente lo que hace, cómo investiga a la gente.

MICHAEL MOORE: A la industria de los seguros de la salud no le gusta pagar reclamos, porque no ganan dinero. La única manera de obtener un beneficio es si no pagan por tu operación. Si pagan por tu operación y la consulta con tu doctor, y tus medicinas, no ganan ningún dinero. Así que su objetivo es tratar de pagar lo menos posible, lo que te dice directamente que no puede haber ningún margen de maniobra en este asunto del cuidado médico para las compañías de seguro, porque todo – la atención a la salud debiera tener que ver con ayudar a la gente. Y la decisión nunca debiera basarse en si o no, o ¿cómo podemos ahorrar nuestro dinero aquí, o cómo podemos rechazar esa operación?

Así que contratan a esos matones, lo que llamamos matones de las compañías de seguro, quienes, después, digamos – supongamos que tengas que ir, sabes, por un tobillo roto o cualquier cosa, y reciben la factura y dicen: “Vaya, son como 5.000 dólares por un tobillo quebrado. Y no debería costar más de 1.000. No queremos pagar todo eso.” Así que contratan – tienen a esos investigadores, tienen unidades investigativas en las compañías de seguro, y dicen: “¿Sabes qué? Anda e investiga el pasado de Amy Goodman. Anda a investigar si tal vez en su solicitud de seguro de salud no nos dijo algo que ella haya tenido tal vez hace diez años.” Y literalmente van y obtienen esos antecedentes, y harán esa increíble investigación sobre la historia de tu salud para que puedan ir y decir: “¿Sabes qué? No nos dijiste la verdad en ese caso. Tuviste una condición previa. Sabes, esto no lo sabíamos. No nos dijiste. Y por lo tanto, queremos que nos devuelvas el dinero de esa operación, o no vamos a pagar por ella.”

AMY GOODMAN: Una de las partes más fuertes de esta película son la gente que se presenta, como el tipo que dice que no pudo seguir haciéndolo, y que no ha estado investigando a gente durante mucho tiempo. Y después tienes a Linda Penno.

MICHAEL MOORE: Correcto, los denunciantes en la película, especialmente Linda Penno. Es una doctora de Kentucky. Trabajó para Humana. Era recensora médica. Y su trabajo como doctora era revisar reclamos y aprobar o negarlas. Y cuenta en la película y en su testimonio ante el Congreso cómo se esperaba que rechazara un cierto porcentaje de reclamos que provinieran de pacientes, incluso sin considerar si eran genuinos o no. Esperaban, digamos, una tasa de rechazos de un 10%. El doctor en la compañía de seguros, el doctor, el recensor médico, que rechazaba más recibía una contundente bonificación de Navidad. Quiero decir, es rematadamente demencial, de nuevo, que –

AMY GOODMAN: Su salario aumentó de un par de cientos de dólares por semana a millones.

MICHAEL MOORE: A millones, porque rechazaba continuamente. Ya no pudo aguantarlo. Su conciencia se impuso, y renunció, y luego fue y lo denunció al Congreso, y ese testimonio está en la película. Es muy fuerte, y ella es una persona muy valiente por haberlo hecho.

AMY GOODMAN: ¿Cuánta gente reaccionó de esa manera? Dijiste que 25.000 respondieron sobre todos los terribles problemas que han tenido con los seguros de salud, y luego está esa gente...

MICHAEL MOORE: Correcto. Diría que tuvimos unas doscientas personas dentro de la industria – industria farmacéutica, corporaciones hospitalarias, industria de los seguros de salud – que nos escribieron, por el deseo de compartir con nosotros diferentes cosas. Algunos querían ser filmados, otros no. Algunos nos enviaron archivos, algunos – quiero decir, fue realmente sorprendente cuántas personas hubo – cuyas conciencias las fastidiaba, esencialmente. Simplemente no pudieron seguir así.

AMY GOODMAN: ¿Cómo se relaciona esto con “Fahrenheit 11-S”? ¿Qué vincula SiCKO con tus previas películas y “Bowling for Columbine”?

MICHAEL MOORE: Bueno, es una buena pregunta. Hay, realmente, un lazo que va desde “Bowling for Columbine” pasando por “Fahrenheit” a esta cinta. Una parte es el uso del miedo. El motivo por el que no tenemos un mejor sistema es porque nos han hecho temer la medicina socializada, el sistema canadiense, lo que sea, y tratan de atemorizar al pueblo estadounidense, utilizando la ignorancia como un camino para aumentar el nivel del temor en este país. Son estas películas – y en realidad lo he estado haciendo desde “Roger & Me” – son películas sobre – en última instancia sobre nuestro sistema económico. Tenemos un sistema económico, como he dicho antes, que es injusto, no es equitativo, no es democrático. Y hasta que, en última instancia, eso cambie, hasta que construyamos una forma diferente de economía en la manera como nos relacionamos con el capital, no creo que continuaremos teniendo estos problemas, en los que no tienen sufren y los que tienen roban como bandidos.

AMY GOODMAN: ¿Así que cómo lo estás organizando? Mientras estrenas esta película en miles de cines en todo el país en las próximas semanas, también trabajas con sindicatos, trabajas con YouTube, con Oprah, testificas ante el Congreso. Cuéntanos.

MICHAEL MOORE: Sí. Es una especie de extraña convergencia. Pero ¿sabes qué? Es porque este problema afecta a todos los estadounidenses. Y todo tipo de gente y grupos se están poniendo en contacto conmigo y quieren involucrarse en esto. Y así, vamos a tener un esfuerzo organizador muy fuerte a través de la Asociación de Enfermeras de California, a través de Médicos por un Plan Nacional de Salud. MoveOn va a mostrarse muy activo e involucrado en el asunto. De esta manera, muchos de los grupos y uniones que están a la izquierda se están organizando alrededor del tema. Pero también hay, sabes, cosas, como dijiste, como YouTube, gente como Oprah, que ha decidido convertir esto en un tema muy importante, porque es algo que a ella la preocupa mucho. Estuve en su show hace un par de semanas, y ella pidió a sus admiradores que envíen sus historias de horror de la salud a su sitio en la Red cuando se estrene la película. Ella hará un acto público sobre este tema en otoño. Así que yo –

AMY GOODMAN: ¿YouTube?

MICHAEL MOORE: YouTube, de nuevo, está pidiendo que la gente grabe sus historias en vídeo y las coloque en YouTube, y va a haber toda una sección en YouTube de gente que informa sobre lo que la compañía de seguro les hizo a ellos o a un miembro de su familia o a un amigo, o el hospital o la compañía farmacéutica, donde tienen que pagar por medicinas, o sobre medicamentos que no pueden obtener.

Así que pienso que tendremos lo que llaman un efecto viral, en el sentido – y espero que así sea – de que la gente, que esa gente, pueda expresarse. Y de otra manera la gente está sentada en su casa en todo el país, sufriendo y sin preguntarse cómo alguna vez puede ser escuchada. Y espero que a través de mi sitio en la Red, a través de la Asociación de Enfermeras de California, a través de YouTube, a través del sitio de Oprah, a través de otros que vayan a participar, y creo que vamos a conocer lo que realmente están sufriendo los estadounidenses. Y tengo que creer que algo bueno va a salir de esto. Y vamos a presionar duro a los candidatos al respecto, especialmente a los demócratas.

AMY GOODMAN: ¿Vas a hacer una segunda película, acosándolos? ¿Vas a tener a un hombre vestido de pollo siguiéndolos?

MICHAEL MOORE: ¡Oh!, te refieres a nuestro pollo combatiente contra el crimen corporativo en nuestro antiguo show en la televisión. Gracias por recordarte de ese pollo. No, en realidad vamos a ir a Nuevo Hampshire a fines de esta semana. Y vamos a publicar información para el público sobre quién compró y pagó por los candidatos que se presentan para presidentes y para puestos públicos.

AMY GOODMAN: ¿Hasta qué punto son comprados y pagados?

MICHAEL MOORE: Bueno, tendrás que esperar hasta el fin de semana para oír la respuesta. Pero déjame decir sólo que no será bonito. Odio decirlo ¿pero sabes qué? Y de nuevo, quiero decir, me gusta una buena parte de los candidatos que se están presentando, por una serie de razones. Pero, sabes, si todos nos lanzamos a apoyarlos demasiado rápido, sin obligarlos a adoptar buenas posiciones sobre estos temas, no creo que vayamos a llegar a ninguna parte. Los demócratas ya han demostrado que desde la elección de noviembre, que irán lento si les es posible. Y así – ya hemos visto cuál es la posición de Hillary sobre esto, y, por cierto, con su posición sobre la guerra, hace que a gente que de otra manera le gustaría votar por ella, que quisiera ver a nuestra primera mujer presidenta, le sea muy difícil votar por ella, porque simplemente no puede apoyar a alguien que apoyó durante tanto tiempo la guerra y que recibe contribuciones tan grandes de la industria de la salud.

AMY GOODMAN: Michael Moore, ¿le sorprendió algo que descubrió al hacer esta película?

MICHAEL MOORE: Sí, constantemente – hay que una cosa que realmente me impresionó. Cuando estaba entrevistando al doctor británico, y le preguntaba cuánto estaba ganando – sabes, gana algo como un poco menos de 200.000 dólares al año – y me dijo: “Pero mi sueldo se basa en la calidad del trabajo que hago. Si logro que una mayor cantidad de mis pacientes deje de fumar este año o si reduzco su colesterol o su presión sanguínea o su azúcar, gano más. Así que esto se basa realmente en cuán saludables son mis pacientes. Así que tengo un incentivo para hacer realmente un buen trabajo para ganar dinero.”

Y pensé, ¡caramba!, aquí es todo lo contrario. Aquí mientras más gente fume o no coma bien, o lo que sea, que termine con enfermedades o afecciones, eso significa más dinero para las compañías farmacéuticas, más dinero para los doctores, más dinero para los hospitales. Todos ganan cuando te enfermas.

Y me llevó a pensar mucho sobre mi propia persona, porque cuando yo estuve allí y me dije: tal vez una forma de hablar a la gente, una forma de derrotar al sistema, por lo menos a este sistema, es que todos debiéramos tratar de cuidarnos un poco mejor, y comenzar por el número uno, yo mismo. Y así, comencé a comer frutas y vegetales. No sé si has oído hablar de esas cosas, pero son de diferentes colores y son crujientes, y, sabes, son muy buenas para ti, si no las has probado. Sabes, tu madre está sentada allá. No sabes si yo debiera subrayar esto, pero tu mamá está sentada allá, y se ve como si hubiera hecho un buen trabajo enseñándote la importancia de frutas y vegetales.

AMY GOODMAN: Hizo un buen trabajo.

MICHAEL MOORE: Sí. Y dijo que tú fuiste una niña excelente, a propósito. Nos perdimos eso sin filmarlo, pero quiero que nuestros espectadores y radioescuchas sepan que tu mamá aprueba en mucho que seas como eres.

El otro aspecto, es que comencé a ir a dar un paseo cada día. Así que salgo de paseo durante algo como media hora por día, y simplemente – me siento 100% mejor. He perdido 14 kilos. No te preocupes. No voy a – no me vas a ver en un vídeo de gimnasia como el de Jane Fonda, ni nada. Sólo digo, sin embargo, que si sólo – cada uno de nosotros – si todos simplemente hiciéramos un par de cosas para cuidarnos mejor, podemos evitar este demencial sistema de salud. ¿Y sabes qué? Pienso que también es mejor para el planeta. De nuevo, consumimos tantas cosas en demasía como estadounidenses, y todo lo que necesitamos es pensar un poco en la forma cómo nos comportamos. Así que – y lo digo por mi propia persona, comienza conmigo.


Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
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DEMOCRACY NOW
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REBELIÓN
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¡YA NO QUEDAN POBRES! (En chile)

Escrito por Luis Casado   

miércoles, 20 de junio de 2007

Fuente:www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=7400&Itemid=1523 

Distribuido por Política Cono Sur 

 

¡Ya está ! Hemos terminado de cagarla. Y que no se diga que no te había prevenido. En mi libro “No hay vacantes”, publicado por El Periodista el año de gracia de 2006, afirmaba que si le “consagrásemos un punto porcentual del PIB anual a mejorar las condiciones de existencia del decil más pobre, te caerías de la silla de sorpresa porque aumentaríamos en tal modo los ingresos de los atorrantes que en Chile no quedaría un indigente ni para colección de museo. Ni siquiera un pobre”.

Quién iba a imaginar que quienes manejan la manija iban a ser tan geniales que eliminarían la pobreza y los pobres en tiempo record y para más empuñaduras del florete (1) sin redistribuir ni uno. La copia feliz del éden ha dejado a todo Dios pasmado, hasta el Banco Mundial está acojonado y los Traperos de Emmaüs tienen previsto cerrar el boliche visto que no queda ni un pobre por socorrer.

Nada por aquí, nada por acá, aquí no hay trampa, truco ni pillería, se terminaron los pobres.

El método que sugerí en el libro, que consiste en redistribuir el ingreso, me lo tengo que meter en las bragas porque los demiurgos de la felicidad en la tierra (¡coños, si es que son la rehostia!) acabaron con los atorrantes enriqueciendo a los ricos. Si no me crees mira las cifras, los beneficios de las multinacionales, de la gran minería, de la banca y el comercio, en fin, el índice de Gini para que me entiendas. Seguimos teniendo el triste privilegio de una de las peores distribuciones de la riqueza en el mundo, pero eso sí, la encuesta Casen funciona como el Terminator del pobrerío, con Andrés Velasco en el papel del Schwarzeneger de los cojones.

Servidor, precavido y prudente, sugería en el libro ya citado: “Empieza a almacenar uno o dos indigentes, un par de pobres, porque después... será difícil encontrar alguno, y en una de esas se ponen de moda, y el mercado determina que todo lo que es escaso es caro, la ley de la oferta y la demanda, tú me entiendes”. En esa estamos ahora...

Eso sí, no porque hayan dejado de ser pobres pueden subirse a una micro. Primero, porque cuando no se es pobre con 1.570 $ diarios, sigue siendo difícil pagar 760 $ para ir y volver, y segundo porque gracias al Transantiago ya no llegan micros a los barrios atorrantes (¡cuando te digo que son la rehostia!).

En eso estaba cuando de Limache me llegó un emilio (los huevones cursis dicen “imeil”) con dos o tres datos que me tiraron de espaldas. Según el expeditor “En Chile hay 423.770 personas que reciben pensiones de vejez, antigüedad e invalidez inferiores al salario mínimo. A esa cifra hay que sumarle 262.175 personas que reciben pensiones de viudez, orfandad y montepíos también inferiores al salario mínimo. Sin olvidar a los 372.711 ancianos que, no habiendo cotizado, reciben pensiones asistenciales del orden de los 40.000 pesos mensuales. Por si fuese poco, se estima que unas 450.000 personas no tienen acceso a las pensiones asistenciales como resultado de los insuficientes recursos presupuestarios asignados por el Estado. Chile ocupa el 12° lugar entre los países de peor distribución del ingreso en el mundo (de abajo p’arriba se entiende). La Dieta parlamentaria representa 41 veces el salario mínimo, mientras que en Inglaterra esa proporción es 6,5 veces, en España 12,2 veces y en los EEUU 15,6 veces. En el sector público la proporción del salario más alto al salario más bajo es de 30 a 40 veces (sin contar los sobresueldos). En Chile hay 2.173.215 discapacitados, o sea el 12,9 % de la población, del cual el 87,9 % vive de una pensión asistencial”.

Tú, que no eres tan peras cocidas, sabes que el mejor método que se ha inventado para terminar con los pobres consiste en manipular la definición de la pobreza. La definición actual, vigente desde los tiempos de la dictadura, determina que un chato que vive con 50 lucas mensuales no es pobre.

Algo me dice que se trata de la misma técnica que permite definir a Chile como un país “democrático”, y a la Concertación como una coalición “progresista”.


 

(1)“para más empuñaduras del florete” queda más apañao que “para más cachas”.

ANÁLISIS ECONÓMICO DE LA RECIENTE CUMBRE DEL G8 EN ALEMANIA

El grupo de países más industrializados del mundo más Rusia se ha reunido recientemente en la localidad germana de Heiligendamm. Las conclusiones tras una semana intensa de trabajo se resumen en un documento de 97 puntos denominado "Crecimiento y Responsabilidad en Economía Mundial".

 

Fuente: www.finanzas.com/id.9168500/noticias/noticia.htm

 

Los siguientes puntos resumen con un enfoque crítico a la vez que constructivo los principales puntos de la reunión que afectan más de cerca a los países en vías de desarrollo.

1. Las instituciones altamente endeudadas deben ser sujetas a una mayor regulación. Estas instituciones incluyen fondos de private equity y fondos de inversión libre.

2. Los países desarrollados animan a los países emergentes a adoptar sus estándares, pero son incapaces de cumplir sus propias reglas y de este modo eliminar los subsidios a la actividad agrícola que dañan de forma considerable las exportaciones agrícolas desde el mundo en vías de desarrollo hacia el mundo industrializado.

3. Los países desarrollados animan a los países emergentes a adoptar sus estándares. Llaman a los países emergentes a disminuir los niveles de corrupción. Pero los países desarrollados son incapaces de reformar la arquitectura financiera internacional, para eliminar los paraísos fiscales, para tasar de forma homogénea a las corporaciones, eliminando el incentivo a reducir el impuesto de sociedades.

4. Se mencionan y se promueven los sistemas de protección social. Pero no hay un compromiso en ningún sentido. Hay únicamente palabras llanas que se lleva el viento. Los países industrializados requieren que los países en vías de desarrollo adopten el Consenso de Washington de un lado, reduciendo de este modo el presupuesto para educación y sanidad, mientras que por otro lado animan a los países emergentes a promover y mejorar sus redes de protección social. Es un juego de dos caras que suscita un elevado nivel de contradicción si es analizado detenidamente.

5. Los bancos deberían satisfacer los Principios de Ecuador del mismo modo que satisfacen los acuerdos de supervisión de Basilea II. Se debería dar mayor énfasis a los aspectos éticos y sostenibles de banca, que merecen el mismo nivel de atención que los aspectos más técnicos y más orientados a mercado de los acuerdos de supervisión de Basilea II.

 

NOTA DE MÁXIMO KINAST: (Sólo para quienes no hayan comprendido bien el artículo). El analista dice bien claro que las declaraciones del G8 no tienen nada que ver con las intenciones y que las recetas para los países pobres sólo favorecen a los países ricos y a las transnacionales.

 

 

EL OTRO CALENTAMIENTO GLOBAL


ALTERCOM  comunicación para la libertad





Altercom*
Juan Gelman*

9 de junio de 2007

 

El físico ha provocado –entre otras cosas– cambios de clima en todo el mundo, lluvias inesperadas, estaciones que se ponen del revés.

El político amenaza con causar más derramamiento de sangre todavía y, se sabe, la sangre no es el mejor fertilizante de la tierra.

El empecinamiento de la Casa Blanca en instalar su escudo antimisiles en países del Este europeo que alguna vez fueron zona de influencia soviética ha levantado palabras fuertes en la boca del presidente ruso Vladimir Putin: amenazó con rediseñar viejos y nuevos blancos en Europa occidental que podrían ser atacados con “misiles balísticos o tal vez mediante un sistema completamente nuevo”, si el presidente Bush insiste en instalar un radar en la República Checa y un interceptor de misiles en Polonia (AP, 4-6-07).

Washington argumenta que el escudo es necesario para hacer estallar en el aire los misiles que lanzaría Irán, aunque es notorio que no tienen el alcance necesario para tocar tierras europeas y mucho menos las estadounidenses. Moscú afirma que se quiere cercar militarmente a Rusia. Los «halcones-gallina» han acentuado su campaña de acusaciones contra el régimen ruso, al que califican de antidemocrático y fatal para los derechos humanos.

Por las dudas, W. afirma que esto no es un retorno a la Guerra Fría. Tiene razón: lo que vendría es una guerra muy caliente.

Otra disputa alimenta el calentamiento político global: la lucha entre EE.UU. y China por el control del petróleo africano.

El primero tiene escasas reservas de oro negro y necesita sostener su sistema industrial y agropecuario.

El PBI chino crece a un ritmo impresionante –alrededor del 10 por ciento anual– y su demanda de energéticos aumenta a paso rápido. Los dos países emplean métodos diferentes.

El Pentágono se atiene a la «filosofía» tipo Irak y Afganistán y ha establecido no hace mucho un comando militar específico para Africa (AFRICOM), por sus siglas en inglés), continúa su intervención encubierta en la guerra civil de Sudán, ha comenzado a bombardear la Somalia también sumida en una guerra civil, teje una red de alianzas militares en Africa del Norte y planea combatir a los insurgentes de Nigeria, su devoto aliado.

La injerencia militar norteamericana en Sudán lleva años, léase Darfur. No otra cosa ocurre en Somalia: en los años ‘90, EE.UU. intervino contra los señores de la guerra en nombre del «humanitarismo», ahora les proporciona grandes cantidades armas y dinero en nombre del «antiterrorismo».  

Todo cambia en esta vida. La sed de petróleo, no.

China, por su parte, recorre otro camino: inversiones y más inversiones, ya que –se estima– el 30 por ciento de sus importaciones del energético proviene de Africa. Ofrece créditos blandos sin intereses ni garantías –nada que ver con los «austeros» del Banco Mundial y el FMI –y otorga préstamos para construir caminos, hospitales y escuelas en algunos de los países más endeudados del planeta.

Esto viene envuelto en una gorda serie de iniciativas diplomáticas. En noviembre del 2006, Pekín organizó una reunión en la cumbre a la que asistieron 40 jefes de Estado africanos, de Angola, Nigeria, Mali, Argelia, Sudáfrica entre otros.

La Compañía Nacional de Petróleo de China (CNPC) acaba de cerrar acuerdos con Nigeria y Sudáfrica para crear un consorcio que incluye a la South African Petroleum Co. y que le dará acceso a otros 175.000 barriles diarios de oro negro el año que viene.

La CNPC tendrá el 45 por ciento de las acciones correspondientes a la explotación de un yacimiento submarino de Nigeria.

Y luego: Pekín aportó más de 8000 millones de dólares a Angola, Nigeria y Mozambique en el 2006, contra los 2300 millones que el Banco Mundial destinó a toda el Africa subsahariana.

Y asoma el cinismo sin fronteras: la Casa Blanca denuesta a China porque quiere “asegurarse el abastecimiento de petróleo en las fuentes”, como si ésa no fuera una preocupación central de EE.UU. desde hace un siglo.

La CNPC es el inversor petrolero más importante de Sudán, país al que ha volcado unos 15.000 millones de dólares desde 1999 y del que toma del 65 al 80 por ciento del medio millón de barriles que produce cada día. Posee una refinería a medias con el gobierno sudanés, ha construido un oleoducto y así satisface el 8 por ciento de su demanda interna de petróleo, que se incrementa un 30 por ciento anual, según datos de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional.

La cuestión es que los yacimiento de petróleo sudaneses se concentran en el sur del país y la Casa Blanca califica la guerra civil –que alimenta– de “genocidio” a fin de disfrazar su intención de proceder a un “cambio de régimen” drástico en Sudán.

Desde que se descubrió petróleo en Darfur, el Pentágono ha intensificado su apoyo al Ejército Popular de Liberación de Sudán –financiación y entrenamiento, incluso en la Escuela de Fuerzas Especiales de Fort Benning, Georgia– y echado más leña a un fuego que ha provocado la muerte de 100 a 200.000 sudaneses y el desplazamiento de un millón desde el 2003, año de la invasión a Irak.

En el documento de los “«halcones-gallina»” titulado «New American Century’s Present Dangers: Crisis and Opportunity in American Foreign and Defense Policy»,7-6-06 se lee clarito: “Nuestro poderío militar y la voluntad de emplearlo seguirá siendo un factor clave en nuestra capacidad de promover la paz”.

Como dijera el novelista y comediógrafo francés Tristan Bernard: “Hay amenazas de paz, pero no estamos preparados todavía”.

Altercom
Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la Libertad.
Juan Gelman
(n. 1930) Poeta y escritor argentino. Desde 1976 reside en México, donde llego exilado por la dictadura militar facista que le arrancó su hijo y su nuera embarazada. Entre su vasta obra se destacan sus libros: Los poemas de Sidney West (1969), Fábulas (1971), Hechos y relaciones (1980), Citas y comentarios (1982), La junta luz (1985), Composiciones (1986), Interrupciones I y II (1988) y Salarios del impío (1993).

 

 

www.altercom.org/article148961.html

EL CONTROL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN POR MONOPOLIOS EMPRESARIALES



Por Diego Olivera
ALTERCOM

Todas las naciones del mundo regulan, de una u otra manera, las concesiones para radios y televisoras. La Declaración de Principios sobre la libertad de expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA) invita a los gobiernos a manejar las concesiones de permisos con un criterio demócratico, que evite la conformación de monopolios y que contribuya a la participación más amplia de los ciudadanos en el uso de esos espacios públicos.

Recientemente México fue objeto de censura por la sanción de una ley que concedió casi a perpetuidad los permisos para Televisa –una las cadenas privadas más poderosas del continente- y permitía la concesión discrecional de un organismo del Estado.

El periodista español David Carracedo acaba de publicar un exhaustivo informe en el que muestra que en los últimos años 293 medios de todo el mundo sufrieron clausura, revocación o no renovación de sus licencias: 77 emisoras de televisión y 159 radios en 21 países. Sólo en Colombia, 76 radios comunitarias fueron clausuradas.

Los intentos en el continente por crear y desarrollar radios comunitarias –consideradas "piratas" en muchos países- enfrentan la represión, y proyectos de ley que pueden enviar a la cárcel a los impulsores de estas emisoras de corto alcance y al servicio de comunidades. En Uruguay hay al menos dos proyectos de ley que condenan con prisión a los impulsores de las emisoras comunitarias, presentados por legisladores del Partido Nacional en la década de los 90 y que continúan presentando en cada nuevo período legislativo.

En el anterior gobierno colorado encabezado por Jorge Batlle, varias emisoras comunitarias fueron clausuradas y sus equipos confiscados sin que ningún organismo internacional se pronunciara al respecto. Lo mismo sucede en casi todo el continente. Las clausuras de emisoras comunitarias es algo cotidiano en países como Colombia y Guatemala. En Suecia se acaba se clausurar un programa, antes de salir al aire, por una broma de pésimo gusto del equipo de producción contra el primer ministro conservador.

167 MILLONES DE DÓLARES

Está claro que la pelea en Venezuela en torno a Radio Caracas Televisión (RCTV) no tiene nada que ver con la libertad de expresión y de prensa. La emisora puede transmitir libremente por cable u otros sistemas. Sólo no se le extendió el permiso para la transmisión por canal abierto. Nadie puede transmitir por canal abierto sin permiso previo del Estado en ningún país del mundo.

La posibilidad de transmisión por canal abierto es tentadora porque permite llegar a cualquier aparato de televisión con una antena, y hasta ahora –salvo las televisoras estatales- ese ha sido un coto de grandes empresas. La torta de publicidad de RCTV era de unos 167 millones de dólares por año. En realidad eso es lo que defienden el "derecho" de transmisión para RCTV. La propaganda, las editoriales contra el gobierno de Hugo Chávez, pueden continuar por cable o por internet, la publicidad seguramente será menor en esos medios.

El mercado de la publicidad en la televisión es de alrededor de 500 millones de dólares anuales, y esa torta se rpartía entre tres cadenas de televisoras privadas.

CONTROL DE LOS MEDIOS

Hace pocos días, el periodista Ernesto Carmona, publicó un artículo donde revela que "diez mega corporaciones poseen o controlan los grandes medios de información de Estados Unidos: prensa, radio y televisión. Esa decena de imperios controla, además, el vasto negocio del entretenimiento y la cultura de masas, que abarca el mundo editorial, música, cine, producción y distribución de contenidos de televisión, salas de teatro, Internet y parques tipo Disneyworld, no sólo en el país del norte sino en América Latina y el resto del mundo".

Carmona agrega que "En EEUU la información fue suplantada lisa y llanamente por la propaganda corporativa. Dejó de existir el "derecho a la información", garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución. Los ciudadanos estadounidenses perdieron su derecho a la información veraz y oportuna sin darse cuenta y sin que hayan sido formalmente derogados. Las frecuencias para las señales de radio y televisión constituyen un bien público, de toda la sociedad, pero su control pasó a manos de unos pocos mega-imperios mediáticos ".

Ese esquema de poder y concentración de medios se repite en el continente latinoamericano. En México funcionan dos poderosas cadenas, una dominada por Televisa de la familia Azcárraga y vinculada al Grupo Cisneros de Venezuela, también propietarios de medios de comunicación y una de las mayores fortunas del mundo, y Azteca América, de Ricardo Salinas Pliego y sus socios Pedro Padilla Longoria y Luis Echarte Fernández, ambas con inversiones en Estados Unidos.
También el Grupo Prisa, propietario del diario español "El País" tiene medios de comunicación en América Latina, asociado en México a Televisa, y propietaria de la poderosa Radio Caracol de Colombia, y otras emisoras en Perú, Chile, Bolivia, Panamá, y Costa Rica.

En Argentina, los medios de comunicación están controlados por pocas familias. Por ejemplo, la poderosa cadena de Telefé, está controlada por Editorial Atlántida del Grupo de la familia Vigil y por New Corporation del empresario australiano Rupert Murdoch.

Lo mismo el Grupo del diario Clarín, con inversiones en los países vecinos, encabezado Ernestina Herrera de Noble, Hector Horacio Magnetto, José Antonio Aranda y Lucio Rafael Pagliaro, y el 18% restante está en manos del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs.

Así, el Diario La Nación, otro de los grandes grupos argentinos, es propiedad de Matilde Noble Mitre de Saguier en un 66% y en un 10% por Bartolomé Mitre.
En Brasil, el grupo O' Globo, es propietaria de la influyente familia Marinho, originaria de Río de Janeiro, asociada al magnate mexicano Carlos Slim.
Junto a los Marinho, también se han consolidado en los últimos 20 años poderosas familias en los medios brasileños como los Sirotsky, dueños del grupo RBS, los Civitas, propietarios de Abril, y los Frías, impulsores de Folha.

En sus manos está ahora la comunicación brasileña, si bien la presencia extranjera, especialmente de empresas como Televisa o Grupo Cisneros, es cada vez mayor. Incluso Telmex, la operadora de Carlos Slim, está a punto de pasar a controlar Net Serviços, primera compañía de cable hasta ahora propiedad de O'Globo.

Cuando las cadenas de televisión en América Latina comienzan a reclamar por la libertad de prensa, están en realidad reclamando por la libertad de seguir lucrando y emitiendo "su mensaje", bastante alejado de los intereses de los pueblos.

Hay pocos datos disponibles sobre los montos de publicidad en América Latina, pero por ejemplo, en 2005, la inversión publicitaria en Argentina fue de 4.148 millones de dólares, y el 28,4 por ciento fue para la TV, seguida por 26,6 en los diarios.

La Inversión publicitaria de Latinoamérica en 2005, en los 9 países relevados, fue de 13.575.690.000 de dólares. Brasil se ubicó como el país con mayor participación de la inversión publicitaria en Latinoamérica con el 42 por ciento a valor dólar, siguiendo México con el 22, Argentina con el 10, Colombia con 9, Chile y Venezuela con 5, Ecuador con 4, Perú con 2 y Uruguay con 1. En todos los casos, existe una clara preponderancia de la televisión y los diarios como receptores de esa inversión.
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DIEGO OLIVERA EVIA: Periodista.
diegojolivera@gmail.com

ALTERCOM
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NOTA DE MÁXIMO KINAST: Amable lectora o lector, te sugiero leer el Caso Clarin si crees que en Chile hay libertad de prensa.
Para todo el caso: http://www.elclarin.cl/fpa/arbitraje.html
Para una visión cronológica resumida: http://www.elclarin.cl/fpa/pdf/t050503.pdf
En super resumen: EL estado de Chile desde la Dictadura a la Concertación se ha apropiado del diario El Clarín y no lo devuelve a su legítimo dueño, incluso haciendo leguleyadas, mintiendo y desconociendo el fallo de Tribunales Internacionales, todo ello, por la sencilla razón de que el diario El Clarín esta desde siempre 'firme junto al pueblo'.

PRÉSTAME LUCA ...

NOTA DE MÁXIMO KINAST: Este excelente artículo de Luis Casado, describe con ironía y humor agridulce, la verdadera situación económica de la población de Chile, que desgraciadamente es la misma situación de muchos otros pueblos de otros países.

(Luca, en jerga chilensis, es un billete de mil pesos, equivalente a unos dos desvalorizados dólares USA). 

SIGUE EL ARTÍCULO: 

Acerca de los excelentes resultados de la política económica...

  

Escribe Luis CASADO – 07/06/2007

Los titulares de la prensa me llevan a considerar que el homo chilensis padece de un Alzheimer de mil pares de cojones o bien servidor no entiende un cuesco de las buenas noticias que nos entregan los humoristas del Banco Central.

En fin, estas podrían ser explicaciones en plan buena leche porque si profundizamos la analítica quién sabe qué sorpresas pudiesen revelarnos las tripas de los heraldos de la felicidad en la tierra, comenzando por el jefato de la murga, el inenarrable Vitorio Corbo.

Un titular lo dice casi todo: “Endeudamiento de hogares marca récord al llegar a 60% de ingresos anuales. Tanto la exposición como la fragilidad financiera de los hogares ha subido segun el reciente informe de estabilidad financiera del Banco Central”.

Nótese que se trata de un informe sobre “estabilidad financiera”. Según los expertos de mis dos, que los hogares alcancen un nivel sin precedentes de endeudamiento y que su “exposición y su fragilidad” aumenten es un índice de estabilidad.

Uno no sabe si reír, o llorar, o cascársela delante de una foto de la Patricia Maldonado, total, ya puestos, no puede ser peor que deberle a cada santo una vela y a San Fracisco un velón.

En la jerga que les es propia y que debiese pasar por lenguaje de “experto”, nos anuncian que “La deuda de los hogares continua creciendo más rápido que el ingreso disponible, lo que se ha expresado en un continuo aumento de la razón deuda a ingreso”. Dicho en parlancia tuya y mía esto quiere decir que tu salario de mierda no alcanza y que para pagar el colegio de los niños, o los remedios de la patrona, o las vacaciones en Cartagena, o los regalitos de fin año, o las cuentas de la luz y del teléfono, o las compras en el chópin senter, o los mandados en el Jumbo, tienes que pagar a plazos en incómodas cuotas mensuales cuyo monto crece y crece sin parar.

A estas alturas cada hogar chileno utiliza en promedio 20% de su ingreso mensual para pagar los créditos que permiten ir tirando. Para que te vayas desayunando la deuda de los hogares se empina por sobre el 31,60% del PIB lo que en buen romance se traduce por una cifra superior a los 30 mil millones de dólares.

Si no sabías porqué los bancos se forran ahora ya tienes una idea, sobretodo si tomas en consideración las tasas de interés usureras de las que el Banco Central no sabe, no opina, no responde.

Si aun dudas de la suerte de cornudo que tienes al vivir esta inolvidable experiencia de cliente de los Shylock locales, tienes que oír a Vitorio Corbo: “El mayor nivel de endeudamiento detectado por el Banco Central forma parte del proceso de bancarización ya que están entrando al sistema personas con una menor capacidad de pago, pero que se están beneficiando de este proceso dijo ayer Vitorio Corbo”.

Según este irresponsable vendedor de pomadas los currantes que ganan salarios miserables, llamados eufemísticamente “personas con menor capacidad de pago”, al endeudarse a tasas usureras “se están beneficiando”. Así como lo lees, alégrate, pon el tocadiscos comprado a crédito y saca a la vieja a bailar.

 

Lo peor es que Vitorio Corbo no está solo, estos ejemplares vienen en cardúmenes, almácigos o recuas, es según. El gerente de política financiera del Banco Central, Pablo García, le lleva las de abajo a su jefato y asegura que “el mayor endeudamiento forma parte del ciclo económico favorable que vive el país y de un proceso de desarrollo de largo plazo. Los problemas de endeudamiento que pueden enfrentar algunos hogares hoy no constituyen un riesgo para la estabilidad del sistema”.

Para que te enteres, si el salario no te alcanza y tienes que sacar la lapicera y firmar letras hasta para comprarle el uniforme a los niños, eso forma parte “del ciclo económico favorable que vive el país”.

Mejor aun, si tienes problemas de endeudamiento vete al peo porque eso no “constituye un riesgo para la estabilidad del sistema”. ¡Desde luego que no! Los bancos viven de eso. Es lo que Pablito García llama “un proceso de desarrollo de largo plazo”.

Si hablé de Alzheimer es porque en octubre del 2004 servidor escribía lo que sigue: “...las tasas usureras de los créditos al consumo llegan hasta el 38% anual... la deuda de los hogares chilenos aumentó en un 16% en el último año alcanzando la respetable proporción del 43,7% de su ingreso anual. En otras palabras vivimos con el salario de dentro seis meses, si de aquí a seis meses aun tenemos pega. Un humorista llamado Vittorio Corbo declara que “En un escenario central de crecimiento económico eso es muy manejable”.

Manejable ¡Mon cul! Como dice Bernard Maris, uno de los raros economistas serios que van quedando en el planeta, “un ciudadano endeudado es un ciudadano que perdió su libertad”. Pero el endeudamiento galopante del personal, según Su Estulticia don Vitorio Corbo, “es muy manejable”.

 ¡Préstame luca!

 

 

¡Se ve que hay que convocar una Asamblea Constituyente!